
Pregunta: Si he entendido bien, la reducción del deseo se produjo debido a que la creación se sintió opuesta al Creador precisamente en su intención y no en el hecho de tener un deseo de recibir (Aviut).
¿La vergüenza de la creación no es que sea opuesta al Creador (Él es el deseo de dar y ella es el deseo de recibir), sino en cómo utiliza este deseo?
Respuesta: Naturalmente porque la creación no puede ordenar lo que puede ser, pero puede elegir una reacción a lo que es. Por lo tanto, su reacción fue: “Quiero ser similar y lo más cercana posible al Creador”.
Pregunta: ¿Se puede aplicar esto a nuestras vidas? ¿No debería avergonzarme que el Creador me haya creado así? Está claro que tengo el deseo de recibir y quiero utilizar a todos. ¿Pero el problema no es ese, sino más bien en cómo uso mi deseo?
Respuesta: Sí. Es lo que está en su deseo, lo que es tu elección.
Comentario: Es decir, el hecho de que siempre quiera disfrutar es comprensible.
Mi respuesta: Esto no es un vicio.
Pregunta: Y el hecho de querer disfrutar a costa de los demás, ¿puede considerarse en principio un vicio?
Respuesta: Es tu elección.
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