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«Por qué el antisemitismo sigue regresando»

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Michael Laitman y Kevin McDonald hablan acerca de Antisemitismo

Boicot contra Israel, golpe autoinfligido

From My Facebook Page Michael Laitman 16/jun/19

“Rechazamos el falso argumento de que el BDS es un movimiento antisemita y apoyamos la posición de que los boicots son una herramienta legítima y no violenta”, esta carta abierta la firmaron 240 académicos israelíes y judíos en los que claman al gobierno de Alemania retroceder en la propuesta que determina que el movimiento de boicot a Israel es antisemita.

En la carta que se publicó en la página de Internet del BDS, llaman al gobierno de Alemania a “mantener la financiación, directa e indirecta, de las organizaciones no gubernamentales israelíes y palestinas, que desafían la ocupación israelí”.

Pero, ¿qué hace que personas ilustradas y académicas, cuyas opiniones son razonables y moderadas, actúen ilógicamente? ¿Cómo puede ser que judíos que viven en Israel se identifiquen profundamente con organizaciones que deslegitiman y coaccionan a su país? ¿Cómo se imaginan el mañana?

Este es ya un fenómeno conocido en todas las organizaciones internacionales, en especial aquéllas que actúan contra el pueblo judío y el Estado de Israel, como el BDS, en el cual operan judíos y ex israelíes. Son los antisemitas más grandes. Por ese medio tratan de erradicar sus raíces espirituales, deshacerse de su rol asignado. Algunos incluso creen que si se asimilan en otro sitio perderán el gen judío que está grabado en su cuerpo.

No obstante, según la Sabiduría de la Cabalá, eso es imposible. Los judíos permanecerán judíos eternamente. La raíz espiritual que hay en ellos está por encima de la naturaleza, y por lo tanto, les exigirá que sean judíos.

Cuanto más odio prevalece en un judío de esta situación incontrolable  y tiene más libertad para elegir quién es, más odia la esencia del pueblo judío. Un odio que ni siquiera puede explicarse a sí mismo, pero es lo suficientemente fuerte como para motivarlo a actuar agresivamente contra el pueblo de Israel.

Por lo tanto, hay quienes se sienten perjudicados y presionados por el antisemitismo, podemos incluso decir ‘anti-israelismo’; y para escapar del odio hacia ellos, viven en distintos países del mundo, ocultando su identidad judía.

Progresivamente pasan a ser los que odian a los judíos consciente o inconscientemente. Y están los demás, quienes en lugar de abandonar a Israel, continúan viviendo en él, sustentándose en él, estudian y enseñan en él, y en su corazón lo rechazan. Los que firmaron la carta de la organización antisemita, lo hicieron desde sus oficinas con aire acondicionado entre los muros de la academia israelí.

Cada persona puede expresarse como le parezca, pero no contra el exterminio del otro. Hay que otorgar libertad de expresión completa a todo el que clama por la paz: pero no la paz a través de la negación y el exterminio. Obviamente no mediante mensajes antisemitas, de los cuales ya estamos hastiados.

Si los académicos están preocupados por la situación y el destino del Estado de Israel, entonces sería muy bueno que abran los libros de historia y las auténticas fuentes del pueblo judío, e investiguen el rol del pueblo de Israel desde el pasado hasta nuestros días.

Si lo resumiéramos en dos palabras, el rol de los judíos es ser “Luz para las naciones”. En las manos de los judíos está el método para la conexión de toda la humanidad, pero no son conscientes del rol elevado y del honor de la responsabilidad hacia el mundo.

Cuando los judíos se unan y difundan el método de la conexión al mundo, el antisemitismo se evaporará y terminarán los boicots, las manifestaciones y las recriminaciones contra los judíos. El mensaje aquí es simple: conectarse en un solo corazón, no firmar con una sola mano.

Profundicemos más en el tema: http://bit.ly/2VCke4q

Preparación para el encuentro entre el Creador y la creación

La última generación comienza a partir del mundo entero transformándose en una pequeña aldea, en un sistema. Para el siglo XXI, el mundo llegó a un estado en el que todos dependen de todos.

Esta dependencia es desagradable, es una carga, y es percibida como manipulaciones de la élite financiera sobre nosotros, el mundo se ha encerrado en un círculo y por lo tanto somos llamados la última generación.

El mundo ha comenzado a operar como un mecanismo global, y aun cuando este mecanismo es corrupto, ahora tenemos la oportunidad de corregirlo y convertirlo en un buen mecanismo. Después de todo, ya ha revelado su maldad y ha expuesto sus malas conexiones que nos han enredado desde todos lados y actúan en nuestro detrimento. El sistema incluso está saliendo del control de las autoridades, se está cocinando una caída financiera a escala global.

Tras miles de años de desarrollo, el sistema finalmente ha llegado a una interdependencia global. Ahora ha surgido un nuevo problema: cómo podemos corregirnos; es imposible tolerar esto más. El egoísmo se está volviendo tan global que no nos deja esperanza para el futuro.

Si entendemos esto, lo sentimos y seriamente aceptamos nuestra misión, debemos corregirnos tan pronto como sea posible en la decena con el fin de influir de forma positiva al mundo a partir de esta decena. Aquellos que supuestamente gobiernan el mundo son muy débiles en relación con nosotros.

No tienen ninguna oportunidad de influir en nada aparte de sus sistemas ficticios, artificiales que construyeron ellos mismos: un sistema financiero que no tiene una base real, un sistema industrial con 90% de sus productos que nadie necesita, etc.

Si le damos al mundo una pequeña iluminación de nuestras correcciones, esto hará cambios enormes en éste para mejorar. Por lo tanto, necesitamos saber lo que está sucediendo en el mundo e incluir su estado en nuestra plegaria.

No podemos corregirnos para nuestro propio bienestar; esa sería una acción egoísta, y por el bien del Creador, no podemos ser corregidos tampoco porque Él no necesita nuestros favores. Toda corrección debe hacerse sólo en relación con el mundo.

Si corregimos el mundo, crearemos una vasija que el Creador puede llenar y tomar disfrute. La vasija es el cuerpo del alma común, y nosotros somos sólo la cabeza que debe organizar este encuentro entre el Creador (la luz) y el deseo (el cuerpo del Partzuf). Estamos en medio, como una cabeza; esta es nuestra misión. Por lo tanto, no podemos hacer más que pensar en el mundo y absorber sus problemas.1

El día de la conmemoración del holocausto es más relevante hoy que nunca. La situación se ha puesto de cabeza: hoy es más peligroso para un judío vivir en América o Europa que en Israel. Después de todo, ahí no puede defenderse. Los judíos en el extranjero sufren y están en peligro, mientras que en Israel reina una creciente serenidad. Esas son las dos formas de indiferencia característica de los judíos: al estar entre enemigos, no se sienten en riesgo, y aquellos que están lejos del peligro, fuera de la diáspora, no sólo son indiferentes a lo que está sucediendo ahí, sino en general no quieren escuchar acerca de ello o apoyar a los judíos en el exilio.

Lo mismo estaba sucediendo antes del holocausto cuando nadie de los judíos en el mundo intervino en lo que estaba sucediendo en Alemania. Los judíos americanos no quisieron aceptar un barco con judíos que huían de Europa y los enviaron de regreso a Alemania, directamente a Auschwitz. Nada ha cambiado desde entonces, y hoy, los judíos israelíes no se preocuparán por los judíos en América.

Así como una vez los judíos americanos no cuidaron de los judíos europeos, así los israelíes no se preocuparán por los judíos en otros países del mundo. Dirán, “Si se sienten mal ahí, que vengan aquí. Al menos, no los echaremos fuera como los americanos hicieron en el pasado”.

Cuando los nazis llegaron al poder en Alemania, al principio colaboraron con los líderes del movimiento sionista, y todos los judíos europeos pudieron ser enviados sanos y salvos a Israel. Pero los judíos no querían  abandonar Alemania para cambiar “el país más civilizado” por la pobre Palestina. Entonces, la actitud de los nazis cambió a lo opuesto: el momento en que los judíos rechazaron abandonar Europa e ir a Israel, se convirtieron de simpatizantes en antisemitas. Este cambio drástico fue realizado desde arriba; hoy en día necesitamos aprender una lección de la historia.

Pero hoy en día, la corrección final del mundo entero debe tener lugar, entonces lo principal es ocuparnos de nuestra unidad y encontrar una manera de escapar de un lugar a otro. Todo depende de cuándo, en qué forma, y cuán rápido logremos la unidad. Dependiendo de esto, puede ser que los judíos no tengan que buscar refugio en Israel mientras huyen de otros países.

Pero no hay duda que Israel será el lugar más seguro si el pueblo de Israel entiende que debe ser Yashar- El (directo al Creador), es decir,  estar unido. Si no, entonces podría ser lo mismo aquí como en todo el mundo, e incluso peor, Por lo tanto, el día de la memoria del holocausto es un símbolo muy relevante para el presente. 2

De la segunda parte de la lección diaria de Cabalá 30/abr/19, lección sobre: “Construyendo la sociedad futura” 

1 Minuto 1:40

2 Minuto 7:50

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En algún lugar lejano

El antisemitismo en el mundo continúa creciendo. La semana pasada en California, durante la plegaria de Pascua, un ataque terrorista tuvo lugar en una sinagoga resultando una persona asesinada y muchas otras heridas. Sin embargo, aún se fracasa en hacer que las personas escuchen. Les parece que este no es su asunto; después de todo, todo está sucediendo “allá afuera, lejos”. Esto muestra cuánto endurece el Creador el corazón para que una persona sea indiferente a esos incidentes. Hace sólo seis meses, una tragedia similar tuvo lugar en la sinagoga en Pittsburgh, pero todos ya lo han olvidado.

Por lo tanto, el pueblo judío es llamado “un pueblo con el cuello duro”. Una persona no responde a las advertencias, pensando que esto sucedió en una calle aledaña y no puede sucederle a ella . Olvidamos lo que sucedió ayer, no hablemos de lo que sucedió hace unos meses, y no nos damos cuenta de que la tensión está creciendo. Tener el cuello duro significa recibir un golpe, despertar por un instante, y después olvidar todo como si nunca hubiera sucedido.

El problema es que no hay ninguna sensación de dolor acumulado, dirigiéndose hacia un punto en el que una persona se vea forzada a responder. Todo desaparece como agua en la arena.

Es muy importante entender que este no es un evento aislado, sino natural, que proviene de las bases de la creación. Este proceso continuará y no terminará a menos que comencemos a hacer algo al respecto. La Cabalá explica este fenómeno sobre una base científica; advirtió acerca del peligro hace muchos años, cuando todos se reían de esa posibilidad. Ahora ya no es cosa de risa, pero aún así nadie escucha a los cabalistas. Vendrá el tiempo en que no habrá opción y tendrán que escuchar.

No importa cuán duros de cuello sea el pueblo de Israel, el Creador no obstante los saca de Egipto golpeandolos y haciéndolos sufrir. En nuestros tiempos podría ser igual. Los cabalistas continúan advirtiendo, pero ellos no creen, justo como alguna vez no le creyeron a Moisés.

Es muy simbólico que justo en unos días el mundo estará apuntando el día de recuerdo del holocausto, y el mismo holocausto está regresando… O los judíos se unen o se pondrá muy mal. La unidad es la solución no sólo para el antisemitismo, sino también para la corrección general del mundo, la corrección de la humanidad, la creciente crisis global, y el acercamiento de la guerra mundial, de la cual ya se está hablando abiertamente.1
De la segunda parte de la lección diaria de Cabalá, Diseminación de la sabiduría de la Cabalá, 28/abr/19
1 Minuto 00:20

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No hay cuentas en el amor
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Mis pensamientos en Twitter, 7/may/19

 

Cabalista doctor Michael Laitman y @EMichaelJones1, católico, discuten las razones detrás del #antisemitismoy cómo solucionarlo y también otros problemas mundiales. Conductor del programa @LioSpiegler (22/abr/19)

Cabalista doctor Michael Laitman continúa explicando la raíz del antisemitismo y el papel del pueblo judío, al responder a la pregunta: «¿Por qué los no judíos tienen un aprecio especial por los judíos?»

De Twitter, 7/may/19

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Mis pensamientos en Twitter, 12/ene/19
Mis pensamientos en Twitter, 23/feb/19
Mis pensamientos en Twitter, 11/abr/19

Eva podría ser cualquiera de nosotros

The Times of Israel publicó mi nuevo artículo «Eva podría ser cualquiera de nosotros«

Alemania 2019: “Más de 12,000 neonazis están activos y preparados para usar la violencia”, revela un reciente informe oficial alemán. Es escalofriante darse cuenta de que este documento parecería provenir de la década de 1930, cuando una pequeña niña judía nació en Budapest, Hungría. A la edad de 13 años durante la primavera de 1944, la joven Eva Heiman tenía un diario personal como muchos adolescentes hoy día usan las redes sociales. Tres meses después fue llevada de su casa a su muerte en Auschwitz. Han pasado 75 años desde entonces, y “Eva Stories”, un brillante proyecto en Instagram, rastrea su vida y ofrece una visión “moderna” de los días oscuros del Holocausto. Trágicamente, esos días sombríos han regresado con el aumento del antisemitismo en América y el mundo, y estos son signos, como lo previeron nuestros sabios, para que nos unamos como la única liberación del pueblo judío.

Si bien nuestro mundo cultural se ha reducido a una pantalla de teléfono inteligente, nuestro mundo interior tiene que expandirse. Aunque algunos empujarían el Holocausto al rezago de la memoria histórica, debemos esforzarnos por investigar nuestro pasado y nuestro futuro. Deberíamos exigir respuestas para obtener información y arrojar nueva luz sobre nuestra realidad.

Si Eva estuviera viva ahora, se preguntaría: “¿Cómo es posible que el antisemitismo levante su escalofriante cabeza en el 2019, en todos los rincones del mundo y en todos los idiomas después de todo lo que sucedió? ¿Cómo es posible que los judíos sigan siendo las personas más perseguidas en el mundo? ¿Cómo ese odio ardiente se expande en Europa, Estados Unidos, y prácticamente en cada rincón del planeta? ¿Cómo puede ser que la brillante mente judía, capaz de llevar una nave espacial a la luna, de crear un corazón artificial, de ganar premios Nobel y Oscar, y de construir las redes sociales que conocemos no haya logrado derrotar el odio hacia nosotros por miles de años?”

A pesar de su sonrisa inocente, Eva debe haber tenido la experiencia suficiente para decir: “No, el odio hacia nosotros no proviene de los celos”. “La gente no nos odia porque somos los más inteligentes, los más exitosos, o porque crean que controlamos los medios, los bancos y el comercio”.

Eva reflexionaría sobre la razón más profunda del odio incomprensible: “¿Podría ser que el antisemitismo sea una ley de la naturaleza, un fenómeno imposible de borrar? ¿Los golpes de la naturaleza nos están exigiendo detenernos  y hacernos una pregunta más profunda?

Ciertamente, después de todo lo que ella experimentó, querría escuchar aquello que quienes odian tienen que decir: “Los judíos son los culpables de todo mal humano. Sólo se preocupan por sí mismos”.

También regresaría a nuestras fuentes para aprender de nuestros sabios y descubriría que, de hecho, existe una conexión interna y estrecha entre Israel y las naciones del mundo. Ella se apresuraría a descubrir exactamente lo que eso significa: que los judíos están obligados por naturaleza a allanar el camino para la unidad sobre todas las diferencias. El logro de la unidad humana es la única solución a todos los males del mundo, incluido el antisemitismo.

La historia de Eva podría convertirse en la de cualquiera de nosotros si no creamos conciencia sobre cómo y por qué se desarrolla la intolerancia y el odio en todo el mundo. La historia de Eva debe subrayar los duros peligros del antisemitismo y cómo su magnitud e intensidad pueden evolucionar y propagarse rápidamente. El odio persiste y se fortalece día a día. Cuando estemos unidos y nos convirtamos en ejemplo de hermandad para toda la humanidad, podremos iluminar al mundo hacia la unidad y eliminar todas las amenazas contra nosotros. Quizás entonces Eva finalmente publicaría en Instagram las palabras que deseaba que se hubieran escrito en su tiempo: “En Israel radica el secreto de la unidad del mundo”.

¿Era Hitler antisemita?

De mi página de Facebook, Michael Laitman 1/may/19

Al principio no. Hay gente que nace con un sentimiento antisemita, odian a los judíos. No saben por qué o para qué, ni de dónde viene. Pero no los soportan. He conocido gente así. También he conocido a otras personas que son un poco más indiferentes, aunque pueden estar algo de acuerdo con ello. Y otros que no están de acuerdo en absoluto.

Pero Hitler al principio no era antisemita. Podemos verlo en su biografía. 
Hasta que se dio cuenta de que, con el antisemitismo, podía llegar al poder. Podía unir a la nación. Podía subir por encima de todos los demás. Al principio, los Nazis tenían una relación muy cercana con los padres del Sionismo de aquel entonces. Y los Nazis realmente querían enviar a los judíos alemanes a Palestina. Estaban dispuestos a pagar por ello. También abrieron Escuelas ORT en Alemania. Pero después, con el tiempo, cuando Hitler vio que podía usar el antisemitismo para unir al pueblo alemán para quedarse con la riqueza de los judíos –en aquella época ellos eran muy ricos en Europa– Y además vio que, a la mayoría de los países, realmente no les parecía mal. Entonces empezó a presionarlos cada vez más hasta llegar a los Pogromos.

Y empezó a verlos como su verdadero enemigo. Pero lo que vio especialmente es que cada vez que presionaba a los judíos,
obtenía una respuesta favorable de los otros países: estaban en contra de los judíos y le apoyaban. Y vio que todas las naciones de algún modo empezaron a respetarlo y apreciarlo por su deseo de destruir realmente a los judíos. Y esto se puede ver en cómo se comportaron las demás naciones europeas. Y no solo las europeas. Por lo tanto, Hitler no es un antisemita biológico como esas personas que lo llevan dentro, sino que vio la respuesta del resto de las naciones, y eso le fortaleció. Y al final acabó siendo un antisemita de facto.

Propaganda antisemitismo

De mi página de Facebook Michael Laitman 11/mar/19

Cuando veo estas caricaturas y eslóganes de los antisemitas, veo en ellas su desesperada exigencia de zafarse de la dependencia interna que tienen de los judíos. Todos deben entender que librarse del odio y la dependencia es algo que depende de la elevación de la humanidad entera por encima del egoísmo que divide e instiga. La unidad humana es la única solución para todas las tragedias del mundo. El medio para elevarse a otra fuerza está en la Sabiduría de la Cabalá.

 

Judíos contra judíos, ¿quién necesita antisemitas? Lo que reveló el ataque en Pittsburgh

The Times of Israel publicó mi nuevo artículo: “Judíos contra judíos, ¿quién necesita antisemitas? Lo que reveló el ataque de Pittsburgh

El cisma causado por la masacre en la sinagoga de Pittsburgh ha sacado a la superficie las fracturas y señalamientos que prevalecen entre los judíos en Estados Unidos, en Israel y, entre ambos. Profundas divisiones ideológicas sobre quién es responsable del antisemitismo estadounidense y cómo resolver el problema, evidencian el desmoronamiento de las bases del pueblo judío alrededor del mundo. Al mismo tiempo, la sensación de comodidad y certeza de que la amenazas existenciales hacia los judíos no ocurren en Estados Unidos ha desaparecido. El sentido común dicta que nuestro fundamento debe recuperarse, porque las nubes de tormentas antisemitas se acumulan en el horizonte y nuestra supervivencia como pueblo está en juego.

Odio, un viejo padecimiento

En 2015, un hombre armado asesinó a 9 personas en Charleston, Carolina del Sur, durante una sesión de estudio bíblico en una iglesia afroamericana. El odio racial y religioso no es nada nuevo.  El antisemitismo en particular, no empezó ayer, ni puede atribuirse a un presidente específico de Estados Unidos ni a algún partido político. Ha estado presente a lo largo de la historia y se ha incrementado a través de los años. Hemos vivido en negación, creyendo que este flagelo del pasado había terminado y nunca surgiría en ese país, hasta que los crímenes en la sinagoga Árbol de la Vida tocaron la médula de nuestra conciencia colectiva y nos sacudió hasta ver la realidad de que no hay espacios sagrados que nos puedan proteger.

Esta es la cruda realidad: durante los últimos diez años, desde que el FBI empezó a registrar los casos de crímenes de odio, los judíos han sido el grupo con el mayor número de víctimas atacadas en Estados Unidos, a pesar de ser menos del 2% de la población en Estados Unidos. El 54% de los crímenes de odio por motivos religiosos han sido dirigidos específicamente contra judíos. Sin embargo, hasta ahora no se había experimentado nada comparado al tiroteo de Pittsburgh, el peor ataque contra una congregación judía en la historia de Estados Unidos, el cual cobró la vida de 11 personas.

Judíos contra judíos

El mortal tiroteo en Pittsburgh ha provocado efusivas manifestaciones interreligiosas de solidaridad con las víctimas y la comunidad judía en general. Sin embargo, entre la misma comunidad judía no hay tanta solidaridad. Al tiempo que el Comité Judío Americano (AJC) lanzó la campaña #ShowUpForShabbat (llegar cada sábado, a la sinagoga), “establecida para asegurar que el amor triunfe por encima del odio, el bien sobre el mal, la unidad sobre la división”, Franklin Foer, un columnista judío del periódico The Atlantic, pidió retirar la palabra y expulsar  de las congregaciones religiosas a judíos que respaldaron a Trump: “Su dinero debe ser rechazado, su presencia en las sinagogas no es bienvenida”. Israel tampoco podía quedar exento cuando se busca un culpable del antisemitismo. La escritora del medio GQ, Julia Ioffe, opinó que el traslado de la embajada estadounidense a Jerusalén motivó el ataque a la sinagoga.

Mientras tanto Jeffrey Myers, rabino de la sinagoga Árbol de la Vida, quien intenta superar el trauma de la masacre en su congregación, informó haber recibido correos de odio por dar la bienvenida al presidente Trump al sitio conmemorativo de las víctimas en Pittsburgh.  Además, la tragedia en la sinagoga se ha convertido en una excusa para que los expertos políticos de ambas partes del Atlántico aviven las llamas divisorias entre Israel y la diáspora estadounidense, en cuanto a principios ideológicos sobre diversos temas que han deteriorado las relaciones y han dividido profundamente a los judíos en los últimos años: el acuerdo con Irán, el Muro de los Lamentos, las conversiones, el traslado de la Embajada de Estados Unidos a Jerusalén, la definición de quién es judío, por citar algunos.  

Del juego de la culpa, al juego de la conexión

Siempre es fácil culpar a alguien más cuando surge un problema, pero al hacerlo, eliminamos la posibilidad de encontrar soluciones desviando la atención de la raíz de fondo. Para encontrar la causa del sufrimiento judío no necesitamos ver más allá de nosotros mismos.

El enemigo está dentro de nosotros. Para ser más precisos, el desequilibrio está entre nosotros, en nuestro distanciamiento mutuo. Los judíos se han entregado al juego de culpa, en vez de abrazarse fuerte unos a otros como respuesta a la adversidad. Y cuando nuestra unidad se tambalea, el odio contra nosotros se fortalece.

Durante la difícil época de la Segunda Guerra Mundial, el prominente cabalista Rav Yehuda Ashlag, Baal HaSulam, lo expresó de esta manera en su artículo “La Nación”.

“Es claro que el inmenso esfuerzo requerido por nosotros ante el camino difícil que se avecina, demanda una unidad tan fuerte y sólida como el acero en todas las partes de la nación, sin excepción. Si no redoblamos filas para enfrentar las fuerzas poderosas que se interponen en nuestro camino, entonces estaremos condenados incluso antes de comenzar”.

Nuestros sabios sabían que somos un pueblo testarudo y a sabiendas de esto nos dejaron abundantes fuentes de sabiduría para avanzar, para sanar nuestras heridas y encontrar fuerza ante las amenazas. Como está escrito en El Libro de la Conciencia, por Rabbi Eliyahu Ki Tov, “Se nos ordena a cada generación fortalecer la unidad entre nosotros, para que nuestros enemigos no nos dominen”.

¿Cómo podemos alcanzar la unidad bajo el clima actual?

Hay judíos de izquierda, judíos de derecha; menos o más ortodoxos, totalmente seculares; judíos que se oponen a las políticas israelíes, judíos incondicionales a Israel. Para nuestros enemigos estas distinciones no importan. Para ellos somos uno. Pero, ¿por qué deberíamos depender de los que nos odian, para recordarnos de nuestra herencia judía compartida? Podemos seguir fácilmente el camino de nuestros antepasados para resolver nuestras disputas: “Aunque Beit Shamai y Beit Hillel entraron en disputas, se trataron mutuamente con cariño y amistad para mantener lo dicho (Talmud de Babilonia, Eruvin 13b).

Hemos sido un pueblo único desde tiempos de la antigua Babilonia, cuando Abraham el Patriarca nos reunió como una nación judía, como aquellos que deseaban la unidad por encima de las diferencias, conforme a nuestro principio fundamental de “ama a tu prójimo como a ti mismo” (Levítico 19:18).

Los conflictos internos entre nosotros en aquel entonces eran tan vívidos como ahora. Cada ego individual ardía con sus propios puntos de vista y exigencias, pero cada uno entendió que la única forma de reparar sus relaciones fracturadas, era adherirse al principio, “el amor cubrirá todas las transgresiones” (Proverbios 10:12)

Los judíos son un mini modelo de la humanidad. Existimos para funcionar como un prototipo de conexión entre las personas, entre los opuestos. Esto es posible implementando el método de conexión que se nos dio en la antigua Babilonia: la sabiduría de la Cabalá. La Cabalá contiene la fórmula para arreglar al mundo. Es un tesoro que contiene el pegamento para juntar de nuevo todas las piezas rotas del rompecabezas judío de una manera maravillosa, donde cada pieza es diferente e indispensable para completar toda la imagen. Nuestra perfecta conexión judía está concebida para irradiar de adentro hacia afuera, como una especie de modelo fractal para el resto de la humanidad.

Está escrito en el Libro del Zóhar sobre el papel especial de los judíos, “como los órganos del cuerpo no pueden existir en el mundo ni siquiera un minuto sin el corazón, todas las demás naciones no pueden existir en el mundo sin Israel”. Rav Yitzhak HaCohen Kuk (el Raiá), apuntó sobre la necesidad de la unión cuando escribió “La construcción del mundo, que está actualmente estropeada por terribles desgracias de una espada ensangrentada, requiere la construcción de la nación israelí… en anticipación de una fuerza llena de unidad… que se encuentra en Israel.” (Orot [Luces],16)  

Luz que resplandece para nosotros y las naciones

Difundir la unidad y la luz en el mundo es nuestro papel, ya sea que estemos de acuerdo o no. Los cabalistas han afirmado durante mucho tiempo que cuanto más pronto implementemos nuestro papel, más pronto veremos que se disipa y desaparece el odio antisemita. Esto es así porque nuestra identidad fundamental como pueblo se dio en la unidad y la responsabilidad mutua. Se espera que la entreguemos a la humanidad. Al no hacerlo, generamos resentimiento, hostilidad y destrucción sobre nosotros.

Podemos reemplazar el odio con amor al acercarnos más unos a otros, por encima de nuestras fricciones. Aceptemos nuestro estado actual de separación como una oportunidad para realmente volver a ser un pueblo. Luego, continuemos construyendo capas de confianza mutua, amor y entendimiento, aun después de que esta tragedia se desvanezca en las noticias. Mientras las tragedias y los eventos placenteros vienen y van, nuestro papel es una promesa eterna. Como escribió Rabbi Simja Bonim Bonhart de Peshisja, “esta es la garantía mutua sobre la cual Moisés trabajó tan duro antes de su muerte, para unir a los hijos de Israel. Todo Israel es garante de los demás, es decir, que cuando todos están juntos, sólo ven el bien” (Una voz transmisora, parte 1, Balak).