entradas en 'Cuerpo y Alma' categoría

El alma está entre la Luz y la oscuridad

laitman_9156_1_wp[1]El Zóhar, capítulo BeHar, punto 66: …Hay dos creaciones en el hombre, creación para bien y creación para el mal. Con la Torá, él las separa, y el Creador le otorga un alma de Él para dominar sobre ambas, la que es buena y ligera, el mundo por venir, y la que es mala y oscura, este mundo, tal como está escrito, “Y Él insufló en sus narices el aliento de vida”.

Toda la realidad procede de la separación entre la Luz y la oscuridad, cuando realmente podemos empezar a “filtrar” las cualidades que pertenecen a este mundo y al mundo por venir.

Con ayuda de las aclaraciones, discerniendo las cualidades para el otorgamiento y la recepción, empezamos a crearnos a nosotros mismos. Todo lo que estudiamos en nuestro mundo es una existencia animal, es decir, nuestra naturaleza.

¿Por qué se denomina animal? Porque el animal no puede madurar y se queda en el mismo nivel de sensaciones.

Por eso, antes de empezar a usar la Luz para crearse a sí mismo —distinguiendo entre las cualidades de otorgamiento y recepción, uniendo todo el tiempo estas cualidades de otorgamiento, deseando estar con ellas y de ellas crearse a sí mismo—, el hombre sólo existe en este mundo.

Como de una gota de semen en el útero de la madre empieza a construirse el cuerpo del embrión, de tal modo debe el hombre —con ayuda del grupo, el entorno, los estudios, las intenciones y diferentes acciones— debe intentar añadir y acumular cada vez más las cualidades del otorgamiento. De esta manera, se crea en él el cuerpo espiritual.

Cada vez él revela una parte más en el otorgamiento, deseando unirse a esta cualidad, y esto se denomina su próxima reencarnación.

Y que cada vez él vea su vida nueva, su posibilidad nueva, para una y otra vez añadir a sí mismo las cualidades del hombre que es semejante al Creador, al otorgamiento (el hombre “Adam” procede de la palabra “Edome”, semejante).

(Extracto de la lección sobre el libro del Zóhar, correspondiente al  26 de abril 2010).

Material Relacionado:

Hombre, create a ti mismo

Para que no desaparezca de nosotros la luz…

Elevamos el universo entero hasta el creador

¡La muerte no existe! ¡Simplemente es un nuevo escalón!

process_poshel_100_wpPregunta: En la Torá se habla mucho sobre la muerte. Pero, la Torá es eterna y el Creador es eterno y absoluto.

La realidad que Él formó también es eterna y absoluta. Por lo tanto, ¿“la vida y la muerte” son estados de un proceso eterno?

Respuesta: Vemos como el inanimado pierde su forma y las plantas y los animales dejan su vida. De igual manera, todos ellos nacen en una forma nueva.

Estudiamos que la desaparición no existe. Es sólo el cambio de forma de la existencia. Debido a que nos sentimos parte de las formas, imaginamos su desaparición como una reducción a la nada.

El alma, Partzuf pierde la pantalla y de él sale la Luz (Ohr Pnimi).  Su forma anterior se quedó, pero está oculta bajo la nueva forma que nace.

Cuando llegue el Fin de la Corrección, todas las formas anteriores se unirán y crearán el estado de la corrección final.

Por eso la muerte no existe, sino hay una desaparición de la forma anterior en relación con el observador, porque él no se encuentra en el nivel de estado posterior de la forma.

Si uno pudiera observar estos estados “desde un lado”, entonces, vería su transformación.

(Extracto de la lección nocturna sobre el libro del Zóhar, correspondiente al 21 de abril 2010)

Material relacionado:

De una lección de la noche en el Libro del Zohar, 04/21/2010

Sintiendo el aliento de la eternidad

La vida es una unión con el Creador

laitman_2009-05-xx_ny_4848¿Qué es la vida y la muerte? En la ciencia la Cabalá estas nociones están determinadas sólo con respecto de la unión con el Creador.

El estado semejante al Creador se llama la vida y el opuesto a Él se llama la muerte.

Por eso, los deseos egoístas (Klipot) se llaman muertos y “el veneno de la muerte” es la fuerza que divide al Creador y a la creación.

La muerte no es la pérdida de la existencia, como vemos en desaparición de la forma en nuestro mundo (en nuestro escalón).

Todo lo creado (el deseo) cambia solamente con el acercamiento al Creador o con el alejamiento de Él. Es decir, el cambio es sólo en la intención del otorgamiento. La creación es invariable en todo lo demás (en su deseo). Por lo tanto, el alejamiento del Creador, la pérdida de la unión con Él, se llama “la muerte”. La obtención de la unión con el Creador, la adquisición de la cualidad del otorgamiento se llama “la vida”.

Baal HaSulam escribe en el artículo La esencia de la sabiduría de la Cabalá que la ciencia de la Cabalá es el método de la revelación del Creador a las criaturas en este mundo. Revelar al Creador significa asemejarse a Él en cualidades.

Aunque existimos en el mundo de la materia muerta, vegetal y animal, hallando el nivel hablante en la semejanza al Creador, sentimos la existencia eterna y perfecta, como el Creador.

La ciencia de la Cabalá nos cambia hasta la elevación al escalón siguiente. Nos vemos, no desaparecidos, sino cambiados en el nivel de nuestra existencia.

(Extracto de la lección nocturna sobre el libro del Zóhar, correspondiente al 21 de abril 2010).

Material relacionado:

De una lección de la noche en el Libro del Zohar, 04/21/2010
¡Y esto no son bonitas promesas!
Sintiendo el aliento de la eternidad

¡Y esto no son bonitas promesas!

laitman_2010-03-12_9587La ciencia de la Cabalá anula la muerte y, con esto, revela la única acción que podemos hacer.

En todo lo demás, actuamos por obligación. Estamos totalmente bajo el poder de la Naturaleza. ¿En qué exactamente nos ayuda la ciencia de la Cabalá?

Dedicamos nuestra vida a olvidarnos de la muerte, como si tomáramos drogas para cerrar los ojos y no ver la verdad. Estamos en un juego de persecución del dinero, del honor o del poder, como si hubiéramos tomado opio.

Pero, la Cabalá da a la humanidad la solución a este problema tan importante, explicándonos cómo hallar la existencia eterna. Nos enseña cómo aquí y ahora pasar suavemente a la dimensión adicional sin dejar esta vida, junto con ella.

Es el sentido de lo que está grabado en las tablas de Moisés: “¡La libertad del ángel de la muerte!”. La Torá propone: “¡Mira qué te propongo: la muerte o la vida! … ¡Elija la vida!”.


Pero, debido a que esta oportunidad estaba oculta, la gente aprendió a perder la memoria. Nuestra difusión de la Cabalá debe incluir la explicación de esta posibilidad: además de la vida buena en la tierra alcanzar la existencia eterna. Cuando las masas sean conscientes de esta posibilidad, preferirán no escapar del pensamiento de la muerte.


Como muestra la práctica del desarrollo espiritual, el hombre empieza a percibir la posibilidad de sentir a sí mismo eterno sólo después de la enseñanza inicial, gracias a la influencia de la Luz Superior. Esto sucede en la medida de la aproximación a las cualidades del Creador (al “otorgamiento”).


Con esto, el hombre entra en la eternidad y siente a sí mismo existente en la corriente infinita de la vida. Lo puede alcanzar cada uno.

(Extracto de la lección según el artículo La Libertad de Baal HaSulam, correspondiente al 15 de abril 2010)

Material relacionado:

De la lección de Baal HaSulam “Libertad”, 15.04.2010

Metodología del nacimiento espiritual


Sintiendo el aliento de la eternidad

img_3151_100_wp Pregunta: Usted dice que la Cabalá permite al hombre lograr la vida eterna. Sin embargo, vemos que los cabalistas también se mueren… ¿Cómo puede ser esto?


Respuesta: El cabalista se muere ante tus ojos porque no ves su vida como un cabalista. Sólo ves el cuerpo humano, el cual morirá, por supuesto, como cualquier otro animal.


Sin embargo, su parte divina la parte espiritual que él ha desarrollado en sí mismo vive eternamente. En el momento en que descubre esta parte, ésta empieza a pertenecer al cabalista y le da la sensación de existencia eterna. La cualidad del otorgamiento que el halló (el deseo de otorgar) es eterna.


Empezamos a percibir esto, poco a poco, cuando nos aproximamos al Majsom, ya que aparece en nosotros la corazonada del otorgamiento.


La Luz, que empieza a llegarle al hombre, le produce una sensación que se traduce en el hecho de que se levanta un poco por encima de la materia y piensa de otro modo, relacionándose con los demás desde el punto de vista del otorgamiento.


Él aún no está en el otorgamiento, pero puede tocarlo de algún modo. Entonces tiene la corazonada de que puede incluirse dentro de esta cualidad, de esta sensación que pertenece a la eternidad.


Antes de esto, no percibe nada ya que la Luz aún no está suficientemente cerca al hombre, siendo todo esto sólo palabras vacías para él. Deseará la comida, el descanso, pero la eternidad está muy lejos de él, no la siente.


Sólo al empezar a sentir de lejos el aliento de la Luz, como una brisa, el hombre empieza a entender que la liberación del ángel de la muerte está en la Cabalá. Cuando la Luz se acerca al hombre, trae consigo esta sensación de la existencia de la eternidad.


Es la condición inicial para la única acción libre que podemos hacer. De otro modo, ¿para qué necesitas la libertad? ¿Qué más puedes hacer en tu vida, en tu cuerpo animal?


Todo lo demás no lo haces tú, sino que lo ejercen en ti desde arriba. Lo único que puedes hacer tú mismo es alcanzar la eternidad.


El otorgamiento es lo eterno, y la percepción es lo temporal. La Luz de Jojma no llega a nosotros para siempre, sino sólo si está percibiendo por nosotros dentro de la Luz de Jassadim.


Por eso, para hallar la eternidad, primero debemos encontrar los deseos del otorgamiento. Entonces, en ellos, podremos sentir nuestra vida como eterna.


(Extracto de la lección según el artículo La Libertad de Baal HaSulam, correspondiente al 15 de abril 2010)

Material relacionado:

De la lección de Baal HaSulam “Libertad”, 15.04.2010

Metodología del nacimiento espiritual


Las reencarnaciones de las almas están en nuestro deseo

laitman_2007-03_ba-iam_045_wpPregunta: ¿Si la realidad depende del entorno, entonces qué representan las reencarnaciones de las almas en este contexto?

Respuesta: Las reencarnaciones de las almas son los cambios en los deseos porque no hay nada aparte del deseo.

El deseo cambia y, dentro de este deseo variable, nos sentimos en la intención de recibir o de otorgar, en esta o en la próxima reencarnación.

¿En qué consiste la diferencia entre este mundo y el mundo futuro, entre el Creador y la creación? Todo esto son diferentes estados del deseo.

El deseo que está en el estado del otorgamiento se denomina “el Creador”. El deseo que está en el estado de la recepción se denomina “la creación”.

Ahora, dentro de nuestro deseo, sentimos que vivimos aquí, en este mundo. El deseo cambia y nosotros empezamos a sentir que vivimos en otra realidad. Todo esto es el cambio del deseo.

Por eso, no podemos imaginar los estados que no hemos vivido. Sin embargo, para los cabalistas —que se encuentran en el deseo de otorgar y en el deseo de recibir—, las ambas partes de la realidad están por encima de la vida y la muerte terrenales, porque ellos tienen poder sobre unos y otros fenómenos en el deseo.

Desde luego, la persona que aún no se ha corregido a sí misma se encarna, es decir, ocurren diferentes cambios del deseo. Su camino terminará cuando halle el poder sobre todos los deseos, sobre todas las cualidades que puedan revelarse.


(Extracto de la preparación a la lección, correspondiente al 01 de abril 2010)

Preguntas sobre el alma, la vida y la muerte

laitman_2010-02-02_2071Pregunta del blog en inglés: Si empecé a estudiar la Cabalá en esta vida, pero no he alcanzado la corrección en el momento de la muerte del cuerpo ¿volveré a la Cabalá en la reencarnación siguiente a partir de qué nivel? ¿Tendré unos conocimientos cabalísticos?

Respuesta: ¡Debes estar seguro que alcanzarás la corrección completa ahora! De cualquier modo, en la vida siguiente volverás rápidamente a la Cabalá en aquel nivel que habías alcanzado en esta vida.

Pregunta del blog en inglés: ¿En qué caso un compañero cuyo amigo falleció de una enfermedad deben vincular su muerte al Creador? ¿En el caso de que el amigo estudiara muy seriamente la Cabalá?

Respuesta: No podemos juzgar la situación porque no vemos el sistema de almas y no comprendemos por qué ocurre la muerte de cada uno nosotros. Por ejemplo, El Ari murió a la edad de 38 años. Cuando se revele el sistema de almas, comprenderán el rol de los cuerpos.

Pregunta del blog en inglés: ¿Cómo explicar a un niño el concepto de la muerte y las reencarnaciones según la Cabalá, y en forma más fácil y simple?

Respuesta: ¡Tal y como a un adulto: lo aceptará tranquilamente y no se asustará!

Material relacionado:

La revelación del Creador es la percepción de la vida eterna
Cuestión de Vida o Muerte

Cómo conocer la raíz del alma

laitman_2009-06_3382_w[1]Pregunta: ¿Cómo conocer mi lugar en el sistema general de las almas?

Respuesta: Se requiere volver a la raíz del alma. Sólo aquel que termina su corrección personal y se eleva a la raíz, conoce su lugar en el sistema general.

Y esto sólo de forma relativa, ya que todo el sistema no ha alcanzado la corrección completa.

Es absurdo preguntar ahora por tales estados elevados. Es como un niño pequeño que pregunta quién será él a los cincuenta años. Incluso en los límites de nuestro mundo, no somos capaces de comprender tales cosas.

En lo espiritual la diferencia entre los escalones es tan enorme —incluso hay una inversión de todas las cualidades—, que la persona no puede conocer ni siquiera el siguiente escalón.

Éste siempre llega por la anulación a sí mismo y por la conformación con el estado, el cual, al comienzo, no puede aceptar. Así es la naturaleza de los escalones espirituales.

Por eso es absurdo preguntar ahora por la raíz del alma y el fin del trabajo. Se requiere realizar correctamente lo que tenemos que cumplir aquí y ahora. En este caso,  avanzaremos.

Poco a poco recibiremos experiencia y dejaremos de hacer tales preguntas, ya que comprenderemos que cada escalón que sigue es un nuevo mundo.

Todas nuestras preguntas son posibles sólo en el mismo nivel donde nos encontramos ahora.

Nuestra actual incomprensión del mundo espiritual es la incomprensión del primer y minúsculo escalón que se encuentra sobre nosotros. Incluso éste está escondido de nosotros y no somos capaces de discernirlo de ningún modo.

Se encuentra ante de nosotros, pero debemos perfeccionar nuestras cualidades paso a paso, conformando todos los 613 deseos con este escalón.

Y entonces entraremos en contacto con la Luz Superior que se llamará nuestro siguiente escalón.

Luego ajustaremos nuestras 613 propiedades a un estado más elevado y junto con la Luz Superior revelaremos un escalón aún más alto. Así nos elevamos.

(Extracto de la preparación para la lección sobre el libro del Zóhar, correspondiente al 16 de marzo 2010).

Las cuatro direcciones del mundo

laitman_2009-05-xx_ny_4848El Zohar, capítulo Jaiei Sara, p. 201: “Y el polvo vuelve a la tierra como era y el espíritu vuelve a Dios que lo dio”. Cuando el Creador creó a Adam, Él tomó su polvo del lugar del Templo y formó su cuerpo de las cuatro direcciones del mundo.

Y cada una de ellas le dio su poder. Después, Él vertió sobre él el espíritu de la vida, tal como está escrito, “El sopló en sus narices el aliento de la vida”. Luego se incorporó y supo que él era de lo alto y lo bajo y entonces se apegó al Creador y conoció la sabiduría superior (Jojma).

Las cuatro direcciones del mundo son: Jojmá, Biná, Tifferet y Maljut. Éstas también se dividen en las líneas derecha e izquierda —que son Jojmá y Biná— y la línea media que es Tifferet. Al final de Tifferet se encuentra Yesod y luego está la unión con Maljut.

Así, todo se divide en el lado derecho, izquierdo y medio; en la parte superior e inferior. Es la estructura de nuestra alma, dentro de la cual revelamos la realidad.  Incluso ahora revelamos nuestra realidad dentro de nuestra alma. Y sólo porque esta alma es pequeña —es decir, no está corregida y funciona en forma egoísta para la recepción del placer—, la llamamos nuestro cuerpo.

Pero en realidad es la misma estructura, el mismo deseo. Ya que el Creador no ha creado varios deseos, sino sólo uno. Únicamente se revela a nosotros en una medida muy pequeña, en una forma muy defectuosa, miserable. Y lo que sentimos en este deseo se llama “este mundo”.

Debemos revelar este deseo, hacerlo más grande, un poco cambiarlo en semejanza a la luz. Entonces, sentiremos en él el alma o la vida en el mundo futuro.

(Extracto de la lección nocturna sobre El libro del Zohar, correspondiente al 11 de marzo 2010)

El alma es una parte eterna del Creador

privet_s_morya_100_wp[1]Pregunta: Muchas personas no piensan en su cuerpo y alma o acerca de quiénes o qué son.

Respuesta: Eso no es correcto. Todo el mundo piensa: Me voy a morir, pero mi alma continuará existiendo. Subconscientemente todos sabemos que somos eternos y nos preocupa este pensamiento: ¿Qué le pasará a mi alma?

Nadie piensa en sí mismo, como un cuerpo físico solamente. Incluso los materialistas más acendrados, a pesar de sus convicciones, involuntaria y subconscientemente piensan que son eternos. Esta idea forma parte de nuestro fundamento mismo y esta entrelazada en la materia de la que estamos hechos. Está en el núcleo mismo de nuestros deseos, que fueron creados por la Luz y sobre los cuales el ser humano no tiene poder alguno.  

Nuestro deseo de ser llenados consiste de cinco capas, una de las cuales es nuestra necesidad de conectar con el Creador. Como resultado del rompimiento de las vasijas, cada uno de nosotros está conectado al reino espiritual. Por eso es que muy dentro de nosotros, aunque sin tener consciencia de ello, sentimos que somos eternos y que la vida no se terminará en el momento de nuestra muerte natural. Si no fuera por esta idea no tendríamos la energía para vivir.

Algunas personas piensan que continuamos viviendo a través de nuestros hijos o consagrando nuestras vidas al servicio del país o la sociedad en general. Pero eso no es exacto. Si supiéramos efectivamente que cuando esta vida termine, sería el fin de nuestra existencia y además, que la tierra dejaría de rotar en poco tiempo, o en otras palabras, si tuviéramos conocimiento que no somos eternos, no tendríamos la energía para vivir.

Todos fuimos creados con el entendimiento subconsciente que somos eternos. Nuestro origen es el Creador y por lo tanto poseemos una parte de Él que es perpetua. Por una parte, somos similares a los “animales mortales”, pero podemos avanzar por encima de su nivel a otro nivel más elevado llamado “humano” (o hablante), porque tenemos la sensación de ser eternos. Sin esta sensación nunca habríamos evolucionado a un nivel más elevado que los animales que se desplazan a cuatro patas.

Para desarrollarnos como “seres humanos” y alcanzar el nivel “hablante”, debemos percibirnos como criaturas inmortales. El Creador nos provee esta sensación y eso es lo que hace que un ser humano sea diferente a un animal.

El mundo interior de una persona empieza con su conexión subconsciente con el Creador y su sensación de vida eterna. Ser “humano”, Adam, significa “semejante al Creador” (en hebreo, Adam significa semejante). Es por eso que todas nuestras decisiones, aspiraciones, estrategias e incluso los intentos de suicidio se originan en nuestra creencia interna de nuestro estado eterno.

(Extracto de la lección sobre el artículo El cuerpo y el alma, correspondiente al 24 de noviembre 2009)

Material Relacionado:

De la lección del artículo “Cuerpo y Alma, 24/11/2009

Romper el círculo vicioso de la vida y la muerte

El precepto es la vela, y la tora es la luz