Es cierto, pero yo vivo entre mi mujer, mis hijos y mi grupo. Ésta tampoco es una vida normal. No puedo ser un ejemplo, por no hablar de mis terribles rasgos de carácter.
Pero, ¿divorciarme? Nunca lo he considerado. Nunca pensé que podría divorciarme y dejar a mi esposa y a mis hijos, no. Compré un apartamento y se lo cedí a mi esposa. ¡No tengo nada en absoluto! En serio.
Cuidé de mis hijos para que cada uno de ellos tuviera lo necesario, educación, un hogar y todo lo demás. Me aseguré de que se casaran, ¡es una obligación! Para poder hacer mi trabajo en paz. Esas son las cosas más importantes.
Si tienes hijos, tienes que cuidarlos. Lo más importante son los hijos.