Al utilizar nuestro Kli (el deseo natural e innato de recibir), descubrimos todo tipo de deseos de recibir. Y si nos conectamos con otros compañeros, nuestros deseos se convierten en un deseo compartido y mutuo de otorgar.
Así, en nuestra conexión, se revela un deseo compartido de otorgar que está dirigido hacia el Creador. Esta es la diferencia entre el deseo de cada individuo y el deseo del grupo.
Un grupo es uno más uno, uno más dos, uno más tres. La cantidad no es tan importante; lo que importa es la dirección. En este caso, el deseo de todos se dirigirá hacia sus amigos.