Expande tus órganos de percepción

Como resultado de la ruptura del alma común, su descenso y mezcla de todas las distintas partes rotas – aún en el nivel espiritual -, todo tipo de análisis, clarificaciones y escrutinios de estas partes toman lugar en nosotros y por consiguiente, la persona se encuentra a menudo en estados en los que no sabe qué le sucede, le parece que alguien le está dirigiendo, realizando de alguna manera acciones en su lugar, va por la vida en automático y de pronto, está en algún tipo de accidente, destino, fatalidad.  

 

¿Qué hacer? Al estar sólo en la sensación de nuestro mundo, no entendemos nada. Por esta razón, hay algunas personas que supuestamente sienten que son mensajeros de los mundos superiores. Así es como su egoísmo los configura: eres especial, llegaste de algún otro lugar, cuídate, tienes un propósito, etc. 

 

De esto se sabe hace siglos. ¿De dónde vienen todo tipo de creencias? Algunos excéntricos saltaron temprano de la cama y se apresuraron por la ciudad, gritando que habían tenido una epifanía; y así por miles de años.

 

Pero todo esto termina de forma lógica. Hoy nos encontramos en un estado de aclaración de estas cosas.  

 

Según la Cabalá, todo se explica de forma muy simple, de acuerdo a leyes absolutas, no como misticismo, sólo física elevada. La diferencia entre Cabalá y religiones, creencias y aún las ciencias, es que es muy realista. No se limita, no es rígida ni cerrada como otras ciencias, donde los científicos están cegados por sus definiciones.

 

No entienden que están limitados en su percepción del mundo por sus conceptualizaciones y creen que existe lo que ven. Si hubieran expandido sus sentidos y sus órganos de percepción, habrían visto más. No tienen un mecanismo para expandir los límites de su percepción. Esta es la limitante de las ciencias, su callejón sin salida.

 

La Cabalá es buena porque dice: “De hecho, tenemos sólo lo que vemos, lo que podemos explorar con claridad, en la repetición, con la experiencia, con muchas personas, etc., pero dentro de aquellos límites que nos dan el conocimiento actual. 

 

Sin embargo, estos límites se pueden agrandar. Digamos que se tiene un marco, uno observa el mundo a través de unas dioptrías, otro a través de otras y un tercero, a través de otras terceras. Describamos el mundo por medio de todas estas dioptrías y veremos cómo puede cambiar nuestra visión. En otras palabras, nuestra percepción, siempre y cuando la podamos expandir. Si podemos, es grandioso”. 

 

De esa forma, llegamos a 125 grados de alcance del universo, del mundo. Además, no sólo una imagen del alcance, sino en una amplia profundidad, es decir, un alcance cualitativo.  

 

No sólo agrandamos el mundo en un acercamiento a las estrellas con un telescopio o en una magnificación de los microorganismos a través de un microscopio. ¡Cambiamos nosotros mismos! Se empieza a ver el mundo de manera cualitativa, profunda en el espacio “n” dimensional. 

 

Entonces, observamos su gobierno, las conexiones internas, su significado y todo lo demás; pero de nuevo, es realista, científico y se confirma por quienes están participando en la ampliación de su percepción. 


De Kabtv “Tengo una llamada. Percepción de la realidad de un esquizofrénico”, 6/9/12

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