Y el hombre le preguntó, diciendo: «¿Qué buscas?» Y él dijo: ‘Busco a mis hermanos… (Rabash, Artículo No. 3, (1984) “Amor de Amigos – 1”)
“Busco a mis hermanos” es el comienzo del trabajo en grupo. Es cuando una persona intenta unirse con sus amigos en la decena porque sin ello no hay avance, por eso ante todo, debemos trabajar en grupo: estudio en grupo, ayuda mutua e interconexión mutua de cada persona con todas las demás.
La decena es lo más importante. Un número mayor es malo porque estamos hechos para que no podamos sentir más de diez, y tampoco necesitamos menos de diez. Diez es el número óptimo.
Todo el mundo necesita entender la decena en la que se encuentra, qué debe hacer por ella, qué debe hacer él o ella y cómo se interconectan. Dependiendo del vínculo común entre una persona y sus amigos, comenzará a alcanzar al Creador. Este es nuestro objetivo principal.
No tenemos otro objetivo que revelar al Creador, al mismo tiempo comenzaremos a comprender, alcanzar y sentir todo, por eso son muy importantes las reuniones de la decena, la cercanía que en ella alcanzamos, el sentimiento de pertenencia mutua y de ayuda mutua.
A menudo la gente se aleja de esto por considerarlo no tan importante. Por eso te aconsejo que escuches mis palabras, todas las fuentes cabalísticas hablan de ello.
Al principio, las decenas trabajan sobre sí mismas, se organizan dentro de sí mismas y luego forman un grupo más grande y así sucesivamente. Sin esta cercanía, no alcanzaremos altas metas espirituales. Ésta es la ley del mundo espiritual.
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