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Por encima del negro abismo

¿Cómo podemos imaginar el estado superior en el cual el Creador te revela que ama a todos aquellos que te odian y odia a todos aquellos que te aman, incluyéndote a ti mismo? Te parece que Él no te trae ningún bien y que no hay nada peor que eso. Ante ti están el Faraón, Bilam, Balak, Amalek y Hitler todos en uno y tú sabes cómo superar esto porque también viene hacia ti del Creador, aun cuando es indirectamente.

Mientras más avanzamos hacia el amor, más grandes son los obstáculos con los que nos topamos. Los superas y el “ángel de la muerte” se vuelve el “ángel sagrado” ante nuestros ojos.

Pregunta: No entiendo este estado. Después de todo, el Creador aun es percibido como bueno y benévolo ¿Lo veo junto con el sufrimiento de otros y mi propio sufrimiento en el pasado?

Respuesta: Ves todo el sufrimiento que existe en la realidad. Esta es una imagen horrible: un sufrimiento monstruoso, ni un gramo de placer, ni un día de reposo, sólo dolor y sufrimiento por miles de años luz. El sufrimiento está en todos lados. Existe un vacío total en el deseo de recibir, no aquí y ahí, no de vez en cuando, sino un cien por ciento de sufrimiento.

Este estado es llamado la iluminación de la Shejiná, y por encima de ello, revelas al bueno y benévolo. De otra manera, ¿Cómo sería posible descubrirlo a Él? Si el Creador sólo te trae bondad, entonces lo descubres en las vasijas egoístas. Pero si lo descubres en toda la profundidad del negro abismo que está enfrente de ti, entonces lo descubres a Él en tus vasijas de otorgamiento que tienen por objetivo el otorgar.

Más aun, verás que Él es bueno sólo hacia aquellos que son tan malos como Él, y malos hacia aquellos que son buenos, en contraste con Él. Así es como te parecerá.

Nuestro trabajo es sólo elevarnos por encima de las vasijas de recepción. Si ves que las acciones del Creador no se ajustan al otorgamiento, esto aparece ante ti intencionalmente como un obstáculo en el camino, por encima del cual debes elevarte.

Pregunta: ¿Y qué descubro tras este ascenso?

Respuesta: El deseo de recibir, la vasija general de Maljut de Ein Sof, en una forma totalmente vacía: oscuridad, desesperanza, preocupación, y miedo, las terribles pruebas de Job, y llenas esta con la Luz de Jassadim y con amor.

Pregunta: Eso significa que luego de haberme corregido me siento bien, no importa cuánta oscuridad se me revele. Y ahora veo el pasado y ¿qué veo? ¿He sufrido o no?

Respuesta: Este ya es el siguiente nivel, el cual tienes que determinar. En Gmar Tikkun por supuesto no te parece que hayas sufrido.

Pregunta: ¿Qué es el sufrimiento que siento ahora?

Respuesta: Ahora no eres la misma persona que alcanzará el Gmar Tikkun. Eventualmente no te reconocerás en tu estado presente. Las sensaciones dejadas atrás no son tú.

Pregunta: ¿Entonces qué soy ahora?

Respuesta: Algo virtual.

Pregunta: ¿Entonces para qué necesitamos todos los estados presentes?

Respuesta: Los sientes con el fin de prepararte, en ellos haces todo lo que está en tu poder. Se nos dice: “Me he esforzado y he encontrado”. Estás preparándote hasta que encuentras, hasta que te elevas por encima del Majsom (barrera), hasta entonces, el verdadero “tú” no existe.

(68061 – De la 4º parte de la lección diaria de Cabalá del 30 de Enero del 2012, “Introducción al Estudio de las Diez Sefirot”)

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Percepción de información ilimitada

Pregunta: ¿Cuánta cantidad de información es en realidad útil para la persona, y qué información puede causarle daño?

Respuesta: Si le enseñamos a la persona una perspectiva correcta del mundo y de la naturaleza, absorberá fácilmente cualquier información porque se lo atribuirá siempre a la imagen general, global del mundo. En consecuencia, no tendrá problemas con el flujo de información.

Digamos que en este momento estoy leyendo y consumiendo una cantidad verdaderamente enorme de información mañana y noche acerca de diferentes tópicos relacionados con los problemas de la sociedad, ciencia, y finanzas modernas, y cosas por el estilo. Al hacerlo, mi tarea principal es integrar esa información en una sola imagen integrada del mundo.

¿Cómo puedo discernir en todo eso una manifestación de la única ley, la aspiración de todas las fuerzas egoístas posibles hacia la unificación en una sola fuerza altruista en similitud con la naturaleza? ¿Cómo son transformados la sociedad de hoy y el ser individual al moverse involuntariamente hacia la integración bajo la influencia de fuerzas negativas, a lo que nos referimos en nuestro mundo como crisis? En realidad, la crisis es bondad hacia nosotros.

Esta visión del mundo le da a la persona una oportunidad de pasar enormes flujos de información a través de él o ella, lo cual complementa dentro de él esta imagen en conjunto y entra en la armonía general.

Esto es similar a escuchar alguna sinfonía y sentir que algunos instrumentos musicales faltan en la orquesta. Al ser un experto, percibes que algo falta; no te sientes lo bastante bien, y entonces de pronto el elemento faltante, la armonía, aparece.

Por lo tanto no hay problemas aquí. La persona puede realmente ser una enciclopedia andante, es capaz de absorber toda la información que existe en la naturaleza. Lo más importante es que todo sea entretejido dentro de ella en una sola imagen. Y entonces  mientras más información reciba, más deseable será para ella, y más fácilmente será capaz de absorberla. Ella completará los espacios en blanco que sentía dentro como una carencia, como una ausencia de perfección.

(66411 – De una “charla sobre la educación integral”, episodio # 5 del 12/13/11)

Atrayendo la imagen del Creador cuando Él está oculto

Baal HaSulam, “Introducción al Estudio de las diez Sefirot“: “Dado que Su Gobierno no está revelado, es imposible verlo a Él, sino sólo en el ocultamiento del rostro, desde atrás, como aquel que ve a su amigo desde atrás y podría dudar y creer que es otra persona. De esta manera, uno siempre se queda con la elección bien sea la de mantener Su voluntad o romperla”.

Debido a que el Creador está oculto, Él nos permite tener dudas y por lo tanto, la oportunidad de ejecutar acciones. Si el creador estuviese revelado, todos seríamos sus esclavos, “robots” que ejecutarían su deseo incondicionalmente. Su revelación nos obligaría a hacer eso automáticamente. Después de todo, no habría ninguna “ruptura” entre nosotros y la Luz, la cual es la que nos permite de manera independiente parecernos al Creador.

Pero el Creador nos proporciona la sensación de ocultamiento: Él no sólo se oculta, sino que nos permite sentir que Él no existe. En este caso, podemos ejecutar Su deseo como si Él existiese, y actuamos en Su lugar. Por lo tanto Él nos permite completar Sus acciones. Para nosotros es una oportunidad, un lugar para trabajar y sentirnos orgullosos del hecho de que podemos llenar nuestras dudas con Su Gobierno.

Pero, ¿dónde puedo encontrar el poder para realizar este trabajo, si Él se oculta de mí? Tengo que entender que el ocultamiento es una especie de “luz negra” que construye una forma especial en mis deseos y pensamientos: los contornos ocultos del Creador, los cuales quiero completar.

Si esta forma se me revelara, llevaría a cabo Su deseo sumisamente. Entonces, ¿Cómo puedo crear la forma del Creador desde mí interior, de manera que me obligue a actuar mientras Él está oculto? Tengo que construir Su imagen dentro de mí y sólo entonces puedo ejecutar Su plan.

Y así poco a poco, la persona construye dentro de sí la imagen del Creador. Y el Creador le muestra cada vez más cuán profundamente y de qué manera Él está oculto. Así que avanzamos hasta que construyamos todo lo que el Creador quiere. Entonces nos pareceremos a Él de acuerdo a la equivalencia de forma.

Así que el punto no es realmente llevar a cabo el deseo del Creador. Nuestro deseo de recibir y todas las diferentes maneras de recibir son medios. El punto es construir la imagen del Creador dentro de nosotros.

(67375 – De la 4º parte de la lección diaria de Cabalá del 23 de Enero del 2012, “Introducción al Estudio de las Diez Sefirot”)

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Entendiendo Su Providencia

Nosotros estamos en un estado de ocultamiento y debemos entender que estamos en ocultamiento. La persona nace y vive en este mundo en un estado de total  desapego de la verdadera realidad. Ella no sabe dónde ella está y si hay algo más allá de eso. ¿Si lo hay, puede ser visto?

Cuando nosotros sentimos la presencia de algo podría ser que eso se esconda o se revele. De modo que el ocultamiento es parte de la revelación porque yo ya sé acerca de la existencia de algo que está oculto.  Esto significa que las personas que están en un estado de ocultamiento están ya en el camino de la verdad, aún cuando este se oculta de ellos por el momento.

Esto ya es un estado avanzado porque la gente común no siente ese algo que se oculta de ellos.

Nosotros atravesamos cuatro fases: doble ocultamiento, ocultamiento simple, la Providencia de recompensa y castigo, y la Providencia eterna.

En lo concerniente a estos dos ocultamientos, esto ya no es separación, tampoco un estado de inconsciencia. En el ocultamiento doble yo sé que estoy separado de la realidad y que no veo que el Creador determina todo lo que me sucede a mí. En el ocultamiento simple yo siento que mi vida depende de mí al estar frente al Creador. Pero algo que me trajo al ocultamiento en vez de traerme a la revelación depende de mí.

De modo que en un doble ocultamiento yo determino que estoy separado del Creador, y en el ocultamiento simple hay contacto pero yo no realizo Su deseo.

En la siguiente fase, en la fase de la revelación, yo recibo recompensa y castigo de acuerdo al grado que yo realice Su deseo. El castigo es eventualmente también una recompensa porque gracias a este yo avanzo. Esto me demuestra dónde tengo que corregirme todavía, es decir dónde estoy yo “detrás” del nivel actual porque la persona no es obligada a hacer algo que esté más allá de su poder.

Eventualmente, yo paso a la Providencia eterna después de haber corregido todos mis atributos, y alcanzo el entendimiento mutuo total con el Creador.

Todos estos estados tuvieron la intención de hacernos entender la Providencia del Creador. Esta comprensión es el signo, el significado, la base de todo nuestro éxito y bienestar. Si yo sé que recibo golpes por alguna razón, esto ya no es un sufrimiento sin sentido, sino un castigo que me hará bien o el bien en sí mismo. Todo depende aquí del nivel en el que estoy y de mi actitud hacia los castigos.

Podría ser que como resultado de los golpes a mi egoísmo yo me sienta tan feliz que me eleve por encima de estos sentimientos y entre en un estado Jafetz Jesed.  Por consiguiente no tengo nada pero yo no sufro. Al parecer ¿es esto imposible? ¿Dónde está la envidia, la lujuria, el honor? Todo permanece por debajo, pero se requiere mucho trabajo para alcanzar eso.

Entonces nosotros poco a poco atravesamos las fases de ocultamiento y revelación y subimos los niveles de los mundos espirituales. Esto se trata de discernimientos individuales acerca de los estados internos de la persona, pero está claro que ellos se llevan a cabo solamente si yo intento estar incorporado en el entorno correcto tanto como pueda.  De lo contrario, no seré capaz de elevarme.

A veces es agotador vincular todo el trabajo interno con el trabajo en el grupo. Pero en realidad esto no es problema, yo solo debería comprobar y conectar estos dos componentes con más cuidado. Todo el trabajo está en el grupo, todo el sentimiento está dentro de mí.

(67378 – De la 4º parte de la lección diaria de Cabalá del 23 de Enero del 2012, “Introducción al Estudio de las Diez Sefirot”)

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Decide quién gobernará sobre ti

Tenemos que pasar por un largo proceso de clarificación. Desde el comienzo de la creación hasta su culminación, todo lo que hacemos es aclarar cómo podemos ser complacidos en relación a la fuerza dadora, a la fuente, al Creador.

Pasamos por algunas de nuestras clarificaciones inconscientemente, sin nuestras sensaciones y entendimiento, como una preparación para los estados que seguirán y requerirán de nuestro entendimiento y sensaciones. Esta es la misma manera en la que un niño crece o cualquier otro desarrollo sucede. Tienes que pasar por muchos pasos y todo tipo de cálculos y permanecer en ellos por bastante tiempo hasta que comiences a sentir que existe un nuevo nivel de sensibilidad, comprensión, y aclaración, y asciendes hacia un próximo nivel.

Más tarde, es como si la novedad de un nuevo paso fuera borrada y se deslizara fuera de nuestra memoria: nos acostumbramos a ello, y como sabemos un hábito borra el sabor. Una y otra vez, inconscientemente tratamos de avanzar y de movernos hacia adelante tanto como podamos hasta que surgen nuevas sensaciones y llegamos a nuevas conclusiones.

El mayor discernimiento es quién gobernará sobre nosotros: ¿el Creador o el Faraón, el bastón o la serpiente? Obviamente, en la superficie cada uno de nosotros está dispuesto a elevarse al nivel de la naturaleza otorgante del otro ¿Pero cómo llegamos a eso?

Ahí es donde tiene lugar la lucha entre el Faraón y Moisés o Aarón dentro de un ser humano. Esta sucede dentro de la persona. La disputa es acerca de ¿para quién hago el esfuerzo? Cuando se me ha dicho que no importa cuán fuertemente trate la persona, no ayudará, ¿Por qué debo molestarme en intentarlo?

Por otra parte, ¡está dicho “Nadie puede ayudarme excepto yo mismo” y “He laborado y encontrado!” El problema es que la persona es incapaz de realizar esos cambios, deben ser de naturaleza interna y tienen que ocurrir desde el interior. Sólo debido a cambios internos la persona se permite hacer una nueva ronda de cálculos.

Cualquier cambio depende totalmente de la misericordia de Arriba: podría suceder o no. Pero nosotros tenemos que continuar trabajando, y nuestro trabajo es encontrar misericordia a los ojos del Creador que nos dio este apoyo.

De hecho, esto realmente prueba la frase: “¡Laboré y encontré!” Es decir, nuestra petición no es una petición per se, sino una prueba de la intensidad de nuestro trabajo que está dividido en dos mitades. Una mitad es culminada por nosotros, la cual hace que la Luz, la otra mitad, venga de Arriba y haga la corrección.

El bastón no debe ser tirado al suelo porque se convertirá en una serpiente, lo que significa que no debemos darnos por vencidos acerca de nuestro conocimiento; por el contrario, tenemos que mantenerlo en alto. “Fe por encima de la razón” significa el trabajo que llevamos a cabo con nuestro intelecto, con lo mejor de nuestras capacidades dejando que la Luz se manifieste y nos corrija.

(66935 – De la 1º parte de la lección diaria de Cabalá del 19 de Enero del 2012, Shamati # 59)

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¿Por qué necesito todos los tesoros del Rey?

El Zóhar nos cuenta como la Luz superior opera y otorga en nosotros, y construye con todos nuestros atributos algo que es similar al Creador: no con nuestra carne, sino con nuestra esencia interior que es llamada “mente” y “corazón“, con nuestros pensamientos y deseos que constituyen el “yo” de la persona.

Yo no sé lo que Él necesita hacer con ellos. Pero mientras tanto, todos mis deseos y pensamientos están envueltos en lo que veo ante mí para beneficiarme a mí mismo. Esta es la forma en la que opera el ego que está detrás de ellos.

Y la Luz que llega durante la lectura de El Libro del Zóhar no me deja nada de los pensamientos y deseos anteriores, pero comienza a darme gradualmente otros valores, aun al nivel del estado en el que estoy. Y en adelante, comienza a despegarme de mi realidad presente, mientras que cada vez Él ejecuta algunos cambios en mí. En ocasiones me elevo por encima de esta realidad y en otras ocasiones me hundo dentro de ésta aun más.

Así, por medio de todo tipo de ejercicios y cambios, Él me ayuda a dejar de ser dependiente en esta realidad, hasta que eventualmente para mí no sea importante, si estoy en ella o completamente separado de ella. Y puedo usar todas estas formas solo por el bien de la meta. Aun si se me dieran todos los tesoros del Rey o si yo soy una persona pobre que vive en el bosque sin una camisa, no es importante porque yo solo soy dependiente de la intención, que algo más elevado que mi estado. Estoy de acuerdo con esto y lo quiero, por sobre todo lo que pueda aparecer en mi vasija (Kli) de recepción, tanto en los pensamientos como en los  deseos.

Si llego a tal estado gracias a los ejercicios, esto es el trabajo de Dios en mí y a partir de este momento yo comienzo a ver que El Libro del Zóhar habla.

Esperemos que con cada día y cada momento, entremos en tal estado en el que la Luz nos alcance, en el que la fuerza superior comience a cambiarnos y nos eleve por encima de todos los deseos y pensamientos para comenzar a ser dependientes del Dador que otorga sobre nosotros.

(66681 – De la 2º parte de la lección diaria de Cabalá del 17 de Enero del 2012, El Zóhar)

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Pregunta: ¿Cuál es la apariencia de un grupo que entra en la espiritualidad?

Respuesta: En el exterior no hay señales especiales. Todos parecen personas normales. En lo interior estará todo lo que leemos en los libros de la Cabalá. Verás las mismas caras, pero los trataras de manera diferente.

Ustedes sentirán la red interior de conexiones entre ustedes. Esto es lo que crea el lugar donde se revela el mundo espiritual. Es como si hubieras recibido una linterna, tú la enciendes, y con esa luz empiezas a ver piedras, árboles, animales y personas: todo un mundo.

Esta linterna brillante es tu buena actitud hacia todos los demás, la garantía mutua que sientes hacia ellos. En la garantía mutua que proviene de ti, comienzas a descubrir el sistema superior y ver que en él, justo delante de ti, hay árboles, animales y personas, que no viste antes.

Pero todos los objetos inanimados, plantas, animales y personas no son corpóreos como en nuestro mundo, sino espirituales. Esta es la imagen que se te revela. Son las mismas caras conocidas, pero descubres la conexión interna entre ellos.

Hace muchos años vi una película sobre el robo de un diamante. Los ladrones rociaron un aerosol especial y en esta niebla empezaron a ver los rayos láser que activaban la alarma si alguien cruzaba la habitación.

Así que es como si tu rociaras un aerosol especial a tu alrededor, como una nube de actitud emocional, de compartir, de un sentido de conexión y garantía mutua y en ella descubres los rayos láser que nos conectan los unos a otros y ves cómo atraviesan y unen a todos.

Descubres esta relación y ves cómo funciona y se ocupa de todo. Entiendes lo que realmente motiva a todos.

Ahora, ves que todo el mundo está moviéndose, pero no entiendes que fuerzas los están moviendo. Entonces de repente comienzas a sentir, tanto física como internamente, cómo una mano entra en el títere y comienza a moverlo de un lugar a otro. Esto revela el gobierno y la Providencia superior.

En consecuencia aprenderás como adaptarte al sistema de esta Providencia, así como el movimiento de un buen caballo se adapta a los deseos del jinete.

(67079 – De la 1º parte de la lección diaria de Cabalá del 1/20/12, Shamati # 174)

Viendo el mundo a través de los ojos de mujeres

Durante decenas de miles de años hasta hoy, hemos venido desarrollándonos por la voluntad del destino, y prácticamente hemos logrado poco. La psicología, la ciencia acerca del hombre, de su naturaleza, y del mundo interior, tiene sólo unos cientos de años. Antes de su existencia, no considerábamos necesario estudiar nuestro comportamiento y nos desarrollamos como animales por casualidad. Sólo ahora, sentimos la necesidad de tener conocimientos acerca de los seres humanos, de la sociedad, del entorno, del modo de realizarlo, y de la forma organizar nuestra vida correctamente.

El concepto de “vida por fuera del cuerpo” suena como misticismo, pero no tiene nada que ver con eso. Este significa desarrollar la capacidad de mirarse a sí mismo como si se viera desde el exterior, ver el mundo a través de los ojos de la otra persona. Al hacerlo, adquirimos la capacidad de entendernos entre nosotros. Y eso es exactamente lo que tenemos que ser capaces de hacer.

Es casi imposible que los hombres vean el mundo a través de los ojos de las mujeres. Sin embargo, casi todos viven en una familia y comprende la necesidad de crear una, de lo contrario, nos habríamos extinguido como los dinosaurios. Estamos obligados a tener hijos y a criarlos. Por lo tanto, es importante comprender la psicología del sexo opuesto y saber no sólo cómo vivir correctamente, sino también cómo disfrutar de esta vida.

Al incluirnos en los demás, encontramos la otra mitad del mundo. Estamos construidos así. Y esto es llamado una “vida por fuera del cuerpo”, es decir, nosotros obtenemos una percepción que viene de afuera. Hasta ahora, yo me he desarrollado de manera egoísta dentro de mi cuerpo y trató de llenar mis deseos tanto como me sea posible y de tener en cuenta el conocimiento, la opinión y los puntos de vista de la otra persona en la pequeña medida en la que me sea posible. Hoy en día, la crisis, que involucra a todo el mundo, me obliga a ser parte del otro y a aceptar su punto de vista, su opinión y su mundo interior. Y entonces, me parece que salgo de mí mismo y formo parte de otras personas. Por lo tanto, adquiero los deseos y pensamientos de toda la humanidad, todas sus posibilidades, como si me fuera de mi propio cuerpo y alcanzara la capacidad de sentir toda la realidad.

Aquí, la vieja era está dando paso a una nueva, a una percepción completamente diferente de la realidad. Ahora, tengo la oportunidad de ver y sentir la realidad, no dentro de mi percepción limitada, sino a través de un sentimiento y conocimiento colectivos acumulados por la humanidad entera.

Si yo me acerco más a todas las demás personas y soy criado en una sociedad que se presenta en toda su amplitud y diversidad, entonces adquiero la capacidad de ver la vida en el espectro total de sensaciones y percepciones en vez de verla en el espectro mío individual. Después de todo, ahora tengo que incluir a todas las personas, y mi paleta de colores del mundo se vuelve mucho más rica.

(66971 – Del Kab.tv de “Una nueva vida”, episodio # 3, 12/29/11)

La muerte: El pago por el desarrollo del egoísmo

El deseo puro, sin intelecto representa una forma original que se deriva de la raíz. Si el deseo sólo se esfuerza por mantenerse a sí mismo sin ningún otro deseo, se le llama “inanimado”. Este no cambia, sino que siempre querrá preservar su existencia por todos los medios, al cien por cien, ya que es continúa y se resiste en absoluto a cualquier cambio. Es por eso que se llama “muerto”.

Por un lado, es la fuerza más poderosa que mantiene la materia inanimada en su forma y debido a que es inanimada, es más fuerte que cualquier otra cosa. Por otro lado, ¡tiene un déficit, ya que no se desarrolla, ni crea ninguna forma avanzada!

Una planta no posee tanta fuerza de auto preservación como la materia inanimada, sino que es más débil. Pero tiene un añadido: ¡es capaz de cambiar! Esta se desarrolla, cambia y crece. Por otro lado, ella no puede mantenerse de forma eterna; es por eso que “adquiere” la vida y la muerte.

No hay opción, existe un precio por la oportunidad de seguir desarrollándose. Si tú no posees la firmeza de la piedra, pero puedes cambiarte a ti mismo, vas de un borde al otro, de la vida a la muerte, no hay otra opción. En otras palabras, nuestro desarrollo ocurre a expensas de la inmortalidad.

Para una piedra sin vida, la vida y la muerte son lo mismo. Para una planta, la vida y la muerte son diferentes, ya que las plantas pueden sentir la vida. Esta es la raíz de cualquier sensación, el placer y la aflicción, uno contra el otro.

Los animales están mucho más lejos de la naturaleza inanimada; ellos sufren dramáticos cambios y experimentan un enorme crecimiento. Adquieren un intelecto superior que acompaña sus deseos, de modo que, durante el proceso de desarrollo, los animales adquieren diversas formas. Naturalmente, los animales están sujetos a una serie de influencias externas e internas. En comparación con los inanimados e incluso con el nivel vegetal, los animales tienen una organización mucho más compleja. Por supuesto, los animales sienten su mortalidad muy fuerte como diferencia entre la vida y la muerte.

La capacidad adicional de usar el intelecto para el análisis constituye una distinción entre los seres humanos y los animales. A diferencia de un animal, la persona  ha evolucionado en la medida en que reconoce el “tiempo” en su cerebro: pasado, presente y futuro. La gente puede acortar el tiempo mediante la inclusión de éste en su deseo. De repente, podemos empezar a envidiar a alguien que vivió hace mil años o a una persona que va a nacer dentro de 200 años.

Nosotros observamos que en el nivel humano, el intelecto aumenta el deseo. El trabajo del intelecto sobre el deseo está directamente relacionado con la Luz; en realidad, es el único trabajo que realizamos. Cuanto más trabajamos en la aclaración y expansión de nuestros deseos, más avanzados nos consideramos en comparación con nuestros estados pasados, sin desarrollar: los niveles inanimado, vegetativo, animado y hablante dentro de la etapa humana.

Por supuesto, los seres humanos sienten la vida y la muerte, la Luz y la oscuridad, incluso con más fuerza. Nos volvemos más dependientes, delicados, sensibles y limitados. Pero este es el pago por nuestro desarrollo.

En el momento en que nuestro desarrollo en los niveles simples (inanimado, vegetativo, animado y hablante) se completa, nos acercamos al nivel del Creador, en el que ganamos nuevos sentidos, un tipo diferente de inteligencia y una fuerza de desarrollo alternativa, tres componentes juntos que nunca habíamos tenido antes.

(65647 – De la 2º parte de la lección diaria de Cabalá del 6 de Diciembre del 2012, El Zóhar)

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Trabajando en círculos

El grupo es una parte del mundo externo para mí, pero no puedo trabajar con el mundo entero de una sola vez para obtener una respuesta de todos y medirme en relación al mundo. El mundo no puede apoyarme en el camino porque no tiene la misma meta que yo. Tiene todo tipo de metas diferentes y no sabe hacia dónde va.

Entonces encuentro un grupo, una parte de este mundo externo con el que puedo conectarme y trabajar para aclarar las cosas. En realidad, por una parte es extraño, una parte que me resulta externa, pero está cercano a mí de acuerdo a su meta, percepción, y estudios. Entonces vale la pena que me yo conecte al grupo para obtener potencia y apoyo de este. Veo que con ellos será más fácil que yo avance.

Eventualmente comienzo a entender que no es un grupo de personas, sino que son justo las partes de mi alma que necesito reunir y añadir a mí mismo. O tal vez al contrario: necesito salir de mí mismo y encontrarme dentro de ellos en lugar de estar en mi “yo” presente.

Después, junto con el grupo, queremos expandir nuestra relación con todo el mundo en un círculo más amplio. Este círculo no comparte la misma meta; tiene aspiraciones diferentes. Esta es mi parte más externa.

Las partes de mi alma son llamadas “raíz”, “alma”, “cuerpo”, “vestidura” y “estancia”. “Raíz, alma y cuerpo” son la parte interna, las cuales siento como mi yo, la “vestidura” es la parte externa pero que está adherida a la persona, y la “estancia” es la parte más externa.

Y así juego con el grupo como la parte externa más cercana a mí, que está dispuesta a unirse al mismo propósito. No lo veo como un grupo de personas sino como mis deseos que sólo están vestidos en esas máscaras que gesticulan para mí. Pero entiendo que debo conectarme a ellos porque es ahí donde alcanzo la meta. Si salgo de mi ego y me incorporo a ellos, ahí encontraré el atributo de otorgamiento.

Pero no podemos sólo trabajar entre nosotros en nuestra conexión. Necesitamos trabajar juntos en algo externo. Esta cosa externa es el mundo. Pero aquí también, mis deseos parecen oponerse a mí; esos son mis siete mil millones de diferentes deseos que me están mostrando que no pertenecen a mí. Mi ego me separa de ellos y me ciega, me confunde, y me obliga a percibirlos como extraños y opuestos a mí.

Debo trabajar con el mundo, pero es mucho más difícil que trabajar con el grupo. Después de todo, al menos tengo algo en común con el grupo; una meta, estudios, y procesos comunes. En el grupo es como si estuviera en el jardín de niños, en condiciones confortables que constantemente me ayudan a salir de mí mismo.

Pero el mundo externo no tiene condiciones que me ayuden: Ahí todo está en mi contra. Lo único que nos une es un problema colectivo, aun cuando nos parece que nos dirigimos a metas diferentes. Al huir del dolor el mundo eventualmente no tiene opción, llegará a la misma meta que yo veo como buena y deseable. Entonces debo relacionarme con todos los círculos a mi alrededor, el grupo y el resto del mundo, como conmigo mismo. Sólo me son presentados por el Creador en su forma opuesta de manera que cada vez aprenda a trabajar con un círculo más externo. Percibo el círculo interno y junto con este comienzo a trabajar en los círculos más externos.

No podemos preocuparnos sólo entre nosotros. Como una joven pareja: ¿Cuánto tiempo pueden mirarse entre ellos antes de llegar a conocerse y acostumbrarse el uno al otro? ¡Después necesitan tener un hijo para cuidar ambos de él!

(66217 – De la 1º parte de la lección diaria de Cabalá del 8 de Enero del 2012, Shamati # 36)

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