Somos el material de un gran experimento

Comentario: Le hacen una pregunta: “Por favor, explique cómo puede ser que los pilotos que lanzaron bombas atómicas sobre Japón no se arrepintieron de lo que hicieron hasta el final de su vida, y vivieron entre 80 y 90 años o más. A pesar de que se mostraron todos estos horrores, las consecuencias de la explosión que no afectaron a instalaciones militares sino a personas inocentes: adultos, niños, ancianos. ¿Cómo se puede vivir así?”.

Mi respuesta: Primero, el hombre puede vivir con todo, ¡Absolutamente con todo! Hasta el punto de que puede matar a su propia madre y torturar a cualquiera de las criaturas más cercanas a él y vivir de 90 a 100 años  justificándose en todo. El hombre es una colección de absolutamente todo el mal y todo el bien. Y así puede pasar en cualquier circunstancia del bien al mal y del mal al bien y nunca comprende al otro que le reprocha algo.

Pregunta: ¿Siempre justifica hasta el mayor mal que hizo?

Respuesta: ¡Por supuesto! Y desde el fondo de su corazón tratará de convencerte de que hizo justo lo correcto, que tal vez sea la única persona justa en el mundo.

No nos conocemos a nosotros mismos. El bien absoluto y el mal absoluto que está dentro de nosotros pueden cambiar de lugar. Puede ser variado y diferente.

Pregunta: O sea, ¿lo que dice es que el mal que hice, el más terrible, lo puedo cambiar?

Respuesta: Y lo considerarás bueno. Pues, te convences de que es enteramente bueno.

Pregunta: ¿Qué debemos hacer? ¿cómo podemos convertir el mal en bien? ¿se puede?

Respuesta: A medida que se alcanza más y más mal debemos corregirlo con el bien correspondiente.

Pregunta: Es decir, al final ¿tengo que llegar a la conclusión de que el mal está en mí?

Respuesta: Puedes hacerlo si hay, como dicen, un «tercer excedente». Es decir, existe el mal, existe el bien y existe el Creador de quien vienen estas cualidades.

Pregunta: ¿Tanto el bien como el mal vienen de Él?

Respuesta: Sí.

Pregunta: ¿Debe haber mi apelación al tercero? Mi mente y mi corazón son, digamos, el bien y el mal y hay un tercero. ¿Estoy siendo guiado a ésto?

Respuesta: ¡Por supuesto! Te criaron y te educaron para eso.

Pregunta: ¿Se me permitió hacer todas estas cosas terribles?

Respuesta: Todo. Todo lo que pasa por ti.

Pregunta: ¿Para que yo acuda a ese tercero, al Creador?

Respuesta: Sí. Pero se necesitan muchos estados, generaciones, etc.

Pregunta: ¿Vale la pena?

Respuesta: No se te pregunta eso. Eres el sujeto de prueba de un gran experimento.

Comentario: Toda la historia está pavimentada con sangre, guerras, sufrimiento, ¿toda la historia de la humanidad es sólo para llegar a ese tercero?

Mi respuesta: ¡Y regocíjense, disfruten y agradezcan!

Pregunta: ¿De que Él hizo todo como lo hizo y eso me trajo a Él?

Respuesta: Sí.

Pregunta: ¿Cuál debería ser mi llamado cuando realmente quiero ir a Él?

Respuesta: Que finalmente alcances Su sabiduría, la perfección de Sus acciones sobre ti. Y lo justifiques todo.

Pregunta: ¿Llegará la humanidad a hacerlo?

Respuesta: ¡Por supuesto!  ¿cómo podemos justificar lo injusto del destino?

 

Comentario: Vemos que ya se está avanzando con pasos agigantados.

Mi respuesta: El Creador nos guía enérgicamente.

Pregunta: Tenemos ese productor y director y esquivarlo es simplemente imposible, ¿es porque avanzamos muy lento?

Respuesta: No, ¿quiénes somos nosotros para establecer la velocidad, el vector, etc.?

Pregunta: ¿No le agregas nada a la humanidad?

Respuesta: Somos pequeños seres que de alguna manera podemos sentir y adaptar estas experiencias a nosotros mismos. De alguna manera podemos comparar todo en nosotros mismos y gradualmente llevarlo a algunas acciones, ir de una a otra y así establecer en nosotros algún proceso interno de logro, aprobación, etc.

Pregunta: ¿Pero es una cadena muy lógica?

Respuesta: Por supuesto.

Pregunta: ¿El Creador y todo eso, está más allá de toda lógica?

Respuesta: Por encima de toda lógica, estoy de acuerdo con Él.

Pregunta: O sea, ¿es lógico si no tengo que estar de acuerdo con Él, pero estoy de acuerdo? ¿estoy siendo guiado?

Respuesta: No tienes otra opción. Simplemente no hay otra forma de vivir.

Pregunta: Y cuando estoy de acuerdo con Él, ¿qué sucede?

Respuesta: Y al justificarlo comienzas a acercarte a Él. Comienzas a revelar el significado de Sus acciones sobre ti. Te llena, se convierte en tu vida. Se convierte en la corriente en la que nadas, y lo alcanzas.

Pregunta: ¿Este río me llena de paz y amor? Quiero aferrarme a algo como: paz, amor. ¿Si Lo justifico llegó a Él, a ese punto?

Respuesta: Sí. Te lleva allí.

 

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