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Los filtros “empañados” que oscurecen nuestra visión de la realidad

thumbs_Laitman_002[1]Existimos en un sistema que se llama la creación única, el Alma, o Adam. Este sistema fue creado por el Creador. Estamos conectados dentro de él por lazos permanentes como los órganos de un cuerpo. Nuestra conexión mutua está llena con la vida de este sistema: la Luz. Este sistema se llama el Mundo del Infinito pues todo en él es ilimitado y perfecto

En el Mundo del Infinito, todas sus partes están unidas por el amor y llenas de Luz Infinita. Pero, el Creador cubre este mundo infinito con filtros restrictivos, uno tras otro,  empañándolo todo. Es igual a realizar una magnifica pintura y luego cubrirla con una película plástica que empaña la visión del cuadro. Después, bajo las capas adicionales y sucesivas de 125 capas de plástico, la pintura original se ve más empañada aún. Estos son las 125 capas que reducen los atributos de otorgamiento y amor que nos conectan en el sistema del Mundo del Infinito.

Nos encontramos en la capa exterior y no percibimos en absoluto las otras capas. Por eso, dentro de nuestra capa, el sistema de conexión está completamente destruido. En lugar de sentir el amor que nos une en el Mundo del Infinito, nos odiamos, no percibimos nuestra conexión mutua, y estamos separados, divididos y rotos. Desde este estado tan bajo, el Creador desea hacernos volver a la primera capa, que está iluminada y llena de bienestar, para que a través de estas capas, filtros y mundos (“mundo” en hebreo es Olam, ocultamiento) retornemos al Infinito.

Por lo tanto, el Creador nos llama y nos despierta. Anteriormente, Él nos desarrollaba a través de nuestro egoísmo para que pudiéramos entender y sentir más, y conducir nuestras vidas mejor. Pero, al llegar a una cierta madurez, el Creador empieza a hacernos progresar cualitativamente. No es suficiente ya que evolucionemos aumentando nuestro egoísmo. Ahora, tenemos que volvernos equivalentes al Creador en nuestros atributos, para recibir un tipo equivalente de forma y deseo y no sólo cultivarlo como lo hicimos en el transcurso de la historia. Es por esto que nuestro actual estado de desarrollo es tan particular.

Al realizar un esfuerzo por alinearnos con la capa más interna, al conectarnos fuertemente entre nosotros, atraemos la luz del Creador que nos ilumina desde una distancia, como la Luz Circundante (Ohr Makif). Nos corregimos para que el amor y el otorgamiento reinen entre nosotros.

(Primera parte de la lección diaria de Cabalá del 28 de mayo 2010 – Shamati 16)

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El cambio psicológico que transforma el mundo por completo

laitman_1373_wpPregunta: ¿Por qué Baal HaSulam escribe que el paso a la naturaleza del otorgamiento no es más que un problema psicológico? ¿Qué dificultad hay en esto entonces?

Respuesta: El problema psicológico consiste en empezar a tratar lo que me sucede como una influencia externa actuando sobre mí.
Después ya se unirán todos los mundos, pero por ahora, para nosotros, esto es una cuestión psicológica.

Tenemos que intentar separarnos de nosotros mismos, y mirarnos y valorarnos como si fuese desde fuera (los borrachos a veces tienen esta sensación de desdoblamiento).

Lo importante es analizarse a mí mismo y decir que todo lo que me pasa, en el corazón, en la mente, y en mi vida en general, es debido a que el Creador me llena, me dirige y juega conmigo. Yo no soy yo, sino su juego, y yo mismo lo observo.

¿Qué puedo hacer? Estoy completamente bajo el poder del llenado interno que Él me proporciona. Pero además me dio un punto de “Arquímedes”, para mirarme a mí mismo y decir: “Todo lo que pienso, y todo lo que siento, todo procede de Él”.

Pregunta: ¿Cómo subir por encima de este estado?

Respuesta: Hay que exigirle que cambie mi naturaleza. En cada ocasión, Él me ofrece unas condiciones externas especiales, y yo debo pedirle que cambie las condiciones dentro de mí (mis cualidades) y que las lleve a la equivalencia con las condiciones externas (las cualidades del Creador).

Por ejemplo, si entráramos a un sitio con unas condiciones externas que no somos capaces de soportar, normalmente queremos cambiar el entorno a nuestro gusto.

“El cambio psicológico” reside en entender que hay que cambiar no las condiciones externas, sino a nosotros mismos. Tenemos que adaptarnos a las condiciones externas, porque es imposible cambiarlas.

¡Podemos transformarnos en equivalencia al nuevo entorno y entonces nos sentiremos bien en él! Esto es un cambio psicológico, una nueva forma de tratar los cambios que hoy suceden en la humanidad.
Pero nosotros como siempre, deseamos cambiar la naturaleza circundante y construir el mundo según nuestro juicio.

Pero ya hemos entrado en un nuevo programa y este mundo (o sea, el Creador, que todo lo dirige) nos exige que ahora empecemos a cambiar yendo a su encuentro.

Alrededor mío aparecen nuevas condiciones: la oscuridad llega al mundo, todo se lía, se contrae, se vuelve confuso y aterrador. Ante ello, no tengo que pedir el cambio del mundo que me rodea, sino de mi mismo.

(Extracto de la lección según el libro Shamati, correspondiente al 28 de mayo 2010).

¿La Luz infinita o la oscuridad infinita?

laitman_2010-04-11_1684_wCuando estudiamos la Cabalá, entramos en contacto con la Luz. Uniéndonos con quienes tienen el mismo objetivo y estudiando juntos, nos incorporamos activamente en Maljut del Mundo del Infinito, donde todos están unidos interiormente como si fuesen uno.

Debido a que deseamos existir activamente en este estado, atraemos hacia nosotros mismos la Luz oculta de este estado perfecto y con esto aceleramos nuestro desarrollo espiritual.

Esto se denomina hacerse Isra-el, es decir, uno que aspira “directo al Creador”, “acelera el tiempo” con su estudio y atrae la Luz y la obliga a revelarse.

Y también “santifica los tiempos”, es decir, quiere que la Luz le dirija al otorgamiento (la santidad es la cualidad del otorgamiento).

Resulta que el estudio en un grupo cabalístico nos da “las riendas” o “el volante” y con su ayuda podemos dirigirnos: a través de nuestras formas de desarrollo y su velocidad, nos hacemos independientes de la Luz.

Por otro lado, la Luz es muy fuerte y ella tiene el programa de desarrollo para cada uno de nosotros y para todos en conjunto.

Por eso, intentando acelerar nuestro desarrollo, empezamos a sentir hasta cuanto dependemos de la Luz y de su manifestación. Sólo con su ayuda podemos avanzar.

La Luz me asciende y me desciende, despertando en mí el deseo de desarrollarme para convertirme en hombre “semejante al Creador” y ascender desde el nivel animal, por encima de toda esta vida material.

Yo también espero a que la Luz empiece a influirme. Me preparo para entregarme a ella, incorporarme lo máximo posible en los estudios, en el grupo, en la difusión y resolver todos mis problemas que se acumularon durante el periodo de oscuridad y ocultación.

Resulta que soy tal “gallo” —del proverbio sobre el gallo y el murciélago— que espera el amanecer. Estoy esperando que llegue el amanecer e ilumine mi camino, y me alegro de que llegue la Luz.

Pero el “murciélago”, él cual no se ha preparado para la llegada de la Luz, por el contrario, percibe el despertar que llega desde arriba como oscuridad.

Todas las 7 mil millones de personas, todos nosotros, vivimos en un mundo. Pero él, que se prepara para la llegada de la Luz y la revelación del Creador, siente que todo lo que ocurre en el mundo está predestinado para la revelación de la Luz.

Si no se prepara, entonces la misma Luz que se está acercando a nosotros, la percibe como oscuridad.

Aunque estamos en el mismo sistema común, sólo aquellos que esperan la llegada de la Luz y la desean, realmente la perciben como Luz.

Aquellos que no desean acercarse a la Luz, al amor al prójimo, al otorgamiento, sentirán cada vez más crisis y problemas.

Todos estamos en el Mundo del Infinito, pero todo depende de nuestra preparación. Podemos sentir en este mundo la Luz Infinita al igual que la oscuridad infinita, o no sentir nada como si estuviésemos inconscientes viviendo como animales.

Todo depende de nuestro deseo de convertirnos en hombres, es decir, ser “semejantes” al Creador en su amor y otorgamiento.

(Extracto de la lección sobre el libro del Shamati, correspondiente al 21 de mayo 2010).

Miles de millones de veces más grande que el Universo

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Pregunta: ¿Por qué debemos esperar tanto;  recibir tantas experiencias negativas que nos hieren, para al final llegar a entender cuál es el camino correcto?  

Respuesta: No estamos esperando. A cada instante que pasa nos estamos desarrollando, paso a paso. Pero nuestro ego (el deseo de recibir placer) es simplemente infinito. Es muy profundo,  una creación enorme. Imaginen nuestro universo infinito. Pues bien, el deseo humano es mil millones de veces más grande que todo el universo.

Debemos empezar nuestra corrección.  En mi deseo de recibir placer hay un sin número de cualidades en las cuales debo sentir los golpes para poder reaccionar y decir: “¡Ay!” Después,  necesitaré otros mil golpes para sentir aún más dolor.  Esto no es una broma. De este modo es como transcurre toda nuestra existencia. Necesitaré otros mil golpes más para decidir que ya es suficiente y que no puedo más, que es necesario hacer algo al respecto: ¡Basta, no puedo más! ¡Tengo que hacer algo!

Cada cualidad incluye cuatro niveles (Alef, Bet, Gimel, Dalet).  Hasta que no lleguemos al último, al cuarto nivel, pasaremos nuestra vida recibiendo golpes, sufriendo, sin reflexionar en lo que está sucediendo.

Es como cuando primero me duele  una parte del cuerpo y después otra… pero, aguanto el dolor y pienso que puedo resistirlo, hasta que al fin entiendo que hay que tomar una decisión  y hacer algo al respecto. De este modo actuamos siempre.

Sin embargo,  así debe ser, porque estamos creados de un material complicado, de muchas capas que se desarrollan desde un solo punto. No tenemos alternativa.

Después, al final de la corrección, todo lo que hemos vivido se unirá y nos dará la percepción perfecta, la plenitud y el entendimiento.

(Extracto de la lección según el artículo Matan Torá (La entrega de la Torá) de Baal HaSulam, correspondiente al 29 de abril 2010). 

El Día de Independencia: la independencia del egoísmo

laitman_2009-05-xx_ny_4848[1]Pregunta: Si la persona tiene todo lo que necesita en la vida —un buen trabajo, una buena familia, etc. — y no necesita la Cabalá ¿cómo llegará a lo espiritual?

Respuesta: Significa que su tiempo no ha llegado. Difundimos el conocimiento de la Cabalá a todos. Lo usará aquel que lo requiera.

Para tener una aspiración hacia lo espiritual, los sufrimientos terrenales no son necesarios en absoluto. La persona revela lo espiritual sólo bajo la condición de que es la única cosa que le falta.

En hebreo las palabras “exilio” y “liberación” se distinguen sólo por la letra “aleph” que representa al Señor del Mundo. Es decir, al hombre sólo le falta el Creador.

En este mundo el hombre puede tener posibilidades ilimitadas. Esto no se relaciona en absoluto con el deseo de revelar al Creador.

Este deseo es más alto que el mundo material y no depende de mi bienestar (o de su falta) en este mundo.

Por ejemplo, personalmente nunca he tenido problemas materiales, pero la necesidad de revelar lo espiritual me molestaba tanto como si yo no tuviera nada en esta vida.

Está dicho que en Egipto los judíos construyeron ciudades hermosas: Pitón y Ramsés. En el plan material ellos tenían todo lo necesario ¡pero no había con que vivificar sus almas!

Por eso le reclamaron por ese trabajo, ya que no podían alcanzar lo espiritual.

El instrumento del descubrimiento espiritual es sólo la necesidad de descubrir el Creador, para que me gobierne la propiedad del otorgamiento.

Si la única cosa que le falta al hombre es hacerse otorgante para todos, significa que él está preparado para la liberación espiritual.

La liberación se produce cuando pueda no pensar en mi mismo sino en otorgar a los demás.

Nos acercamos a la fiesta del Día de la Independencia y tenemos que saberlo. Ya que la independencia puede ser sólo de nuestro egoísmo.

“El pueblo libre en su país” es la libertad del deseo egoísta, en el que dominará la propiedad del otorgamiento ¡Entonces, estaremos libres!

(Extracto de la lección según el artículo Herencia de la Tierra de Baal HaSulam, correspondiente al 06 de abril 2010).

Llegó el tiempo de actuar

laitman_1373_wp[1]Últimamente, con la manifestación de la crisis global, se siente más y más la necesidad de la creación de un sistema correcto de funcionamiento universal.

Como dice Baal HaSulam, debemos transformar nuestra sociedad según las nuevas condiciones que nos exige la Naturaleza.

La crisis nos revela la necesidad de hacernos semejante a la Naturaleza, a través de la interconexión global.

Me parece factible establecer poco a poco tales relaciones de otorgamiento y de amor (en semejanza a la Naturaleza) en el espacio virtual, en el que todo el mundo puede sentirse conectado entre sí.

De todos los medios de la comunicación, solamente Internet —y no la televisión, los periódicos o los libros— puede cumplir con este propósito.

Sólo la red de Internet puede ser compatible con las siguientes exigencias: difusión y unión, creación de un sistema global de la educación de niños y adultos y conexión global para la formación de la fuerza general de la unidad. Si nos sentimos uno al otro a través de líneas de comunicación, estableceremos también la conexión espiritual.

(Extracto de la lección sobre la red social, correspondiente al 04 de abril 2010).

Sólo juntos saldremos de Egipto

gruppa_serdze_100_wpPregunta: Existe una revelación personal y una revelación común. ¿Existe también una salida de Egipto común y otra personal?

Repuesta: Según la ley espiritual, la ley de la naturaleza, todo lo que sucede en lo personal también sucede en lo común, y viceversa.

En nuestros días, no existe una salida personal de Egipto (salida del egoísmo, el paso a través del Majsom), sino que sólo una salida común.

En la ciencia de la Cabalá estudiamos cómo sucede la salida de Egipto. Existen dirigentes espirituales del pueblo, como Moisés y Aaron, pero todo el pueblo sale de Egipto.

Es decir, al unirse entre sí, salen del exilio muchas personas. Ellos ascienden por encima de su egoísmo precisamente en su unión, en su ayuda mutua, en su huida mutua del Faraón (de nuestro ego).

Por eso, precisamente la difusión de la ciencia de la Cabalá y la unión entre nosotros deben salvarnos y sacarnos de Egipto.

(Extracto de la preparación a la lección según el libro Shamati, correspondiente al 31 de marzo 2010).

Material relacionado:

Toda la humanidad está saliendo de Egipto ahora
Sólo podremos salir de la crisis unidos
El retorno de la antigua Babilonia

Toda la humanidad está en el exilio

laitman_2009-05-28_0097_wHoy en día, toda la humanidad está muy cerca de la salida de Egipto.

Más y más personas sienten la necesidad de revisar los valores de sus vidas. Se despiertan en ellas nuevas prioridades.

Cada persona debe hacer un nuevo cálculo para sí misma: para qué vive y por qué.
Por supuesto, durante nuestra vida, existen situaciones donde la lucha por la existencia, por la supervivencia, ahoga estos interrogantes.

Porque, generalmente, la pregunta sobre el sentido de la vida surge cuando uno siente que alcanzó “todo” en ella, no importa a qué nivel. Por tanto, la pregunta que surge está por encima de su vida.

Vemos que esta pregunta preocupa a amplios estratos de la población. Ella nos “taladra” desde dentro.

Por eso, la difusión de la ciencia de la Cabalá es importante. Esta ciencia explica sobre la época, sobre lo que ocurre. ¿Por qué más y más personas sufren de depresión, acaban con su vida, toman drogas, se divorcian? ¿Por qué crece la ola de terror? ¿Por qué surge la pregunta sobre el sentido de la vida? ¿A dónde escapar de estas preguntas? ¿Con ayuda de un sicólogo personal? ¿Qué ocurre con nuestros niños?…

Como resultado de la explicación, la persona debe comprender que todo lo que ocurre procede de la naturaleza y que no podemos detenerla.

La humanidad se está preparando, de modo inconsciente, para la ascensión a una nueva época. A través de sufrimientos o de modo consciente, la humanidad se dirigirá hacia la unión en una vasija espiritual (Kli), donde sentirá la vida eterna y absoluta.

(Extracto de la preparación a la lección según el libro Shamati, correspondiente al 31 de marzo 2010).

Material relacionado:

Toda la humanidad está saliendo de Egipto ahora
Sólo podremos salir de la crisis unidos

Criar polluelos espirituales

laitman_2008-11-03_0727_wEn su evolución, la humanidad pasó por todas las etapas del desarrollo inconsciente (animal).

De ahora en adelante, debemos evolucionar nosotros mismos hacia Adam (la semejanza con el Creador). No hay otra opción. Dicho objetivo debe cumplirse. Si no lo realizamos, las cualidades que no corregimos provocarán grandes sufrimientos que, de todos modos, nos obligarán a cumplir el programa de la creación.

Por eso, no es posible hacer nada sin la ciencia de la Cabalá ya que ésta nos explica cómo revelar al Creador y, basándonos en estos conocimientos, corregirnos y construimos una “incubadora” para nuestro desarrollo.

Si no lo hago, entonces el Creador viene en mi ayuda de la siguiente manera: las mismas fuerzas que debería haber usado para la creación de la incubadora y que no usé, Él me las revela de modo negativo.

Él me construye esta incubadora pero, aparentemente, parece estar estropeada. Cuando, posteriormente, empiece a revelarla, veré que no era ella la que estaba estropeada, sino mi actitud.

La incubadora está bien desde el principio y, en cuanto yo lo desee, ella de inmediato empezará a actuar y cuidarme; criarme para convertirme en un futuro “polluelo”.

Pero, ahora, debo participar en esto de forma contraria a como actuaba en los peldaños anteriores (inanimado, vegetativo y animal) donde, en lugar de yo mismo, era la Naturaleza la que hacía todo por mí.

Ahora soy yo quien debe poner en marcha este sistema. Es decir, ¡yo construyo una maquina que reemplaza al Creador! Porque, si yo paso a ser su creador entonces, ¡me haré como el Creador! Termino el trabajo sobre mí mismo, trabajo que el Creador no terminó y me dejó encargado.

La incubadora espiritual es el Creador (la Luz que retorna a la fuente), el entorno, el maestro y los libros, es decir, todo lo que influye sobre nuestro desarrollo espiritual. Hay que organizar todo esto de modo óptimo, para que esta incubadora espiritual cuide de nosotros y nos lleve hasta el estado absoluto; es decir, que pueda hacer de nosotros un hombre semejante al Creador.

Así será la incubadora en la que criaremos a los polluelos espirituales. Es la forma en la que debo tratar a mi alma.

(Extracto de la lección según el artículo La Nación de Baal HaSulam, correspondiente al 24 de marzo 2010)

 

La tercera fuerza

laitman_2010-03-12_9584Hoy en día la humanidad ha llegado a tal crecimiento del egoísmo que ya no sueña con un ser humano bondadoso y altruista.

Hubo un tiempo en el que tuvimos la esperanza de poder crearlo, pero el siglo XX acabó con estas esperanzas. Comprendimos que un ser humano, simplemente, no puede hacerlo.

¡Esto es maravilloso porque les permite comprender su mal! Pero, ahora tenemos una pregunta: ¿Podrá el ser humano vivir en este mundo sin ser altruista? Hoy en día se revela el sistema global, una “pequeña aldea” mundial, donde todos están conectados. ¿Podremos sobrevivir si no nos hacemos altruistas?

Está claro que de ahora en adelante no vamos a poder vivir de esta manera. Por tanto, nos encontramos en una especie de tornillo.De un lado, debemos otorgar los unos a los otros y ser como un hombre con un corazón porque, de otro modo, la humanidad no tiene ninguna oportunidad de sobrevivir. Por otro lado, ¡no podemos lograr esto con nuestras propias fuerzas! ¡Porque esto no es posible!

Entonces revelamos que existe la tercera fuerza (el Creador) que puede hacerlo por nosotros. Podemos lograr este entendimiento a través de terribles sufrimientos, guerras y epidemias que nos obliguen a revelar la necesidad de la tercera fuerza, la necesidad del Creador quien “establecerá la paz entre nosotros”. Pero es un camino muy largo y duro del desarrollo natural.

O —por medio de la difusión de la ciencia de la Cabalá— comprenderemos los estados por los cuales debemos pasar y la solución que debemos revelar, extenderemos nuestros conocimientos por todo el mundo y atraeremos la Luz Superior que nos corregirá.

Él nos dará la cualidad del otorgamiento, la cual no poseemos en nuestra naturaleza intrínseca. Entonces, lograremos la corrección por un camino corto y agradable, “acelerando el tiempo”.

(Extracto de la lección según el artículo La Nación de Baal HaSulam, correspondiente al 25 de marzo 2010)