La verdadera naturaleza del hombre.

Pregunta:

Para progresar de un buen estado a uno aún mejor, necesitas ser consciente de tu estado actual. ¿Cómo puedes lograrlo sin descender a un nivel inferior?

Respuesta:

Descender a un nivel inferior significa ceder a los deseos corporales. En algún momento, todos sentimos la necesidad de huir y escondernos en un rincón tranquilo, cálido y apacible. Cuando tengo problemas, pienso: «No quiero nada, ni siquiera algo bueno. Quiero limitar mis deseos al máximo para no sentir nada».

 

En cuanto surge la oportunidad de obtener algo y sentirse bien, aparece instantáneamente el deseo de conseguir más y más, hasta el punto de querer consumir el mundo entero. En cambio, en un momento difícil, todos los deseos desaparecen excepto uno: un rincón tranquilo donde poder encontrar la paz.

 

Todo depende de las circunstancias externas en las que uno se encuentre. No debemos pensar en nuestros deseos, porque en el momento oportuno, sentiremos el deseo adecuado. Solo debemos pensar en cómo lograr que las circunstancias externas nos despierten aún más.

 

Todo lo que una persona siente en cualquier estado, en cualquier etapa, desde la más baja hasta la más alta, es una sensación del Creador. No hay nada más que sentir excepto Él. La sensación del Creador en nuestro estado actual se llama nuestro mundo. Debido a que nuestros sentidos, nuestros Kelim (vasijas), son opuestos a Él, sentimos que este mundo es tan malo. Pero en la medida en que logremos alcanzar igualdad de forma con el Creador, nuestras sensaciones mejorarán.

 

No debemos hablar del tamaño de nuestros Kelim. Debemos preocuparnos por su naturaleza.

 

Igualdad de forma      La igualdad como equivalencia de propiedades

 

¿Cómo puedes liberarte del poder de las Klipot?

 

Pregunta:

Usted ha dicho que liberarse del poder de las Klipot supone un gran desafío; una persona puede permanecer en ese estado durante mucho tiempo. ¿Qué se puede hacer para desconectarse de ellas?

Respuesta:

Las Klipot son cualquier pensamiento y cualquier perturbación que me aleja del Creador. ¿Qué puedo hacer al respecto? Solo hay una cosa: recordar que el Creador me envía esto. Sin Él, no tengo capacidad para luchar contra ellas. Debo organizar las cosas de manera que el Creador, que reside en mí, luche contra las Klipot que hay en mí. A este respecto, está escrito: «¡Ven ante el Faraón!»

 

El faraón es la concentración total de las Klipot. Los egipcios eran tan sabios, incluso en el mundo material, que lograron que el cuerpo fuera eterno mediante el embalsamamiento.

 

Llegaron al punto de convertir la materia viva en inanimada y, en esta forma, como si fuera eterna. Hasta tal punto se trata de una Klipá.

 

En la Torá no se dice que Moisés tenga que luchar por su cuenta. Solo debe estar presente, dejarse impresionar por las acciones del Creador y, con ello, despertar en todo su pueblo —el pueblo de Israel— el deseo de seguirlo a Él. Y eso es todo. «Entonces el Señor dijo a Moisés: “Ahora verás lo que voy a hacer al faraón, pues con mano poderosa los dejará marchar”».

 

Por ti mismo, no eres capaz de luchar contra las Klipot. ¿Qué fuerzas utilizarías para hacerlo? Una Klipá es el reverso, los Ajoraim del Creador. Él le da vida y te la trae para que se revele precisamente con la ayuda de la Klipá.

 

Las cualidades que ayudan a una persona

 

Pregunta:

Supongamos que una persona siente que le falta alguna cualidad para progresar. ¿Se puede adquirir?

Respuesta:

No tienes nada de qué quejarte. Una persona está estructurada de tal manera que todo lo que hay dentro de ella es ideal para su progreso, ni más ni menos. Precisamente estas cualidades, incluso las peores, son las que ayudan a una persona.

 

Todo el mundo tiene algo propio que parece negativo, pero al final verás cómo esa misma cualidad, e incluso lo que parece una desviación, es lo más útil. Al fin y al cabo, es el resultado de las fuerzas del alma, y sin esa cualidad no se podría corregir.

 

No importa lo que sientas en el camino, todas estas cosas son útiles. No se te pide que averigües si has dejado de avanzar o no, eso no lo sabes. Solo se te pide una cosa que te des cuenta de tu libertad de elección. Que saques del grupo fuerzas para avanzar que son mayores que las que te ha dado el Creador.

 

Al principio, no contamos con tales fuerzas. Se nos da un empujón inicial, el resto debemos obtenerlo nosotros mismos del grupo. Si podemos hacerlo, avanzamos; si no, no avanzamos. El problema es que adquirimos diversos tipos de conocimientos y sensaciones, y nos parece que eso es un avance. Pero no lo es. Uno puede continuar así durante 20 o 30 años, y no habrá ningún avance si no recibimos fuerzas adicionales del grupo.

 

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