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“¿La vida es un sueño o es realidad?” (Quora)

Michael Laitman, en Quora: “¿La vida es un sueño o es realidad?” 

No estamos conscientes de si lo que ahora percibimos es real o es sueño.

¿Y si estamos en un sueño y no podemos despertar?

Parece que vivimos en cierta realidad, pero ¿cómo saber si esta realidad es un sueño, en relación a otra realidad? ¿tal vez existe un nuevo grado de despertar hacia el que nos estamos desarrollando, donde veremos nuestro pasado como un sueño?

Más aún, en nuestra realidad actual gastamos cerca de un tercio de nuestra vida dormidos, ¿cómo saber si ahora estamos dormidos o no, en relación a una realidad superior?

Necesitamos buscar cómo cambiar de nuestro estado actual a otro estado superior y alcanzar una conciencia nueva de nosotros mismos y de la realidad en la que existimos.

La sabiduría de la Cabalá es el método que nos permite lograr ese alcance. Hasta que nos elevemos hacia una percepción y sensación superior de la realidad, inconscientemente estaremos  encerrados en un sueño, sin la habilidad de despertar y comenzar a vivir.

Todos hemos soñado. Muy simple, nos dormimos, mientras dormimos soñamos y eventualmente despertamos. De la misma manera, en relación al mundo espiritual, toda nuestra existencia corporal es considerada un sueño.

Mientras más nos elevamos en la espiritualidad, más descubrimos estados afines a un sueño en relación a estados superiores de despertar.

La sabiduría de la Cabalá nos da un método con el que nos elevamos continuamente por la escalera espiritual a una conciencia cada vez más elevada. Si nos aplicamos de forma adecuada al método, ascendemos por la escalera y cada vez despertamos de nuestro estado actual de ensueño hacia un estado más consciente y más despierto. Por eso, los cabalistas dicen de nuestra realidad actual, “Eran como soñadores”.

Basado en la lección diaria de Cabalá 25/nov/10, “Cuerpo y alma”. Escrito/editado por estudiantes del cabalist, doctor Michael Laitman

Foto por  Birmingham Museums Trust en Unsplash

“¿Qué es exactamente el alma y qué nos aporta?” (Quora)

Michael Laitman, en Quora: “¿Qué es exactamente el alma y qué nos aporta?” 

Existimos en el nivel animal, de los cuatro niveles del deseo de disfrutar: inanimado, vegetal, animal y hablante/humano. Dentro de ese deseo surge el deseo de dar o en otras palabras, el deseo de disfrutar por la cualidad de dar.

Ese deseo es llamado, “punto en el corazón”. Como su nombre lo indica, el punto en el corazón es diminuto y no tiene ningún área en la cual pueda disfrutar al otorgar. Está rodeado por el “corazón”, no el corazón de carne de nuestros cuerpos físicos, sino los deseos de recibir y disfrutar en todas sus manifestaciones corporales: comida, sexo, familia, dinero, honor, control y conocimiento.

Al desarrollar el punto en el corazón, con la influencia de las fuerzas que habitan en la naturaleza, como está descrito en la sabiduría de la Cabalá, podemos desarrollar un deseo de dar por encima de nuestro deseo de disfrutar  inherente y al hacerlo, sentir placer al dar.

El alma es la cualidad de dar en y de sí misma.

Está escrito acerca de esta cualidad que el alma es “parte del Creador”. En otras palabras, el alma es el grado en el que nos asemejamos al Creador, que es el deseo puro de dar. El alma nos aporta la intención de dar por encima de nuestro deseo innato de disfrutar. Mientras aún tenemos que alcanzar el grado más diminuto de la cualidad de dar, permanecemos en el grado corporal inanimado, sin ningún conocimiento ni alcance de la verdadera realidad eterna en la que existimos.

Basado en charlas con el cabalista, doctor Michael Laitman, escrito/editado por sus estudiantes

“¿Satán existe?” (Quora)

Michael Laitman, en Quora: “¿Satán existe?” 

La palabra “Satán” en hebreo proviene de la palabra “desviación” (“Soté”), es decir, es una fuerza que nos desvía del camino espiritual.

Es la fuerza es el ego humano, que es el deseo de disfrutar a expensas de otros y de la naturaleza. Existe dentro de todos y cada uno y nos incita, a cada momento, a desear recibir sólo en beneficio personal.

Esencialmente, es la fuerza que está en la base de nuestro mundo corporal. Gobierna sobre nosotros hasta que corregimos ese estado. Más aún, no podemos deshacernos de esta fuerza, sólo podemos corregirla.

Corregir esa fuerza es elevarse por encima de ella, atraer la fuerza opuesta y creativa de la naturaleza, la fuerza de otorgamiento, amor y conexión. Para lograr esa corrección se requiere de un método.

El método para lograr la corrección es llamado “sabiduría de la Cabalá”. Explica cómo y por qué la fuerza egoísta aparece en nosotros, hacia dónde nos lleva y el propósito del sufrimiento y dolor que nos causa. También nos da el método para elevarnos por encima y entrar a una realidad nueva y armónica.

Basado en la charla “Noticias con el doctor Michael Laitman” 23/nov/20, Escrito/editado por estudiantes del cabalista doctor Michael Laitman

“¿Cómo saber cuando se despierta a la espiritualidad?” (Quora)

 Michael Laitman, en Quora: ¿Cómo saber cuando se despierta a la espiritualidad? 

Cambias a una realidad de más unidad, a partir de la actual dividida.

Sientes como si despertaras de un sueño, ves un mundo malo e injusto a tu alrededor y luego, cierras tus ojos de nuevo y despiertas en un mundo perfecto y armónico.

El mundo horrible que viste antes fue un sueño, ya no quieres estar ahí jamás. 

Cuando despiertas por segunda vez, ves un mundo en equilibrio y no aquel que viste en tu sueño. Los cabalistas escribieron sobre esa revelación espiritual “Eran como soñadores”.

La pregunta es: ¿Cómo podemos despertar de nuestra pesadilla destructora, a un mundo de paz, equilibrio, armonía? La respuesta es, cambiando nuestra percepción de la realidad. 

Actualmente vivimos en un mundo perfecto, nada menos que el cielo, donde hay total bondad y ni una pizca de maldad. El único obstáculo que tenemos para sentir la realidad como tal, es nuestra percepción. Por eso, al cambiar esa percepción, cambiamos el mundo en el que vivimos.  

Nuestra percepción actual de la realidad, es la más baja de todas, donde la bondad se invierte en su forma opuesta. Fuera de esa percepción está el mundo tranquilo y sublime de Ein Sof (Infinito), pero percibimos esta bondad eterna a través de nuestros sentidos que la limitan inmensamente a una imagen diminuta, transitoria y negativa. 

Al aprender a sobreponernos a nuestra percepción actual de la realidad, nos veremos envueltos en la calidez del amor, de la que no tenemos conciencia en el nivel actual. 

El proceso de sobreponernos a  nuestra percepción actual de la realidad, hacia una que sea perfecta, conectada, armónica y eterna, se conoce como proceso de “corrección” en la sabiduría de la Cabalá. Los cambios por los que pasamos en nuestra percepción y sensación de la realidad, se consideran correcciones y mientras más nos corregimos, el mundo parecerá más positivo y armónico. 

Esencialmente, corregir y transformar nuestra percepción, es el proceso de sobreponernos a nuestros impulsos divisivos y de esta forma, vemos que también cambian las actitudes de los demás hacia nosotros. 

En resumen, no se necesita cambiar a nadie ni corregir el mundo. Sólo necesitamos corregirnos nosotros y descubrir que vivimos en una realidad perfecta.  

Basado en “El encuentro de los mundos”, 16/jun/14 

Foto:  Frank Oberle  en Unsplash

“¿Qué significa ‘dejar ir’ espiritualmente?” (Quora)

Michael Laitman, en Quora: ¿Qué significa ‘dejar ir’ espiritualmente? 

“Dejar ir” o “fluir con la corriente espiritual” es no objetar el proceso espiritual. El ego es una gran interferencia para “dejar ir” espiritualmente, pues constantemente despierta sus quejas y demandas. 

“Dejar ir” espiritualmente, es más difícil de lo que puede sonar. No es sólo no hacer nada y dejar que nuestro instinto egoísta nos controle. Al contrario, es aceptar con alegría todo lo que nos sucede, a nosotros y al mundo. Ver que todo emana de una fuerza que sólo desea beneficiar, amar y cuidar a todos y a todo y no tener ni el menor atisbo de crítica hacia esa fuerza.

 

Puede parecer que no hay nada fuera de lo ordinario en ese proceso, sólo disfrutar de la vida lo más posible. Pero, en realidad es muy complejo, porque “dejar ir” espiritualmente es estar en completa unidad con la fuerza espiritual de amor, otorgamiento y conexión. 

La total unidad con esa fuerza es estar de acuerdo y justificar su intención de hacernos sólo el bien, aunque nosotros estamos hechos para soportar incontables estados contradictorios con respecto a esa bondad. En esos estados, naturalmente estamos en desacuerdo con la naturaleza, el mundo, la vida y con millones de problemas y crisis por las que nos hacen pasar. En otras palabras, constantemente estamos en desacuerdo con “dejar ir” espiritualmente, pues siempre hay alguna situación destinada a hacernos sentir mal. 

Somos llevados por estos estados difíciles y contradictorios con un propósito. Los cabalistas descubrieron que la fuerza de amor, otorgamiento y conexión, que llaman por varios nombres incluyendo “Creador” y “naturaleza”, nos involucra en esos estados precisamente con el fin de guiarnos hacia su descubrimiento. 

¿Podemos aceptar todo con calma y “dejar ir “ espiritualmente? Sólo lo podemos hacer al cambiar nosotros mismos, de manera que, en lugar de percibir a través de nuestros lentes egoístas innatos, desarrollamos nuevos lentes altruistas que nos permitan percibir como percibe el Creador, es decir, sólo con intención de amar, cuidar y conectarnos positivamente. Con esa transformación, podremos lograr una existencia armónica, un estado de reposo absoluto. Sin embargo, este concepto de reposo absoluto y armonía, es opuesto a lo que pensamos que es reposo y armonía, de acuerdo a nuestras definiciones corporales. Es un reposo y armonía construido a partir de nuestro progreso por encima de la velocidad de la luz, al participar en incontables cambios. En cualquier momento, al tener intención de amar, otorgar y conectarnos de forma positiva, pasamos por miles de millones de cambios para aceptar de forma positiva la providencia de la fuerza única de amor y otorgamiento. Pensamos de forma lógica y nos obligamos a restringirnos y a elevarnos por encima de nuestras quejas y demandas egoístas, eso nos fusiona con un estado de absoluto reposo y perfección. 

Basado en la charla, “Secretos del Libro Eterno” 29/jul/13, Escrito/editado por estudiantes del cabalista, Doctor Michael Laitman

Foto por Максим Степаненко en Unsplash

“¿Por qué el despertar espiritual es tan doloroso?” (Quora)

Michael Laitman, en Quora: ¿Por qué el despertar espiritual es tan doloroso? 

El momento más oscuro de la noche es antes del amanecer. De la misma manera, los autores del Zohar afirmaron que el momento más oscuro de la humanidad vendrá antes de su despertar espiritual. 

Los cabalistas Rav Isaac Luria (Arí) y Rav Yehuda Ashlag (Baal HaSulam) ambos destacaron que el tiempo al que se refería El Zohar es a partir del fin del siglo XX y el siglo XXI.

 

Baal HaSulam se refería a nuestra era como “última generación”. La frase describe un estado espiritual elevado, que es el final y más elevado de los estados espirituales,. Y no como podría sonar, es decir, como una tragedia apocalíptica. 

En nuestra era, aseguraron los cabalistas, el mundo entraría al inicio del ascenso espiritual y eventualmente llegaría al estado final de la evolución humana. 

Sin embargo, para que suceda esta transformación espiritual positiva, necesitamos aplicarnos voluntariamente en el proceso de transformación espiritual. 

Es como si en la actualidad pasaramos por los dolores de parto, del surgimiento de una era y de una nueva generación y como con cualquier nacimiento, el proceso es muy difícil y representa un reto. 

Hasta esta era, nos hemos desarrollado de acuerdo a deseos corporales por comida, sexo, familia, dienro, honor, control y conocimiento, en nuestra era, comenzamos a sentir un nuevo deseo que no podemos ubicar. En lugar de sentir atracción hacia un nuevo estado más elevado, sentimos cada vez más insatisfacción en nuestro estado actual, el de los deseos con los que no logramos encontrar satisfacción. Nos dividimos más y más, tenemos resentimiento mutuos y nos es más difícil encontrar placer. 

Es el despertar de un nuevo deseo espiritual, diferente a nuestros deseos corporales. En última instancia, ese deseo surge para que busquemos satisfacerlo, pero para hacerlo, requerimos de influencias educativas y sociales que nos guíen para satisfacerlo, hasta que descubrimos e implementamos un método.

Mientras más intentamos encontrar satisfacción en nuestro enfoque y enseñanzas pasadas, más estaremos en crisis. 

Por eso, al inicio, nuestro despertar espiritual es tan doloroso, pues sentimos una creciente necesidad de espiritualidad, pero no tenemos una guía para relacionarnos de forma óptima con esta nueva necesidad. 

Sin la guía de un nuevo método para satisfacer nuestro emergente deseo espiritual, experimentamos más problemas y crisis en todos los aspectos, a escala personal, social, económica, ecológica y global. 

La sabiduría de la Cabalá fue desarrollada específicamente como el método para satisfacer ese deseo que surge. Aun cuando apareció por primera vez hace 5,000 años, los cabalistas lo mantuvieron, en su mayor parte, en secreto, por generaciones pues sabían que la humanidad aún no había madurado en su necesidad de  esa sabiduría. Sin embargo, los principales cabalistas como los autores del Zohar, el Arí y Baal HaSualm señalaron nuestra era como la era en la que la humanidad estaría preparada para esta sabiduría y estaría abierta para recibir la enseñanza que nos proporciona. 

En otras palabras, nuestra era está caracterizada como la oscuridad antes del amanecer, y necesitamos aprender a guiar nuestro nuevo deseo, en una dirección espiritualmente productiva, para invertir las sensaciones abrumadoras de nuestra era, de problemas y crisis, a estados más elevados y sublimes de conexión, nunca antes sentidos. 

Escrito/editado por estudiantes del cabalista Doctor Michael Laitman

Foto  por Rick Medlen en Unsplash

Video disponible en Inglés

 

“¿Por qué es tan elusiva la verdad espiritual?” (Quora)

Michael Laitman, en Quora: ¿Por qué es tan elusiva la verdad espiritual?

¿Qué es la espiritualidad? La espiritualidad es la cualidad de amor, otorgamiento y conexión. Por eso es tan elusiva. Está oculta de nosotros pues es altruismo total, en tanto que nuestra cualidad es la opuesta, egoísmo total.

 

Entonces llega la pregunta: ¿está oculta la espiritualidad de nosotros o nosotros ocultamos la espiritualidad, al no tener interés en reconocer su existencia? De acuerdo a nuestra naturaleza receptiva, deseamos únicamente la satisfacción corporal. La idea de disfrutar exclusivamente al otorgar, sin recibir a cambio nada en absoluto, es ajena a nosotros.  

Ese es todo el problema. Nadie ni nada de la espiritualidad está oculta para nosotros. Existimos dentro de una realidad espiritual y si pudiéramos expandir nuestras vasijas de percepción y sensación, veríamos que sólo existe una única fuerza de amor, otorgamiento y conexión. Sin embargo, cuando vemos el mundo a nuestro alrededor, parece una imagen completamente opuesta a aquella de amor puro, otorgamiento y conexión.  

Esta oposición es para que desarrollemos un deseo sincero de entrar en equilibrio con la realidad espiritual que nos rodea, para que nuestras relaciones y actitudes hacia los demás, se vuelvan de amor, altruistas y positivamente conectadas, como en la cualidad de la naturaleza misma.  Durante el proceso de adaptación de nosotros hacia la realidad espiritual de amor, otorgamiento y conexión, no cancelamos el ego innato humano ni nuestros deseos corporales. La única transformación que necesitamos hacer es revelar la verdad espiritual en nuestra intención: restringir nuestra intención egoísta de gozar a expensas de los demás y de la naturaleza e incrementar nuestra intención de amar, otorgar y conectar puramente “en favor del otorgamiento”, es decir, sin querer nada a cambio. En otras palabras, para descubrir la realidad espiritual, que se cumple con la cualidad de amor, otorgamiento y conexión, sólo necesitamos transformar nuestra intención, de egoísta a altruista y así entraremos a toda una nueva percepción y sensación de la realidad: aquella que es ilimitada, tranquila y totalmente equilibrada.  

Basado en la lección diaria de Cabalá del 17/nov/10, “La esencia de la religión y su propósito”. Escrito/editado por estudiantes del cabalista, Dr. Michael Laitman.

“¿Hay juegos espirituales para jugar en un grupo y entender la espiritualidad con facilidad?” (Quora)

Michael Laitman, en Quora: “¿Hay juegos espirituales para jugar en un grupo y entender la espiritualidad con facilidad?” ” 

El juego espiritual es el que nos eleva del grado animal dar prioridad el beneficio propio por encima de beneficiar a otros-, al grado humano -dar prioridad a beneficiar a otros y a la naturaleza por encima de nosotros mismos. 

Un juego así involucra aprender y participar en un grupo de individuos que comparten la meta común de alcanzar la espiritualidad y específicamente al tratar el desarrollo espiritual como un juego, nos construimos como seres humanos en el sentido más completo del término (“humano” [“Adam” en hebreo] surge de la frase, “similar al superior” [“Adamé le Elyon”]). 

Si bien es común pensar en juegos como entretenimiento y algo trivial en nuestro mundo, si perseguimos la espiritualidad, el juego espiritual es de la mayor importancia y seriedad. Al planear este juego, gradualmente nos adaptamos al mundo espiritual hasta que nos asemejamos a él completamente, 

Este juego implica reunirnos en un entorno que guía y apoya el progreso espiritual, que incluye un grupo, libros y un maestro espiritual, en este entorno actúa el estado espiritual superior, al que deseamos entrar. 

Como el mundo espiritual se caracteriza por cualidades de otorgamiento, amor y conexión positiva, contrarias a nuestro mundo corporal -cualidades de recepción, rechazo y división- para volvernos espirituales, necesitamos incluirnos en un entorno donde sus miembros, entre ellos, aprendan, actúan y ejemplifican las cualidades espirituales, eventualmente llegamos a un estado donde sentimos la diferencia entre nuestro estado corporal egoísta y el estado espiritual que nuestro grupo proyecta sobre nosotros -que activa un deseo sincero, una plegaria- que nos transforma espiritualmente. Si nuestro deseo es sincero, sin ningún beneficio propio entretejido en el interior, recibe respuesta y descubrimos nuestra alma eterna.  

Basado en la 1a parte de la lección diaria de Cabalá, 3/ene/21. Escrito/editado por estudiantes del cabalista, Dr. Michael Laitman.

Video disponible en Inglés

“¿Cómo se puede acabar con el sufrimiento en la vida?” (Quora)

Michael Laitman, en Quora: “¿Cómo se puede acabar con el sufrimiento en la vida?

Primero, es necesario que entendamos la fuente de sufrimiento y luego, podemos implementar un método para acabar con él.

Para entender la fuente de sufrimiento, la sabiduría de la Cabalá explica la interacción clave entre las dos fuerzas principales de la naturaleza: una, la fuerza llamada “luz”, fuerza de amor, otorgamiento y conexión; también conocida como “fuerza superior” o “Creador” (“Bo-Ré” en hebreo), que significa “ven y ve” (“Bo” y “Ré”), porque debemos alcanzar esta fuerza como percepción y sensación clara, para creer en ella. Esa fuerza inicial creó la segunda fuerza: la creación o también llamada “ser creado” o “deseo de disfrutar” -falta de satisfacción, opuesta a la fuerza superior inicial.

La fuerza superior desarrolla el deseo de disfrutar, nos hace sentir que necesitamos y queremos muchas formas diferentes de placer. Esencialmente, fuimos hechos  como un paquete de deseos -comida, sexo, familia, dinero, honor, control y conocimiento- y sentimos la urgencia instintiva de satisfacer esos deseos, en distintos grados.

Si fracasamos en satisfacerlos, sufrimos, el sufrimiento va desde la sensación de vacío, hasta el dolor total, que al final incluso, puede volverse intolerable.

Los deseos por comida, sexo y familia, son instintos naturales del cuerpo, los compartimos con los animales. En contraste, los deseos por dinero, honor, control y conocimiento, son deseos sociales, surgen al compararnos con los demás, estos deseos son particulares del humano.

La fuente de sufrimiento es nuestra incapacidad de satisfacer esos deseos. En términos cabalistas, cuando la luz (placer/bienestar) no satisface el deseo, sufro, el sufrimiento puede ser intenso o ligero, duradero o momentáneo, colectivo o individual.

Si comprendemos que nuestros deseos no satisfechos son la fuente del sufrimiento, descubrimos que estamos en la búsqueda constante de su satisfacción. El problema es que nuestro deseo de disfrutar sólo sabe gozar a expensas de los demás y de la naturaleza y así, luchamos unos contra otros, en un estira y afloja, cada quien jala para su lado. Por esa razón, la satisfacción que experimentamos en el estado actual, es sólo transitoria y después, de nuevo nos sentimos vacíos y una y otra vez, deseamos un placer diferente .

La solución a este predicamento es invertir la dirección en la que disfrutamos. Si en lugar de desear recibir satisfacción sólo para nosotros mismos, a expensas de los demás, desarrollamos un nuevo deseo -deser el beneficio de los demás- entraremos a un nuevo nivel de vida en el que podremos sentir satisfacción constante.

Imagen: Izquierda: Recepción directa de placer dentro del deseo, sólo logra su propia extinción. Derecha: La intención de beneficiar a los demás, redirige el placer, permitiendo una satisfacción continua. 

Nuestro deseo de disfrutar sólo en beneficio personal, limita inmensamente y disminuye nuestra sensación de satisfacción a momentos muy pequeños y transitorios; la mayor parte del tiempo sentimos vacío y sufrimiento que nos empuja a buscar más placer. Por el contrario, el deseo de beneficiar a los demás, nos lleva al equilibrio con la fuerza inicial de amor, otorgamiento y conexión, es decir, al lado opuesto de la realidad y deseamos otorgar como ella.

La sabiduría de la Cabalá es un método que nos enseña a superar dicha transición. “Cabalá” significa “recepción” en hebreo, porque nos enseña a recibir placer, de modo que al final se adapte a la naturaleza, un placer que no desaparece y siempre crece.

Por un lado, Cabalá se ha vuelto muy popular, pero por otro lado, es una sabiduría oculta, porque sus resultados los siente cada uno en sus sensaciones y deseos. Sin embargo, está abierta para todos y nos permite entender cómo trabajar con nuestros deseos, para recibir satisfacción de forma ilimitada. Así, si nos deshacemos de la fuente del sufrimiento, seremos verdaderamente felices.

Basado en el programa:  “Nueva Vida 736 – El origen de nuestro sufrimiento”  [28:27] 23/jun/16. Escrito/editado por estudiantes de Dr. Michael Laitman.

“¿Cómo lograr madurez espiritual?” (Quora)

Michael Laitman, en Quora: ¿Cómo lograr madurez espiritual?” 

Un hombre espiritualmente maduro es el que deja de perseguir placer propio y en su lugar, busca amor, otorgamiento y conexión positiva con otros. 

Es similar a nuestra vida corporal, cuando niños, lo único que sabemos es recibir placer y vamos de una cosa divertida a la otra. Después, en cierta etapa de la madurez corporal, cuando somos adultos, tenemos que actuar con más responsabilidad y entrega a la sociedad, trabajar y contribuir en muchas formas. Sin embargo, incluso el adulto en este mundo, que trabaja y contribuye con la sociedad, funciona de acuerdo al deseo de disfrutar, fundamentalmente para sí mismo. 

Llegar a la madurez espiritual es invertir el objetivo de nuestros deseos de “en mi beneficio” a “en beneficio de otros”.

 

Al hacerlo, cruzamos la barrera entre el mundo corporal y el mundo espiritual. La esencia de nuestro placer también cambia: en lugar de disfrutar al ir de un placer al siguiente, entre deseos de comida, sexo, familia, dinero, honor, control y conocimiento, disfrutamos al estar conectados con el propósito y la fuente de nuestra vida -fuerza espiritual de amor, otorgamiento y conexión que existe en absoluta perfección eterna. En otras palabras, madurez espiritual es vivir en amor, otorgamiento y conexión positiva con otros, no por el placer que nos da, sino para conectarnos con la fuente de nuestra vida. 

La madurez espiritual viene después de lograr conexión y un grado de semejanza con la fuerza espiritual de amor, otorgamiento y conexión. Al hacerlo, nos elevamos por encima del grado corporal, donde sólo buscamos placer egoísta. 

Si tomamos una instantánea de la evolución humana para ver, como humanidad, dónde estamos en este momento, en relación a la madurez espiritual, podremos ver que estamos en el proceso de transición hacia una nueva era donde ya no buscamos disfrutar de los placeres corporales como solíamos hacerlo. Tampoco vemos ya una imagen color de rosa en el futuro. En el pasado, recurrimos a diferentes sistemas para reemplazar nuestros sistemas actuales. Hoy ya no es el caso, pues ya podemos ver el fracaso de todo lo que intentamos. Simplemente ya no esperamos nada nuevo en la vida. 

Ese estado es parte de nuestra evolución natural: llegamos al límite en nuestro desarrollo corporal y llegó el momento de hacer la transición hacia un nuevo paradigma espiritual. Hablando claro, encontramos menos y menos satisfacción al correr tras placeres todo el tiempo, para darnos cuenta que el verdadero placer en la era por venir es buscar la fuente de todos los placeres -la fuerza espiritual de amor, otorgamiento y conexión. Más aún, si fracasamos en buscar esa transición por voluntad propia, tendremos más y más sensaciones negativas -insatisfacción, vacío, depresión, soledad, estrés, ansiedad y otras formas de sufrimiento- para obligarnos a sentir necesidad de madurar espiritualmente. Simplemente, no podremos disfrutar nada y surgirán preguntas fundamentales acerca de nuestra vida, como “¿Por qué sucede esto?” “¿Cuál es el significado?” “¿Para qué es esta vida?” “¿Por qué hay tanto sufrimiento en el mundo?” y “¿Qué puedo hacer al respecto?” 

En otras palabras, comenzaremos a buscar, no el placer en sí, sino su fuente. Mientras más hagamos ese tipo de preguntas, más seremos guiados a buscar nuevos y diferentes entornos, no los que ya conocemos -unos que nos ayuden a madurar espiritualmente. 

Mientras disfrutemos en este mundo, no buscaremos la fuente del placer. Pero, tan pronto como dejemos de disfrutar y aparte no vemos ninguna meta futura que nos lleve a disfrutar al avanzar hacia algo valioso que nos espera, nos sentiremos sumergidos en un serio problema existencial. Haremos preguntas fundamentales del propósito y significado de la vida y no sólo de cómo disfrutar mientras estamos aquí. 

En esa coyuntura, entenderemos que si queremos disfrutar nuestra vida, necesitamos acercarnos a la fuente de la vida, es decir, cambiar la dirección; de disfrutar “en beneficio propio” a “en beneficio de los demás”. 

Basado en la lección diaria de Cabalá 30/dic/10, Escrito/editado por estudiantes del cabalista, Dr. Michael Laitman