entradas en 'Israel hoy' categoría

El poder de la tierra de Israel

Comentario: Algo extraño sucedió después de la evacuación de los asentamientos judíos en la Franja de Gaza.  Los productos agrícolas de esta región se cultivaron en arena utilizando tecnología especial. Fueron considerados los mejores productos exportados.

Cuando se firmó el decreto de que los judíos tenían que evacuar la región, una de las familias que tenían grandes plantaciones allí las dejó a los lugareños porque el gerente y los trabajadores eran árabes.

Después de un tiempo, el gerente llamó al antiguo propietario y le dijo: “Escucha, he sido gerente de esta planta por 20 años y conozco cada detalle de la tecnología. Nadie la conoce mejor que yo. Cuando estuviste aquí todo creció y prosperó, pero ahora que te fuiste, estamos haciendo todo exactamente igual, pero nada funciona».

Mi respuesta: Hay conexión entre la nación judía y esta tierra, pero aún no es del todo correcta en nuestros días.

La conexión correcta del pueblo judío con su tierra, será cuando se comporte de acuerdo con esta tierra, es decir, se acerque a ella y se acerquen unos a otros. Así, alimentará al mundo entero. ¡Al mundo entero! Habrá logros científicos, descubrimientos y logros técnicos que elevarán a la humanidad por encima de su naturaleza.

¿Por qué?  Puedes pensar todo lo que quieras, pero no adivinarás.  Porque nuestro mundo está alimentado por un poder superior especial, que le da a nuestra Tierra, al planeta entero, aire, fuerza reproductora, fuerza multiplicadora, fuerza superior, como dicen. Y si esto no sucede, por supuesto, todo se calmará y se marchitará.

Nada nos ayudará excepto el único remedio: nuestra unidad.  Con nuestra unidad neutralizaremos las fuerzas del mal en el mundo y despertaremos bondad y abundancia. Despertaremos las fuerzas superiores de la naturaleza que nos permitirán, no sólo existir correctamente entre nosotros, también nos alimentará y proveerá nuestras necesidades, nos vestirá y pondrá fin al problema del cambio climático.  Harán todo y equilibrará totalmente nuestra vida.

Lo principal es que, finalmente, la humanidad sea consciente del propósito de su existencia. Porque, sin importar cómo vivamos ni lo que nos pase, aún nos preguntaremos para qué vivimos. Nuestra existencia, ya sea buena o mala, eventualmente termina sin rumbo y sin propósito.

Es mejor que comencemos a comprender cuál es nuestro propósito.
[242000]

De Kabtv «Noticias con el doctor Michael Laitman» 27/ene/18

Material relacionado:
A la entrada de la tierra de Israel
La conquista espiritual de la tierra de Israel
Una nación en la tierra de Israel

¿Todos los días a las urnas?

Cuando escucho los discursos de la Knesset [rama legislativa del gobierno israelí], me pregunto de qué tipo de elecciones hablan. ¿Qué vamos a elegir? ¿cada orador tiene un programa para unir a todo el país y hacer de la sociedad un lugar mejor? Nadie puede ofrecer ninguna solución para la conexión, cada uno sólo intenta probar su caso.

Pero, todos están equivocados, todos traen separación y no hay nadie a quien seguir. Nadie pide conexión y unidad, sólo trata de demuestra que es el único que tiene razón y los demás están equivocados. Si esto continúa, por supuesto, celebraremos elecciones no sólo cuatro veces al año, sino todos los días. No sé cómo puede funcionar el Estado en tales condiciones.

Debemos entender que sólo nuestros esfuerzos internos para unir a la nación y al mundo pueden traer paz. De lo contrario, siempre surgirán puntos explosivos que amenazan con estallar en guerra.

Nada es más importante que nuestros esfuerzos por unir a la nación. Pero el problema es que todos piensan que sólo ellos saben unir y sólo bajo su liderazgo se puede lograr la unidad. Sin embargo, vemos que todos los intentos fallan uno tras otro.

Y esto continuará hasta que cambiemos nuestro enfoque de una manera que no definamos exactamente cómo debería ser, pero todos deberían pensar que, ante todo, la unidad debe estar en el corazón. Así se implementará. No importa en qué forma, no pongo condición: lo principal es luchar por la conexión. Acercarnos siempre es bueno.

La pregunta es ¿qué hacer si hay varios grupos, varios partidos y métodos opuestos, y cada uno piensa que tiene razón y el otro no? Sólo hay una solución. La única opinión que deberíamos tener es el deseo de unirnos, como se dice: «El amor cubrirá todas las transgresiones».

Todas las transgresiones, todas las contradicciones, no necesitan ser tomadas en cuenta en absoluto. Todas estas diferencias permanecen, somos conscientes de ellas, entendemos que estamos lejos y somos opuestos todos: socialistas, comunistas, oportunistas, capitalistas, etc. No importa de qué partido, hay varias decenas en el pequeño país de Israel y crecerán sin cesar si la separación continúa.

Debemos entender que no podemos hablar de contradicciones entre nosotros porque es claro que el ego de todos se manifiesta en forma natural, que es diferente a los demás. En este sentido, cada uno es único, ¿debería cada uno organizar su propia fiesta?

Y si profundiza en sí mismo, verá que también está desgarrado por opiniones encontradas y tendrá que dividirse en varias partes en conflicto. No hay otra solución que superar todos los obstáculos, todas las contradicciones y cubrir con amor las diferencias.

Las transgresiones nos ayudan a construir el amor, porque debemos cubrir todas las diferencias con él. Por eso los pecados se revelan, para ayudarnos a construir amor, así surge del pensamiento de la creación, del pensamiento del Creador.

Si nos tratamos así, no habrá desacuerdos ni ataques ni disputas entre personas y partidos. Construiremos juntos, cada uno tomará en cuenta su idea de justicia y los errores de los demás, pero lo cubriremos todo con amor. Esta será la estructura correcta.

Y cada partido y cada persona construirá una forma de amor con base en lo opuesto a sus sentimientos críticos y negativos hacia los demás. Habrá odio por dentro y amor por fuera, hasta que veamos al mundo entero corregido y a nosotros mismos en el mejor estado posible.
[274972]
De la 1a parte de la lección diaria de Cabalá 3/dic/20, «La unión por encima de todo»

Material relacionado:
Después de las elecciones estadounidenses, ¿qué sigue?
Las elecciones israelíes se caracterizan por la desesperanza
Control de la conciencia

 

Nueva Vida 449 – El fenómeno de los inmigrantes de Israel, parte 1 

Nueva Vida 449 – El fenómeno de los inmigrantes de Israel, parte 1 
Dr. Michael Laitman en conversación con Oren Levi y  Yael Leshed-Harel

Resumen

El pueblo de Israel es un grupo de gente asociada con nuestro ancestro Abraham en Babilonia sobre la base de bondad, conexión y amor. Fue un grupo de extraños que interactuaban con amor para ir Yashar-El (directo a) la fuerza superior. La tierra de Israel es un lugar espiritual hacia el cual son atraídas las personas que tienen deseo de conexión con otros y con el poder superior. Los que abandonan la importancia de estar conectados con los demás en la tierra de Israel, emigran de la tierra. 

El pueblo de Israel debe vivir en la tierra de Israel, pero para hacerlo tiene que volver a vivir en conexión y amor. Si fueran “como un hombre con un corazón”, sentirían que en esta tierra existe una fuerza que les pertenece. Si no sucede una revolución espiritual en la tierra de Israel, toda la empresa sionista se desvanecerá.
De Kabtv “Nueva Vida 449 – El fenómeno de los inmigrantes de Israel, parte 1” 11/nov/14

Judíos estadounidenses e israelís, la gran división

Mi nuevo articulo: «Judíos estadounidenses e israelís, la gran división«

Las elecciones estadounidenses no solo fueron el termómetro para medir la temperatura de la política estadounidense, también probaron las aguas entre los judíos estadounidenses e israelís, sobre lo que podrían considerar sus intereses en común. El resultado produjo escalofrío. La carrera presidencial en Estados Unidos reveló que la brecha entre ambas comunidades está creciendo.

En octubre, una encuesta de la comunidad judía en EUA reveló que solo el 22% de los judíos votarían por el presidente Donald Trump y el 75% elegiría al ex vicepresidente Joe Biden. Esa estimación estuvo cerca del 77% de apoyo recibido por los demócratas según las encuestas de salida, durante las elecciones. Curiosamente, ese mismo porcentaje de judíos israelíes favoreció al candidato opuesto, Trump, quien es considerado por muchos como el presidente de Estados Unidos más amigable con Israel, en la historia.

La brecha entre las dos comunidades judías más grandes del mundo no es para sorprenderse.

La perspectiva está marcada por el entorno en el que viven. Estoy aquí, en el Medio Oriente, en un pequeño pedazo de tierra rodeado de enemigos que constantemente tratan de asesinarnos y destruirnos, así que es natural que piense de manera diferente a si estuviera en Estados Unidos, rodeado de comodidades físicas y seguridad. Es claro de dónde se derivan las opiniones opuestas.

Podríamos preguntarnos, ¿no sería lo mejor para Israel trabajar para cerrar la brecha entre estas dos comunidades? Tal como está la situación, es una causa perdida. ¿Qué pueden ofrecer los judíos israelís a los de EUA, que les resulte atractivo, si no les importa la seguridad ni el futuro de Israel? A los israelíes nos parece que los judíos estadounidenses no sienten que existamos ni como nación ni como país ni como pueblo. Se siente como si se consideraran parte del pueblo de Israel, sólo de nombre, sin sentimientos en común.

Después de viajar por Estados Unidos, a lo largo de los años y platicar con líderes judíos en múltiples ocasiones, mi evaluación es que más allá de las declaraciones superficiales de ser un solo pueblo, acercarse más a Israel no está ni en su conciencia ni en su pensamiento. Solo son judíos en EUA. Hay desconexión total. No es de extrañar que 6 de cada 10 judíos nunca hayan visitado Israel en su vida y las estadísticas no han cambiado durante décadas.

Sin embargo, así como, hace casi un siglo,  el desapego al judaísmo no los salvó de la persecución en la Alemania nazi, el desapego al estado judío, no ayudará a los judíos de EUA ahora. Con el antisemitismo extendiéndose tan rápido, los judíos están bajo amenaza y distanciarse de Israel no mejorara la percepción de los que los odian. Igual que en el pasado, los judíos serán responsables de cualquier problema que esté en la agenda. Esta es la naturaleza del antisemitismo. El único remedio que realmente puede ayudar en esta situación, es la unidad.

Desde una perspectiva económica, los que creen que el sueño americano aún está vivo y que su estilo de vida los mantendrá seguros, deben despertar del sueño. Desde hace tiempo, la hegemonía de EUA se está desvaneciendo lentamente, como sucedió con todos los imperios de la antigüedad. La tendencia es un desplazamiento de Occidente a Oriente y Asia y ya están preparados para asumir el control de la economía mundial. No sólo China -que ya está en la cima de la competencia-, Japón, Corea del Sur y otros países del Lejano Oriente, no se quedan atrás.

¿Qué significa todo esto para los judíos de EUA?

Que la importancia de la unidad judía no puede subestimarse, es la única red segura que garantiza un buen futuro. La unidad se debe construir rápido y por encima de división y diferencias entre derecha e izquierda, entre republicanos y demócratas, entre judíos estadounidenses e israelíes. Nuestro futuro no depende de ninguna persona o campo político en particular; depende únicamente de nuestra conexión como un solo pueblo.

Es claro que hay muchos temas polémicos entre las dos comunidades y merecen ser analizados: puntos de vista políticos opuestos, disputas sobre quién es judío, cómo se debe practicar el judaísmo, sólo por nombrar algunos. Sin embargo, más allá de nuestros desacuerdos, el Estado de Israel y los judíos estadounidenses deben sentir que, pase lo que pase, hay un vínculo fundamental e indivisible que nos conecta, similar a hermanos que veces están en desacuerdo profundo, pero que siempre recuerdan que son familia.

Unidad no significa borrar nuestras opiniones individuales ni exigir que todos piensen lo mismo. (Eso erosionaría la esencia misma del pueblo judío, que debate profundamente sobre cualquier tema). Al contrario, todas las diferencias están presentes, sólo construimos puentes de reconexión al reconocer que nuestra conexión es mucho más importante que cualquier otro tema.

Como escribió el principal cabalista Rav Yehuda Ashlag (Baal HaSulam),

“También está claro el inmenso esfuerzo que se requiere de nosotros en el accidentado camino que está por delante, requiere que todas las facciones de la nación, sin excepción alguna, se unan tan fuerte y sólidamente como el acero. Si no estamos unidos ante las poderosas fuerzas que se interponen en nuestro camino, estaremos condenados, incluso antes de comenzar”

(Escritos de Baal HaSulam, La nación).

La unidad es el fundamento y la columna del pueblo de Israel, pues poseemos un método muy preciado para unir a la gente -familias, naciones y a toda la humanidad. Cuando comencemos a implementar este método, primero entre nosotros, el impacto positivo repercutirá con fuerza en todo el mundo y nuestro destino común estará a salvo.

El último plan para dividir a Israel, ¿separarlo en cantones?

Mi nuevo articulo: «El último plan para dividir a Israel, ¿separarlo en cantones?«

El último capricho de quienes quieren ver la desintegración de Israel, es dividirlo en cantones. “Tiene mucho sentido”, dicen, “¡Seremos como Suiza!” ¿Y por qué no? Los que quieran un estilo de vida liberal, vivirán en el cantón de Tel-Aviv, los que quieran un estilo de vida ortodoxo, vivirán en Bnei Brak y así otros. Todos se saldrán con la suya y seremos felices.

Si lo hacemos, mejor hacemos las maletas y nos vamos ahora. No venimos a Israel para vivir en tribus separadas; venimos para reunir al pueblo judío. No podemos esperar que 2,000 años de exilio no hayan dejado marca en nosotros, pero si no queremos revivir nuestra identidad común, es mejor que nos vayamos ahora, porque eso desafía el propósito de nuestra venida aquí y el significado de ser judío.

Los judíos nunca han sido similares entre sí. Nuestros antepasados ​​fueron marginados de varias tribus y creían que sólo al superar nuestras diferencias, podríamos lograr la verdadera unidad. El rey Salomón llamó a este lema “El amor cubrirá todas las transgresiones” (Proverbios 12:10) y RASHI explicó que el lema de Rabí Akiva, “Ama a tu prójimo como a ti mismo”, es la gran regla de la Torá.

En otras palabras, no estábamos destinados a dejar que nuestra separación permaneciera, sino a elevarnos por encima de ella y unirnos. El mundo entero está formado por naciones separadas, que no tienen idea de cómo unirse. Luchan entre sí a muerte; han pasado por dos guerras mundiales; están unas contra otras y nadie sabe cómo evitarlo. La única forma de hacerlo es si todos encuentran un modo de unirse por encima de sus diferencias inherentes e inmutables.

Nosotros, los judíos, fuimos los únicos que lo intentamos, cuando, por primera vez, formamos la nación y los únicos que lo logramos, aunque por períodos muy breves y con innumerables enfrentamientos, entre esos períodos. Sin embargo, ese intento exitoso o quizás mejor definido como “esfuerzo”, nos dio la misión de ser “luz para las naciones” y de mostrar el camino para forjar la unidad entre pueblos diferentes y hostiles.

Subconscientemente, esta fue la razón por la que, en 1947, las naciones votaron a favor del establecimiento del Estado judío en la tierra de Israel. El Holocausto fue ciertamente el ímpetu, pero no deberíamos ser tan ingenuos como para creer que países que no dejaron entrar a refugiados judíos que lo suplicaban, antes y durante la Segunda Guerra Mundial, repentinamente, cuando terminó, se volvieron filosemitas.

A pesar de su aversión innata por los judíos, el mundo nos dio un Estado soberano, la oportunidad de restablecer nuestra nación. Y como nuestros antepasados ​​fueron extraños que se unieron, cuando nosotros, no estamos unidos, somos extraños. Si aceptamos nuestra alienación y dividimos el país en cantones, admitiremos que somos incapaces de conectarnos, las naciones sentirán que renunciamos al esfuerzo de unirnos y de dar el ejemplo de unidad por encima del odio, que tanto necesitan, ese será el fin del Estado de Israel.

Nuestra división no desaparecerá; nunca estaremos de acuerdo. Pero, a pesar de todo, no debemos desanimarnos de luchar por la unidad. Si nos esforzamos por la unidad como un valor en sí mismo, una meta digna que debemos lograr, aunque sólo sea para servir como ejemplo, encontraremos que nuestro rechazo mutuo no es más que la razón y el ímpetu para lograr unidad y solidaridad. Sin odio, no tendríamos necesidad de lograr amor. Sin rechazo, no tendríamos necesidad de forjar conexiones. Y sin conexión, no somos nación.

¿Cuándo será nuestra la Tierra Santa?

Pregunta: En la Torá en Bereshit, está escrito que Abraham le preguntó al Creador: «¿Cómo sabré que la heredaré?» Y el Creador le respondió: “Seguramente sabrás que tu descendencia será extranjera en una tierra que no es de ellos y los esclavizarán y oprimirán durante cuatrocientos años. Y también juzgaré a la nación a la que servirán y saldrán con grandes posesiones” ¿podemos confiar en las fuentes primarias escritas hace miles de años para decir hoy que esta es nuestra tierra?

Respuesta: Las leyes de la naturaleza son absolutas y deben aplicarse. Por eso, lo que se dijo hace tres o cuatro mil años se está volviendo realidad hoy.

Observación: En el Midrash, está escrito que Israel no regresará a su tierra hasta que estén todos en un solo paquete. Pero estamos de regreso.

Respuesta: No. Nuestro regreso físico no significa nada. ¡Absolutamente nada! Este no es el retorno que debería ser. Por eso, los cabalistas creen que en realidad aún no hay retorno. Llegamos aquí, estamos en esta tierra, pero no es sagrada ni nuestra.

Nuestra tierra es un deseo en el que podamos unirnos porque «tierra» – «Eretz» viene de la palabra «Ratzón» – «deseo». Y no son piedras bajo tus pies, sino corazones que se unirán.
[272100]
Del Kabtv «Análisis del sistema del desarrollo del pueblo de Israel» 25/nov/19

Material relacionado:
El Libro del Zohar – Capítulo “La cerradura y la llave”
El Libro del Zohar – Capítulo “Sabiduría Excelsa”
Produzca la tierra vegetación

Ser una nación

Baal HaSulam, La Nación: Estos lazos sueltos -idioma, religión e historia- son valores importantes y nadie niega su mérito nacional. Sin embargo, son totalmente insuficientes para confiar en ellos como base para el sustento independiente de una nación. Al final, todo lo que tenemos es una reunión de extraños, descendientes de culturas de setenta naciones, cada uno construye un escenario para sí mismo, su espíritu y sus inclinaciones. No hay nada elemental aquí que nos una en nuestro interior, en una sola masa.

Hasta hoy, no hemos logrado construir un país, una nación ni una sociedad. El mundo no lo comprende. e incluso los judíos, los que viven en Israel, lo ven extraño.

Todos los valores con base en idioma, religión e historia, no llegan a su corazón porque no tocan los cimientos del pueblo judío, los cimientos de la tierra de Israel. Por eso, la tierra rechaza todo lo que no corresponde a su raíz espiritual.

Por lo tanto, el pueblo de Israel no tendrá más remedio que aceptar las verdaderas leyes de la naturaleza de esta tierra, es decir, las leyes de otorgamiento, amor y relación por encima de nuestro ego. Y así, comenzaremos a sentir realmente que vivimos en nuestra propia tierra, crearemos nuestra propia sociedad y Estado. Sólo así, todos comenzarán a aceptarnos y a aprobarnos correctamente.

Observación: Si hubiera dicho esto hace un año, probablemente habría tenido que convencer a la gente de que hay una fuerte división en la nación. Pero ahora parece haber tanta discordia entre la derecha y la izquierda que ni siquiera podemos elegir al jefe de gobierno. Y el conflicto crece cada año.

Mi comentario: En general, vivimos un período histórico muy interesante, en el que comenzamos a comprender que no tenemos más remedio que crear una nación y un Estado, de acuerdo con las leyes de nuestra naturaleza, nuestra alma común. Finalmente, nuestras raíces provienen de un alma rota, llamada «alma de Adam«. Y hasta que comencemos a restaurarla, a conectar todos los fragmentos, no podremos crear nada.

Pregunta: ¿Está hablando de algún tipo de relación emocional entre la gente?

Respuesta:  Si. No hay nada más.

Debemos crear conexiones adecuadas entre nosotros y nos convertiremos en una nación. Cuando al restaurar la conexión entendamos cómo construir un Estado, seremos capaces de crearlo. Todo debe comenzar con la búsqueda de cómo unirnos adecuadamente como una sola nación.
[271848]
De Kabtv “Análisis del sistema del desarrollo del pueblo de Israel” 25/nov/19

Material relacionado:
La nación pionera
Construyendo una nación unida
La nación con un plan especial de desarrollo

Primero educación, luego unidad

632.4Baal HaSulam, La Nación: Por eso dije que debemos establecer la educación especial con circulación generalizada, para inculcar en cada uno de nosotros un sentido de amor nacional, tanto de una persona a otra, como del individuo al colectivo en conjunto, para redescubrir el amor nacional que se nos inculcó desde que estuvimos en nuestra tierra como nación entre las naciones.

Este trabajo precede a los demás porque además de ser la base, dar la talla y aciertos a todas las demás acciones que deseamos tener en este campo.

Lo más importante es educación y crianza de todos (fragmentos del alma rota) que vienen a Israel para que comprendan cuál es su principal misión. Vivir en esta tierra, es saber que la tarea es unirse, a pesar de las diferencias, que son enormes entre los judíos, para que, por encima de las transgresiones se forme el amor.

Observación: En principio, Baal HaSulam dice que los medios de comunicación deben trabajar para unir a la gente y no para separarla como es el caso de hoy.

Mi comentario: Lo más importante ni siquiera es la unión, sino la educación. La unidad sucederá cuando la gente comprenda quién es, cuál es su naturaleza y a qué estado debe llegar.
[271908]
De  Kabtv “Análisis del sistema del desarrollo del pueblo de Israel” 25/nov/19

Material relacionado:
El pecado de Adán es la causa de todos nuestros problemas
Medios del aislamiento de masas
La manipulación de las masas por los medios de comunicación

 

Si la paz con los Emiratos Árabes Unidos y Bahréin es buena, ¿dónde están las trompetas?

Mi nuevo articulo: «Si la paz con los Emiratos Árabes Unidos y Bahréin es buena, ¿dónde están las trompetas?«

Menos de un mes después del acuerdo de normalización con los Emiratos Árabes Unidos (EAU), Bahréin también se sumó al tren de la paz. Estoy totalmente de acuerdo; la paz y la normalización siempre son mejores que la guerra y la animosidad. Pero, para ser honesto, no veo que el resto del mundo esté entusiasmado y creo que eso demuestra lo aislados que estamos en el mundo. A pesar de que Israel estableció conexiones con países que antes eran enemigos, nadie vitorea, nadie toca las trompetas festivas. A pesar de nuestros esfuerzos por ser aceptados, Israel y los judíos (aunque tal vez no lo reconozcamos) están excluidos de la familia de naciones.

Dondequiera que aparezca Israel, no es como otro país, lo mismo ocurre con la presencia judía. Es hora de que nos preguntemos por qué; es hora de que entendamos que la forma en que el mundo se relaciona con nosotros depende de nosotros, no del mundo. Las naciones nos darán la bienvenida cuando les demos algo que nosotros no valoramos, pero que ellas consideran que es importante. Hasta entonces, sin importar lo que les demos (tecnología avanzada, desarrollo agrícola, innovaciones en medicina, novelistas, actores y cineastas brillantes), el mundo nos odiará más. No recibiremos ni una pizca de gratitud hasta que les demos lo que realmente quieren de nosotros. No lo expresan, pero debemos resolverlo y hacerlo de todos modos.

Es muy fácil de ver: en un mundo quebrantado, fraccionado por el odio, nosotros, los judíos y el Estado de Israel, con nuestra unidad, tenemos que traer la corrección al mundo, Tikkun Olam. El mundo no aceptará nada menos de nosotros.

Odiamos la idea, pero no somos como los demás. Si no me crees, pregúntele a cualquiera que no sea judío y le dirá que siente que hay algo especial en los judíos. Algunos nos odian, incluso los mismos judíos, pero en realidad casi todos siente que somos diferentes y tiene razón. Ningún otro país o persona tiene que justificar su existencia, nosotros los judíos sí, como nación, como país y como individuos. Debemos reconocerlo, de lo contrario las naciones nos lo dirán como nos lo dijeron los nazis hace ochenta años.

Ninguna nación atrae tanta atención como los judíos, pues no se espera que ninguna otra nación dé ejemplo al mundo. Nos juzgan con un patrón diferente porque se espera que seamos más virtuosos que los demás, más amorosos, más afectuosos y con más responsabilidad mutua entre nosotros, que las demás naciones.

Por decir esto, algunos judíos me han acusado de antisemita. Pero la negación no nos lleva a ninguna parte. Debemos arremangarnos las mangas y ponernos manos a la obra, porque el mundo espera y cada vez está más impaciente.

La demanda de las naciones al pueblo judío, no es un producto de mentes enfermas; nuestros sabios nos han dicho a lo largo de los siglos que debemos ser una nación modelo, “luz para las naciones”. Rav Kook, el líder del sionismo religioso antes del establecimiento del Estado de Israel, articuló este mensaje de manera poética y sucinta en su libro, Orot HaKodesh: “Desde que nos arruinó el odio infundado, el mundo se arruinó con nosotros, seremos reconstruidos con amor infundado y el mundo será reconstruido con nosotros “.

Como acabo de decir, necesitamos unirnos, no por nuestro propio bien, sino para dar ejemplo al mundo. Antes de la ruina del Segundo Templo, hubo un período en el que estábamos tan unidos, que la gente de las naciones acudió en masa a Jerusalén para ver el milagro. El libro Sifrey Devarim detalla que los gentiles “subían a Jerusalén y veían a Israel … y decían: ‘Es bueno aferrarse sólo a esta nación’.

De manera similar, El libro del Zóhar (Ajarei Mot) escribió sobre nuestro odio mutuo y la importancia de nuestra unidad, para el resto del mundo: “Ve, cuán bueno y cuán agradable es que los hermanos también se sienten juntos’. son los amigos cuando se sientan juntos y no están separados uno del otro. Al principio, parecen gente en guerra, deseando matarse unos a otros … luego vuelven a estar en amor fraternal. … Y ustedes, los amigos que están aquí, como antes estaban en cariño y amor, de ahora en adelante tampoco se separarán unos de otros … y por su mérito, habrá paz en el mundo”.

El libro Kol Mevaser también destaca la importancia de la unidad del pueblo de Israel: “Esta es la garantía mutua en la que Moisés trabajó tan duro antes de su muerte, para unir a los hijos de Israel. Todo Israel es responsable uno de otro, es decir, cuando están juntos, sólo ven el bien”.

Por lo tanto, debemos darnos cuenta de que no habrá paz ni armonía mental, hasta que hagamos las paces entre nosotros. Mientras no nos elevemos por encima del odio profundamente arraigado entre nosotros mismos ni nos unamos para servir de ejemplo al mundo, las naciones nos tratarán como parias.

Nueva Vida 1268 – Preocupación por los problemas sociales en Israel

Nueva Vida 1268 – Preocupación por los problemas sociales en Israel
Dr. Michael Laitman en conversación con Oren Levi

Israel está en una crisis existencial, con enemigos hambrientos por todos lados. La seguridad es la máxima prioridad y dejó de lado los problemas sociales que involucran a ancianos, enfermos y pobres. El coronavirus volvió a poner los problemas sociales en el primer plano de la vida. Los judíos tienen oportunidad de modelar el principio «el amor cubre todas las transgresiones». El odio de las naciones del mundo es lo que hace que los judíos se unan, pues sólo tenemos la fuerza de la conexión, cuando enfrentamos guerra, miedo y amenazas.

Israel es único en el sentido de que su destino es ser ejemplo de unidad y preocupación por los demás, en todo el mundo. La unidad es la ley de la naturaleza y los judíos determinan las relaciones dentro del sistema único entre los niveles inanimado, vegetal y animal de la realidad. Debemos mostrarle al mundo cómo elevarse por encima de la fuerza de la separación, con la fuerza de la conexión, al estado de «un hombre con un corazón».
[268186]
De Kabtv “Nueva Vida 1268 – Preocupación por los problemas sociales en Israel” 24/7/20