¿Quién sabe? El Creador establece una condición, y cuando la cumplimos, nos lleva al otro lado de la barrera. No ganamos nada al cruzar la barrera. No tenemos herramientas, fuerza ni boleto de entrada. Ante la barrera, cumplimos una condición, y luego nos llevan al otro lado.
La condición es necesaria porque, al observarla, nos llevamos algo con nosotros. Como está escrito, de Egipto toman herramientas, huyen en la oscuridad y se presentan ante el Faraón. En otras palabras, se llevan esta impresión, si no pasamos por Egipto no podemos llegar a la Tierra de Israel. Solo podemos llegar a Israel a través de Egipto.
No es que el nivel en el que nos encontramos en Egipto aumente y crezca hasta alcanzar un nivel lo suficientemente alto como para permitir la entrada a la Tierra de Israel. Cruzamos el “Mar Rojo”, una experiencia muy especial, un verdadero milagro. Es decir, no logramos nada con nuestras propias fuerzas. No es nuestra preparación la que nos permite cruzar al otro lado.