No lo sabía, esperaba que tal trabajo se realizará. Y desafortunadamente, no pude apreciarlo. Al final, pasó lo que pasó.
Y el contacto de hoy es completamente diferente cuando yo, junto con el grupo, me acerco a mi maestro y le pido que me ayude a trabajar con ellos y a través de ellos con el resto del mundo, para continuar nuestra misión común. Me vuelvo hacia él; por un lado estoy conectado con el grupo y por el otro, el grupo está conectado con el mundo a través de nuestra difusión y así sucesivamente. Todo va por la misma cadena.