Lo superior desciende a lo inferior, Él me da un ejemplo, me muestra lo que debo hacer. Entonces, repito este ejemplo. De hecho, lo hago con su ayuda, confiando en su fuerza, pero me esfuerzo por llevar a cabo los ejemplos que Él me muestra. Así es exactamente como enseñamos a los niños. Al hacerlo, adquiero su razón.
El Creador me muestra lo que hay que hacer, cómo y en qué secuencia. Absolutamente todo lo que recibo viene de arriba porque yo mismo no sé nada. Simplemente copio estas acciones y las repito mecánicamente porque todavía no tengo una razón. Este enfoque se llama «A través de Tus acciones, Te conoceré». Repito todas estas acciones y, como resultado, adquiero la razón.