entradas en 'Trabajo Espiritual' categoría

Por encima del negro abismo

¿Cómo podemos imaginar el estado superior en el cual el Creador te revela que ama a todos aquellos que te odian y odia a todos aquellos que te aman, incluyéndote a ti mismo? Te parece que Él no te trae ningún bien y que no hay nada peor que eso. Ante ti están el Faraón, Bilam, Balak, Amalek y Hitler todos en uno y tú sabes cómo superar esto porque también viene hacia ti del Creador, aun cuando es indirectamente.

Mientras más avanzamos hacia el amor, más grandes son los obstáculos con los que nos topamos. Los superas y el “ángel de la muerte” se vuelve el “ángel sagrado” ante nuestros ojos.

Pregunta: No entiendo este estado. Después de todo, el Creador aun es percibido como bueno y benévolo ¿Lo veo junto con el sufrimiento de otros y mi propio sufrimiento en el pasado?

Respuesta: Ves todo el sufrimiento que existe en la realidad. Esta es una imagen horrible: un sufrimiento monstruoso, ni un gramo de placer, ni un día de reposo, sólo dolor y sufrimiento por miles de años luz. El sufrimiento está en todos lados. Existe un vacío total en el deseo de recibir, no aquí y ahí, no de vez en cuando, sino un cien por ciento de sufrimiento.

Este estado es llamado la iluminación de la Shejiná, y por encima de ello, revelas al bueno y benévolo. De otra manera, ¿Cómo sería posible descubrirlo a Él? Si el Creador sólo te trae bondad, entonces lo descubres en las vasijas egoístas. Pero si lo descubres en toda la profundidad del negro abismo que está enfrente de ti, entonces lo descubres a Él en tus vasijas de otorgamiento que tienen por objetivo el otorgar.

Más aun, verás que Él es bueno sólo hacia aquellos que son tan malos como Él, y malos hacia aquellos que son buenos, en contraste con Él. Así es como te parecerá.

Nuestro trabajo es sólo elevarnos por encima de las vasijas de recepción. Si ves que las acciones del Creador no se ajustan al otorgamiento, esto aparece ante ti intencionalmente como un obstáculo en el camino, por encima del cual debes elevarte.

Pregunta: ¿Y qué descubro tras este ascenso?

Respuesta: El deseo de recibir, la vasija general de Maljut de Ein Sof, en una forma totalmente vacía: oscuridad, desesperanza, preocupación, y miedo, las terribles pruebas de Job, y llenas esta con la Luz de Jassadim y con amor.

Pregunta: Eso significa que luego de haberme corregido me siento bien, no importa cuánta oscuridad se me revele. Y ahora veo el pasado y ¿qué veo? ¿He sufrido o no?

Respuesta: Este ya es el siguiente nivel, el cual tienes que determinar. En Gmar Tikkun por supuesto no te parece que hayas sufrido.

Pregunta: ¿Qué es el sufrimiento que siento ahora?

Respuesta: Ahora no eres la misma persona que alcanzará el Gmar Tikkun. Eventualmente no te reconocerás en tu estado presente. Las sensaciones dejadas atrás no son tú.

Pregunta: ¿Entonces qué soy ahora?

Respuesta: Algo virtual.

Pregunta: ¿Entonces para qué necesitamos todos los estados presentes?

Respuesta: Los sientes con el fin de prepararte, en ellos haces todo lo que está en tu poder. Se nos dice: “Me he esforzado y he encontrado”. Estás preparándote hasta que encuentras, hasta que te elevas por encima del Majsom (barrera), hasta entonces, el verdadero “tú” no existe.

(68061 – De la 4º parte de la lección diaria de Cabalá del 30 de Enero del 2012, “Introducción al Estudio de las Diez Sefirot”)

Material Relacionado:

El punto de la unidad está en el majsom
Las puertas por encima del abismo
La espiritualidad no se puede alcanzar con la mente

De Tus actos Te conoceremos

Pregunta: En la “Introducción al Estudio de las Diez SefirotBaal HaSulam dice que una persona puede esclavizarse y forzarse a sí misma a guardar las 612 Mitzvot. ¿Qué significa eso? ¿De qué acción está hablando?

Respuesta: Después que la persona revela sus 612 deseos en todos los 125 niveles de su deseo, en todas las formas e incorporaciones, trata de trabajar en ellas con la intención para otorgar. Este esfuerzo se realiza al pedir un Masaj, con el cual recibe y trata de otorgar. Entonces la persona llena todos los deseos de los demás que son revelados en ella.

Gracias a esta corrección, alcanza el deseo número 613, el deseo final de amor que está en la incorporación de todos los otros deseos. El deseo general, el que lo incluye todo, es revelado a la persona, no cómo uno de los 613, sino como una combinación de todos ellos, toda la vasija espiritual, un deseo totalmente nuevo y desconocido que no puede ser alcanzado de ninguna otra manera. En este la persona descubre al Creador.

 Ella mira la gran vasija, la cual llenó cuando actuó con la intención para otorgar y que trató como al Creador. Entonces la persona de pronto entiende al Creador, no sus acciones, sino al Creador en sí. Está escrito, “De tus actos te conoceremos”. Ahora la persona entiende no sólo la bondad con la cual el Creador nos llena a todos nosotros, sino al Creador en Sí.

Nosotros no sabemos qué es. No se trata de la actitud del Creador hacia nosotros, sino del Creador en Sí, en la forma pura, sin consideración de nosotros. Yo he alcanzado una equivalencia de forma con Él. Ahora veo lo que significa otorgar, y de estas acciones lo alcanzo a Él, alcanzo la mitad superior de Keter.

Esto es lo que el Creador quiere de Sus seres creados. Toda la creación existe llegar allí, a la cumbre. Es allí donde alcanzo al Creador  desconectado de la creación

(68056 – De la 4º parte de la lección diaria de Cabalá del 30 de Enero del 2012, “Introducción al Estudio de las Diez Sefirot”)

Material Relacionado:

El universo entero está en la gota de nuestra unidad
Entre cielo y tierra
El fuego de los corazones ilumina la oscuridad

La audacia no nos va a dañar

Pregunta: ¿Puedo obligarme a mí mismo a cambiar internamente? ¿Existe tal acción? Por ejemplo, si constantemente pienso y me preocupo por las intenciones de los amigos y prendo la alarma del reloj para que me recuerde hacer eso, ¿seré capaz de medir el resultado de tales esfuerzos?

Respuesta: Yo no conozco el resultado. Yo me esfuerzo y no sé lo que voy a encontrar.

Pregunta: ¿Cómo puedo examinar las cosas de esta manera? ¿Cuál es el propósito de tal estudio?

Respuesta: Llevarlo a cabo. Si lo hiciste, el resultado será positivo. Todas las demás preguntas y reclamos provienen del ego: “¿Qué hago para formar esto? ¿Estoy perdiendo algo?”

Trata de separarte de ti mismo lo más que puedas: Existe una misión y no necesito nada más. Suena la alarma del reloj y pienso en los amigos. Luego ellos desaparecen de mi vista hasta el siguiente “ring”. Eso es todo.

Podemos tener éxito. El problema es la debilidad interna: Tú no tienes la suficiente audacia. Después de todo, la audacia hacia el cielo abre las puertas para ti.

En el momento en que ves las cosas de forma inteligente y sin llamar la atención, tú estás tratando de girar la manija de la puerta silenciosamente y de deslizarte hacia el interior. Pero no, tú debes golpear la puerta para que esta se abra.

Pregunta: ¿Cómo puedo adquirir esta audacia hacia el cielo?

Respuesta: La audacia no es cuando yo actúo dubitativamente: “¿Esto merece la pena? ¿Tal vez no somos dignos de ello todavía? Quizás  primero debamos acumular poder y conocimiento…” Audacia es cuando yo demando, aunque sé que no lo merezco. Yo sé eso y aun así lo demando como si el Creador me estuviera debiendo.

Y esto está justificado. Yo entiendo que no puedo salir de mi ego, que el Creador me ha creado de esta manera para que yo realmente no pueda conectarme con los amigos. Sé que estoy de pie ante una pared, porque he descubierto esto después de los esfuerzos que he realizado. Ya he probado muchas cosas y he alcanzado algunas, pero todos mis logros son inútiles frente a este muro. Cada vez la inclinación al mal se apodera de mí y me dice: “Espera un poco, todavía tienes que terminar lo que no has tenido la oportunidad de hacer. Tal vez en un mes o dos, quizá debes repasar Shamati, y acumular poder… pero ahora no estás listo todavía. Deja que los demás lo intenten”.

Tiene que haber audacia aquí, pero una audacia muy seria y profunda: “Yo me lo merezco y eso es todo”. Esto no es un ataque sin sentido, sino un cálculo cuidadoso. Puedo traer conmigo los esfuerzos que hice; yo no demando cosas simplemente, y lo hago junto con los amigos,  No hace ninguna diferencia si nos vemos como una banda de criminales y no como un grupo consolidado, nosotros exigimos de manera decisiva, como gente valiente que no se dará por vencida.

(68053 – De la 4º parte de la lección diaria de Cabalá del 30 de Enero del 2012, “Introducción al Estudio de las Diez Sefirot”)

Material Relacionado:

El propósito de la creación, en breve
Los hacedores de mitos
Llévame de la mano hacia la felicidad

El otorgamiento no es un pago de impuestos

Lo Lishmá (no en su nombre) es cuando acuerdo ser socio con el Creador. No tengo otra opción ya que después de todo quiero alcanzar todo lo que existe en el mundo. Esta es la forma en la que comienzo, como un egoísta, como todos nosotros.

Pero más adelante, pierdo la esperanza de adquirir lo deseado. Si fueran adquisiciones corporales, aplicaría más esfuerzo dado que sé que este es el truco, o iría a estudiar a una universidad si fuera necesario el conocimiento, o lo robaría, pero de una forma u otra habría alcanzado lo que quería.

Pero si mi meta está por encima de este mundo y quiero llegar a la raíz de mi alma, descubrir la meta de mi vida, de dónde viene y cuál es el plan para esta, entonces no seré capaz de encontrar eso en este mundo. Y es aquí que veo que no tengo opción, y no podemos arreglárnoslas con nuestras propias fuerzas, y así llegamos a la sabiduría de la Cabalá.

Y aquí se me dice, “¿Quieres alcanzar eso? Es posible, pero para hacerlo necesitas otorgar al Creador”. Y entonces percibo al Creador como un socio, como la autoridad tributaria, donde pienso que puedo tener una ganancia para mí bajo la condición de que le destine a Él el porcentaje que merece.

Si este es Su sistema, si Él creó al mundo, y estoy en este mundo como un trabajador, como un implementador, entonces está claro para mí lo que pide el Dueño. Como está escrito: “La tienda está a abierta y el dueño da crédito. El libro está abierto y la mano escribe. Y quien quiera tomar prestado puede tomar prestado”. Así subconscientemente, veo al Creador como mi socio que pedirá Su parte.

Lo Lishmá, es mi acuerdo de asociación con el Creador. En realidad, me gustaría obtener toda la ganancia para mí y no compartir con nadie; me gustaría que la espiritualidad continuara como la corporalidad, con las mismas condiciones. Pero no hay opción, estoy forzado a compartir: “Dime cuánto necesitas Tú, yo estoy de acuerdo”.

Incluso si fuera el 99%, pero si me queda el 1% yo lo aprecio, entonces estoy preparado para trabajar por este. El obrero en la fábrica trabaja por un pago de 1000 dólares por mes, mientras que el dueño de la fábrica puede ganar millones. Aquí, es lo mismo. Por lo tanto, hago un acuerdo para asociarme con el Creador, y esto es lo que hace cada uno de nosotros. No tenemos que mentirnos a nosotros mismos. Nuestro ego no entiende otro camino.

Y aquí está la clave: ¿Cómo debo relacionarme con este socio? ¿Llevo mi egoísmo a esta sociedad con Él y divido: Eso es mío y eso es Tuyo?

Algunas veces quiero tomarlo todo para mí. Algunas veces en realidad acepto darle todo a Él, pero claro, eso es bajo la condición de que yo también obtenga algo de ella. Subconscientemente esta tiene ese significado para mí, en mi acuerdo de darlo todo, en todo esto, debe haber alguna ganancia para mí.

En la medida en que mi estado de Lo Lishmá me parece un estado perfecto, cuando quiero darle todo al Creador, me veo a mí mismo en mi imaginación como adherido al Creador, y entonces todo lo que Él reciba será mío. Así que estoy preparado para darle a Él como a mi bebé, donde no me arrepiento de nada de lo que le doy ya que la naturaleza me obliga a sentir que es mío. Es como si fuera yo, yo mismo, e incluso más importante que yo.

Ya sea que lo quiera o no, no tengo otra opción que situarme en esta especie de asociación inconsciente que beneficia al ego, como con el impuesto sobre la renta. Y si es posible ocultar de alguna manera los impuestos, entonces es claro que esto no va a funcionar con el Creador

Por lo tanto, si estamos dentro de nosotros mismos, nuestros deseos de alcanzar el otorgamiento del Creador son egoístas, son un juego “arreglado” desde el principio. Podemos estar de acuerdo en otorgar sólo por desesperación, o por falta de otra opción, o porque se espera recibir un pago. Todos quieren un socio tan poderoso que lo controla todo; es una alianza muy conveniente. Esta es la base de todas las religiones.

Pero nuestra meta es reconocer la alianza egoísta en este punto, y corregirla. Ya que es especialmente en este punto en el que luchamos: si mi relación con el Creador se volverá mi “poción de muerte” o el “elíxir de la vida”. ¿Iré de Lo Lishmá a Lishmá o permaneceré completamente dentro del mortal ego? Aquí está el punto crítico.

(67036 – De la 4º parte de la lección diaria de Cabalá del 11 de Enero del 2012, “Introducción al Estudio de las Diez Sefirot”)

Material Relacionado:

Preguntas acerca de israel y del deseo de recibir
El sentido de dirección en el ámbito espiritual
Nuestro mundo es como una pared que oculta la verdadera realidad

El regalo está en el corazón

Pregunta: ¿Cómo puedo hacerles un regalo a los amigos con los cuales estoy conectado virtualmente a través del Internet?

Respuesta: ¿Durante el encuentro físico les damos regalos materiales? El regalo esta en el corazón. Si realmente tenemos regalos para nuestros amigos, entonces ellos los sentirán. Aquel que da un regalo se llama “superior”, y el que recibe se llama “pequeño”. Y ellos se llaman “amigos” cuando él que recibe siente al que da el regalo, y recibe este regalo con alegría y amor, entendiendo que su amigo de este modo revela su amor. Y al recibir el regalo contesta con amor a su amigo.

Este regalo es solamente una causa y por eso no importa quién da y quien recibe, ambos son iguales. Si esta relación surge entre nosotros, entonces cada uno de nosotros siente el otro, como una madre siente a su niño que está lejos de ella. El amor es más fuerte que la distancia.

(De la 1º parte de la lección diaria de Cabalá del 29 de Enero del 2012, Escritos de Rabash)

Material Relacionado:

Garantía mutua en bandeja de plata
Descubre el amor en el amor
Un regalo que nos otorga infinidad

Enfermedades congénitas: odio a los amigos

Pregunta: ¿Cómo me mantengo en el grupo, a pesar de que creo que los odio?

Respuesta: No es terrible. Todo el mundo experimenta este odio. Vean lo que se dice acerca de los alumnos de Rabí Shimón: gente tan buena y qué odio se reveló entre ellos. Tenemos que verlo como un doctor tratando una enfermedad, y tratarla como un hecho dado sin culpar a nadie.

Tenemos que aceptar el odio como algo natural y esencial, y tenemos que vivir con él.  Tenemos que conocer nuestra naturaleza y al mismo tiempo tratar de elevarnos por encima de ella y construir las relaciones espirituales entre nosotros.

Donde sea que se lleve a cabo nuestro trabajo en conjunto y con la ayuda de la Luz por encima de nuestro ego, es ahí donde tratamos el odio como un médico trata a un paciente. Cuando un médico examina a un paciente, no toma en cuenta su personalidad, sino que analiza la enfermedad y la cura. Así es como debemos actuar.

El ego nos es dado de Arriba para que con su ayuda, por encima de él, construyamos esta conexión entre nosotros. Si tú no siente el odio de los amigos dentro de ti, simplemente no lo ha descubierto todavía.

(67936 – De la 1º parte de la lección diaria de Cabalá del 29 de Enero del 2012, Escritos de Rabash)

Material Relacionado:

Prácticas “espirituales”: la revisión final
Un anhelo por el amor en lugar de sufrimiento y odio
La persona no puede ser educada sin conexión con la luz

¿Qué significa “alcanzar una respuesta”?

Si desde el principio no quieres ir de Lo Lishmá  (no en Su nombre) a Lishmá (en Su nombre), hacia el otorgamiento, entonces es preferible no hacer nada en absoluto. Al menos no le pidas al Creador para el bien del ego. Después de todo, acuerdas una asociación con Él, sólo para obtener más de Él.

¿Cómo debemos actuar para no convertirnos en sanguijuelas que exigen “¡Dame tanto este mundo como el mundo por venir!”, sino en lugar de esto, aprender del Creador acerca de Su atributo de otorgamiento sin, “aprovecharme” de su riqueza?

Entonces, el estado de Lo Lishmá es muy delicado, serio, dramático, y cambia la vida. Después de todo, a partir de este punto, puedo ir en dos direcciones completamente diferentes y necesito tomar una decisión.

La búsqueda del significado de la vida, su fuente y objetivo, me lleva hasta este punto, al maestro, al grupo, a los libros, al sistema, y comienzo a aclararlo. A partir de esto, puedo regresar en todo tipo de direcciones, y puedo ir hacia adelante.

Pero ¿cómo puedo descubrir dónde es “adelante” y dónde es “atrás”? Después de todo, no veo la dirección. Me pueden hablar de esto mil veces, pero aun así no lo veo. Necesito aclararlo yo mismo.

Atrás es la muerte y adelante es la vida, pero yo lo percibo de forma completamente diferente ¿Cómo puedo verificarlo para dirigirme constantemente yo mismo?

Con respecto a este punto tengo socios: el grupo, el maestro y por supuesto, el Creador. Ahora necesito organizar todos esos componentes para avanzar en la dirección del bien.

Pero ¿qué es el bien: es lo que es bueno para mí, para mi ego, o se trata de las metas de alguien más? Existen muchas preguntas aquí y necesito aclararlas. Me parece que estoy dentro de una esfera con 360 grados de direcciones para elegir, ¡Y puedo elegir la dirección que me plazca! ¿Hacia dónde debo ir? Esa es la enorme pregunta que la persona enfrenta.

Le toma mucho tiempo hasta que aclara este asunto, y esta aclaración finaliza sólo en Gmar Tikkun (final de la corrección). De esta manera alcanzamos la respuesta a la misma pregunta acerca del significado de la vida con la que llegamos. Aun cuando te pareció que habías comenzado a sentirla y a entenderla antes, en realidad la alcanzamos sólo al final. En realidad dentro de esta pregunta están incluidos todos tus pensamientos y deseos, y todos ellos necesitan ser corregidos y llenados, y entonces significa que llegaste a la respuesta.

Estamos ante este punto, y necesitamos conectarnos juntos: el grupo, el maestro, el Creador, y otro componente, la Torá.

El Creador es la fuente. El grupo, el maestro y Yo, son los medios. La Torá es la fuerza corrección que yo activo. Entonces está dicho, “Israel, la Luz y el Santo, Bendito sea, son Uno”. Y si los conecto todos en un lugar, el camino correcto se abre ante mí.

Este camino no existe por sí mismo, es creado ante mí como una dirección que fue abierta, como una flecha directa, como un vector, bajo la condición de que yo elija todos elementos de los datos correctamente. Necesito organizar correctamente cada vez todos los atributos, mis pensamientos y deseos, para aclarar la dirección, y avanzar hacia adelante una y otra vez. De esta manera, nos corregimos.

(67033 – De la 3º parte de la lección diaria de Cabalá del 11 de Enero del 2012, “Estudio de las Diez Sefirot”)

Material Relacionado:

¡No dejes de pedir!
La clave está en encontrar el camino correcto
Contra la corriente

No des la espalda al Creador

Pregunta: ¿Qué quiere el Creador a través del Libro del Zóhar?

Respuesta: El Creador no quiere nada. Él quiere lo que tú quieres. Él está constantemente en la ley de otorgamiento absoluto. Y las Reshimot (genes de información) se despiertan en ti todo el tiempo y te revelan cuán opuesto eres a esta propiedad total de otorgamiento que gobierna en todo el mundo.

Mientras más fuertemente se abran en ti las Reshimot, más opuesto te sentirás a esta ley, a esta fuerza, en diversas formas. Día a día, tu mundo te parecerá mucho peor desde cualquier lado.

¿Quieres quedarte en este? Quédate ¿Quieres alejarte de la miseria? ¡Avanza! ¿Quieres hacer algo contigo mismo? Hazlo. Usa este poder del bien ¿Cómo? Si te esfuerzas por ello, entonces descubrirás su mayor impacto sobre ti. Si no te esfuerzas, no descubrirás.

El Creador no cambia. Mediante tu aspiración, serás capaz de atraer más ayuda, más poder de Él. Y si no lo anhelas a Él, si le das la espalda a Él, revelarás algo diferente.

El Creador no quiere nada. Sólo decimos: “Su deseo es traer placer a las criaturas” porque pensamos que Su deseo es el mismo que el de nosotros, que este opera y realiza. Si opera y realiza, pero de una forma que no cambia. Y es por eso que, en contraste con nuestro mundo, este es un estado estático, en el que todo depende de ti. Todos los cambios dependen de ti.

Las Reshimot te son reveladas sólo a ti para que sientas cambios; no es Él quien está cambiando en cada momento. El Creador no cambia; la Luz está en reposo absoluto. La criatura quería llevar a cabo la primera restricción (Tzimtzum Alef) y lo hizo; la segunda restricción, ¡Por favor hazla! y el Creador acepta, pero nada más. La criatura hace todo. Sólo relatamos en nuestro lenguaje terrenal que el Creador actúa en todo.

Así, si quieres cambiar algo, no debes olvidar que somos nosotros los que cambiamos.

(67949 – De la 2º parte de la lección diaria de Cabalá del 29 de Enero del 2012, El Zóhar)

Material Relacionado:

Responder a la consistencia con consistencia
Todo se lleva a cabo según nuestros reshimot, genes espirituales
Hacia el infinito por la escalera de los reshimot

Una obra sin actores secundarios

Pregunta: Es difícil despertarnos entre nosotros por medio de acciones externas, pero las acciones internas se nos escapan ¿Qué debemos hacer?

Respuesta: El punto es que cada uno de ustedes cae dormido y pierde la esperanza. Esto es natural, y continuará hasta que sientan que cada uno depende de los otros y debe cuidar de los otros. Debo entender que mi deseo depende de ti, y el tuyo depende de mí. Sólo entonces llegaremos al deseo real.

Hoy, ustedes están buscando este deseo de forma personal, individualmente, pero no juntos. Cada uno piensa cómo incrementar su propio deseo, pero esto es incorrecto. No serán capaces de hacer eso. Por el contrario, caen dormidos, confiados en las indulgencias de Arriba. Nada más puede suceder, mientras la persona haga el cálculo sólo para sí misma. Solo, nadie es capaz de establecer incluso el más pequeño contacto con la espiritualidad ya que esta es absolutamente opuesta a ella. Aún no podemos imaginar la profundidad de esta división.

Sin embargo, tenemos la oportunidad de dar este salto atravesando la distancia que nos separa del mundo espiritual. Esto depende del grupo, de cómo jugamos dentro de este, de cómo jugamos ese juego del que simplemente no podemos escapar. En esta “obra de teatro” del grupo, debo manifestar constantemente este entorno, su continua puesta en escena: todos nosotros en un escenario juntos en cada acto, en cada escena. Ningún otro medio ayudará sin este.

Está dicho: “Un héroe no se salvará por su propia fuerza”. Se necesita para esto el poder del Creador, pero sólo puede ser convocado a través del grupo. Debemos pensar en esta dirección y en esta puesta en escena, como en el teatro. Necesitamos construir esta obra, en la que todos participen sin excepción. En nuestra obra, le damos la garantía mutua el uno al otro; manifestamos nuestra participación, atención, y la necesidad de cada uno por todos y de todos por cada uno. De otra manera no saldremos de Egipto.

Si están trabajando en esto y encuentran obstáculos en el camino, entonces podemos salir al desierto de la Aravá, ya que tendremos algo con qué ir, tendremos el sufrimiento de todo el Kli que no es capaz de unirse. Está dicho acerca de esto: ¡”Y los hijos de Israel clamaron por el trabajo”! Por su egoísmo, habían construido las maravillosas ciudades de Ramses y Pitóm, mientras que ellos se encontraban viviendo en ciudades pobres, que los amenazaban con no dejarlos salir del exilio.

(67849 – De la 3º parte de la lección diaria de Cabalá 26 de Enero del 2012, “Estudio de las Diez Sefirot”)

Material Relacionado:

Jugando por una nueva verdad
¿Quién es el último de la fila en recibir la luz?
Un juego basado en los matices

Construyendo la fábrica que me elaborará

Todo nuestro trabajo es crear el entorno. Después de todo no puedes crearte a ti mismo. Esto es lo que tenemos que crear para la humanidad en estos días. Si tengo que corregirme, ¿cómo puedo hacerlo? Simplemente necesito crear a mi alrededor un entorno de calidad, los medios de comunicación y un sistema de educación, para ser el producto de este entorno.

Pero al crearlo, me corrijo a mí mismo. Eso es porque a través del proceso de creación comienzo a sentir cómo se debe construir y cómo debo existir, y en consecuencia qué tipo de entorno debe ser para que me afecte. Yo siento cómo debo construirlo ahora para que tome una forma tal que me influya.

En el proceso de construcción, nos unimos a la mente operativa y comprendemos lo que quiso hacer el Creador con la ruptura, por qué razón preparó estos bloques, madera y materiales de construcción para nosotros, y por qué debemos construir esta casa. Gracias a esto comenzamos a descubrirlo a Él. Parece como si yo estuviera construyendo el entorno para que me corrija, de manera que mi ser corregido sea incorporado en Él y luego…pero no es así. Al crear el entorno llego a conocer al Creador.

(67846 – De la 3º parte de la lección diaria de Cabalá del 20 de Enero del 2012, El Zóhar)

Material Relacionado:

Un trampolín al mundo superior
Preparando un lugar para el creador
Yo, mi entorno y la luz