En Rosh HaShaná, debes juzgarte a ti mismo. Esto está asociado a la autocrítica: lo malo que soy, lo diferente que soy del Creador. ¿En qué se diferencia esta justicia vigilante del estado cuando “el tonto cruza las manos y come su propia carne”?
Respuesta:
No debes comer tu propia carne, maldecir ni juzgarte a ti mismo, debes dirigirte a amar a los demás. Esto es «juzgarte a ti mismo».