entradas en 'Antisemitismo' categoría

“Quién sería mejor para Israel, Trump o Biden?” (Quora)

Michael Laitman, en Quora:“¿Quién sería mejor para Israel, Trump o Biden?” 

Antes de preguntar quién sería el presidente de Estados Unidos que simpatice más con Israel, nosotros en Israel haríamos bien en cuestionarnos lo que hemos hecho para merecer el apoyo de una superpotencia mundial. 

¿Qué le damos al mundo? Más allá de nuestra impresionante producción en tecnología, ¿en qué contribuimos? ¿es tecnología avanzada lo que el mundo realmente necesita de nosotros? 

Hoy, el entorno global en que vivimos está cambiando y de la misma manera, las expectativas para Israel también cambian gradualmente. De cara al futuro, si queremos recibir apoyo de una superpotencia o en realidad, de cualquiera, debemos poner atención, de forma más cuidadosa, a lo que proyectamos y contribuimos al mundo y si es lo que en última instancia, necesita de nosotros.

Somos una nación única porque, a diferencia de otras naciones, no tenemos una raíz biológica común. Nuestros ancestros, quienes procedían originalmente de diferentes clanes y tribus, se unieron como una nación bajo una idea: unirse (“ama a tu prójimo como a ti mismo”) por encima de la división (“el amor cubre todas las transgresiones”), eso nos concedió la habilidad de proyectar una fuerza positiva hacia el mundo, en otras palabras, ser “luz para las naciones”. 

Después de vivir por un corto periodo sosteniendo nuestra unión “como un hombre con un corazón”, perdimos la conciencia de este valor común que nos unió como una nación. De la misma manera, dado que fracasamos en permanecer bajo un paraguas mutuo de amor, por encima de nuestras diferencias, nuestras diferencias eventualmente nos superaron y fuimos exiliados: perdimos tanto nuestra unidad, como nuestra tierra. 

Aguijoneados por el antisemitismo durante todo nuestro exilio. Muchos de nosotros nos reunimos en la tierra que llegaría a ser conocida como Estado de Israel y después de la tragedia masiva del holocausto, una mayoría de naciones acordaron su establecimiento. 

Hoy, al final del 2020, estamos ante una década de antisemitismo que llegó a su máximo en 2019, el año con más crímenes y amenazas antisemitas reportados en Estados Unidos, Reino Unido, Alemania y los Países Bajos. También enfrentamos un creciente sentimiento antisemita en todo el mundo, vestido dentro de una rtetórica de “crítica a Israel” y ha ganado un apoyo considerable en la diplomacia, la academia y la cultura, en gran parte, gracias al movimiento BDS. 

¿Si hoy, las Naciones Unidas necesitaran llegar a una mayoría de dos tercios para decidir si establecer o no el Estado de Israel, la propuesta sería aprobada? Ciertamente no parece así. 

Necesitamos entender la raíz de la actitud negativa hacia el pueblo de Israel ,de parte de las naciones del mundo. Cuando lo hagamos, podemos enfocarnos en qué necesitamos hacer para invertir la actitud negativa en una actitud positiva. 

La fuente de la actitud negativa de las naciones hacia nosotros se debe al fracaso en vivir a la altura de lo que, para empezar, nos define como el pueblo de Israel: nuestra unidad (“ama a tu prójimo como a ti mismo”) por encima de la división (“el amor cubrirá todos los crímenes”), que nos da la habilidad de proyectar una fuerza positiva hacia el mundo (ser “luz para las naciones”). 

Dado que la década previa se caracterizó por el creciente antisemitismo que vio su cima en 2019 en muchos países, incouyendo Estados Unidos, otra característica de la última década fue una crisis constante: desde los efectos posteriores de la crisis financiera al principio de la década con desempleo masivo, juicios hipotecarios, medidas de austeridad en muchos países, protestas globales y guerras en el Medio Oriente, las constantes nubes grises de los ataques terroristas, tiroteos masivos y un 9.17 por ciento de incremento en desastres naturales azotando al planeta, así como altos niveles de depresión, ansiedad, estrés, soledad, división social y abuso de opioides en Estados Unidos comparado con épocas previas. En breve, como nos ha demostrado la historia, como en la época de la pandemia de la muerte negra que provocó asesinatos masivos de judíos en toda Europa o la derrota de Alemania en la primera guerra mundial y la subsecuente depresión, que eventualmente llevó hacia el ascenso de Hitler, los nazis y el holocausto -cuando .la crisis golpea, el antisemitismo crece. 

Por lo tanto, con nuestros antecedentes de división aunados a las crisis que la humanidad continúa experimentando en todo el mundo y especialmente en EUA, podemos esperar más y más detractores observándonos de forma crítica. De la misma manera, la actitud de la siguiente administración de Estados Unidos hacia Israel ya sea positiva o negativa dependerá de si mejoramos nuestras actitud para llegar a ser un pueblo más unido. 

Océanos de división. La separación entre israelíes y judíos, es una mala noticia para el mundo

Mi nuevo articulo: «Océanos de división. La separación entre israelíes y judíos, es una mala noticia para el mundo«

Hace seis meses, en Israel, falleció el primer paciente de Covid-19. Ahora, después de batir otro récord en el número de nuevos casos confirmados y ampliar nuestra “ventaja” como país con más infecciones per cápita, finalmente nos damos cuenta de que hay un problema real, que la gente verdaderamente está muriendo y que estamos perdiendo el control sobre la pandemia.

Lo advertí hace meses, dije que si no hacemos lo que debemos, estaremos entre los países más golpeados. Y no sólo en casos confirmados de Covid, sino también en desempleo y desintegración social.

No debería sorprendernos que esto suceda. No hicimos lo que debíamos y la pandemia se está extendiendo en Israel y en el mundo, más rápido que los incendios forestales en California. Si la gente nos culpa, sólo hará eco de lo que nuestros sabios dijeron hace miles de años: “Toda calamidad llega al mundo por causa de Israel” (Yevamot 63a). La Covid-19 es ciertamente una calamidad, pero empeorará más, a menos que los israelíes comencemos a actuar como israelíes.

Esto es ser israelí: nuestra nación se forjó cuando acordamos unirnos “como un hombre con un corazón”. No había simpatía entre nosotros, no estábamos de acuerdo y no queríamos estar juntos. Veníamos de diferentes clanes y tribus, de toda la zona del Creciente Fértil y nos unimos al grupo de Abraham, porque nos gustó lo que él enseñó, que debemos amarnos unos a otros por encima de nuestras diferencias. Sin embargo, no era que realmente nos quisiéramos, al menos al principio. Pero allí, al pie del monte Sinaí, después de escapar de Egipto, finalmente acordamos unirnos como uno, por encima de nuestras disparidades y disputas.

En ese momento, nos convertimos en nación.

Y a pesar de que, poco después, caímos en luchas y beligerancia, siempre supimos lo que debíamos hacer. En palabras del rey Salomón, “El odio suscita contiendas y el amor cubrirá todas las transgresiones” (Proverbios 10:12).

Aún así, no nos convertimos en una nación en bien nuestros, sino para ser “luz para las naciones”, para mostrar al mundo que, el amor puede cubrir todas las transgresiones, todo el odio y con nuestro propio ejemplo, guiar el camino hacia la unidad, para que todos hagan lo mismo.

Hoy, aunque recuperamos la soberanía, en Israel hay todo menos unidad. Está dividido en sectas y facciones, clases, opiniones políticas, sector privado versus sector público y religiosos versus seculares. Cada facción de la nación quiere que su porción del pastel sea la más grande, independientemente de su propio tamaño o necesidad e independientemente de las necesidades de otras facciones de la nación.

Además, la sociedad israelí en su conjunto, está océanos aparte del judío de EUA, no sólo físicamente, más importante, emocionalmente. Hay un profundo abismo entre la forma en la que los judíos de EUA perciben el judaísmo y a Israel y la forma en que los israelíes lo perciben. Esto hace que las dos comunidades judías más grandes del mundo se enfrenten continuamente entre sí.

El libro Sefat Emet escribe: “La verdad es que todo depende de los hijos de Israel. A medida que se corrigen ellos mismos, toda la creación los seguirá”. Actualmente, no nos estamos corrigiendo; sólo nos separamos más profundo cada día.

La Covid-19 nos salvó. Nos detuvo en el camino hacia la aniquilación.

Nos permitió reflexionar sobre nuestra sociedad y comenzar a arreglarla, a hacerla más cohesiva y solidaria y finalmente, ser ejemplo positivo para el mundo.

Pero, no aprovechamos la oportunidad; la arruinamos. Así, mientras el mundo veía con asombro que, al principio prevalecíamos sobre el virus, ahora parece desconcertado, pues nos estamos quedando atrás, porque nos rendimos a los caprichos de nuestras facciones y sectas. Una vez más, la división es la fuente de nuestros problemas, pero estamos demasiado ocupados complaciéndonos en nuestra justa indignación, para reconocerlo.

Está escrito que Israel es un pueblo terco y, de hecho, somos muy obstinados. Ser obstinado puede ser favorable, pero también tiene sus límites. En algún momento, una masa crítica, señalará con el dedo acusador a Israel y dirá que somos la causa de todos sus problemas y nada de lo que podamos decir los convencerá de lo contrario. Si sucede, Israel tendrá un gran problema. Antes de que suceda, debemos hacer lo que estamos destinados a hacer desde el primer día: Unirnos y así, ser ejemplo para que el mundo entero nos vea y haga lo mismo.

Sorprendentemente, El libro del Zóhar (Aharei Mot) escribió, hace casi dos mil años, sobre nuestra situación y su solución: “’Vean, qué bueno y qué agradable es que los hermanos también se sienten juntos’. Estos son los amigos, pues se sientan juntos y no están separados uno de otro. Al principio, parecen gente en guerra, deseando matarse unos a otros … luego vuelven a amarse fraternalmente. … Y ustedes, los amigos que están aquí, como estaban antes en cariño y amor, de ahora en adelante tampoco se separarán… y por su mérito, habrá paz en el mundo”.

Cuando el dique se rompe

Mi nuevo articulo: «Cuando el dique se rompe«

No fue sorprendente descubrir que Jacob Blake, padre del afroamericano Jacob Blake Jr., quien fue tiroteado el 23 de agosto por un oficial de policía blanco en Kenosha, Wisconsin, tiene en redes sociales y medios de comunicación, una larga historia de publicaciones racistas y antisemitas. El antisemitismo está creciendo en todas partes; la tensión está en el aire e incluso donde todavía está tranquilo, se siente como si el suelo temblara bajo los pies. Cuando el dique se rompa y comience la inundación, nadie lamentará ver a los judíos ahogarse.

El nivel de antisemitismo se está disparando, no sólo en Estados Unidos, sino en todo el mundo. Pero en Estados Unidos, donde la comunidad judía es la más grande y poderosa del mundo, será el epicentro del cataclismo.

Es difícil saber cuándo llegará el punto crítico, pero si la trayectoria no cambia, seguramente llegará y los judíos sentirán lo que cada diáspora judía sintió desde que comenzó el exilio hace dos mil años: extinción y expulsión.

En un mundo tan lleno de odio y tan desprovisto de compasión, no podemos ignorar nuestra misión: ser “luz para las naciones”, dar ejemplo de unidad y responsabilidad mutua.

No necesitamos complacer a las naciones ni apaciguarlas. No nos juzgan por nuestra relación con ellas; ¡Nos juzgan por cómo nos relacionamos entre nosotros! Cuando nos odiamos, nos culpan por sembrar guerra entre ellas. Simplemente, sin ejemplo de unidad, no pueden unirse y comienzan a luchar. Y en el fondo, sienten que es nuestra culpa.

Le dimos al mundo ciencia y tecnología, arte y cultura, conocimiento y sabiduría, pero el mundo nos odia cada vez más y no nos muestra ninguna gratitud. Es hora de que nos demos cuenta de que eso no es lo que espera de nosotros; espera que seamos ejemplo de Arvut Hadadit (responsabilidad mutua).

Nos convertimos en nación cuando nos unimos “como un hombre con un corazón” al pie del monte Sinaí (montaña del odio). Inmediatamente después, se nos ordenó ser “luz para las naciones”, traer al mundo la unidad que logramos. La ausencia de esa luz de unidad, es la causa del mundo caótico en el que vivimos y nuestra obligación es traer esa unidad, ser ejemplo.

Podemos negarlo, pero la negación no nos eximirá de nuestro deber ni convencerá al mundo de que no tenemos la culpa. Así que, podemos elegir unirnos por encima de nuestro odio, hacer lo que el mundo espera de nosotros y ganarnos su favor por primera vez en la historia o aceptar el castigo de la humanidad, como lo hicimos en Europa hace ochenta años.

La principal enseñanza de la tendencia #JewishPrivilege

Mi nuevo articulo: «La principal enseñanza de la tendencia #JewishPrivilege«

La vorágine de la pandemia global, recientemente mantuvo el antisemitismo mundial relativamente tranquilo, pero eso no significa que los que odian a los judíos estén descansando. En Twitter, el hashtag (#) antisemita #JewishPrivilege (#PrivilegioJudío), que se usó originalmente para acusar a los judíos de racismo y control sobre otras minorías, se convirtió rápidamente en un hashtag muy popular.

En un intento por rechazar el sentimiento antisemita del hashtag, celebridades judías publicaron historias personales de discriminación, intolerancia y persecución, sufrida directamente por ellos o su familia, a lo largo de las generaciones. Pero, como se esperaba, eso no logró calmar la animosidad.

En otro caso de “trato especial” a los judíos, las cuentas de Twitter de los usuarios que mostraban una Estrella de David quedaron bloqueadas de la plataforma de redes sociales, pues consideraron el símbolo judío como “imagen de odio”.

Sorprendentemente, todo esto sucede en un momento en el que los gigantes de las redes sociales enfrentan boicots de corporaciones internacionales, que están retirando presupuestos publicitarios multimillonarios de lo que llaman una cultura permisiva del discurso de odio, por parte de esas plataformas. Aparentemente, el antisemitismo es una excepción más poderosa a las reglas contra el discurso de odio en línea, que los dólares de publicidad y las amenazas de boicot, pues aún es ampliamente tolerado y los responsables de regular, voltean a otro lado.

Es una sensación incrustada en la naturaleza que nace instantáneamente en la gente. La sabiduría de la Cabalá explica que el antisemitismo surgió junto con el pueblo judío, hace unos 4,000 años, en la antigua Babilonia.

Sin embargo, el odio a los judíos, no depende de nuestras acciones.

Babilonia pasaba por una crisis de división social, con conflictos y odio que destrozaban a la sociedad, Abraham, un sacerdote babilónico que descubrió el camino a la unidad por encima de la división creciente, comenzó a enseñar abiertamente su método a cualquiera que quisiera aprender.

Aquellos que sentían que la discordia social era el tema candente del momento, acudieron a estudiar con él. Los guió para que descubrieran la fuerza única de unión necesaria para superar la división. El grupo que dirigió se conoció como “pueblo de Israel”, significa “directo a Dios” (Yashar-El en hebreo), es decir, directo a la fuerza única de amor y otorgamiento que existe en la realidad. Más tarde, el grupo también se conoció como “judío”, que deriva de la palabra hebrea “yehud“, que significa unidad.

Como el pueblo judío fue el primero en alcanzar la unidad por encima de la división, recibió el mandato de actuar como “luz para las naciones”. Es decir, que su misión era primero conectarse y luego, difundir la luz que emanaba de su conexión, como olas ondulantes, al resto de la humanidad.

¿Por qué es esta misión tan importante hoy?

Porque en el mundo de hoy el ego humano exagerado, la división social, los conflictos y el odio están aumentando exponencialmente, causando innumerables problemas y crisis, por eso existe la urgente necesidad renovada para que el pueblo judío desempeñe su papel. Mientras más personas sufren, inconscientemente, más se culpa a los judíos por tener las llaves para solucionar los problemas, pero no lo hacen.

Este escenario es el origen del odio a los judíos: la sensación de que los judíos tienen un llamado especial para unirse y pasar la unidad al mundo, pero no lo hacen. Si los judíos no hacemos ningún esfuerzo por conectarnos, bloqueamos la fuerza de unión positiva y no llegará a la humanidad y con odio, se nos presiona para que hagamos lo que se espera de nosotros.

El futuro positivo de la humanidad depende únicamente de nosotros.

Tenemos un privilegio, es nuestra misión de entregar a la sociedad humana abundancia y satisfacción que viene de la unión “como un hombre con un corazón”. Como está escrito por el cabalista más famoso de nuestra generación, Rav Yehuda Ashlag (Baal HaSulam), “La sabiduría de la fe, la justicia y la paz es lo que la mayoría de las naciones aprenden de nosotros y esa sabiduría se nos atribuye sólo a nosotros”.

Cuando nosotros, los judíos, nos unamos, aunque sea un poco, actuaremos como conducto para que la fuerza de unidad se extienda por la conciencia humana. Tan pronto como nos demos cuenta de nuestra misión única en el mundo, nos ahorraremos mucho sufrimiento, a nosotros mismos y a la humanidad, pues sólo el poder de unión puede permitir a la sociedad humana elevarse por encima de su naturaleza egoísta y estrecha y descubrir el vasto espacio de felicidad que surge de la unidad.

¿Sugiere la Cabalá un nuevo enfoque ante el antisemitismo?

Mi nuevo articulo: «¿Sugiere la Cabalá un nuevo enfoque ante el antisemitismo?«

La vorágine de la pandemia mundial no ha mantenido callados a los antisemitas ni a los que odian a los judíos. En Twitter, el hashtag (#) antisemita #JewishPrivilege (#PrivilegioJudío), que se usó originalmente para acusar a los judíos de racismo y control sobre otras minorías, se convirtió rápidamente en un hashtag muy popular.

En un intento por rechazar el sentimiento antisemita del hashtag, celebridades judías publicaron historias personales de discriminación, intolerancia y persecución, sufrida directamente por ellos o su familia, a lo largo de las generaciones. Pero, como se esperaba, eso no logró calmar la animosidad.

En otro caso de “trato especial” a los judíos, las cuentas de Twitter de los usuarios que mostraban una Estrella de David quedaron bloqueadas de la plataforma de redes sociales, pues consideraron el símbolo judío como “imagen de odio”. Más tarde, Twitter dijo que se hizo por accidente.

Sorprendentemente, todo esto sucede en un momento en el que los gigantes de las redes sociales enfrentan boicots de corporaciones internacionales, que están retirando presupuestos publicitarios multimillonarios de lo que llaman una cultura permisiva del discurso de odio, por parte de esas plataformas. Aparentemente, el antisemitismo es una excepción más poderosa a las reglas contra el discurso de odio en línea, que los dólares de publicidad y las amenazas de boicot, pues aún es ampliamente tolerado y los responsables de regular, voltean a otro lado.

Sin embargo, el odio a los judíos, no depende de nuestras acciones.

Es una sensación incrustada en la naturaleza que nace instantáneamente en la gente. La sabiduría de la Cabalá explica que el antisemitismo surgió junto con el pueblo judío, hace unos 4,000 años, en la antigua Babilonia.

Babilonia pasaba por una crisis de división social, con conflictos y odio que destrozaban a la sociedad, Abraham, un sacerdote babilónico que descubrió el camino a la unidad por encima de la división creciente, comenzó a enseñar abiertamente su método a cualquiera que quisiera aprender.

Aquellos que sentían que la discordia social era el tema candente del momento, acudieron a estudiar con él. Los guió para que descubrieran la fuerza única de unión necesaria para superar la división. El grupo que dirigió se conoció como “pueblo de Israel”, significa “directo a Dios” (Yashar-El en hebreo), es decir, directo a la fuerza única de amor y otorgamiento que existe en la realidad. Más tarde, el grupo también se conoció como “judío”, que deriva de la palabra hebrea “yehud”, que significa unidad.

Como el pueblo judío fue el primero en alcanzar la unidad por encima de la división, recibió el mandato de actuar como “luz para las naciones”. Es decir, que su misión era primero conectarse y luego, difundir la luz que emanaba de su conexión, como olas ondulantes, al resto de la humanidad.

¿Por qué es esta misión tan importante hoy?

Porque en el mundo de hoy, el ego humano exagerado, la división social, los conflictos y el odio, están aumentando exponencialmente, causando innumerables problemas y crisis, por eso, existe la urgente necesidad renovada para que el pueblo judío desempeñe su papel. Mientras más personas sufren, inconscientemente, más se culpa a los judíos por tener las llaves para solucionar los problemas, pero no lo hacen.

Si los judíos no hacemos ningún esfuerzo por conectarnos, bloqueamos la fuerza de unión positiva y no llegará a la humanidad y con odio, se nos presiona para que hagamos lo que se espera de nosotros. El futuro positivo de la humanidad depende únicamente de nosotros.

Tenemos un privilegio, es nuestra misión de entregar a la sociedad humana abundancia y satisfacción que viene de la unión “como un hombre con un corazón”. Como está escrito por el cabalista más famoso de nuestra generación, Rav Yehuda Ashlag (Baal HaSulam), “La sabiduría de la fe, la justicia y la paz es lo que la mayoría de las naciones aprenden de nosotros y esa sabiduría se nos atribuye sólo a nosotros”.

Cuando nosotros, los judíos, nos unamos, aunque sea un poco, actuaremos como conducto para que la fuerza de unidad se extienda por la conciencia humana.

El Antisemitismo y las Pandemias

Mi nuevo artículo «El Antisemitismo y Pandemias«

Sea una pandemia o una guerra, una inundación o un terremoto, una revolución o un colapso financiero, al final, siempre hay un culpable: los judíos. En EUA, también, ya muchos culpan a los judíos por la COVID-19, como es el caso de los disturbios que envuelve ese país atormentado.

En los años de 1950 y 1960, los judíos estuvieron hombro con hombro con los negros en su lucha por la igualdad de derechos. Nadie lo recuerda y nadie les da el crédito. Ahora, también, están hombro a hombro con los que protestan. Nadie lo recordará y nadie les dará crédito.

Los judíos donan a varias agencias de caridad y ONG más dinero que cualquier grupo étnico o racial. Pero ¿qué dice la gente? “Primero lo roban y después dan migajas para comprar nuestra gratitud”. Por supuesto, no todos lo dicen, pero muchos lo hacen y muchos más, en silencio, están de acuerdo. Siempre fue así y siempre será así, hasta que aprendamos el defecto fundamental que tenemos los judíos en nuestro enfoque.

Los judíos son la única nación que tiene la misión de llevar paz y amor al mundo. Nosotros dimos al mundo el lema más altruista jamás concebido, “ama a tu prójimo como a ti mismo”, pero mostramos todo lo contrario: enemistad interna y odio. Debemos simpatizar con la pena de los extraños, pero detestamos a nuestros correligionarios. Y a pesar que no lo verbalizan, en el fondo, eso es lo que los que odian a los judíos, odian de los judíos: que se odien entre ellos.

Cuando nos convertimos en nación, se nos asignó una misión: unirnos “como un hombre con un corazón” y convertirnos “luz para las naciones”. Por siglos, hemos evitado, con todo, nuestra misión. Hablamos de moral, de ética, de justicia, pero nos rehusamos a hablar de amor.

La moral es un sustituto miserable del amor. Así como una madre no necesita moral para atender a su hijo, porque su amor la guía, si cultivamos amor entre nosotros no necesitaremos moral y nos trataremos bellamente. Así y sólo así, los no judíos dirán, “Ahora sí, los respetamos”

Para ampliar el tema, puedes leer: Como un Manojo de Cañas: Por qué la unidad y la responsabilidad mutua están hoy en la agenda del día

“¿La pandemia de COVID-19 causó algún incremento en el antisemitismo, gente culpando a los judíos/Israel/Mossad de liberar el virus?” (Quora)

Michael Laitman, en Quora: “¿La pandemia de COVID-19 causó algún incremento en el antisemitismo, gente culpando a los judíos/Israel/Mossad de liberar el virus?”  

Las páginas en línea Israellycool e Ynetnews documentaron múltiples publicaciones en redes sociales, culpando a los judíos por el coronavirus. Ynetnews publicó sus hallazgos 18 días después de la publicación de Israellycool, mostraba una cantidad mucho más grande de publicaciones antisemitas añadidas en ese corto tiempo. 

Algunos puntos de vista que se propagan en publicaciones incluyen que el coronavirus fue diseñado por judíos como arma biológica para adquirir poder, como conspiración para reducir la población mundial y que los judíos e Israel desarrollaron el coronaviorus por riqueza y poder. Que eso será confirmado si Israel inventa la vacuna contra el virus. Además, el arresto de un hombre de 23 años en New Jersey fue reportado después que declaró, en sitios en línea populares entre supremacistas blancos, su intención de elegir como blanco a los judíos, a quienes culpó por propagar el coronavirus. 

En toda la historia, los judíos han sido vistos como la raíz de todos los males, han sido chivos expiatorios de diferentes infortunios que han caído sobre sociedades y culturas que los rodeaban, esa tendencia, que no presagia nada bueno, continua hasta nuestra era. Desde culpar a los judíos por el asesinato de Jesus, hasta causar intencionalmente la pandemia de la peste negra y varias crisis económicas y muchos otros fenómenos, los judíos continuamente han estado bajo acusaciones. 

Imagen: Quema de judíos durante la epidemia de la peste negra, 1349. Wikimedia.

En los últimos años, mientras los tiempos se vuelven más difíciles, los crímenes y amenazas antisemitas también se han  incrementado en todo el mundo. Poco antes de que el coronavirus arrasara con el mundo, un alza abrupta en sucesos de antisemitismo en Estados Unidos comenzó a provocar cuestionamientos de si un segundo holocausto podía tener lugar en EUA. 

Mientras la naturaleza hace más estrecha la conexión de la humanidad y más odio surge entre la gente, el tiempo es el preciso  para aprender, de forma positiva, a tener una, cada vez mayor, conexión: a unirnos por encima de la creciente división, como está escrito: “el amor cubre todos los crímenes”. 

Los judíos, consciente o inconscientemente, tienen el método para unirse por encima de la división y pasar esa unidad hacia el mundo, es decir, ser “luz para las naciones”. 

Pero, si fracasamos en progresar hacia la unidad por encima de nuestras diferencias, continuaremos trayendo una tendencia negativa y destructiva hacia el mundo y más y más personas, de forma instintiva, sentirán que somos la raíz de los problemas del mundo, como lo vemos también con el coronavirus. 

Mientras más pronto seamos conscientes de que nuestra unidad tendrá efecto de onda expansiva, monumentalmente positiva en el mundo, más pronto podemos acabar con el antisemitismo de raíz. Al unirnos, cumplimos nuestra misión en el mundo, estableceremos un nuevo equilibrio de fuerzas entre la humanidad y la naturaleza. 

Los últimos meses, la necesidad de unidad se ha vuelto importante de muchas formas: desde la necesidad de responsabilidad y consideración mutua para mantener una buena salud de cara a la pandemia del coronavirus, hasta la necesidad de unidad de cara a la creciente división social, xenofobia y racismo, en breve, hay una necesidad creciente  de adaptarse a las condiciones interdependientes del nuevo mundo. 

Si tomamos conciencia de nuestro papel e inciamos nuestra propia unidad, no sólo veremos disminuir el antisemitismo, sino al contrario, podemos esperar amor y respeto por un pueblo judío que da ejemplo positivo unificador hacia el mundo. No habrá razón  para odiar a los judíos, pues todos sabrán cómo unirse y la

Dos tendencias en la vida de la diáspora judía, parte 2

Antisemitismo – ley de preservación del pueblo judío

Pregunta: El cristianismo es una religión a la que millones de personas se han convertido. Y siempre se afirma que, específicamente los judíos lo evitaron. Y de pronto, los judíos mismos comenzaron a convertirse al cristianismo. Parecería que todos debían estar felices de que finalmente entendieron quién es el Dios real, quién es el Mesías. Y aquí, tenemos lo opuesto. 

¿Por qué las naciones del mundo no fueron felices cuando los judíos se volvieran cristianos? 

Respuesta: No fue cuestión de si eran felices o no. Eso no depende de las personas ni de los gobernantes. Depende de la fuerza superior que predeterminó la meta. Si avanzas hacia la meta, todo está bien. Si te desvías o vas en la dirección opuesta, naturalmente obtienes esos rebotes. 

Incluso en el momento del exilio de los judíos de España. La reina Isabel dijo a los judíos que le rogaban que no los expulsara del país: “¿Por qué se dirigen a mí?” ¡Deben dirigirse al Creador! Él hace todo, no yo”. 

Comentario: Un gran sabio, cercano a la pareja real, Don Yitzchak Abarbanel escribió que la reina Isabel dijo: “El corazón del rey está en la mano del Señor como las corrientes de agua: lo que Él quiere, Él lo dirige”. Y añadió: “ ¿Piensan que esto cayó sobre ustedes por nuestra causa? El Señor lo puso en el corazón del rey”. 

Respuesta: ¡Que tan bajo cayeron los judíos que la reina de España debió explicarles la Torá, que todo esta en manos del Creador y no en las manos del rey!

Comentario: Después de que cerca de 300,000 judíos fueran exiliados de España, comenzó un severo retroceso. 

Mi réplica:  Más de 500 años han pasado desde entonces, pero España nunca se recuperó. Solía ser el país más próspero. 

Comentario: Los países vecinos que aceptaron a los judíos declararon: “Gracias por ellos, rey Fernando ¿por qué tuvo que expulsarlos?”

Algo irracional sucedió. Todos entendían que no era necesario hacerlo porque toda la economía la manejaban los judíos y lo hacían bien, a favor de la misma élite. Por otra parte, ya se habían convertido al cristianismo y no había problema. De pronto, algo incomprensible sucedió: cierto tipo de ley entró en acción. 

Mi réplica: La ley suprema. La fuerza superior. Si los judíos hubieran permanecido ahí, hubieran desaparecido completamente. De esta manera, al despertar el odio contra ellos y ser perseguirlos de un lugar a otro, era posible preservar al pueblo, para ser llevarlos al estado en que, en nuestro tiempo, puedan guiar al mundo hacia la meta. 

Para más información sobre este tópico, lee mis libros Como un Manojo de Cañas: Por qué la unidad y la responsabilidad mutua están hoy en la agenda del día y La elección judía: Unidad o antisemitismo, Hechos históricos sobre el antisemitismo como reflexión sobre la desunión social entre judíos
[265318]
De Kabtv “Análisis del sistema del desarrollo del pueblo de Israel,” 29/jul/19

Material relacionado:
La base de todas las religiones
El verdadero origen de las religiones
¿Qué será de la religión después de la corrección total?

Dos tendencias en la vida de la diáspora judía, parte 1

¿A qué conduce la integración de los judíos en otros países?

Pregunta: Hace varios cientos de años, con la llegada de los árabes a España, comenzó el período de la Edad de Oro española. Los judíos disfrutaban de libertad religiosa, dirigían la economía del país y tenían autonomía judicial.

En el siglo XII, incluso apareció la palabra convivencia, que significa convivencia feliz de judíos, cristianos y musulmanes. Por lo general, esos períodos en la historia terminan muy rápido. Tan pronto como los judíos empiezan a integrarse en cualquier país, la ley del antisemitismo surge de inmediato y son perseguidos, ¿por qué? Usted dice que el objetivo de dispersar a los judíos es transferir el método espiritual a otras naciones.

Respuesta: Sólo si su objetivo es transferir realmente la metodología.

La dispersión generalmente conduce a la absorción de un pueblo y no queda nada de él. ¿Quién entonces cumpliría el plan de la naturaleza? Por eso, la ley del antisemitismo entra en vigencia, la ley de preservación del pueblo judío para que cumpla su misión espiritual. Asimilación es absorción, disolución.

Observación: Pero los judíos guardan siempre los mandamientos, sus tradiciones.

Respuesta: No, no siempre fue el caso. Intentaron de todas las formas posibles adoptar las tradiciones culturales y mundanas de otras naciones. Muchos se convirtieron a una fe diferente. Los matrimonios mixtos se extendieron. Los judíos rechazaron su dependencia de la Torá. No fue fácil.

Observación: De hecho, en España se llamaban conversos o marranos. Adoptaron el cristianismo para avanzar y ocupar puestos. Fue cuando comenzaron los pogromos. Como escribió el historiador soviético S. YA Lurie: “Llegamos a la conclusión de que la intensificación de las tendencias de asimilarse, de los judíos, siempre provocó aumento del antisemitismo y, en particular (lo que parece especialmente paradójico), aumento en las acusaciones de particularismo», es decir, separación.

Respuesta: No escaparás; es la ley de la naturaleza. Puedes desarrollarte, pero sólo en la dirección que te permita conectarte con los demás para transmitirles tu camino espiritual. Y si este no es el caso, esta conexión tiene un impacto muy negativo de aquellos con quienes se está conectando.

Para obtener más información sobre este tema, lee mis libros: Como un Manojo de Cañas: Por qué la unidad y la responsabilidad mutua están hoy en la agenda del día y La elección judía: Unidad o antisemitismo, Hechos históricos sobre el antisemitismo como reflexión sobre la desunión social entre judíos
[265277]
Del Kabtv «Análisis del sistema del desarrollo del pueblo de Israel,» 29/jul/19

Material relacionado:
¿De dónde vienen los judíos?
Judíos en la diáspora
“Los asesores judíos de Obama son el problema”

Teoría del antisemitismo, parte 3

La fuente del bien y el mal

Pregunta: Por mil años, antes de la destrucción del Segundo Templo, los judíos, que tienen el método de conexión, estaban en esta unidad con grados de éxito varados. Pero gradualmente la perdieron, el ego creció y fragmentó su unidad. Olvidaron el método que alguna vez adquirieron y comenzaron a odiarse ¿de dónde viene el odio? 

Respuesta: El odio viene de la naturaleza. No depende de si somos conscientes de, de dónde viene o no. 

Los judíos no entienden por qué son judíos ni qué se requiere de ellos. Y las naciones del mundo no entienden qué necesitan de los judíos. Pero internamente, las naciones del mundo sienten que los judíos son la fuente de su buena existencia y no se la dan. Están, de cierta manera, robando a las naciones del mundo. 

Esto es especialmente evidente en tiempos recientes. Durante el último siglo hasta el día de hoy, a los judíos les ha ido bien en ciencias, artes, cultura, finanzas, e industria. Y mediante esto aparentemente roban de todas las naciones del mundo, 

Pregunta: ¿Qué significa “robar”? 

Respuesta: Si tienen éxito, significa que toman el lugar de otro y ganan miles de millones que otros podrían haber ganado. 

Comentario:  Pero lo hacen de forma honesta. 

Mi respuesta: No importa. Envidio al hombre que ganó su ingreso honestamente, pero yo no tengo eso. 

*Para más información acerca de este tópico, sugiero leer mis libros; Como un Manojo de Cañas: Por qué la unidad y la responsabilidad mutua están hoy en la agenda del día y La elección judía: Unidad o antisemitismo.
[264494]
De Kabtv “Análisis del sistema del desarrollo del pueblo de Israel”, 22/jul/19

Material relacionado:
Teoría del antisemitismo, parte1
“¿Los judíos pueden ser antisemitas?” (Quora)
La causa del antisemitismo