Esto no es necesario. Las acciones del Creador no te importan, debes hacerlas tú mismo en lugar de estudiar lo que hace el Creador, si quieres hacer algo bueno para Él que agrade en sentimiento y acción, entonces debes hacerlo.
La esencia de las acciones por el bien del Creador es que si el Creador es grande a tus ojos, hacer algo por Él te traerá placer porque este es el propósito de la creación.
Por lo tanto, la tarea del hombre es engrandecer al Creador a sus ojos. Puesto que no sabe quién es el Creador pero sabe que Su principal propiedad es el otorgamiento, debe magnificar esta propiedad.
Resulta que si la propiedad del otorgamiento es esencial en la vida de una persona, ésta puede realizar acciones en aras del otorgamiento e incluso disfrutar de ellas.