entradas en 'Globalización' categoría

Ni los países pueden solos

Querer la paz

La unión de los egoístas es mala para el mundo entero

Opinión (Steven Staples Presidente, Instituto de Asuntos Internacionales Rideau, Canadá): “La desigualdad económica está creciendo: surgen más conflictos y guerras civiles. Es importante ver la conexión entre estas dos situaciones.

Los partidarios de la integración económica global argumentan que la globalización promueve la paz y el desarrollo económico en el tercer mundo. Ellos afirman que ‘todos los barcos suben con la marea’, cuando los inversores y las empresas obtengan mayores ganancias. Sin embargo, existe muy poca evidencia de que esta sea una prueba verdadera y sustancial de lo opuesto….

La desigualdad económica entre los países del Norte y del Sur ha empeorado, no ha mejorado. Los medios de comunicación con frecuencia simplifican las causas de la guerra, con reclamos de que tienen su origen en diferencias religiosas o étnicas. Mientras que estas diferencias hacen uso de los conflictos, un examen más detallado revela que la causa subyacente de la mayoría de los conflictos es de naturaleza económica….

La globalización está impulsando hacia una economía de guerra mundial y creando las condiciones para una tremenda pérdida de vidas humanas. Muchos escritores e investigadores han documentado la disminución de los derechos humanos, de la justicia social, de las normas ambientales, y de la democracia provocada por la globalización”.

Comentario: La globalización en sí no es una ruptura, sino una demostración de unidad en el mundo, de su completa dependencia mutua. Pero la unión de los ladrones (países, egoístas) es mala, tanto para ellos como para el mundo entero. Es por eso que la crisis continúa. La globalización muestra que sólo hay una solución: un cambio de nuestra naturaleza por medio de la educación de un ser humano integral. Esto dará lugar a cambios en la economía global y en el orden social.

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Cuando finalmente tengamos suerte en todo

El mundo de hoy está diseñado de manera que ningún país puede encerrarse y cerrar las fronteras. Si me encierro, habrá definitivamente algo malo dentro del país.

No entenderemos porqué. Pensaremos que hemos creado una sociedad que se provee a sí misma en todas las necesidades, como una enorme granja colectiva que proporciona carne, lácteos, pescado, y vegetales. Pensaremos que podemos tener una economía natural independiente de todos los demás, pero ningún país será capaz de lograr esto.

No es porque el país sea incapaz de auto sostenerse con productos materiales como agua, electricidad, y otros recursos naturales. Es porque así funciona en la naturaleza. Todas nuestras ruedas dentadas se han encerrado unas con otras, y ninguna puede escapar de las otras.

No comprenderás porque continúas teniendo problemas. En algún momento, las vacas dejarán de producir leche, en otro, el trigo no crecerá, el heno tampoco crecerá, o la cosecha se perderá. No sabrás de donde vienen repentinamente tales desgracias, pero no va a funcionar porque, internamente, los engranajes están vinculados con tanta fuerza que debes estar conectado con todo el mundo. ¡Hoy tendremos que explicarlo a todos!

Sin embargo, el G8 o el G20 no serán capaces de ayudar a unirnos. Incluso si todos están de acuerdo con esto y deciden cerrar sus manos y agarrarse el uno al otro, causarán una destrucción aún mayor. Se aferrarán de la mano de los otros un instante y comenzará una guerra en el momento siguiente. Si no es para el Creador, para un propósito espiritual, su unión llevará a una guerra mundial. Será peor que cuando Rusia quiso unificar a la gente de esta manera.

Por lo tanto, además de las explicaciones que todos estamos conectados por la naturaleza (pero no por nuestro propio deseo que se opone), también tenemos que revelar cómo podemos cambiar nuestro deseo de unidad para que nosotros, por nuestra propia voluntad, deseemos girar juntos, con todos los engranajes en la dirección correcta. Para ello, necesitamos la Luz que Reforma y nos une. Sin embargo, esto es posible únicamente por medio del estudio de la sabiduría de la Cabalá.

En primer lugar, podemos preparar a una persona al familiarizarlo con todas las condiciones que rodean el momento final, donde él necesita solamente entregar la llave contenida en la sabiduría de la Cabalá. Gradualmente, empezará a entender que hay una interconexión común, obligatoria, y aprenderá lo que nuestro libre albedrío implica.

De esta manera, debemos reducir el círculo hasta que le quede sólo una pregunta central sin resolver. Este es el momento en el cual podemos darle la respuesta, y en este momento, una persona lo aceptará.

Así de sabia tenemos que hacer nuestra difusión para que podamos acercarnos poco a poco a la gente, demostrándoles que no tiene nada que ver con ningún estereotipo, misticismo, religión, o judaísmo. Esta es una ciencia natural sobre la manera cómo una persona puede convertirse en una parte armónica de este mundo.

La sabiduría de la Cabalá te explica la ley de la naturaleza que gobierna el mundo y la ley interior dentro de una persona. En otras palabras, explica quién eres y cómo encajas en este mundo.

(30822 – De la 4º parte  de la lección diaria de Cabalá del 12/26/10, “Paz en el Mundo”)

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Los filtros “empañados” que oscurecen nuestra visión de la realidad

thumbs_Laitman_002[1]Existimos en un sistema que se llama la creación única, el Alma, o Adam. Este sistema fue creado por el Creador. Estamos conectados dentro de él por lazos permanentes como los órganos de un cuerpo. Nuestra conexión mutua está llena con la vida de este sistema: la Luz. Este sistema se llama el Mundo del Infinito pues todo en él es ilimitado y perfecto

En el Mundo del Infinito, todas sus partes están unidas por el amor y llenas de Luz Infinita. Pero, el Creador cubre este mundo infinito con filtros restrictivos, uno tras otro,  empañándolo todo. Es igual a realizar una magnifica pintura y luego cubrirla con una película plástica que empaña la visión del cuadro. Después, bajo las capas adicionales y sucesivas de 125 capas de plástico, la pintura original se ve más empañada aún. Estos son las 125 capas que reducen los atributos de otorgamiento y amor que nos conectan en el sistema del Mundo del Infinito.

Nos encontramos en la capa exterior y no percibimos en absoluto las otras capas. Por eso, dentro de nuestra capa, el sistema de conexión está completamente destruido. En lugar de sentir el amor que nos une en el Mundo del Infinito, nos odiamos, no percibimos nuestra conexión mutua, y estamos separados, divididos y rotos. Desde este estado tan bajo, el Creador desea hacernos volver a la primera capa, que está iluminada y llena de bienestar, para que a través de estas capas, filtros y mundos (“mundo” en hebreo es Olam, ocultamiento) retornemos al Infinito.

Por lo tanto, el Creador nos llama y nos despierta. Anteriormente, Él nos desarrollaba a través de nuestro egoísmo para que pudiéramos entender y sentir más, y conducir nuestras vidas mejor. Pero, al llegar a una cierta madurez, el Creador empieza a hacernos progresar cualitativamente. No es suficiente ya que evolucionemos aumentando nuestro egoísmo. Ahora, tenemos que volvernos equivalentes al Creador en nuestros atributos, para recibir un tipo equivalente de forma y deseo y no sólo cultivarlo como lo hicimos en el transcurso de la historia. Es por esto que nuestro actual estado de desarrollo es tan particular.

Al realizar un esfuerzo por alinearnos con la capa más interna, al conectarnos fuertemente entre nosotros, atraemos la luz del Creador que nos ilumina desde una distancia, como la Luz Circundante (Ohr Makif). Nos corregimos para que el amor y el otorgamiento reinen entre nosotros.

(Primera parte de la lección diaria de Cabalá del 28 de mayo 2010 – Shamati 16)

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El cambio psicológico que transforma el mundo por completo

laitman_1373_wpPregunta: ¿Por qué Baal HaSulam escribe que el paso a la naturaleza del otorgamiento no es más que un problema psicológico? ¿Qué dificultad hay en esto entonces?

Respuesta: El problema psicológico consiste en empezar a tratar lo que me sucede como una influencia externa actuando sobre mí.
Después ya se unirán todos los mundos, pero por ahora, para nosotros, esto es una cuestión psicológica.

Tenemos que intentar separarnos de nosotros mismos, y mirarnos y valorarnos como si fuese desde fuera (los borrachos a veces tienen esta sensación de desdoblamiento).

Lo importante es analizarse a mí mismo y decir que todo lo que me pasa, en el corazón, en la mente, y en mi vida en general, es debido a que el Creador me llena, me dirige y juega conmigo. Yo no soy yo, sino su juego, y yo mismo lo observo.

¿Qué puedo hacer? Estoy completamente bajo el poder del llenado interno que Él me proporciona. Pero además me dio un punto de “Arquímedes”, para mirarme a mí mismo y decir: “Todo lo que pienso, y todo lo que siento, todo procede de Él”.

Pregunta: ¿Cómo subir por encima de este estado?

Respuesta: Hay que exigirle que cambie mi naturaleza. En cada ocasión, Él me ofrece unas condiciones externas especiales, y yo debo pedirle que cambie las condiciones dentro de mí (mis cualidades) y que las lleve a la equivalencia con las condiciones externas (las cualidades del Creador).

Por ejemplo, si entráramos a un sitio con unas condiciones externas que no somos capaces de soportar, normalmente queremos cambiar el entorno a nuestro gusto.

“El cambio psicológico” reside en entender que hay que cambiar no las condiciones externas, sino a nosotros mismos. Tenemos que adaptarnos a las condiciones externas, porque es imposible cambiarlas.

¡Podemos transformarnos en equivalencia al nuevo entorno y entonces nos sentiremos bien en él! Esto es un cambio psicológico, una nueva forma de tratar los cambios que hoy suceden en la humanidad.
Pero nosotros como siempre, deseamos cambiar la naturaleza circundante y construir el mundo según nuestro juicio.

Pero ya hemos entrado en un nuevo programa y este mundo (o sea, el Creador, que todo lo dirige) nos exige que ahora empecemos a cambiar yendo a su encuentro.

Alrededor mío aparecen nuevas condiciones: la oscuridad llega al mundo, todo se lía, se contrae, se vuelve confuso y aterrador. Ante ello, no tengo que pedir el cambio del mundo que me rodea, sino de mi mismo.

(Extracto de la lección según el libro Shamati, correspondiente al 28 de mayo 2010).

¿La Luz infinita o la oscuridad infinita?

laitman_2010-04-11_1684_wCuando estudiamos la Cabalá, entramos en contacto con la Luz. Uniéndonos con quienes tienen el mismo objetivo y estudiando juntos, nos incorporamos activamente en Maljut del Mundo del Infinito, donde todos están unidos interiormente como si fuesen uno.

Debido a que deseamos existir activamente en este estado, atraemos hacia nosotros mismos la Luz oculta de este estado perfecto y con esto aceleramos nuestro desarrollo espiritual.

Esto se denomina hacerse Isra-el, es decir, uno que aspira “directo al Creador”, “acelera el tiempo” con su estudio y atrae la Luz y la obliga a revelarse.

Y también “santifica los tiempos”, es decir, quiere que la Luz le dirija al otorgamiento (la santidad es la cualidad del otorgamiento).

Resulta que el estudio en un grupo cabalístico nos da “las riendas” o “el volante” y con su ayuda podemos dirigirnos: a través de nuestras formas de desarrollo y su velocidad, nos hacemos independientes de la Luz.

Por otro lado, la Luz es muy fuerte y ella tiene el programa de desarrollo para cada uno de nosotros y para todos en conjunto.

Por eso, intentando acelerar nuestro desarrollo, empezamos a sentir hasta cuanto dependemos de la Luz y de su manifestación. Sólo con su ayuda podemos avanzar.

La Luz me asciende y me desciende, despertando en mí el deseo de desarrollarme para convertirme en hombre “semejante al Creador” y ascender desde el nivel animal, por encima de toda esta vida material.

Yo también espero a que la Luz empiece a influirme. Me preparo para entregarme a ella, incorporarme lo máximo posible en los estudios, en el grupo, en la difusión y resolver todos mis problemas que se acumularon durante el periodo de oscuridad y ocultación.

Resulta que soy tal “gallo” —del proverbio sobre el gallo y el murciélago— que espera el amanecer. Estoy esperando que llegue el amanecer e ilumine mi camino, y me alegro de que llegue la Luz.

Pero el “murciélago”, él cual no se ha preparado para la llegada de la Luz, por el contrario, percibe el despertar que llega desde arriba como oscuridad.

Todas las 7 mil millones de personas, todos nosotros, vivimos en un mundo. Pero él, que se prepara para la llegada de la Luz y la revelación del Creador, siente que todo lo que ocurre en el mundo está predestinado para la revelación de la Luz.

Si no se prepara, entonces la misma Luz que se está acercando a nosotros, la percibe como oscuridad.

Aunque estamos en el mismo sistema común, sólo aquellos que esperan la llegada de la Luz y la desean, realmente la perciben como Luz.

Aquellos que no desean acercarse a la Luz, al amor al prójimo, al otorgamiento, sentirán cada vez más crisis y problemas.

Todos estamos en el Mundo del Infinito, pero todo depende de nuestra preparación. Podemos sentir en este mundo la Luz Infinita al igual que la oscuridad infinita, o no sentir nada como si estuviésemos inconscientes viviendo como animales.

Todo depende de nuestro deseo de convertirnos en hombres, es decir, ser “semejantes” al Creador en su amor y otorgamiento.

(Extracto de la lección sobre el libro del Shamati, correspondiente al 21 de mayo 2010).

Miles de millones de veces más grande que el Universo

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Pregunta: ¿Por qué debemos esperar tanto;  recibir tantas experiencias negativas que nos hieren, para al final llegar a entender cuál es el camino correcto?  

Respuesta: No estamos esperando. A cada instante que pasa nos estamos desarrollando, paso a paso. Pero nuestro ego (el deseo de recibir placer) es simplemente infinito. Es muy profundo,  una creación enorme. Imaginen nuestro universo infinito. Pues bien, el deseo humano es mil millones de veces más grande que todo el universo.

Debemos empezar nuestra corrección.  En mi deseo de recibir placer hay un sin número de cualidades en las cuales debo sentir los golpes para poder reaccionar y decir: “¡Ay!” Después,  necesitaré otros mil golpes para sentir aún más dolor.  Esto no es una broma. De este modo es como transcurre toda nuestra existencia. Necesitaré otros mil golpes más para decidir que ya es suficiente y que no puedo más, que es necesario hacer algo al respecto: ¡Basta, no puedo más! ¡Tengo que hacer algo!

Cada cualidad incluye cuatro niveles (Alef, Bet, Gimel, Dalet).  Hasta que no lleguemos al último, al cuarto nivel, pasaremos nuestra vida recibiendo golpes, sufriendo, sin reflexionar en lo que está sucediendo.

Es como cuando primero me duele  una parte del cuerpo y después otra… pero, aguanto el dolor y pienso que puedo resistirlo, hasta que al fin entiendo que hay que tomar una decisión  y hacer algo al respecto. De este modo actuamos siempre.

Sin embargo,  así debe ser, porque estamos creados de un material complicado, de muchas capas que se desarrollan desde un solo punto. No tenemos alternativa.

Después, al final de la corrección, todo lo que hemos vivido se unirá y nos dará la percepción perfecta, la plenitud y el entendimiento.

(Extracto de la lección según el artículo Matan Torá (La entrega de la Torá) de Baal HaSulam, correspondiente al 29 de abril 2010). 

El Día de Independencia: la independencia del egoísmo

laitman_2009-05-xx_ny_4848[1]Pregunta: Si la persona tiene todo lo que necesita en la vida —un buen trabajo, una buena familia, etc. — y no necesita la Cabalá ¿cómo llegará a lo espiritual?

Respuesta: Significa que su tiempo no ha llegado. Difundimos el conocimiento de la Cabalá a todos. Lo usará aquel que lo requiera.

Para tener una aspiración hacia lo espiritual, los sufrimientos terrenales no son necesarios en absoluto. La persona revela lo espiritual sólo bajo la condición de que es la única cosa que le falta.

En hebreo las palabras “exilio” y “liberación” se distinguen sólo por la letra “aleph” que representa al Señor del Mundo. Es decir, al hombre sólo le falta el Creador.

En este mundo el hombre puede tener posibilidades ilimitadas. Esto no se relaciona en absoluto con el deseo de revelar al Creador.

Este deseo es más alto que el mundo material y no depende de mi bienestar (o de su falta) en este mundo.

Por ejemplo, personalmente nunca he tenido problemas materiales, pero la necesidad de revelar lo espiritual me molestaba tanto como si yo no tuviera nada en esta vida.

Está dicho que en Egipto los judíos construyeron ciudades hermosas: Pitón y Ramsés. En el plan material ellos tenían todo lo necesario ¡pero no había con que vivificar sus almas!

Por eso le reclamaron por ese trabajo, ya que no podían alcanzar lo espiritual.

El instrumento del descubrimiento espiritual es sólo la necesidad de descubrir el Creador, para que me gobierne la propiedad del otorgamiento.

Si la única cosa que le falta al hombre es hacerse otorgante para todos, significa que él está preparado para la liberación espiritual.

La liberación se produce cuando pueda no pensar en mi mismo sino en otorgar a los demás.

Nos acercamos a la fiesta del Día de la Independencia y tenemos que saberlo. Ya que la independencia puede ser sólo de nuestro egoísmo.

“El pueblo libre en su país” es la libertad del deseo egoísta, en el que dominará la propiedad del otorgamiento ¡Entonces, estaremos libres!

(Extracto de la lección según el artículo Herencia de la Tierra de Baal HaSulam, correspondiente al 06 de abril 2010).

Llegó el tiempo de actuar

laitman_1373_wp[1]Últimamente, con la manifestación de la crisis global, se siente más y más la necesidad de la creación de un sistema correcto de funcionamiento universal.

Como dice Baal HaSulam, debemos transformar nuestra sociedad según las nuevas condiciones que nos exige la Naturaleza.

La crisis nos revela la necesidad de hacernos semejante a la Naturaleza, a través de la interconexión global.

Me parece factible establecer poco a poco tales relaciones de otorgamiento y de amor (en semejanza a la Naturaleza) en el espacio virtual, en el que todo el mundo puede sentirse conectado entre sí.

De todos los medios de la comunicación, solamente Internet —y no la televisión, los periódicos o los libros— puede cumplir con este propósito.

Sólo la red de Internet puede ser compatible con las siguientes exigencias: difusión y unión, creación de un sistema global de la educación de niños y adultos y conexión global para la formación de la fuerza general de la unidad. Si nos sentimos uno al otro a través de líneas de comunicación, estableceremos también la conexión espiritual.

(Extracto de la lección sobre la red social, correspondiente al 04 de abril 2010).