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Acelerando el tiempo

Leer El Libro del Zóhar nos ayuda a acelerar el tiempo. Si yo necesito desarrollarme durante 5 a10 años, entonces al leer El Zóhar puede llevar a cabo en mí estos cambios durante unas cuantas lecciones o aún menos.

Esta es la diferencia entre el nivel animado y el nivel hablante, aún cuando los dos no pueden ser comparados. No importa cuánto quiere una bestia, no importa cuánto esta salta, no importa lo que ella hace en toda su vida, ella no será capaz de realizar una acción que sea similar a la de un humano o incluso a la de un niño pequeño. Esta es la diferencia en los niveles de desarrollo.

Por lo tanto, si nosotros leemos El Zóhar y no pensamos acerca de las acciones que la Luz puede realizar en nosotros, nuestro desarrollo será muy lento y puede aún ser negativo porque en cualquier caso la Luz ejecuta cambios en nosotros.

Pero si nosotros agregamos la intención correcta, entonces la Luz que reforma nos desarrolla desde el amor egoísta hacia el amor a los demás, para parecernos y comenzar a ser igual a la Luz y nosotros alcanzamos la apertura de los ojos.

(68301 – De la 2º parte de la lección diaria de Cabalá del 1/2/12, El Zóhar)

Construyendo la fábrica que me elaborará

Todo nuestro trabajo es crear el entorno. Después de todo no puedes crearte a ti mismo. Esto es lo que tenemos que crear para la humanidad en estos días. Si tengo que corregirme, ¿cómo puedo hacerlo? Simplemente necesito crear a mi alrededor un entorno de calidad, los medios de comunicación y un sistema de educación, para ser el producto de este entorno.

Pero al crearlo, me corrijo a mí mismo. Eso es porque a través del proceso de creación comienzo a sentir cómo se debe construir y cómo debo existir, y en consecuencia qué tipo de entorno debe ser para que me afecte. Yo siento cómo debo construirlo ahora para que tome una forma tal que me influya.

En el proceso de construcción, nos unimos a la mente operativa y comprendemos lo que quiso hacer el Creador con la ruptura, por qué razón preparó estos bloques, madera y materiales de construcción para nosotros, y por qué debemos construir esta casa. Gracias a esto comenzamos a descubrirlo a Él. Parece como si yo estuviera construyendo el entorno para que me corrija, de manera que mi ser corregido sea incorporado en Él y luego…pero no es así. Al crear el entorno llego a conocer al Creador.

(67846 – De la 3º parte de la lección diaria de Cabalá del 20 de Enero del 2012, El Zóhar)

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Cabeza y cuerpo, pensamiento y acción

El Partzuf espiritual consta de una cabeza (Rosh) y un cuerpo (Guf). El Guf pone en práctica las decisiones del “Rosh“. La parte que tiende a obtener similitud con la fuerza superior demuestra su intención, poder, necesidad e implementa sus propias decisiones es llamada “cabeza”.

Inicialmente el Creador hizo solo un deseo, el deseo de recibir. No tenía ni una cabeza ni un cuerpo. Bajo la influencia de la Luz, el deseo se reconstruyo a sí mismo; trascendió por las cuatro etapas y llego a un punto donde comenzó a entender que necesitaba ser similar con la fuerza superior y a adquirir la propiedad de otorgamiento.

El sistema que emerge y construye en este como resultado de esta decisión es llamado “cabeza” (Rosh).

Este proceso tuvo lugar dentro de un deseo; es considerado la cabeza solo bajo la condición de que sus partes estén conectadas al nivel de pensamiento, intención y con el reconocimiento de la importancia de tal conexión. Los mismos deseos que están activados por tales intenciones son llamadas cuerpo. Existe una parte del cuerpo que es capaz de ejecutar las decisiones de la cabeza; esta es la parte interna, Toj. También existe una parte que no es capaz de hacerlo, el Sof.

La división en cabeza y cuerpo (Rosh y Guf) toma lugar dentro del mismo deseo. En nuestro cuerpo físico, se manifiesta por el hecho de que la cabeza está ubicada por encima del cuerpo. Esta posición refleja un proceso espiritual: Primero, la cabeza toma una decisión y después esta comienza a ser implementada por medio del cuerpo.

Todo sucede dentro de un deseo, pero las conexiones entre los deseos que son de una naturaleza más sofisticada (como pensamientos, intenciones y aclaraciones) son evaluadas por la cabeza. Un grosor sustancial (el cual es llamado Aviut) se adhiere a la red que llamamos la cabeza, a todas estos enlaces y cables que son responsables de los cálculos y aclaraciones; y en conjunto todo esto es llamado, un cuerpo.

Antes, el deseo solía ser solo un cuerpo. Sin embargo, justo después de la primera restricción (Tzimtzum Alef) decidió que quería reconstruirse a sí mismo otra vez; por esto necesita una cabeza. El cuerpo de restringió a sí mismo por qué no pudo estar de acuerdo en sentirse como opuesto al Creador; en este tiempo, escogió obtener una nueva cabeza.

Los pensamientos, aspiraciones, intenciones y planes que llevan el deseo hacia la Luz son llamados la cabeza. En este punto, comienza a recibir el poder de la Luz por el bien del otorgamiento y así se vuelve similar a la Luz.

Si miramos la escalera espiritual, veremos solo cabezas. Los cuerpos están adentro. Vemos solo las cabezas de los Partzufim, una debajo de la otra. ¡Los cuerpos son necesarios solo para implementar decisiones tomadas por la cabeza y también para dar nacimiento a otra cabeza!

(67046 – De la 3º parte de la lección diaria de Cabalá del 16 de Enero del 2012, “Estudio de las Diez Sefirot”)

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Apresúrate a despertar antes del amanecer

Pregunta: ¿Cuál es la diferencia entre “yo despierto el amanecer” o “el amanecer me despierta”?

Respuesta: “El amanecer me despierta” significa que estoy siendo despertado desde arriba. Se hacen múltiples intentos, pero estos se detendrán si no soy capaz de hacer un esfuerzo por despertar.

Puede haber algunos intentos más por despertarme en esta vida, o podría ser dejado a un lado hasta el final de esta reencarnación, y seguiría viviendo como todo el mundo, yendo con la corriente de la vida.

Si, no obstante, “yo despierto el amanecer”, entonces apresuro el tiempo (Ajishena). Es importante que yo despierte y acelere el tiempo, así cada momento de la vida se vuelve un tesoro para mí, y entonces trabajo muy duro para asegurarse de no desperdiciarlo ni darlo por sentado. Esto es lo que significa “despertar el amanecer”.

Toda la obra del hombre consiste en “despertar el amanecer”, y no importa lo que reciba de él. Él podría tener que despertar el amanecer por un largo tiempo hasta que vea algún tipo de respuesta.

Es importante entender que el hombre trabaja siempre con su vasija, deseo, y que la Luz Superior se encuentra en estado de reposo absoluto. Y si tú has hecho un gran esfuerzo para despertar el amanecer y todavía no has recibido nada, esto no quiere decir que haya una falta de Luz. Hay una falta de esfuerzo en la revelación de la Luz, que está dentro de este.

Nosotros esperamos una recompensa, como si hubiéramos pagado en un lugar y deseáramos recibir en otro. Yo trabajo con la revelación actual que está justo aquí delante de mí, y todo lo que debo hacer es revelarla en el mismo lugar cada vez más.

Así que no tengo a nadie a quien culpar por mi falta de éxito en despertar el amanecer, todo depende sólo de mi esfuerzo. Y si aun no he conseguido despertar el amanecer, entonces todavía no he hecho los esfuerzos suficientes. Porque si yo hubiera hecho un los esfuerzos suficientes, sin duda lo hubiera encontrado: lo habría despertado.

(67710 – De la 1º parte de la lección diaria de Cabalá del 1/25/12, Shamati # 175)

Necesitamos un nuevo punto de unidad

Pregunta: ¿Cómo es posible usar aquel mismo punto de unidad que obtuvimos en la Convención de Diciembre durante las lecciones del Zóhar?

Respuesta: Aquel punto de unidad que obtuvimos ya ha desaparecido, se ha escondido, y fue borrado de nuestra sensación, y no deberíamos lamentar aquello. No deberíamos tratar de mantenerlo a la fuerza. Sólo necesitamos llevar la calidez y el entusiasmo de aquella elevación espiritual  ya que después de todo necesitamos sentir una base segura. No podemos quedar suspendidos en el aire.

Ha llegado el tiempo de preocuparnos por un nuevo punto de unidad. Conectarse no significa abrazarse y tomarse de las manos. La unidad se determina por la medida en la que soy capaz de separarme de mí mismo. En la conexión con los demás, no se necesita nada de mí; por el contrario, no hay ni rastro de la conexión real en ella. No puedo conectarme con los otros. En la conexión solo necesita participar el “anti yo”, cuando me convierto a mí mismo, mientras me opongo a deshacerme de todo lo que tengo en la mente y en la sensación, de todo lo que conozco.

Así,  en primer lugar y principalmente, necesito anular mi “yo”, y entonces la Luz que reforma trabaja en mí, y con lo que queda, yo me uno a los estados formados por mis amigos. Por lo tanto, juntos descubrimos la unidad entre nosotros, si encontramos nuestros puntos dentro de los corazones, dentro del ego, con la ayuda de la Luz que reforma que los invierte desde el posterior de la divinidad hacia el rostro de la divinidad; si nos conectamos los unos con los otros, entonces esta conexión ya es digna de adhesión con los justos, con las almas elevadas.

Descubrimos nuestra conexión con ellos y nos alistamos para confiarnos a nosotros mismos para que cuiden de nosotros. Puesto que ahora nos ponemos en contacto con ellos. Antes que hubiera un contacto con ellos, simplemente nos hablaban desde lejos. Y entonces veremos cómo los autores del Zóhar, Rabash y Baal HaSulam nos cuidan y nos elevan.

(66795 – De la 2º parte de la lección diaria de Cabalá del 17 de Enero del 2012, El Zóhar)

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La lente con la que puedes ver al Creador

Pregunta: ¿Puede uno permanecer en la sensación del mundo material y alcanzar la espiritualidad al mismo tiempo?

Respuesta: La persona que alcanza la espiritualidad no pierde nada en sus sensaciones. Por el contrario, siente este mundo mucho más como fuente y motivo para disfrutar.

El mundo espiritual significa alcanzar la razón por la que estás vivo. Entonces la vida entera en la realidad que sientes en tu cuerpo, llamado “este mundo”, también vale la pena.

El mundo espiritual es el Creador. Al recolectar en una sola tu actitud anterior hacia los otros, que estaba rota y dispersa en relación a ellos, como un todo que es tuyo y es querido para ti, empiezas a descubrir al Creador dentro de esa actitud.

A través de todo este mundo, como a través del enfoque de una lente, concentro toda mi actitud hacia eso, en amor, unidad y conexión, y en este punto de enfoque encuentro al Creador.

Es como si muchos rayos (formas de mi actitud) entraran a esta lente (el grupo, la humanidad), saliera de ella, y se centran en un punto (el Creador).

Por lo tanto, nada desaparece, sino por el contrario, yo uso este mundo. Sin él no hay nada para mí. Hasta la corrección total (Gmar Tikkun) tengo que estar en este mundo, y si no terminó la corrección, tengo que volver a la misma realidad, a su observación.

¿Qué significa “esta realidad”? Vuelvo a las mismas cualidades de percepción, a los mismos deseos que no terminé de corregir. Y entonces una vez más veo una determinada realidad, sintiendo el mundo lo mismo que ahora o tal vez algo diferente. Pero tengo que ver la realidad en la intención de disfrutar, en mis defectuosos deseos de recepción que todavía conservo, hasta que los corrija todos. Entonces esta realidad desaparece, ya que se unifica.

Mira desde un lado toda esta realidad, que aparece ante nosotros, y la realidad espiritual. Tenemos que ver el deseo de disfrutar y qué tanto sentimos en él, por el bien de recibir o por el bien de otorgar. De acuerdo a esto, estamos en una realidad u otra. Y nuestros ciclos de vida son como un cambio de Partzuf, uno tras otro.

(67327 – De la 2º parte de la lección diaria de Cabalá del 1/23/12, El Zóhar)

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Nosotros no juzgamos de acuerdo a la sensación

Baal HaSulam, “Introducción al Estudio de las Diez Sefirot“, (50): “Sin embargo, antes de ello, cuando la escritura habla sólo desde la perspectiva de un ocultamiento, el texto termina, “ellos dirán en aquel día: ¿No nos han venido estos males porque nuestro Dios no está entre nosotros?”

En otras palabras, la persona siente que no tiene conexión con el Creador porque carece de la equivalencia de forma con Él, y como resultado se siente mal. Podría ser que ella hizo un montón de dinero en el mercado de valores y que todo esté bien, pero se siente mal porque no tiene contacto con el Creador, es decir, que carece de la equivalencia de forma con el atributo del otorgamiento general llamado Creador.

“Esto significa que ellos todavía creen en la Providencia de recompensa y castigo, y dicen que los problemas y sufrimientos llegan a ellos, debido a que no se unen al Creador…”

Esto quiere decir que entiendo que soy malo, que yo no llevo a cabo la corrección, y entonces fui “castigado”. Me he hundido en el ocultamiento. Pero por otro lado, también podemos verlo como una recompensa porque yo siento una respuesta negativa y gracias a ella yo puedo corregirme. Esto significa que tengo que “besar” la vara que me ayuda a ser consciente de cuán bajo me he deteriorado. De lo contrario, podría deteriorarme sin sentirlo siquiera.

Por eso la diferencia está en la forma en la que juzgo: de acuerdo con lo que siento en mi estado actual, o de acuerdo con el estado mismo, como es. Tengo que determinar el estado como malo en relación con la corrección necesaria de los deseos en los cuales no estoy en conformidad con el Creador. Estas vasijas están rotas, y puedo sentir el mal en ellas de maneras diferentes. Yo puedo sentir el mal porque estoy vacío, y yo puedo sentir el mal porque estoy separado del Creador. También puedo sentirme vacío y sentirme bien al respecto porque siento la ruptura de esa manera. Finalmente, es posible que me sienta mal porque siento el desprendimiento. En cualquier caso, siento que estoy separado del Creador.

Así que todo está determinado de acuerdo con el estado presente. Este no depende de ti y tú no puedes saltar al azar de un estado a otro (como las flechas en el dibujo). Por el contrario, tienes que examinar lo que tú tienes: “¿Me siento bien o mal? Supongamos que me siento bien, ¿qué es lo que siento: la separación del Creador o una conexión con Él? Desprendimiento: ¿Me molesta esto? No, yo me siento bien. Pero aun así ¿puedo ver el mal en esta situación? No por el momento”.

Tú debes determinar tu sensación exacta y tu actitud frente a la situación real. Esta es la aclaración interna del estado que te dieron. Entonces tú sientes la demanda: “¿Cómo puede el grupo y la Luz que reforma y otro medios, ayudarme a corregir mi actitud?” Es imposible corregir un sentimiento bueno o malo, o el estado de desapego. El grupo únicamente es el que puede corregir mi actitud frente a la situación.

(67224 – De la 1º parte de la lección diaria de Cabalá del 1/22/12, Shamati # 1)

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Al borde del ascenso general

Baal HaSulam, “La herencia de la Tierra”: Y así se preguntó Abraham, “¿Cómo voy a saber que la heredaré”, es decir, cómo sabré que los Hijos de Israel recibirán una gran recompensa, pues de dónde obtendrán unas vasijas tan grandes que serán dignos de esta maravillosa recepción, y a esto, el Señor le respondió: “Ten por cierto que tu simiente será extranjera en una tierra que no es la de ellos, y ellos le servirán, y serán afligidos durante cuatrocientos años, y entonces se esforzarán grandemente en la Torá y las Mitzvot …. “Este es el caso de quienes se ocupan de la Torá, pero aquellos que se ocupan con los llenados de este mundo y no están preparados para hacer frente a la Torá, ¿cómo van a recibir estas vasijas? De hecho, la respuesta es que esto es lo que está dicho en el Midrash, que Israel no es redimido hasta que se una…. “

Así que vemos que tenemos que conectarnos con el mundo que nos ofrece sus deficiencias, porque nosotros por nuestra parte no tenemos suficiente deficiencias. De la misma manera que recibimos los deseos de los egipcios en el momento de la salida de Egipto.

Veamos cómo se desarrollaron las cosas. Después del éxodo de Babel nosotros bajamos a Egipto, estuvimos allí durante 210 años y nos fuimos al monte Sinaí. Luego hubo una serie de ascensos y descensos hasta llegar a la Tierra de Israel y construimos el primer Templo. Entonces caímos de ese grado y construimos el Segundo Templo.

Así terminamos el trabajo del exilio egipcio. Corregimos todo el legado de los 210 años en Egipto, toda la inclinación al mal, con la ayuda de la Torá, es decir con el método de la Cabalá, que recibimos en el monte Sinaí.

Después de llenar este nivel, nosotros caímos, hemos atravesado dos mil años de exilio, y ahora tenemos que ascender de nuevo. Se dice acerca de nuestro estado que: “Los hijos de Israel fueron exiliados sólo para agregar las almas de los gentiles a ellos”, las cuales son todos los babilonios. En el pasado, Abraham sacó de Babel una pequeña vasija de Israel, y ahora todo Babel tiene que alcanzar la corrección. Aquí, en el exilio, encontramos los babilonios, estamos mutuamente incorporados en ellos, y junto con ellos nos elevamos a la corrección, como un cuerpo que tiene una “cabeza” y un “cuerpo”. La cabeza es el punto en el corazón (*), y el cuerpo es lo que llamamos “las naciones del mundo”.

Así alcanzamos la corrección mutua. El cuerpo no puede prescindir de la cabeza, y la cabeza no puede vivir sin el cuerpo.

(67055 – De la 4º parte de la lección diaria de Cabalá del 1/20/12, Baal HaSulam, “La herencia de la tierra”)

El sistema de seguridad secreto que conecta los corazones

Pregunta: ¿Cuál es la apariencia de un grupo que entra en la espiritualidad?

Respuesta: En el exterior no hay señales especiales. Todos parecen personas normales. En lo interior estará todo lo que leemos en los libros de la Cabalá. Verás las mismas caras, pero los trataras de manera diferente.

Ustedes sentirán la red interior de conexiones entre ustedes. Esto es lo que crea el lugar donde se revela el mundo espiritual. Es como si hubieras recibido una linterna, tú la enciendes, y con esa luz empiezas a ver piedras, árboles, animales y personas: todo un mundo.

Esta linterna brillante es tu buena actitud hacia todos los demás, la garantía mutua que sientes hacia ellos. En la garantía mutua que proviene de ti, comienzas a descubrir el sistema superior y ver que en él, justo delante de ti, hay árboles, animales y personas, que no viste antes.

Pero todos los objetos inanimados, plantas, animales y personas no son corpóreos como en nuestro mundo, sino espirituales. Esta es la imagen que se te revela. Son las mismas caras conocidas, pero descubres la conexión interna entre ellos.

Hace muchos años vi una película sobre el robo de un diamante. Los ladrones rociaron un aerosol especial y en esta niebla empezaron a ver los rayos láser que activaban la alarma si alguien cruzaba la habitación.

Así que es como si tu rociaras un aerosol especial a tu alrededor, como una nube de actitud emocional, de compartir, de un sentido de conexión y garantía mutua y en ella descubres los rayos láser que nos conectan los unos a otros y ves cómo atraviesan y unen a todos.

Descubres esta relación y ves cómo funciona y se ocupa de todo. Entiendes lo que realmente motiva a todos.

Ahora, ves que todo el mundo está moviéndose, pero no entiendes que fuerzas los están moviendo. Entonces de repente comienzas a sentir, tanto física como internamente, cómo una mano entra en el títere y comienza a moverlo de un lugar a otro. Esto revela el gobierno y la Providencia superior.

En consecuencia aprenderás como adaptarte al sistema de esta Providencia, así como el movimiento de un buen caballo se adapta a los deseos del jinete.

(67079 – De la 1º parte de la lección diaria de Cabalá del 1/20/12, Shamati # 174)

¿Cuándo será significativo salir al desierto?

Podría ser que la persona trabaja sólo porque obtiene placer de ello. Supongamos que yo vengo a la convención, ya que es un acontecimiento feliz para mí y disfruto al reunirme con los amigos, conectarme con la gente, la música y el baile. Me gusta sentir la conexión, las canciones, las lecciones, todo.

La pregunta es: Si todo esto no me diera placer, ¿vendría de todas formas? Si sufriese al estar en ella, ¿estaría o no? ¿En qué medida?

¿Es importante para mí estar con los amigos a pesar de que yo sufra? ¿O me quedo, porque no hay ningún lugar a donde correr o porque me da vergüenza estar delante de los demás, pero por dentro estoy maldiciendo a todos? ¿O podría ser que solamente llego para disfrutar de la agradable compañía?

¿Podría ser que siento que esto me lleva más cerca del Creador y que seré capaz de llegar a la revelación y de alcanzar la eternidad, la plenitud, y algo por encima de este mundo en el futuro y eso por eso que hago estos esfuerzos?

¿Estoy dispuesto a sufrir para alcanzar el mundo espiritual, incluso sin sentir que esto me de algún placer? ¿Estoy listo para renunciar al mundo corpóreo por el espiritual? Hay muchos cálculos aquí.

Si la persona llega a la convención y siente placer, esto también es bueno. Pero ella debe entender claramente que está disfrutando. La espiritualidad se mide por la capacidad de separarse uno mismo del placer, de restringirse uno mismo, y salir de los límites de los intereses egoístas.

Así que hay una condición: Primero tengo que recibir un gran placer de la conexión con los demás, amarlos, y disfrutar de la acción en sí misma. Pero  yo sacrifico todo este placer y estoy dispuesto a no recibirlo.

Supongamos que tengo un gran descenso y no siento ningún placer de la reunión, e incluso sufro. Odio al grupo y a los amigos; odio la conexión, las canciones, las danzas, y todo lo que hay a mi alrededor. Pero todavía sigo impresionado y todavía sigo teniendo la misma actitud, con el mismo combustible, y participo en todo, sólo porque por ello complazco al Creador o a los amigos.

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