Solo puedes dar ejemplo a otra persona. Es lo más importante, además del ejemplo, le ayudas en el camino. Nada más.
No se le puede indicar nada, incitar o jalar incluso en el buen sentido. Esto es de lo que siempre hablo como actitud necesaria para nuestra difusión: ¡solo la distribución pasiva de material!
En la medida en que una persona rechaza o se siente atraída por nuestro material, hay una continuación de su avance. ¡Debe hacerlo él mismo! ¡No hay otra manera!
También puedes mostrarle discretamente un ejemplo de cuánto te atrae la meta, cuánto la deseas. Déjale, si puede, que se inspire en ello. Pero dilo de esta manera, ¡sin afectarle en modo alguno! Esta es nuestra influencia externa.
En cuanto a la influencia interna, ahí eres el maestro completo. Siéntelo dentro de ti y trata de llenarlo completamente con tu contenido.