Arriba y abajo: de una altura a otra

Pregunta:

¿Cuando llega un descenso espiritual, puedo comprender que necesito atravesarlo y sumergirme en él?

Respuesta:

Te esfuerzas por alcanzar un estado corregido, y solo entonces caes; de lo contrario, si no has hecho tu mejor esfuerzo para alcanzar un buen estado, no serás capaz de revelar tu caída egoísta. Al fin y al cabo, un descenso no es un error en el camino, es la revelación de un nuevo egoísmo.

Tomaste una barra, la empujaste con todas tus fuerzas, levantaste 100 kg, ¡y de repente se cayó! ¿Qué pasó? Descubriste que se habían añadido dos discos de más de 10 kg cada uno. Por eso te caíste, sentiste su peso, ¡pero ahora sabes pedir la fuerza de la corrección!

Ahora tienes estos deseos (kelim, vasijas espirituales), que fueron revelados contra tu voluntad, has sentido toda esta pesadez. Si les pides fuerza extra ahora, podrás levantar 120 kg. Es decir, ¡no puedes superar la pesadez del corazón hasta que lo logres! Y solo cuando lo logras, te añaden el peso del deseo egoísta, ¡y caes!

¡Esto es señal de tu éxito! Has conseguido más fuerza para corregir ahora.

Te preguntarás: ¿cómo puedo tener éxito si cada vez que me levanto, inmediatamente vuelvo a caer?

Déjame mantenerme en la cima un tiempo, disfrutar de mis logros y obtener mi medalla. Luego podrás continuar.

Pero no, eso es imposible. Esto se hace a propósito para que aprendas a disfrutar del trabajo en sí, y tu recompensa es la oportunidad de dar un poco más.

Restricción circular del infinito

Entonces quedó un espacio vacío, aire, desde el punto medio. Y esa restricción era uniforme alrededor de ese punto medio vacío, de modo que el espacio era redondo en todos sus lados, completamente uniforme. No tenía forma de cuadrado con un ángulo perpendicular, Ein Sof se había restringido como un círculo, uniforme en todos sus lados (Baal HaSulam, El Estudio de las Diez Sefirot, Vol. 1, Parte 1, Capítulo Uno, n.º 4).

Desde el lado de la Luz no hay grados y esta lo llena todo por igual. Por eso Maljut, al sentirse receptora de la Luz, impuso una restricción igualitaria. En este punto no hay diferencia entre lo Superior y lo inferior, ni grados, solo una actitud completamente igual hacia cualquier recepción para su propio beneficio, revelada en su interior.

La restricción actúa de la misma manera tanto en el deseo egoísta más pequeño como en el más grande. Es como si Maljut dijera: «Si no te diriges hacia el otorgamiento, ¡entonces no me perteneces!», y alejara de sí todas esas cualidades.

Este es un principio muy sutil. Muestra un enfoque puro, global, infinitamente justo y exigente, que nos permite vislumbrar el estado de la corrección final (Gmar Tikún). En él, hasta lo más pequeño tiene el mismo peso; si ni siquiera la parte más pequeña del todo se corrige, es como si nada se corrigiera.

Puede haber miles de millones de deseos, pero entre ellos no hay grandes ni pequeños, ni arriba ni abajo, ni derecha ni izquierda, ni distinción alguna. La característica del deseo no importa: uno puede querer comer, otro beber, un tercero descansar. Lo que importa es si lo deseas egoístamente o por el bien de la recompensa. Estos principios estrictos y selectivos actúan en la espiritualidad.

La corrección final, Gmar Tikún

Pregunta:

¿Cómo compensa el Creador la calidad de nuestros esfuerzos con la calidad de la recompensa? ¿Podemos decir que cada uno de nosotros debe alcanzar la corrección, y en la corrección final (Gmar Tikún), nuestros esfuerzos se unirán y serán equivalentes a la recompensa?

Respuesta:

Digamos que no sé qué habrá en la corrección final. Al menos, para alguien que estudia esto por primera vez, pueden surgir estas preguntas, pero no hay respuestas.

Debemos estudiar el texto e intentar que penetre en nosotros y se grabe de alguna manera en nuestros sentimientos y mente. Gradualmente sentiremos que se convierte en nuestro pensamiento, nuestro espíritu, nuestro deseo; de esta manera, la Luz nos influirá y nos llenará.

Hacia la revelación del Creador

Pregunta:

¿Es posible permanecer en el pensamiento constante de que nosotros, como decena, ya estamos al final de la corrección, y que el Creador ya se ha revelado como bueno que hace el bien?

Respuesta:

En la actualidad, no podemos acercarnos a este estado, ya que es demasiado grande, demasiado exaltado.

Sin embargo, al final, si utilizamos correctamente tanto la conexión entre nosotros como lo que estudiamos en el libro, estas dos condiciones nos llevarán al estado en el que estaremos en revelación absoluta de las acciones del Creador dentro de nosotros mismos.

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