Imaginemos que nuestro perro, cerdo o burro vive junto a nosotros y que de alguna forma estamos dentro de ellos, nuestros pensamientos están en este burro, nuestros deseos se encuentran en él, nuestros motivos, todo está en él, en este burro que yace junto a nosotros; y que nosotros mismos no existimos, estamos cerca, pero no existimos. Absolutamente todo lo que está en nosotros, está en él.