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El Creador está jugando al escondite con nosotros

“Mis hijos me han vencido”, es decir, no una persona, sino precisamente juntos. Cualquiera que desee revelar al Creador, debe unirse con otros como consigo mismo. Y sólo cuando se sienten como uno, como los hijos del Creador, pueden ir hacia Él, demandar y superar Su ocultación. 

El Creador se oculta a propósito para que lo podamos buscar. “Él no peleará por siempre” porque Él quiere revelarse, pero sólo si nosotros vamos tras Él y necesitamos revelarlo.  

Por eso, mientras más lo buscamos, mayor la revelación del Creador, exactamente como está dicho: “Mis hijos me han vendido”, es decir, muchos hijos. El Creador espera de nosotros la petición y se regocija cuando lo vencemos. Al final, toda la ocultación creada por Él, es con el fin de hacernos crecer, despertarnos para que busquemos y revelemos al Creador.  

El Creador siempre se revela a partir de la ocultación y nosotros debemos hacer el esfuerzo para unir. Al grado que unimos y eliminamos las fuerzas de separación que operan entre nosotros, las convertimos, de fuerzas de separación, en fuerzas de revelación y al grado de nuestros esfuerzos, revelamos al Creador en ellas. 

“Mis hijos me han vencido”, significa que estamos convirtiendo la ocultación en revelación. Por supuesto que no podemos hacerlo por nosotros mismos, pero pedimos al Creador que nos ayude. Por eso, nuestro trabajo consta de dos partes: primero, unirnos para alcanzar un deseo, una aspiración; y segundo, buscar al Creador y obligarlo a que se revele. Estamos siempre en trabajo mutuo: “Yo soy para mi amado y mi amado es para mí”.  

Y cuando casi tenemos éxito en vencer la ocultación, el Creador inmediatamente se oculta y nos obliga a buscarlo de nuevo. Y así una y otra vez, porque sólo a partir de ambas formas, ocultación y revelación, aclaramos todas las cualidades del Creador y las convertimos en nuestras propias cualidades. La revelación del Creador sólo puede ser en equivalencia de forma, en el reflejo de sus cualidades en nuestras cualidades. 

Por lo tanto, el avance espiritual siempre va a través de ocultación y revelación. Y si no asociamos nuestros estados, ya sea a la revelación o a la ocultación, no nos relacionamos en absoluto con la espiritualidad y no estamos dirigidos al Creador. Al final, el camino al Creador puede tener dos opciones: ya sea ocultación o revelación. 

El individuo que busca la revelación del mundo superior, debe dirigirse de forma correcta, siempre descubriendo la ocultación y la revelación por encima de sus cualidades y acciones. Y la mayor ocultación, la mayor revelación llega de eso —uno contra el otro.

Para revelar al Creador, es necesario organizar un grupo, porque el Creador sólo se revela como diez Sefirot. Y de este modo, necesitamos descubrir los diez deseos que estén propiamente conectados y unidos por una intención común, sentirnos dispuestos a unirnos y apoyarnos mutuamente, como las diez Sefirot del Partzuf espiritual. Todos incluidos en todo y con deseo de revelar a la fuerza única.  

Y a pesar de que todas las decenas son muy distintas y están separadas por su ego, ya que venimos de una única fuerza, al anular nuestro egoísmo, de nuevo nos convertimos en un todo y tenemos la oportunidad de revelar nuevas formas del Creador, una, otra y únicamente.

El Creador juega al escondite con nosotros: Se oculta, lo buscamos y lo encontramos y de nuevo Él se esconde. Para que corramos tras Él y en esta búsqueda gradualmente lo estudiamos y formateamos nuestros deseos en equivalencia con la fuerza superior, los preparamos para la revelación de todas las cualidades de la luz superior.  

Lo que se aprende en la decena es ganancia espiritual que permanece en los Kelim para siempre. Pero el hombre no puede mantener dentro de sí los pensamientos y sentimientos espirituales.
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Del Congreso Mundial de Cabalá 2021, “Descubriendo la vida en la decena”, 28/feb/21,  «La decena: Un instrumento musical en las manos del Creador,» lección 9.

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Congreso Mundial de Cabalá 2021, «Descubriendo la vida en los Decena» – 28/feb/21

Congreso Mundial de Cabalá, preparación para la lección 8
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Congreso Mundial de Cabalá, Lección 8 “Fe por encima de la razón”,
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Congreso Mundial de Cabalá, Preparación para la lección 9
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Congreso Mundial de Cabalá, Lección 9 «Mis hijos me han vencido»,
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Congreso Mundial de Cabalá, Preparación para la lección 10
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Congreso Mundial de Cabalá, Lección 10 «La última generación: como una sola decena por el mundo»,
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¡Ataque!

Los ascensos y descensos son necesarios en nuestro camino; debemos tratarlos de manera equitativa y constructiva y comprender que nos construimos a través de ellos. Pensamos que los ascensos son buenos porque se siente más agradable en nuestro ego. Pero de hecho, un verdadero trabajador se siente mejor con los descensos porque le permiten ampliar su trabajo. Un verdadero maestro se alegra de tener dificultades, experiencias, ardor y búsqueda.

La decena es como el arpa del rey David, el Creador toca en sus cuerdas. Queremos hacer este instrumento con nosotros mismos, unirnos al Creador con nuestra conexión, ayudarlo en todo lo que hace con nosotros y tratar a cada paso, de revelar cada una de sus instrucciones para permitirle tocar en nosotros. Así llegamos a la adhesión al Creador.

Si los amigos quieren conectarse de manera que todos se complementen, revelan que pueden adherirse al Creador a través de cada uno de la decena. Nadie puede contactar al Creador solo. Cada vez que alguien establece una conexión con el Creador, se une a los demás.

Siempre hay una estructura de diez Sefirot donde cada uno juega un papel especial, representando una Sefira y todos atacamos juntos. Es como una unidad militar que pasa a la ofensiva, el que está al frente es el primero en disparar y luego se va atrás de sus amigos. Y el segundo sale en su lugar, mientras que el primero recarga el arma. Luego el tercero, el cuarto y así sucesivamente.
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De la conversación sobre la preparación para el Congreso 22/ene/21

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¿Por qué el Creador se esconde de nosotros?

Está escrito: «Tú me hiciste». Pero, ¿cómo puede ser si el Creador es la única fuerza que hay en el universo? Esta fuerza lo contiene todo, aparte de ella no hay nada, nada va más allá de sus fronteras. Todo cobra vida dentro del Creador, incluyéndonos a nosotros.

¿Cómo podemos crear al Creador? ¿el Creador nos creó porque no hay nada más? El Creador se enfrentó a una tarea difícil: crear una creación y desarrollarla para que se vuelva independiente. Es lo que hacemos cuando queremos fomentar la independencia en nuestros hijos. Pero el Creador tuvo una tarea más difícil porque no hay otra fuerza más que Él.

Digamos que crecimos y descubrimos que no hay nada más que el Creador y que estamos dentro de esa fuerza que influye en nosotros. Entonces, ¿qué podemos hacer por nosotros mismos?

Por eso, por un lado, el Creador llena el universo y controla todo, por otro, no lo vemos porque Él está oculto. Es lo que a veces hacemos con nuestros hijos, no queremos ayudarlos, así que nos escondemos para que puedan trabajar por su cuenta y aprendan a hacer algo. Aparentemente, el Creador está oculto porque nos quiere independientes.

Por otro lado, debemos aprender a vivir en el mundo como si el Creador estuviera presente. Y si Él fuera revelado, haríamos exactamente lo que estamos haciendo ahora cuando Él está escondido. Este estado se llama fe completa. En primer lugar, debemos alcanzar fe por encima de la razón, otorgamiento por encima de la fuerza de recepción y por encima de la fuerza de nuestro ego.

Podemos superar el ego sólo si hay algo más grande que él, la fuerza de otorgamiento. Nos hicieron del deseo de recibir placer y no se impresiona con palabras se inclina ante el poder. Si mi ego siente la grandeza del Creador, hará todo lo que el Creador ordene. Pero, si mi ego siente su propia grandeza, sigue todas las órdenes del ego. Es obvio que una u otra fuerza gobierna: la fuerza del ego o la fuerza de otorgamiento del Creador.

Nos comportamos de acuerdo con quien nos influye. Si el ego estuviera abiertamente activo en nosotros, lo obedeceríamos en todo y seríamos llamados egoístas, perversos. De hecho, es lo que sucede ahora.

Y si el Creador se revelara y nos permitiera ver que Él llena el mundo, si se revelara la fuerza y ​​la superioridad del deseo de otorgar, inmediatamente nos inclinaríamos ante él y obedeceríamos sus órdenes en todo. A veces, incluso sucede que de repente la grandeza del Creador se revela un poco y estamos dispuestos a dar y amar por un tiempo, hasta que el milagro desaparece.

Esos impulsos van y vienen para mostrarnos que es posible, pero sólo si nos mueve más la grandeza del Creador, que la grandeza de nuestro ego. En otras palabras, la pregunta es quién gobernará: ¿el deseo de recibir o el deseo de otorgar? Sólo existen estas dos fuerzas en la naturaleza.

Pero, si nos comportáramos así, seríamos criminales sólo obedeceríamos nuestro deseo de recibir o ángeles que actúan de acuerdo con el deseo de otorgar. Una u otra fuerza nos gobernaría plenamente y seguiríamos siendo animales, depredadores o santos, actuando de acuerdo con nuestro instinto interno. De esta forma, no somos similares al Creador, no somos humanos, Adam, porque no elegimos ser egoístas o ser santos.

Entonces, ¿cómo ser libres para que podamos escoger si queremos recibir u otorgar, si ser opuesto al Creador o ser como Él? El Creador se enfrentó a la tarea de liberar al hombre para que elija lo que prefiera: ser egoísta como la creación o altruista como el Creador y convertirse en Su hijo, socio y similar al Creador.

El Creador pensó y encontró una solución: poner un intermediario entre el deseo de recibir y el deseo de otorgar, entre las dos fuerzas opuestas, para que la creación pueda tener el deseo de recibir, pero pueda cambiar a la intención de otorgar. El Creador creó una situación en la que la creación puede recibir la impresión de la grandeza del Creador, la grandeza del otorgamiento, pero no directamente de la fuerza superior para no inclinarse ante ella, sino para estudiar este estado en la medida de su deseo.

Si realmente se quiere reconocer la grandeza del Creador, pero no como Su esclavo, es necesario construir un estado especial llamado grupo. En el grupo, tienes la oportunidad de decidir si te entregas a tus amigos y así recibir la impresión de la grandeza del Creador.

El Creador siempre está presente en el grupo, aunque oculto. En la medida en la que anhelas sentir la grandeza del Creador en el grupo, podrá sentirlo. Pero, sentirá al Creador y Su grandeza, no directamente sino en los amigos, subyugándote ante ellos. Así, adquieres la fuerza de otorgamiento y gradualmente te conviertes en hombre, Adam, similar al Creador, serás independiente y no ángel.

Al conectarte con tus amigos, con la decena, muestras tu deseo de ser incluido en la cualidad de otorgamiento y operar con esta cualidad recibida del Creador. En la decena, gradualmente creces en espiritualidad. Utilizas la cualidad de otorgar de manera creativa, no bajo coerción y te construyes a ti mismo como un individuo independiente similar al Creador.

Eso será amor y otorgamiento verdaderos, no forzado por miedo o bajo presión, no esclavo sino persona libre.
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De la 3ª lección del Congreso Virtual 12/dic/20, “Ustedes me hicieron, construyendo  la grandeza del Creador”

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Desarrollando un nuevo mundo

Nos acercamos a un congreso especial —completamente virtual— como nunca antes había sido. Miles de personas solían reunirse para congresos físicos y decenas o incluso cientos de miles más se conectaban virtualmente. Pero ahora, todo el congreso será virtual; todos estarán en la misma posición y conectados en los mismos términos. Todos recibieron la misma preparación adecuada. 

No importa que ya estemos familiarizados entre nosotros y con las lecciones del congreso. Está dicho: “Hagamos que cada día sea un nuevo día”. Es decir, necesitamos hacer esta renovación. Cada momento tenemos las diez Sefirot primordiales, pero a partir de ellas y en adelante, siempre aumentamos la resolución: dos veces más, tres veces, cuatro veces… 

Por lo tanto, podemos leer los mismos artículos, pero todo depende sólo de nuestra conexión, que determina el alcance. En el mundo espiritual, el alcance no depende de una sola persona, especialmente en nuestros tiempos. Como la última generación, dependemos de la corrección del Kli general; así que la calidad depende del número de conexiones. Es un rasgo característico de nuestro tiempo.

Cada decena, está lista deseosa de abrazar otras decenas conectadas como un solo hombre, adherirse infinitamente una a otra. Permitan que su corazón se divida en las decenas y que el Creador entre y sea revelado en ese abrazo del corazón común. 

Por eso, este congreso es especial. Nunca sentimos este estado y yo, realmente espero que veamos resultados satisfactorios y avancemos hacia la meta, porque es una muy buena dirección. Primero, necesitamos revelar nuestro Kli, Israel, que va “directo al Creador”, después del congreso, podremos salir a las masas con esta nueva fuerza y crear un lugar para la revelación del Creador a las criaturas. 

Esto curará al mundo de todos los problemas y dificultades ocasionadas por nuestro creciente egoísmo y lo llenará con la fuerza superior. Lo principal es alcanzar conexión con todos, para volvernos como una sola decena. Este es el propósito de nuestra reunión, el congreso, el significado de nuestro encuentro. 

El gran sistema existe sólo para el pequeño hombre; todo fue creado para él, aunque no entienda ni sienta nada; lo demás, sólo expresa la actitud del Creador hacia él. 

Lo espiritual no se mide con nuestros estándares terrenales: kilogramos, litros o kilómetros, depende del número de elementos que se conectan. Si hay 1,000 almas pequeñas y débiles, pero están juntas, unidas, tienen mucho más peso en el mundo espiritual, que cinco o diez almas grandes. Si gente pequeña se une entre sí, aún si no es en beneficio del Creador, merecen respeto, porque revelan la conexión por encima del egoísmo. 

Por eso, una ciudad unida, no puede ser derrotada. Si la gente se une, incluso con un propósito criminal, pero son leales unos a otros, reciben protección desde arriba. 

El congreso debe convertirse en la semilla de la cual emerja un nuevo mundo. Primero, debe ser un grano, una gota de semen de la que la carne empezará a desarrollarse y todos los sistemas se formarán. Lo más importante es la gota de semen, el primer punto. Somos un punto de inicio de un nuevo mundo y esperemos que el Congreso de una nueva dirección a la humanidad. Todos reciben los mismos golpes, así que la solución también debe ser para todos. 

Si me expando sin conectar con los demás, expando mi visión de este mundo. Finalmente, en el mundo material todo está determinado por la fuerza individual, por la agudeza de mente de cada uno individualmente. Todos quieren ser grandiosos por su cuenta y esa es la ruptura global

En el mundo espiritual, la fuerza se calcula por el número de partículas que se conectan. ¿Cuántas? Mil, un millón, mil millones o miles de millones de miles de millones, es la medida del Kli espiritual. Cada uno es sólo una unidad dentro de las diez Sefirot. No puede ser más o menos; no puede agrandarse en sí mismo. Sólo puede conectarse con muchos más como él y esto aumentará su fuerza.

Por eso está dicho “…la visión del amo es opuesta a la visión de la Torá”. La persona ordinaria se siente grandiosa  y la opinión de la Torá toma en cuenta a todos. Si me conecto con ellos, siento que el Creador habita entre ellos y Se manifiesta, revelando la realidad superior.  

La fuerza espiritual se mide por el número de píxeles y la fuerza material, se mide por un pixel, hinchado de orgullo.
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De la 1a parte de la lección diaria de Cabalá 14/ago/20, “De la plegaria de la decena a su plegaria por el mundo” (Preparación para el Congreso virtual 2020, “Un nuevo mundo”)

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Hacia la conexión altruista

Pregunta: Cuando estudié en MAK en línea, [Centro de Educación Ruso de Bnei Baruj] decidí, por mí mismo, que debía mantenerme alejado de los problemas materiales mi amigo, porque eso podría dañar mi progreso espiritual.

Pero en el congreso se despertó cierta conexión entre nosotros, mayor participación mutua. Por ejemplo: me dolió la cabeza y mi amigo ya buscaba en su bolsillo y me daba una pastilla. En la siguiente reunión, me dio vergüenza verlo, me sentí incómodo y me sentí obligado hacia él.

¿Cuál es el rol de esas expresiones de afecto y preocupación entre amigos en el avance espiritual?

Respuesta: Deben alcanzar un estado en el que no se sientan incómodos uno con otro. Por el contrario, se sentirán totalmente desinteresados, sin ningún cálculo. Le di a mi amigo la oportunidad de ayudarme y estoy muy feliz por eso. Me alegro de tener amigos que sintieron de inmediato que necesitaba su ayuda.

Aquí no hay donante ni receptor. Todos dan y todos reciben. Deben esforzarse por considerar esos estados.

En la red general de nuestras relaciones, no hay, en absoluto, estados en los que te doy, pero tú no me das o yo recibo, pero tú no, porque tanto otorgamiento como recepción son totalmente equivalentes, uno y el mismo. Cuando doy, recibo. El amigo me da oportunidad de darle. Tal vez le das una pastilla u otra cosa, pero de hecho recibes de él. Esto es, en parte, lo que sentiste en tu relación en el congreso.

No hay nada como recibo o doy. Todas son acciones para nuestra conexión mutua. En una conexión integral, las acciones en sí mismas no tienen sentido. Lo que importa es sólo la construcción de esa red absoluta. Cuando todas las cadenas de comunicación y un número infinito de ellas se alinean y se transforman, en este  nivel reina la cualidad del Creador.
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De Kabtv “Fundamentos de Cabalá”, 1/mar/20

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Centavo a centavo

Rabash, “Toda la Torá es el único nombre santo”: Es decir, que cualquier superación en el trabajo se llama “caminar en el trabajo del Creador”, dado que cada centavo se une a una gran cantidad”. Quiere decir que cada veces que nos superamos, acumulamos hasta llegar a cierta cantidad necesaria para convertirnos en un Kli que reciba abundancia. 

Superar es formar parte de una vasija de recepción y agregarla a las vasijas de otorgamiento. 

Pregunta: ¿Se puede conectar esto a los estados que juntos hemos experimentado después del congreso? 

Respuesta: Ciertamente. Al final, estamos conectados unos con otros y formamos una vasija, como un recipiente, del que yo, tu, todos nuestros amigos, hombres y mujeres, formamos parte. No importa en qué nivel estén todos, porque todos queremos entrar en esta vasija común. 

En ella comenzamos a conectarnos entre nosotros y con todas las almas de los cabalistas anteriores, que llenaron todo el volumen de la vasija. Y nosotros, al superarnos, nos incluímos. 

Por lo tanto, al participar en el congreso, alcanzamos ese estado en el que nos unimos al alma común de Adam. 

Pregunta: ¿Podemos decir que al superar, se acumula como centavo a centavo, hasta llegar a una gran cantidad y alcanzamos cierto grado del llamado Adam

Respuesta: Si. Adam es lo que todos los cabalistas han hecho antes que nosotros; y nosotros, conforme entramos a este estado, nos conectamos a ellos.  

Pregunta: Entramos a este estado en el congreso y ahora regresamos a nuestro pequeño mundo ¿qué deberíamos hacer todos? 

Respuesta: Si, entramos al estado general, pero después del congreso, no todos volvieron a su pequeño mundo. Finalmente, este estado general aún existe. Es sólo que constantemente desaparece, para que tengamos que despertarlo una y otra vez, como centavo a centavo y ponerlo todo en un solo gran Kli (vasija).  

Pregunta: Así que, lo que Rabash llamó sobreponerse, ¿es realmente una adición? Es mi obligación para sentir el estado general de conexión. 

Respuesta: Ciertamente.

Pregunta: ¿Qué estamos conectando exactamente y cómo lo estamos conectando?  

Respuesta: Con nuestras aspiraciones, nos estamos conectando para estar por encima de nuestros deseos egoístas, en una unidad común, en lo que conocemos como decena. La decena es un estado infinito. Puedes reunir a un millón de personas y decir que es una decena o puedes tomar dos o tres personas y también será una decena. La conexión por encima del egoísmo, se llama decena.
[262170]
De Kabtv “Fundamentos de Cabalá”, 1/mar/20

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No te sueltes de Él

El objetivo es unirse y conectar en una decena corregida que luche por alcanzar equilibrio, conexión y equivalencia de forma con el Creador.  En esa medida, podrán conectarse entre sí, como las células del cuerpo y organizarse más correctamente para otorgar al Creador. Así, al menos esa parte del cuerpo roto de Adam HaRishon volverá a vivir y absorberá a sus otras partes y causará la corrección de todos los sistemas del alma general.1

Para llegar al palacio del Creador, necesitamos unirnos y construirlo. El palacio oculto del Creador no existe; aparecerá sólo si lo erigimos. Y así, formamos la vasija desde nuestro deseo egoísta. Sentimos rechazo mutuo y no nos queremos unir. Es nuestra naturaleza. Pero si por encima de esa naturaleza, exigimos al Creador la fuerza de la unión, Él nos junta, nos adhiere y se viste en la vasija creada por Él.

Esto es llamado el trabajo del Creador, pero es generado por nuestra demanda. Por lo tanto, nos debemos unir al grupo y sentir rechazo mutuo. Pero el odio no lo sentimos, a menos que hayamos hecho esfuerzos por unirnos y hayamos revelado que somos incapaces de hacerlo. Al luchar contra el rechazo, elevamos una plegaria común para el Creador y Le exigimos que nos una. Si nuestra petición alcanza la fuerza correcta, la profundidad y el número de personas que pide, es decir, la decena; si podemos exigir, el Creador hace el trabajo.

Por lo tanto, todo nuestro trabajo es causar el trabajo del Creador. Obligamos al Creador a terminar el trabajo y Él lo hace; está dicho: “Mis hijos me han vencido”. Los hijos piden y el Creador hace, así como nosotros cumplimos las demandas de nuestros hijos. Ellos saben cómo suplicar a sus padres, nosotros necesitamos aprender de ellos la forma de suplicar al Creador, para que Él pueda hacer Su trabajo. Él está esperando que le pidamos.

Por consiguiente, vamos al congreso a construir la plegaria para el Creador llamada oración, Le pedimos que una lo que rompió. Cuando pedimos corrección, empezamos a ver nuestros defectos, lo que necesitamos pedirle que corrija, sentir el estado perfecto en la vasija corregida, hecha con deseos egoístas y que Él, llene esa vasija con la fuerza del amor y la unidad.

Resulta que usamos cada parte de la vasija, deliberadamente fragmentada, para aprender a armarla como piezas de Lego, así como el niño que gracias a que lo hace, se desarrolla y crece, así recibimos el verdadero Kli espiritual.

Luego el Creador dice: “Ustedes me hicieron”. Nosotros creamos al Creador al unir los fragmentos rotos de la vasija, es decir, nosotros mismos cuando pedimos al Creador que nos conecte y nos de plenitud.2

Obviamente, somos incapaces de salir de nuestro egoísmo. Es imposible hacer nada con él. Pero si intentamos incluir la fuerza de nuestros amigos en nosotros, así todos recibimos fuerza de los demás y sólo bajo esta condición podemos superar nuestra inclinación al mal.

Después de todo, el mal fue creado en nosotros como resultado de la ruptura de nuestra conexión, cuando estuvimos en el sistema de Adam HaRishon. Por eso, cuando la conexión se rompió, nuestra maldad se volvió diez veces más grande que la fuerza individual de conexión de cada uno. Esa es la razón por la que el mal en el mundo, excede todas las fuerzas del bien.

Pero si nos unimos con la pequeña fuerza de otorgamiento de cada uno, nuestra fuerza de otorgamiento se vuelve más grande que las fuerzas egoístas que surgieron durante la ruptura y podemos dar esta fuerza de otorgamiento al Creador para que Él pueda revelarse.3

La integración mutua tiene una propiedad única. A pesar que yo sólo tenía una pequeña fuerza en el sistema de Adam HaRishon, después de que el Creador nos fragmentó, me integro con todos por encima de la fuerza de separación; y así, cada uno se vuelve diez veces más fuerte que la fuerza de conexión que existía en este sistema de Adam HaRishon. Si estuvimos en el primer grado en el sistema de Adam HaRishon, hoy, después de la corrección, nos podemos elevar al décimo grado.4

No nos gusta trabajar contra el deseo, lloramos. Es difícil trabajar en contra el deseo y nadie quiere hacerlo. Si tengo esperanza de ganar algo, trabajaré con gusto. Pero si no veo ninguna ganancia y trabajo sin deseo, estoy triste.

“La Divinidad está presente sólo en un lugar santo, no en un lugar de carencia ni en un lugar defectuoso ni en un lugar de tristeza, sólo en el espacio adecuado, un lugar de alegría”. Está escrito: “Sirve al Señor con alegría, ve ante Él cantando. No sirvas al Creador, a menos que sea con alegría”. Está escrito en el libro del Zóhar.

Al final, quiere decir que queremos trabajar. Si lo hago y derramo lágrimas, no se considera que hice algo, porque en espiritualidad, no es la acción lo que cuenta sino la intención, la intención se mide sólo por la alegría, según mi deseo: ya sea que deseo trabajar o no. Si trabajo por la fuerza, bajo el palo, generalmente no se considera trabajo. Puedo hacer muchas cosas durante mi vida en este mundo y no se considera que hice algo. Al final, no hice nada por mi propio deseo.

Este es un gran problema; necesitamos ponerle atención. De lo contrario te preguntarás “He hecho tanto, sacrificado tanto! ¿dónde está mi recompensa?” ¿Realmente querías dar y amar, conectar con los demás, integrarte con ellos? ¿o hiciste tu tarea, trabajaste sin deseo, sin intención y ese trabajo no cuente? Muchos dejan este mundo con lo mismo que llegaron, es decir, sin nada en las manos.

El Creador sólo puede ser servido en alegría, sólo si quiero ser otorgante. Pero ¿no quiero ni puedo otorgar? Correcto. El Creador deliberadamente lo hizo así para que no pudiera. Pídele a Él la fuerza de otorgamiento ¿por qué no pediste? No te sueltes de Él hasta que lo consigas.

Y cuando recibas la fuerza de otorgamiento y veas que todo el mundo necesita tu ayuda y que puede recibirla sólo a través tuyo, estarás contento de cada una de tus acciones. Todo está bien, sólo nos falta entender que necesitamos exigir al Creador la fuerza de otorgamiento, quejarnos y suplicar a Él como niño pequeño.5

Del Congreso Mundial de Cabalá 2020, “Conectando a la raíz de la vida”, «día uno» 25/feb/20, “Nos hemos reunido aquí”, lección 1
1 minuto 33:27
2 minuto 44:47
3 minuto 58:23
4 minuto 1:00:41
5 minuto 1:06:30

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Impresiones del Congreso de Israel 2020

Pregunta: ¿Cuáles son sus impresiones del pasado congreso?

Respuesta: Este congreso lo sentiremos por mucho tiempo. Aún no podemos evaluarlo. Hubo una conexión poderosa y seria entre personas, grupos y, yo diría, continentes. Además, sucedió en un momento en el que todo el mundo está en pánico por la propagación de un virus y otros problemas: «¿Qué nos pasará?»

Creo que es un momento maravilloso. Vivimos en una era especial. Por primera vez en la historia humana, estamos entrando en un nuevo estado, al sentimiento, a la conciencia del mundo superior.

Sólo fue revelado una vez, a un pequeño grupo que salió de Egipto. Sin embargo, lo que va a suceder ahora, a partir de cero, en todas las naciones del mundo, después de la destrucción, la mezcla, etc., por supuesto que es, un estado especial.

Estoy muy feliz. No tienes idea de lo genial, especial y afortunado que eres. Pues, de miles de millones, fue elegido un pequeño grupo de algunos miles de personas. Es asombroso.

Ahora comienza el período posterior al congreso. Es hora de superar y es hora del trabajo real. Ciertas caídas y descensos son inevitables. De hecho, el descenso es un estado especial del alma y del cuerpo cuando muele, mastica y absorbe lo que recibió.

Tuvimos muchas impresiones. Ni siquiera hemos podido comprenderlas. Nos aferramos a ellas, como dicen, con todos los dientes. Ahora, gradualmente, estas impresiones se acumulan en nuestra mente y alma, lentamente empiezan a almacenarse en un archivo.

Usando el material absorbido, ya estamos subiendo a la siguiente etapa. Todo nuestro conocimiento previo se eleva.
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De Kabtv «Fundamentos de Cabalá», 1/mar/20

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Momentos de conexión: Congreso Mundial de Cabalá 2020

Desde mi página de Facebook Michael Laitman 2/mar/20