Para que no perdamos el sabor del trabajo espiritual a veces hay que bromear, luego reñir con alguien o decir algo nuevo con el propósito de que las personas no se duerman. ¿Por qué tenemos esas reacciones? ¿Por qué constantemente se intenta pasar a algo nuevo?
Respuesta:
Porque el cuerpo (el egoísmo) se esfuerza por descansar ¿por qué otra cosa puede luchar?. Según su naturaleza solo quiere ser llenado y sin cambios. ¡Esto es egoísmo! mientras no tenga sensaciones de vacío, sufrimiento o imprevistos, entonces se encuentra en el estado al que quiere llegar y detenerse.
Pregunta:
Los estudiantes llegan con frecuencia a este estado y se atoran por mucho tiempo. ¿Los detiene el egoísmo o simplemente porque no tienen fuerza?
Respuesta:
No se atoran ni se mueven, ahora se mueve mucho más rápido que antes.
Naturalmente la persona comienza de lejos, cuando llega a nosotros no entiende qué, para qué, ni cómo. Puede asentir con la cabeza, aunque no entiende nada; y para que empiece a sentir y a entender, pasan un par de años.
¡Este es nuestro trabajo! Todos tenemos que pasar por los mismos estados. ¡No nos podemos brincar ni uno! Solo podemos ir más rápido, pero depende únicamente de la persona y de la medida de su suerte, cuando escucha que tiene que adentrarse en el grupo.