El mundo entero no es un rábano amargo
Podemos quedarnos en la cualidad de la recepción o en el atributo de otorgamiento y llenarlos a los dos. Básicamente, sólo dos fuerzas gobiernan el universo, dos fuerzas de la naturaleza: la fuerza de la recepción y la fuerza del otorgamiento. Una de ellas, la fuerza de la recepción, ya está dentro de nosotros pues […]
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