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Nueva Vida 463 – Negación del antisemitismo, parte 1

Nueva Vida 463 – Negación del antisemitismo, parte 1
Dr. Michael Laitman en conversación con Oren Levi y Yael Leshed-Harel

Resumen

El antisemitismo o más precisamente, el odio a los judíos proviene de la raíz de la nación judía, cuando Abraham reunió a personas que querían revelar la fuerza superior adhiriéndose al principio «ama a tu amigo como a ti mismo«. El amor a los demás nos distingue de las demás naciones desde el comienzo de nuestra historia, porque desarrollamos el método de conexión. Hoy, muchos países niegan que son antisemitas, no obstante, en estos países surgen fuertes movimientos antisemitas. Incluso las Naciones Unidas son antisemitas, pero afirman que no lo son.

El antisemitismo no desaparecerá y finalmente, el mundo entero estará en contra de Israel a menos que y hasta que, cumplamos nuestra misióno de enseñar el método de conexión en todo el mundo.
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De Kabtv “Nueva Vida 463 – Negación del antisemitismo, parte 1” 2/dic/14
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“¿Por qué el antisemitismo, políticamente, ‘cambió de lugar’ en Estados Unidos? (Quora)

Michael Laitman, en Quora: “¿Por qué el antisemitismo, políticamente,‘cambió de lugar’  en Estados Unidos?» 

En Estados Unidos, el antisemitismo era comunmente considerado como algo que surgía de la extrema derecha, pero hoy, está más inclinado hacia la izquierda, el fenómeno del antisemitismo en sí, está más allá de la afiliación política y en el futuro, puedo esperar que ambos lados se unan en su odio común contra los judíos.

Hoy, los judíos de EUA están mucho más conscientes del aumento del antisemitismo en el país. Sin embargo, pensar de un inminente holocausto, es aún, en general, elusivo. Aún no ven que el antisemitismo podría llegar a niveles, en que todo puede volverse en su contra de forma muy severa. En realidad, en la época previa al holocausto en Europa, la mayoría de los judíos estaban en desacuerdo que eso podía suceder, denunciaban y se burlaban de aquellos quienes, antes del holocausto, advirtieron de un genocidio judío.

En la década pasada se normalizó el antisemitismo en EUA y en otras partes del mundo, con reportes regulares de vandalismo, distribución de posters y panfletos antisemitas, incluyendo antisemitismo en canciones de varios músicos, en publicaciones en redes sociales, en obras de arte, atracciones y carnavales y un creciente número de personas cuestionando la veracidad del holocausto, ignorando que seis millones de judíos fueron asesinados ahí. Además, el año pasado (2019) marcó el punto más alto de la década en la cantidad de incidentes antisemitas en Estados Unidos.

Si la última década representó un antisemitismo que cada vez más se colaban en los medios masivos, puedo esperar que, en esta década, el antisemitismo se convierta en una tendencia abierta. En este momento, ambas partes del espectro político aún condenan el antisemitismo en medios masivos, aunque lo hacen como herramienta para culpar al otro por el alza del antisemitismo en EUA, pero, mientras más se intensifique su conflicto, junto con mayor aceptación de la idea que los judíos están detrás de su polarización, podrían llegar a un punto de acuerdo para unirse en contra de los judíos.

Por eso, los judíos de EUA también pueden esperar ver una caída en el apoyo del gobierno, porque si pueden ser presentados como chivos expiatorios que causan los problemas del país, serviriá para alejar la atención negativa sobre el gobierno de la mitad de la población y cambiarla hacia los judíos. En ese estado, dado que los judíos son superados vastamente en número en EUA, la idea de aislarlos de la sociedad se volvería cada vez más popular, hasta que un mañana, al despertar, bien podría haberse convertido en realidad. La historia es rica en ejemplos de líderes que, en épocas de crisis, capitalizaron el creciente sentimiento antisemita del público para dirigir su negatividad hacia los judíos.

Además, si bien, la horrenda experiencia del holocausto aún aguijonea a muchos judíos para combatir el antisemitismo en muchas formas diferentes, como en ninguna otra época en la historia, ya podemos ver con claridad que los esfuerzos, cada vez más grandes, para contrarrestar el antisemitismo, se quedan cortos para detener la fuerte oleada antisemita, que rapidamente sobrepasa los numerosos esfuerzos en su contra.

En breve, necesitamos entender que un grave desastre le espera a los judíos de EUA. Aunque, también debemos ver que puede ser detenido e incluso invertido hacia una actitud positiva, de apoyo e incluso de amor hacia los judíos, pero con una condición.

¿Cuál es esa condición?

Que el cambio de actitud hacia los judíos, debe ser buscado sólo en la unidad del pueblo judío. En otras palabras, el desastre está en el camino por el que vamos, sin tratar de buscar un camino diferente y de más unidad. Si nos unimos por encima de nuestras diferencias y divisiones, seremos el conducto para que la unidad se propague hacia el mundo. Después, cuando el público sienta que la felicidad se incrementa y que otros beneficios surgen de la unidad judía, verá a los judíos como iniciadores del proceso. Si fracasamos en avanzar hacia la unidad, el odio contra nosotros seguirá creciendo y podemos esperar que surja de manera terrible.

Foto  por  Robert Ruggiero en Unsplash.

¿Es demasiado tarde para los judíos estadounidenses?

Mi nuevo articulo: «¿Es demasiado tarde para los judíos estadounidenses?«

Los judíos estadounidenses solían pensar que el antisemitismo en Estados Unidos existía sólo en los extremos de la derecha. Pero actualmente, se encuentra más en la corriente principal de izquierda. Sin embargo, con toda probabilidad, la izquierda y la derecha se unirán en torno algo que tienen en común: odio a los judíos. Los judíos estadounidenses están despertando, pero cuando se den cuenta de que están reviviendo los días anteriores al Holocausto, puede que sea demasiado tarde.

Una encuesta reciente del AJC destacó dos puntos que indican que los judíos finalmente están despertando de la ilusión de seguridad. 1) “Más del 93% de los demócratas, el 87% de los independientes y el 75% de los republicanos dicen que el antisemitismo infecta a la nación. Al menos el 80% de los judíos de todas las denominaciones … apuntan al repunte, al igual que al menos el 86% de los judíos de todas las edades”. 2) El 31% de los judíos estadounidenses “dicen que escondieron el símbolo de la estrella de David bajo la camisa, dejaron la kipá [yarmulke] y evitan usar, llevar o exhibir públicamente otras cosas que podrían ayudar a identificarse [sic] como judíos”. Además, “una cuarta parte de los encuestados dice que evita ciertos lugares, eventos o situaciones por preocupación por su seguridad”.

En Estados Unidos, el antisemitismo avanza de los extremos a la corriente principal, desde hace varios años, pero el ritmo se aceleró en el último año o dos. Anticipo que después de las elecciones estará “de moda” odiar a los judíos. Cuando suceda, los progresistas y liberales de izquierda encontrarán un terreno común con los neonazis de derecha y todos estarán de acuerdo en que no necesitan luchar entre ellos, pues los judíos son la fuente de sus problemas, son los únicos que los separan y de aquí en adelante, sabrán qué hacer.

Si los judíos esperan que el gobierno, cualquier gobierno, los proteja, se les avecina algo más.

No tiene sentido político apoyar a los judíos: si frenan el antisemitismo, la mitad de la nación que perdió las elecciones se volverá contra el gobierno. Pero si pueden atribuir los problemas de la nación a los judíos, ¿qué mejor manera hay de unir a la nación? Fue exactamente la táctica de Hitler y de numerosos gobernantes antes que él, la usaron para unir a la nación y desviar las críticas al gobierno, a una minoría vulnerable, que todos odian y envidian. Los judíos, una vez más, se volverán prescindibles.

A diferencia de Alemania en la década de 1930, los judíos estadounidenses, con el recuerdo del Holocausto, son muy activos resistiendo el antisemitismo. Protestan, crean organizaciones de defensa y cabildean en Capitol Hill. Pero nada ayudará. Los judíos estadounidenses simbolizan el capitalismo en su peor forma, donde el dinero es lo único que importa y cuando lo tienes, “haces que el mundo gire”. Mientras esta sea la imagen del judío, en Estados Unidos no tendrán ninguna posibilidad contra el antisemitismo.

Los judíos deben hacer sólo una cosa: conectarse entre ellos.

Tienen que conectarse para ser ejemplo para el resto del mundo. Los judíos le dieron al mundo el lema más importante de todos, el epítome del altruismo: “Ama a tu prójimo como a ti mismo”. Pero si no lo cultivan o no intentan hacerlo, el mundo no los necesitará y optará por seguir adelante sin ellos.

He advertido a los judíos de EUA por casi dos décadas, que su destino será horrible a menos que se unan y den ejemplo de solidaridad. Escribí dos libros sobre las consecuencias de la desunión y su papel esencial para el pueblo de Israel, “Como un Manojo de Cañas: Por qué la unidad y la responsabilidad mutua están hoy en la agenda del día” y “La elección judía: Unidad o antisemitismo, Hechos históricos sobre el antisemitismo como reflexión sobre la desunión social entre judíos”.

Publiqué cientos de artículos y ensayos y di decenas de conferencias, en vivo y por Internet, en todo Estados Unidos y Canadá. A pesar de la evidencia histórica que presenté y a pesar de las citas en las que demostré que nuestros sabios, a lo largo de los siglos, advirtieron que la unidad es nuestra única esperanza, casi nadie escuchó y mucho menos abrazó la unidad como solución a nuestros problemas.

Ahora, finalmente, los judíos estadounidenses aceptan que existe el antisemitismo, pero aún se niegan a creer que tienen la solución. Piensan que los antisemitas pueden optar por no odiar a los judíos, no se dan cuenta de que es su odio mutuoes lo que despierta el odio del mundo hacia ellos. Cuando se den cuenta de que todo lo que necesitan es, no odiarse entre ellos, el mundo podría estar demasiado absorto en acusar a los judíos y demasiado emocionado por el descubrimiento de la causa de sus problemas. Rezo por estar equivocado, aunque la historia, me temo, está de mi lado.

“Quién sería mejor para Israel, Trump o Biden?” (Quora)

Michael Laitman, en Quora:“¿Quién sería mejor para Israel, Trump o Biden?” 

Antes de preguntar quién sería el presidente de Estados Unidos que simpatice más con Israel, nosotros en Israel haríamos bien en cuestionarnos lo que hemos hecho para merecer el apoyo de una superpotencia mundial. 

¿Qué le damos al mundo? Más allá de nuestra impresionante producción en tecnología, ¿en qué contribuimos? ¿es tecnología avanzada lo que el mundo realmente necesita de nosotros? 

Hoy, el entorno global en que vivimos está cambiando y de la misma manera, las expectativas para Israel también cambian gradualmente. De cara al futuro, si queremos recibir apoyo de una superpotencia o en realidad, de cualquiera, debemos poner atención, de forma más cuidadosa, a lo que proyectamos y contribuimos al mundo y si es lo que en última instancia, necesita de nosotros.

Somos una nación única porque, a diferencia de otras naciones, no tenemos una raíz biológica común. Nuestros ancestros, quienes procedían originalmente de diferentes clanes y tribus, se unieron como una nación bajo una idea: unirse (“ama a tu prójimo como a ti mismo”) por encima de la división (“el amor cubre todas las transgresiones”), eso nos concedió la habilidad de proyectar una fuerza positiva hacia el mundo, en otras palabras, ser “luz para las naciones”. 

Después de vivir por un corto periodo sosteniendo nuestra unión “como un hombre con un corazón”, perdimos la conciencia de este valor común que nos unió como una nación. De la misma manera, dado que fracasamos en permanecer bajo un paraguas mutuo de amor, por encima de nuestras diferencias, nuestras diferencias eventualmente nos superaron y fuimos exiliados: perdimos tanto nuestra unidad, como nuestra tierra. 

Aguijoneados por el antisemitismo durante todo nuestro exilio. Muchos de nosotros nos reunimos en la tierra que llegaría a ser conocida como Estado de Israel y después de la tragedia masiva del holocausto, una mayoría de naciones acordaron su establecimiento. 

Hoy, al final del 2020, estamos ante una década de antisemitismo que llegó a su máximo en 2019, el año con más crímenes y amenazas antisemitas reportados en Estados Unidos, Reino Unido, Alemania y los Países Bajos. También enfrentamos un creciente sentimiento antisemita en todo el mundo, vestido dentro de una rtetórica de “crítica a Israel” y ha ganado un apoyo considerable en la diplomacia, la academia y la cultura, en gran parte, gracias al movimiento BDS. 

¿Si hoy, las Naciones Unidas necesitaran llegar a una mayoría de dos tercios para decidir si establecer o no el Estado de Israel, la propuesta sería aprobada? Ciertamente no parece así. 

Necesitamos entender la raíz de la actitud negativa hacia el pueblo de Israel ,de parte de las naciones del mundo. Cuando lo hagamos, podemos enfocarnos en qué necesitamos hacer para invertir la actitud negativa en una actitud positiva. 

La fuente de la actitud negativa de las naciones hacia nosotros se debe al fracaso en vivir a la altura de lo que, para empezar, nos define como el pueblo de Israel: nuestra unidad (“ama a tu prójimo como a ti mismo”) por encima de la división (“el amor cubrirá todos los crímenes”), que nos da la habilidad de proyectar una fuerza positiva hacia el mundo (ser “luz para las naciones”). 

Dado que la década previa se caracterizó por el creciente antisemitismo que vio su cima en 2019 en muchos países, incouyendo Estados Unidos, otra característica de la última década fue una crisis constante: desde los efectos posteriores de la crisis financiera al principio de la década con desempleo masivo, juicios hipotecarios, medidas de austeridad en muchos países, protestas globales y guerras en el Medio Oriente, las constantes nubes grises de los ataques terroristas, tiroteos masivos y un 9.17 por ciento de incremento en desastres naturales azotando al planeta, así como altos niveles de depresión, ansiedad, estrés, soledad, división social y abuso de opioides en Estados Unidos comparado con épocas previas. En breve, como nos ha demostrado la historia, como en la época de la pandemia de la muerte negra que provocó asesinatos masivos de judíos en toda Europa o la derrota de Alemania en la primera guerra mundial y la subsecuente depresión, que eventualmente llevó hacia el ascenso de Hitler, los nazis y el holocausto -cuando .la crisis golpea, el antisemitismo crece. 

Por lo tanto, con nuestros antecedentes de división aunados a las crisis que la humanidad continúa experimentando en todo el mundo y especialmente en EUA, podemos esperar más y más detractores observándonos de forma crítica. De la misma manera, la actitud de la siguiente administración de Estados Unidos hacia Israel ya sea positiva o negativa dependerá de si mejoramos nuestras actitud para llegar a ser un pueblo más unido. 

Hablemos sobre el antisemitismo en Tik Tok contra nuestra juventud

Mi nuevo articulo: «Hablemos sobre el antisemitismo en Tik Tok contra nuestra juventud«

El antisemitismo en línea no es nada nuevo, pero ahora parece ampliamente dirigido a nuestros jóvenes, vulnerables más que nunca. Escondidos bajo identidades falsas, los que odian, libremente revelan prejuicio, intolerancia y opiniones antisemitas en prácticamente todo el espacio de las redes sociales. Los adolescentes que se identifican como judíos se quejan de hostilidad constante en plataformas como Tik Tok, que son cada vez más populares entre los jóvenes, ¿cuál es la mejor manera de reaccionar y lidiar con esto? En primer lugar, si comprenden lo que se esconde detrás de ese odio, les permitirá convertir la hostilidad en aceptación y amistad.

Desde principios de 2020, más de 380,000 videos y más de 64,000 comentarios de odio han sido eliminados, sólo en EUA, por violar las políticas de discurso de odio, según funcionarios de Tik Tok.

Pero la realidad muestra que, aunque se están haciendo algunos esfuerzos para controlar la hostilidad en línea, el veneno rápidamente se renueva y se propaga por el mundo como virus.

Los jóvenes judíos estadounidenses dicen que cuando suben contenido a la plataforma sin revelar sus antecedentes, reciben comentarios entusiastas, pero tan pronto como revelan que son judíos, los cumplidos se convierten en insultos y arrebatos antisemitas. Los comentarios que reciben incluyen; elogios a Hitler, saludos nazis, golpes antiisraelíes y negación del Holocausto. Recientemente, Tik Tok enfrentó una controversia sobre la trivialización de la historia debido a un “desafío del Holocausto” que apareció en la aplicación, ahí los usuarios se retrataban con ligereza como víctimas de un campo de concentración.

Estas controversias y manifestaciones antisemitas abren los ojos a la verdadera naturaleza y sentimientos de la gente hacia los judíos. Por eso, es importante que se revelen. Es inútil enterrar la cabeza en la arena y tratar de escapar del judaísmo, dejando a nuestra juventud desarraigada y sin sentido de pertenencia. La revelación del odio puede ser positiva si despierta en los jóvenes judíos la pregunta vital de por qué se odia a los judíos. Sólo la comprensión del porqué de este fenómeno y la conciencia de lo que el mundo espera de los judíos, puede dar a los jóvenes la base para resolver el problema del antisemitismo.

¿Cómo reaccionar?

El odio a los judíos es irracional, por eso, guerras de palabras o altercados son inútiles. El antisemitismo por su carácter no requiere justificación, aunque siempre se encontrará una. Muchos creen que el odio es por envidia: los judíos son inteligentes, exitosos e innovadores; controlan medios de comunicación, industria del entretenimiento, bancos y comercio. Pero estas no son más que racionalizaciones superficiales que tanto nosotros, como nuestros enemigos usamos para justificar la animosidad. La raíz de la animosidad es mucho más profunda.

La humanidad instintivamente siente que el pueblo judío tiene la clave para un mundo mejor. ¿Por qué los judíos? ¿y por qué la presión creciente ahora? La palabra hebrea “judío” [Yehudi] viene de la palabra “unido” [Yihud]. La unidad es la esencia misma de nuestro pueblo, que se estableció de acuerdo con el principio “ama a tu prójimo como a ti mismo” para convertirse en “luz para las naciones”. A medida que el mundo sufre una escalada de división y conflictos, tiene la expectativa subconsciente de que los judíos deben unirse y ser un conducto para canalizar esta fuerza de unidad positiva de la naturaleza, al mundo entero.

El problema es que perdimos por completo la conciencia de la importancia de nuestra unidad judía, en cambio, prevalecen fricciones y separación. Y mientras más sienta el mundo los problemas y las crisis que surgen de la división en la sociedad humana, subconscientemente, más sentirá que los judíos son culpables.

El antisemitismo surge como fenómeno natural entre las naciones del mundo, para presionar al pueblo judío a unirse. En otras palabras, al convertirnos en ejemplo de conexión positiva, armonía y apoyo, la actitud general hacia el pueblo judío unido será favorable y alentadora y aumentará la confianza dentro de la sociedad. Ahora que nos damos cuenta de que tenemos la clave para un buen futuro para nuestra juventud y para el mundo entero, es hora de dar ejemplo.

Océanos de división. La separación entre israelíes y judíos, es una mala noticia para el mundo

Mi nuevo articulo: «Océanos de división. La separación entre israelíes y judíos, es una mala noticia para el mundo«

Hace seis meses, en Israel, falleció el primer paciente de Covid-19. Ahora, después de batir otro récord en el número de nuevos casos confirmados y ampliar nuestra “ventaja” como país con más infecciones per cápita, finalmente nos damos cuenta de que hay un problema real, que la gente verdaderamente está muriendo y que estamos perdiendo el control sobre la pandemia.

Lo advertí hace meses, dije que si no hacemos lo que debemos, estaremos entre los países más golpeados. Y no sólo en casos confirmados de Covid, sino también en desempleo y desintegración social.

No debería sorprendernos que esto suceda. No hicimos lo que debíamos y la pandemia se está extendiendo en Israel y en el mundo, más rápido que los incendios forestales en California. Si la gente nos culpa, sólo hará eco de lo que nuestros sabios dijeron hace miles de años: “Toda calamidad llega al mundo por causa de Israel” (Yevamot 63a). La Covid-19 es ciertamente una calamidad, pero empeorará más, a menos que los israelíes comencemos a actuar como israelíes.

Esto es ser israelí: nuestra nación se forjó cuando acordamos unirnos “como un hombre con un corazón”. No había simpatía entre nosotros, no estábamos de acuerdo y no queríamos estar juntos. Veníamos de diferentes clanes y tribus, de toda la zona del Creciente Fértil y nos unimos al grupo de Abraham, porque nos gustó lo que él enseñó, que debemos amarnos unos a otros por encima de nuestras diferencias. Sin embargo, no era que realmente nos quisiéramos, al menos al principio. Pero allí, al pie del monte Sinaí, después de escapar de Egipto, finalmente acordamos unirnos como uno, por encima de nuestras disparidades y disputas.

En ese momento, nos convertimos en nación.

Y a pesar de que, poco después, caímos en luchas y beligerancia, siempre supimos lo que debíamos hacer. En palabras del rey Salomón, “El odio suscita contiendas y el amor cubrirá todas las transgresiones” (Proverbios 10:12).

Aún así, no nos convertimos en una nación en bien nuestros, sino para ser “luz para las naciones”, para mostrar al mundo que, el amor puede cubrir todas las transgresiones, todo el odio y con nuestro propio ejemplo, guiar el camino hacia la unidad, para que todos hagan lo mismo.

Hoy, aunque recuperamos la soberanía, en Israel hay todo menos unidad. Está dividido en sectas y facciones, clases, opiniones políticas, sector privado versus sector público y religiosos versus seculares. Cada facción de la nación quiere que su porción del pastel sea la más grande, independientemente de su propio tamaño o necesidad e independientemente de las necesidades de otras facciones de la nación.

Además, la sociedad israelí en su conjunto, está océanos aparte del judío de EUA, no sólo físicamente, más importante, emocionalmente. Hay un profundo abismo entre la forma en la que los judíos de EUA perciben el judaísmo y a Israel y la forma en que los israelíes lo perciben. Esto hace que las dos comunidades judías más grandes del mundo se enfrenten continuamente entre sí.

El libro Sefat Emet escribe: “La verdad es que todo depende de los hijos de Israel. A medida que se corrigen ellos mismos, toda la creación los seguirá”. Actualmente, no nos estamos corrigiendo; sólo nos separamos más profundo cada día.

La Covid-19 nos salvó. Nos detuvo en el camino hacia la aniquilación.

Nos permitió reflexionar sobre nuestra sociedad y comenzar a arreglarla, a hacerla más cohesiva y solidaria y finalmente, ser ejemplo positivo para el mundo.

Pero, no aprovechamos la oportunidad; la arruinamos. Así, mientras el mundo veía con asombro que, al principio prevalecíamos sobre el virus, ahora parece desconcertado, pues nos estamos quedando atrás, porque nos rendimos a los caprichos de nuestras facciones y sectas. Una vez más, la división es la fuente de nuestros problemas, pero estamos demasiado ocupados complaciéndonos en nuestra justa indignación, para reconocerlo.

Está escrito que Israel es un pueblo terco y, de hecho, somos muy obstinados. Ser obstinado puede ser favorable, pero también tiene sus límites. En algún momento, una masa crítica, señalará con el dedo acusador a Israel y dirá que somos la causa de todos sus problemas y nada de lo que podamos decir los convencerá de lo contrario. Si sucede, Israel tendrá un gran problema. Antes de que suceda, debemos hacer lo que estamos destinados a hacer desde el primer día: Unirnos y así, ser ejemplo para que el mundo entero nos vea y haga lo mismo.

Sorprendentemente, El libro del Zóhar (Aharei Mot) escribió, hace casi dos mil años, sobre nuestra situación y su solución: “’Vean, qué bueno y qué agradable es que los hermanos también se sienten juntos’. Estos son los amigos, pues se sientan juntos y no están separados uno de otro. Al principio, parecen gente en guerra, deseando matarse unos a otros … luego vuelven a amarse fraternalmente. … Y ustedes, los amigos que están aquí, como estaban antes en cariño y amor, de ahora en adelante tampoco se separarán… y por su mérito, habrá paz en el mundo”.

Cuando el dique se rompe

Mi nuevo articulo: «Cuando el dique se rompe«

No fue sorprendente descubrir que Jacob Blake, padre del afroamericano Jacob Blake Jr., quien fue tiroteado el 23 de agosto por un oficial de policía blanco en Kenosha, Wisconsin, tiene en redes sociales y medios de comunicación, una larga historia de publicaciones racistas y antisemitas. El antisemitismo está creciendo en todas partes; la tensión está en el aire e incluso donde todavía está tranquilo, se siente como si el suelo temblara bajo los pies. Cuando el dique se rompa y comience la inundación, nadie lamentará ver a los judíos ahogarse.

El nivel de antisemitismo se está disparando, no sólo en Estados Unidos, sino en todo el mundo. Pero en Estados Unidos, donde la comunidad judía es la más grande y poderosa del mundo, será el epicentro del cataclismo.

Es difícil saber cuándo llegará el punto crítico, pero si la trayectoria no cambia, seguramente llegará y los judíos sentirán lo que cada diáspora judía sintió desde que comenzó el exilio hace dos mil años: extinción y expulsión.

En un mundo tan lleno de odio y tan desprovisto de compasión, no podemos ignorar nuestra misión: ser “luz para las naciones”, dar ejemplo de unidad y responsabilidad mutua.

No necesitamos complacer a las naciones ni apaciguarlas. No nos juzgan por nuestra relación con ellas; ¡Nos juzgan por cómo nos relacionamos entre nosotros! Cuando nos odiamos, nos culpan por sembrar guerra entre ellas. Simplemente, sin ejemplo de unidad, no pueden unirse y comienzan a luchar. Y en el fondo, sienten que es nuestra culpa.

Le dimos al mundo ciencia y tecnología, arte y cultura, conocimiento y sabiduría, pero el mundo nos odia cada vez más y no nos muestra ninguna gratitud. Es hora de que nos demos cuenta de que eso no es lo que espera de nosotros; espera que seamos ejemplo de Arvut Hadadit (responsabilidad mutua).

Nos convertimos en nación cuando nos unimos “como un hombre con un corazón” al pie del monte Sinaí (montaña del odio). Inmediatamente después, se nos ordenó ser “luz para las naciones”, traer al mundo la unidad que logramos. La ausencia de esa luz de unidad, es la causa del mundo caótico en el que vivimos y nuestra obligación es traer esa unidad, ser ejemplo.

Podemos negarlo, pero la negación no nos eximirá de nuestro deber ni convencerá al mundo de que no tenemos la culpa. Así que, podemos elegir unirnos por encima de nuestro odio, hacer lo que el mundo espera de nosotros y ganarnos su favor por primera vez en la historia o aceptar el castigo de la humanidad, como lo hicimos en Europa hace ochenta años.

La principal enseñanza de la tendencia #JewishPrivilege

Mi nuevo articulo: «La principal enseñanza de la tendencia #JewishPrivilege«

La vorágine de la pandemia global, recientemente mantuvo el antisemitismo mundial relativamente tranquilo, pero eso no significa que los que odian a los judíos estén descansando. En Twitter, el hashtag (#) antisemita #JewishPrivilege (#PrivilegioJudío), que se usó originalmente para acusar a los judíos de racismo y control sobre otras minorías, se convirtió rápidamente en un hashtag muy popular.

En un intento por rechazar el sentimiento antisemita del hashtag, celebridades judías publicaron historias personales de discriminación, intolerancia y persecución, sufrida directamente por ellos o su familia, a lo largo de las generaciones. Pero, como se esperaba, eso no logró calmar la animosidad.

En otro caso de “trato especial” a los judíos, las cuentas de Twitter de los usuarios que mostraban una Estrella de David quedaron bloqueadas de la plataforma de redes sociales, pues consideraron el símbolo judío como “imagen de odio”.

Sorprendentemente, todo esto sucede en un momento en el que los gigantes de las redes sociales enfrentan boicots de corporaciones internacionales, que están retirando presupuestos publicitarios multimillonarios de lo que llaman una cultura permisiva del discurso de odio, por parte de esas plataformas. Aparentemente, el antisemitismo es una excepción más poderosa a las reglas contra el discurso de odio en línea, que los dólares de publicidad y las amenazas de boicot, pues aún es ampliamente tolerado y los responsables de regular, voltean a otro lado.

Es una sensación incrustada en la naturaleza que nace instantáneamente en la gente. La sabiduría de la Cabalá explica que el antisemitismo surgió junto con el pueblo judío, hace unos 4,000 años, en la antigua Babilonia.

Sin embargo, el odio a los judíos, no depende de nuestras acciones.

Babilonia pasaba por una crisis de división social, con conflictos y odio que destrozaban a la sociedad, Abraham, un sacerdote babilónico que descubrió el camino a la unidad por encima de la división creciente, comenzó a enseñar abiertamente su método a cualquiera que quisiera aprender.

Aquellos que sentían que la discordia social era el tema candente del momento, acudieron a estudiar con él. Los guió para que descubrieran la fuerza única de unión necesaria para superar la división. El grupo que dirigió se conoció como “pueblo de Israel”, significa “directo a Dios” (Yashar-El en hebreo), es decir, directo a la fuerza única de amor y otorgamiento que existe en la realidad. Más tarde, el grupo también se conoció como “judío”, que deriva de la palabra hebrea “yehud“, que significa unidad.

Como el pueblo judío fue el primero en alcanzar la unidad por encima de la división, recibió el mandato de actuar como “luz para las naciones”. Es decir, que su misión era primero conectarse y luego, difundir la luz que emanaba de su conexión, como olas ondulantes, al resto de la humanidad.

¿Por qué es esta misión tan importante hoy?

Porque en el mundo de hoy el ego humano exagerado, la división social, los conflictos y el odio están aumentando exponencialmente, causando innumerables problemas y crisis, por eso existe la urgente necesidad renovada para que el pueblo judío desempeñe su papel. Mientras más personas sufren, inconscientemente, más se culpa a los judíos por tener las llaves para solucionar los problemas, pero no lo hacen.

Este escenario es el origen del odio a los judíos: la sensación de que los judíos tienen un llamado especial para unirse y pasar la unidad al mundo, pero no lo hacen. Si los judíos no hacemos ningún esfuerzo por conectarnos, bloqueamos la fuerza de unión positiva y no llegará a la humanidad y con odio, se nos presiona para que hagamos lo que se espera de nosotros.

El futuro positivo de la humanidad depende únicamente de nosotros.

Tenemos un privilegio, es nuestra misión de entregar a la sociedad humana abundancia y satisfacción que viene de la unión “como un hombre con un corazón”. Como está escrito por el cabalista más famoso de nuestra generación, Rav Yehuda Ashlag (Baal HaSulam), “La sabiduría de la fe, la justicia y la paz es lo que la mayoría de las naciones aprenden de nosotros y esa sabiduría se nos atribuye sólo a nosotros”.

Cuando nosotros, los judíos, nos unamos, aunque sea un poco, actuaremos como conducto para que la fuerza de unidad se extienda por la conciencia humana. Tan pronto como nos demos cuenta de nuestra misión única en el mundo, nos ahorraremos mucho sufrimiento, a nosotros mismos y a la humanidad, pues sólo el poder de unión puede permitir a la sociedad humana elevarse por encima de su naturaleza egoísta y estrecha y descubrir el vasto espacio de felicidad que surge de la unidad.

¿Sugiere la Cabalá un nuevo enfoque ante el antisemitismo?

Mi nuevo articulo: «¿Sugiere la Cabalá un nuevo enfoque ante el antisemitismo?«

La vorágine de la pandemia mundial no ha mantenido callados a los antisemitas ni a los que odian a los judíos. En Twitter, el hashtag (#) antisemita #JewishPrivilege (#PrivilegioJudío), que se usó originalmente para acusar a los judíos de racismo y control sobre otras minorías, se convirtió rápidamente en un hashtag muy popular.

En un intento por rechazar el sentimiento antisemita del hashtag, celebridades judías publicaron historias personales de discriminación, intolerancia y persecución, sufrida directamente por ellos o su familia, a lo largo de las generaciones. Pero, como se esperaba, eso no logró calmar la animosidad.

En otro caso de “trato especial” a los judíos, las cuentas de Twitter de los usuarios que mostraban una Estrella de David quedaron bloqueadas de la plataforma de redes sociales, pues consideraron el símbolo judío como “imagen de odio”. Más tarde, Twitter dijo que se hizo por accidente.

Sorprendentemente, todo esto sucede en un momento en el que los gigantes de las redes sociales enfrentan boicots de corporaciones internacionales, que están retirando presupuestos publicitarios multimillonarios de lo que llaman una cultura permisiva del discurso de odio, por parte de esas plataformas. Aparentemente, el antisemitismo es una excepción más poderosa a las reglas contra el discurso de odio en línea, que los dólares de publicidad y las amenazas de boicot, pues aún es ampliamente tolerado y los responsables de regular, voltean a otro lado.

Sin embargo, el odio a los judíos, no depende de nuestras acciones.

Es una sensación incrustada en la naturaleza que nace instantáneamente en la gente. La sabiduría de la Cabalá explica que el antisemitismo surgió junto con el pueblo judío, hace unos 4,000 años, en la antigua Babilonia.

Babilonia pasaba por una crisis de división social, con conflictos y odio que destrozaban a la sociedad, Abraham, un sacerdote babilónico que descubrió el camino a la unidad por encima de la división creciente, comenzó a enseñar abiertamente su método a cualquiera que quisiera aprender.

Aquellos que sentían que la discordia social era el tema candente del momento, acudieron a estudiar con él. Los guió para que descubrieran la fuerza única de unión necesaria para superar la división. El grupo que dirigió se conoció como “pueblo de Israel”, significa “directo a Dios” (Yashar-El en hebreo), es decir, directo a la fuerza única de amor y otorgamiento que existe en la realidad. Más tarde, el grupo también se conoció como “judío”, que deriva de la palabra hebrea “yehud”, que significa unidad.

Como el pueblo judío fue el primero en alcanzar la unidad por encima de la división, recibió el mandato de actuar como “luz para las naciones”. Es decir, que su misión era primero conectarse y luego, difundir la luz que emanaba de su conexión, como olas ondulantes, al resto de la humanidad.

¿Por qué es esta misión tan importante hoy?

Porque en el mundo de hoy, el ego humano exagerado, la división social, los conflictos y el odio, están aumentando exponencialmente, causando innumerables problemas y crisis, por eso, existe la urgente necesidad renovada para que el pueblo judío desempeñe su papel. Mientras más personas sufren, inconscientemente, más se culpa a los judíos por tener las llaves para solucionar los problemas, pero no lo hacen.

Si los judíos no hacemos ningún esfuerzo por conectarnos, bloqueamos la fuerza de unión positiva y no llegará a la humanidad y con odio, se nos presiona para que hagamos lo que se espera de nosotros. El futuro positivo de la humanidad depende únicamente de nosotros.

Tenemos un privilegio, es nuestra misión de entregar a la sociedad humana abundancia y satisfacción que viene de la unión “como un hombre con un corazón”. Como está escrito por el cabalista más famoso de nuestra generación, Rav Yehuda Ashlag (Baal HaSulam), “La sabiduría de la fe, la justicia y la paz es lo que la mayoría de las naciones aprenden de nosotros y esa sabiduría se nos atribuye sólo a nosotros”.

Cuando nosotros, los judíos, nos unamos, aunque sea un poco, actuaremos como conducto para que la fuerza de unidad se extienda por la conciencia humana.

El Antisemitismo y las Pandemias

Mi nuevo artículo «El Antisemitismo y Pandemias«

Sea una pandemia o una guerra, una inundación o un terremoto, una revolución o un colapso financiero, al final, siempre hay un culpable: los judíos. En EUA, también, ya muchos culpan a los judíos por la COVID-19, como es el caso de los disturbios que envuelve ese país atormentado.

En los años de 1950 y 1960, los judíos estuvieron hombro con hombro con los negros en su lucha por la igualdad de derechos. Nadie lo recuerda y nadie les da el crédito. Ahora, también, están hombro a hombro con los que protestan. Nadie lo recordará y nadie les dará crédito.

Los judíos donan a varias agencias de caridad y ONG más dinero que cualquier grupo étnico o racial. Pero ¿qué dice la gente? “Primero lo roban y después dan migajas para comprar nuestra gratitud”. Por supuesto, no todos lo dicen, pero muchos lo hacen y muchos más, en silencio, están de acuerdo. Siempre fue así y siempre será así, hasta que aprendamos el defecto fundamental que tenemos los judíos en nuestro enfoque.

Los judíos son la única nación que tiene la misión de llevar paz y amor al mundo. Nosotros dimos al mundo el lema más altruista jamás concebido, “ama a tu prójimo como a ti mismo”, pero mostramos todo lo contrario: enemistad interna y odio. Debemos simpatizar con la pena de los extraños, pero detestamos a nuestros correligionarios. Y a pesar que no lo verbalizan, en el fondo, eso es lo que los que odian a los judíos, odian de los judíos: que se odien entre ellos.

Cuando nos convertimos en nación, se nos asignó una misión: unirnos “como un hombre con un corazón” y convertirnos “luz para las naciones”. Por siglos, hemos evitado, con todo, nuestra misión. Hablamos de moral, de ética, de justicia, pero nos rehusamos a hablar de amor.

La moral es un sustituto miserable del amor. Así como una madre no necesita moral para atender a su hijo, porque su amor la guía, si cultivamos amor entre nosotros no necesitaremos moral y nos trataremos bellamente. Así y sólo así, los no judíos dirán, “Ahora sí, los respetamos”

Para ampliar el tema, puedes leer: Como un Manojo de Cañas: Por qué la unidad y la responsabilidad mutua están hoy en la agenda del día