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Momentos de Cabalá- “Autogolpearse”

¿Qué es la crisis?

La crisis (en griego κρίσις, decisión, un punto crucial), revolución, tiempo de transición de un estado, un quiebre, un estado en el que los medios para el alcance de las metas se tornan inadecuados y como resultado aparecen los problemas y unas situaciones impredecibles.

En otras palabras, la crisis; no es un estado del colapso, sino un momento crucial para llegar al nuevo estado. ¡El problema está en que la humanidad no ve este nuevo estado!

(46691)

El tiempo es la intensidad de las acciones

El tiempo en la espiritualidad es un número de acciones aplicadas a las criaturas. De hecho, aun en nuestro mundo donde vivimos por el reloj en la pared y navegamos por el sol, la luna y el globo, aun tenemos una sensación personal del tiempo dictado por la intensidad de las acciones.

A veces, el tiempo se congela y no se mueve ante nuestros ojos. En otras ocasiones, vuela con velocidad supersónica. El tiempo es nuestra impresión personal que depende del número de transformaciones ocurridas en nosotros. Por eso, el tiempo per se no existe.

El número de cambios que se supone que debemos experimentar dentro de nosotros desde este momento hasta el final de la corrección es considerado como 6.000 grados espirituales o años, 2000 + 2000 + 2000. Alternativamente, puede ser visto como los tres mundos de BYA (Beria, Yetzira, Assiya), los cuales tenemos que elevar al mundo de Atzilut.

Ascender al mundo de Atzilut es lo que llamamos el flujo del tiempo, paso a paso, de un año a otro. Un “año” (Shana) es una transformación (Shinuy), el mismo circulo, la misma vuelta, solo que en un grado más alto.

(46403 – De la 3º parte de la lección diaria de Cabalá del 6/19/2011, Talmud Eser Sefirot)

Tiempo inverso

Pregunta: ¿Es posible retroceder en el tiempo? ¿Puedo volver a los estados en los que ya he estado?

Respuesta: ¡Por supuesto! Después de todo, el tiempo se define como una cadena de genes informativos (Reshimot). Puedes viajar a lo largo de esta cadena desde el principio hasta el final e ir a donde quieras. Si tú posees la pantalla anti egoísta, es decir, la capacidad de existir en cualquier estado, puedes elegir cualquier Reshimó y realizarla.

Obviamente, nadie querría descender de nuevo desde un estado avanzado. Esto no tendría ningún sentido a menos que tuvieras que descender por un periodo de tiempo con el fin de ayudar a los demás, es decir, volver con el fin de establecer una conexión con ellos.

Sin embargo, me gustaría realizar esta “retroceso” a través del Partzuf especial llamado “pelo” (Searot). Yo permanezco en el estado avanzado, pero hago una “pequeña” copia del mismo a través de la cual me comunico con quienes están por debajo de mí.

Sin embargo, uno no puede descender por ninguna razón, porque esto contradice el propósito de la creación. ¿Cómo es posible que un individuo espiritual haga tal cosa?

(46406 – De la 3º parte de la lección diaria de Cabalá del 6/20/2011, Talmud Eser Sefirot)

El futuro de Israel

Pregunta: ¿Cómo ve usted el futuro de Israel?

Respuesta: ¿Qué puede Israel dar al mundo?  Hoy en día produce ciertos “saberes”, unos desarrollos o tecnologías en informática o en el campo militar. Todo esto no tiene sentido. 

El mundo espera de Israel de manera subconsciente lo único que Israel y solo ella  puede dar, el método de la revelación de la Fuerza Superior que nos dirige. Está escrito en la Torá que Israel debe enseñar al mundo como conectarse con el Creador (Mamlejet Coanim veGoi Kadosh). Es el capítulo más importante de nuestra exportación.

(46685)

Los cabalistas en la naturaleza del hombre y en la naturaleza del Creador, Parte 11

Queridos amigos, por favor, hagan preguntas acerca de estos pasajes de los grandes cabalistas. Los comentarios entre paréntesis son míos.

La superioridad del hombre sobre la bestia

Y la sensación más importante es la sensación noética dada solo al hombre. Por su virtud que podemos llegar a percibir al Creador.

- Baal HaSulam, “La enseñanza de la Cábala y su esencia”

Una bestia se ve sólo a sí misma, no al pasado o al futuro. El hombre se siente en el pasado y gracias a este, puede corregir sus defectos. Mientras que las bestias, al no ser capaces de corregirse a sí mismas, no pueden evolucionar como lo hace el hombre.

- Baal HaSulam, “Escritos de la Última Generación”

(45781)

El ego sufre de la Luz del Bien

Pregunta: Los pensamientos acerca de la espiritualidad me causan tristeza y sufrimiento ya que no siento al Creador ¿Qué puedo hacer?

Respuesta: Si una persona siente sufrimientos verdaderos en su vida, este dolor esconde al Creador de ella. Este es dado a propósito para que no perjudiquemos nuestra relación con el Creador y que aun continuemos conectados con Él en lugar de empezar a odiarlo y a rechazarlo.

Existen varios estados, pero según la medida en la que la persona se sienta mal, en esa medida el Creador está oculto, nosotros debemos alcanzar apoyo y garantía mutua del entorno. En este caso, incluso en tiempo de grandes dificultades, el entorno nos ayudará a elevarnos hacia su causa por encima de la mala sensación.

Entonces entenderé que la sensación del mal no viene del Creador, tampoco de la fuerza superior, sino de la fuerza de mi propio egoísmo. Empezaré a dividir mis sensaciones en dos partes: 1) mis deseos que no están corregidos y me hacen sentir mal en ellos, y 2) el Creador, la Luz Superior, que irradia bien hacia mí.

Precisamente debido a que el Creador emana bien sobre mí, mientras yo estoy opuesto a Él, yo siento el bien como mal; esto es, para mí Su bien se transforma en su opuesto. Por consiguiente, el Creador no se puede revelar más a mí ya que me sentiré tan mal que no seré capaz de soportarlo.

Mientras permanezcamos corruptos y sintamos al Creador en Su forma opuesta, ya que nuestro ego transforma la Luz en oscuridad, el Creador se revela a nosotros según la medida en que podamos soportar esto. Y en la medida en que no podamos tolerarlo, Él se oculta.

Él Se revela solamente de forma ligera para revelar sólo un poco de mal en nosotros, con el fin de que no nos desconectemos de nuestra mente y podamos analizar nuestras sensaciones. Entonces, empiezo a  comprobar de dónde viene este mal y qué lo causa. En consecuencia, llego al grupo, a los libros y al maestro quienes me explican que yo evoco hacia mí mismo el mal debido a mi oposición al Creador.

(46330 – De la 1º parte de la lección diaria de Cabalá del 6/24/2011, Shamati # 241)

Uno no puede volverse humano sin amor

La sabiduría de la Cabalá es el medio que nos permite elevarnos del nivel animado al humano. Si no usamos estos medios para transformar nuestra naturaleza egoísta, permanecemos como animales, como está dicho: “Todos somos como animales”.

Realmente, en ese caso, nos desarrollamos sólo dentro de nuestro ego; no tenemos nada con qué corregirlo y elevarnos por encima de este, desde los deseos de recepción a los deseos otorgantes. Entonces, sentimos sólo este mundo; vivimos y morimos como animales.

Mientras que en el grado humano, me vuelvo similar al Creador (hombre o “Adam” viene de la palabra “Edomé” o similar en Hebreo). Con la ayuda de la herramienta llamada “La Luz que Reforma” la cual atraigo hacia mí al leer textos cabalísticos y especialmente con El Libro del Zóhar, la fuente más fuerte de la Luz superior oculta, puedo corregirme y ascender de la naturaleza egoísta a la altruista, hacia el otorgamiento y amor por otro ser humano.

Entonces, en lugar del deseo de usar al otro, le otorgo, y en lugar de odio, siento amor hacia él. Según el grado en que alcanzo su naturaleza, comienzo a descubrir la fuerza superior en mis deseos altruistas, en mis propiedades de otorgamiento y amor. Siento lo que llena mis nuevas cualidades, y esto es llamado “la Luz superior” o “el Creador”.

Sin embargo, todo esto es alcanzado en la fuerza de otorgamiento ¿Cómo podemos lograrlo? Para este propósito, antes que el nivel más bajo del mundo de Assiya llamado “este mundo” fuera hecho, la criatura creada por el Creador y llamada el alma común de Adam (Hombre) ha sido fragmentada en muchas piezas. Ahora, con el fin de atraer la Luz, esas piezas deben unirse unas con otras en el estado previo antes de la ruptura, cuando la Luz Superior las llenaba.

Aun cuando no nos podemos unir a unos con otros por nuestra cuenta, pero deseándolo, anhelando y esforzándote con todo tu poder, mediante nuestros esfuerzos atraemos la Luz desde el estado de unidad. Esta Luz no viene a nosotros y no se viste en nosotros porque no nos hemos unido aun. Pero brilla hacia nosotros desde lejos, según el grado de nuestra aspiración por ello, la Luz de otorgamiento y amor por el otro.

¿Pero realmente aspiro a esto?… Imagino que anhelo esta Luz, algo muy bueno para mi ego. Pero si lo interpreto correctamente, como la Luz de otorgamiento y amor, la cual disfruto al otorgar a otro ser humano, y actúo sólo por el bien del otorgamiento, entonces no lo quiero particularmente.

Así, primero que nada, para esforzarte por la Luz, por la corrección, para llegar a ser el dador y amar al otro, debo adquirir la importancia de esto. Puedo obtener la importancia de la corrección de las siguientes dos fuentes:

1.- Si sufro, si siento dolor, me esfuerzo por cambiar mi condición. Estoy incluso dispuesto a dar, sólo para no sentirme mal. Esto es llamado avance por el camino del sufrimiento.

2.- Puedo recibir la importancia del otorgamiento y del amor por otro ser humano del entorno que comenzará a “lavarme el cerebro” convenciéndome de cuán importante es otorgar, cuánto podemos ganar, cuán bueno es, cuánto placer trae el otorgamiento.

Uno parece contradecir a lo otro: “¡Otorga y recibirás placer!” “¡Otorga y sentirás el mundo superior!” Esto es llamado “Lo Lishmá” (para sí mismo), pero en cualquier caso, esta es una fase de avance intermedia. En ese caso, me esfuerzo por avanzar en el camino de “Lo Lishmá”, el camino de la Luz. Todos somos egoístas y tenemos que imaginar que hay una entendible ganancia propia esperándonos; de otra manera, no seremos capaces de hacer nada.

Por lo tanto, estoy en el grupo, junto con personas que también quieren alcanzar la espiritualidad. No es importante que todos imaginemos el mundo espiritual como un buen premio: queremos estar por encima de otros, ganar más, elevarnos encima de esta corta vida llena de sufrimientos, alcanzar algo que lo valga, algo grande.

Si promovemos la importancia incluso de esta meta unos a otros, entonces algo exaltado, grande, eterno, perfecto, de gran valor será revelado en la conexión entre nosotros, y tendremos fortaleza para avanzar hacia la conexión interna entre nosotros al menos ligeramente. Si en la conexión entre nosotros, descubrimos la fuerza interna común llamada la vasija espiritual, el deseo de otorgar, entonces en esta vasija, según el grado de este deseo de otorgar, revelaremos la Luz: la Luz del otorgamiento, la Luz superior, o el Creador.

Entonces, antes de comenzar a leer El Libro del Zóhar y así atraer la Luz, tenemos que imaginar que aspiramos a estar en la conexión interna entre nosotros, en la cual cada uno se anula a sí mismo y sólo siente a los otros: todos, juntos, todo el grupo interno, donde estamos conectados unos con otros en nuestras almas. Y en esta conexión entre nuestras almas, revelamos la Luz, la fuerza común de otorgamiento y amor, y el Creador dentro de ello. Si esta es nuestra línea de pensamiento al leer El Zóhar, este nos influye de la manera más efectiva.

No importa cuánto entendemos el texto y sabemos las palabras. Es importante pensar sólo en una cosa todo el tiempo: “Ahora, estoy tomando un medicamento. Quiero conectarme con otros, y entonces, en la unidad entre nosotros, obtendré todo: todo el mundo espiritual, superior ¡Es lo que espero!”

(46323 – De la 3º parte de la lección diaria de Cabalá del 6/24/2011, El Zohar)

Esclareciendo el deseo femenino

Pregunta: Si todos los deseos van cambiando y adquiriendo diferentes matices, debo esperar algo específico, o necesito fortalecer el deseo en la forma más cercana a mí en este momento?

Respuesta: No, el deseo de las mujeres debe ser formado en un conjunto, acumulado, el deseo de las mujeres es integral y dirigido de manera precisa a la meta. Cada mujer debe analizar los deseos en su interior y apuntarlos al máximo hacia la meta, tanto como sea posible y en cualquier nivel, en cada estado dentro del que se encuentre.

Sin embargo, después que estos deseos están básicamente formados, deben ser sentidos por los hombres. Y los hombres, sin duda, lo sentirán ya que están construidos de esta manera, ellos poco a poco sienten el deseo de las mujeres. Es como en una familia donde la mujer puede no decir ni una palabra a su marido, pero él siente que ella está silenciosamente empujándolo, como si señalara, queriendo, esperando algo de él. Él siente esto, y no va a descansar hasta que se satisfaga el deseo de ella. De alguna manera él finalmente debe resolver esto.

De la misma forma, los hombres deberían sentir esto de las mujeres, y las mujeres deberían trabajar constantemente en cristalizar en sí mismas un deseo cada vez más definido.

(45532 – De la Lección 2, Convención en Moscú del 6/10/11)

¿Qué es “elevarse por encima” en lo espiritual?

Baal HaSulam, El Estudio de las Diez Sefirot, parte 1, “Tabla de preguntas y respuestas para el significado de las palabras”: Pregunta 26: ¿Qué es “por encima”? Hishtavut ha Tzura (equivalencia de forma) del inferior con el superior es un “elevarse por encima”.

No hay ascensos ni descensos, ni movimientos hacia la derecha o la izquierda. Todo esto es evaluado sólo en relación a las cualidades, y estamos hablando de su transformación, llegando a la similitud de propiedades del inferior y del superior.

Sin embargo, ¿qué sucede cuando el inferior se “eleva” hacia el superior y se vuelve igual? ¿Desaparece completamente y se convierte en el superior, o el inferior existe próximo al superior?

Cada uno se queda con sus deseos, aspiraciones, y cualidades naturales las cuales no cambian. La materia del deseo de recibir permanece igual. Está dicho: “De la manera en la que difieren sus rostros, también difieren sus almas”. Nada cambia en una persona aparte de la intención con la que él usa todos sus deseos y cualidades.

Si somos iguales en nuestras intenciones, en su nivel y fortaleza, entonces esto significa que estamos en el mismo nivel. Si uno es inferior y el otro es superior, significa que las intenciones de una persona son más débiles que las intenciones del otro.

El inferior está elevándose hacia el superior, “llegando a ser como Él,” pero no Él mismo. Por supuesto, la diferencia entre ellos permanece.

Cuando asciendo hacia el Creador por los 125 peldaños de la escalera de la equivalencia de forma, lo siento a Él en cada peldaño, incluso en el más pequeño, y me anexo a Él de alguna forma. Con cada paso siguiente, me conecto con Él y llego a conocerlo más y más. Sin embargo, el Creador y la criatura permanecen, así como la conexión entre ellos, Dvekut (adhesión), uno no desaparece dentro del otro.

Entonces, un “elevarse por encima” es la igualdad en términos de cualidades del inferior con el superior. Se igualan sólo en términos de su forma de otorgamiento, mientras que cada uno permanece con sus cualidades naturales.

(46139 – De la 3º parte de la lección diaria de Cabalá del 6/22/2011, Talmud Eser Sefirot)