Un perro grande vio a un cachorro persiguiéndose la cola. El perro preguntó: «¿Por qué persigues la cola?». El cachorro respondió: «Ya he estudiado filosofía, he resuelto los problemas del universo y he aprendido que lo mejor para un perro es la felicidad. Y mi felicidad está en la cola. Cuando la atrape, será mía».
«Hijo», dijo el perro, «yo también me interesé por los problemas del mundo y también me di cuenta de que mi felicidad está en la cola. Pero me he dado cuenta de que vaya donde vaya, haga lo que haga, la cola me sigue».
La cuestión es ésta, perseguimos la felicidad, y resulta que está cerca todo el tiempo, aquí, me está siguiendo. ¿Está de acuerdo con esto?