Llega a la persona para que no mate a otra, para limitar su naturaleza animal, vegetal o inerte, con el fin de utilizarla para sacrificar sus sentimientos, sus deseos, sus intenciones y así, corregirse. Pero, dado que las personas no podían completamente darse cuenta de esto o incidir en ellas mismas, el sacrificio comenzó a manifestarse en acciones externas. Existió entre todas las naciones, todas las religiones, todas las comunidades.