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Judíos contra Israel

Pregunta de Facebook: Hoy vemos la participación activa de los judíos en el movimiento contra Israel ¿por qué está sucediendo esto?

Respuesta: Porque los judíos son los mayores oponentes de su misión histórica. Destruyen su proceso histórico, que debe dirigirse a “amar a tu prójimo como a ti mismo” y mostrar al mundo entero cómo conducir a la humanidad a la unidad, Incluyendo el amor mutuo, el apoyo y la integración de todos en una sola sociedad.

El pueblo de Israel debe hacerlo. Este es un método oculto en el pueblo de Israel y se llama, la ciencia de la Cabalá.

Pero vemos que si queremos explicarle al mundo lo que es Cabalá, los mismos judíos son los que nos atacan primero. Siempre ha sido así: los cabalistas fueron perseguidos, encarcelados y denunciados. Experimentamos lo mismo hoy. Esto sólo enfatiza lo correcto que es nuestra misión.

Pero ya es hora de entender que exactamente esto es la salvación del pueblo judío y de toda la humanidad.

Por lo tanto, es posible erradicar el antisemitismo y el odio a Israel, sólo si erradicamos el odio a los judíos. Y el odio de los judíos a la existencia misma de Israel como estado, muestra el terrible estado de destrucción interna en el que estamos, lo lejos que estamos de nuestra misión histórica, de lo que tenemos que hacer en este mundo.

Esperemos que poco a poco, llegue el momento y podamos convencer a los judíos. Y la vida misma les enseñará lo que es más importante—la unidad entre nosotros. Esto es lo que el mundo necesita. No necesita nada más; está lleno de abundancia. Lo único que falta es una buena relación entre la gente. Y la metodología de las buenas relaciones dentro del pueblo judío, es precisamente, Cabalá.

Si emprendemos esto, naturalmente seremos muy útiles al mundo y nos convertiremos en “Luz para las naciones del mundo”.
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De Kabtv “Noticias con Michael Laitman” 11/may/17

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El pueblo del libro con el programa de la creación

Pregunta: A los judíos se les llama el pueblo del libro ¿qué significa?

Respuesta: El pueblo del libro, es decir, los judíos, es un grupo que se unió a Abraham, estaba formado por representantes de las setenta naciones que, en ese tiempo, vivían en la antigua Babilonia.

Con el tiempo, este grupo se unió de acuerdo a la ley de garantía mutua y se convirtió en una nación, como está escrito en la entrega de la Torá, ‘Hoy te has convertido en Mi pueblo’.

Puesto que los judíos recibieron la herencia espiritual a través del libro de la Torá que fue escrito por Moisés, se les llama el pueblo del libro. Es el mismo grupo que vagó por el desierto durante cuarenta años. Durante ese tiempo, Moisés escribió la Torá gracias a que todos trabajaron juntos en unidad y amor por su prójimo y así, llegaron al mundo superior.

El libro de la Torá es el programa de la creación y describe el proceso que debemos seguir para desarrollarnos hasta el grado del Creador y revelar la fuerza superior de forma ilimitada, llamada adhesión. Esto debemos implementarlo aquí, mientras vivimos en este mundo.

Pregunta: ¿Por qué los cabalistas escriben libros, como si la Torá de Moisés no fuera suficiente?

Respuesta: Todos los cabalistas después de Moisés, agregan sus comentarios a la Torá porque cada alma tiene su percepción especial. Además, cada generación, después de la generación del desierto, fue peor; su ego se fue revelando y desarrollando y por lo tanto, añadían revelaciones. Después de todo, mientras más grande es el egoísmo, más se puede ahondar en el mundo superior.
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De la lección virtual “El tiempo de la Cabalá” 13/jun/17

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“En la angostura”

Hemos entrado en un periodo especial llamado “En la angostura”, del 17 de Tamuz cuando las primeras Tablas fueron rotas, hasta el 9 de Av cuando el Templo fue destruido. Mirando hacia atrás en la historia, podemos entender muchas cosas acerca de este tiempo. Podemos ver cuán difícil es aceptar el método de unificación e, implementarlo. Esto es lo que testifican los días “En la angostura”.

Recibimos la Torá, el método de corrección, simbolizado por Moisés quien ascendió a la montaña por cuarenta días y trajo el método de unificación, desde el grado de Bina (Otorgamiento), pero el pueblo no pudo aceptarlo. Aun cuando todo fue preparado y dado de arriba, no podemos recibirlo.

Y en realidad, no es nuestra culpa. Es simplemente porque nuestros deseos aún no están suficientemente integrados con el bien y el mal, para permitirnos corregir uno, a través del otro. La integración ocurre precisamente en el rompimiento. Sólo una explosión puede ayudar a romper los límites entre dos opuestos que se rechazan uno a otro y, forzarlos a integrarse.

Esta integración debe ser completamente caótica y desordenada, bajo la presión de una fuerza explosiva porque no puede haber ningún orden en la integración del bien y el mal. El orden puede ser establecido sólo después de que se han integrado. Dentro de esa integración, con la ayuda de la Luz superior, todo puede ser discernido y clasificado y después, la conexión y construcción apropiadas, pueden ser alcanzadas.

Existe un proceso complejo que permite que cosas opuesta se unan en armonía y complemento mutuo. Esto es precisamente lo que sucede en el proceso de recepción de la Torá.

Es imposible hacerlo más rápido, con el deseo egoísta que acaba de salir de Egipto y tiene sólo una débil inclinación a ser corregido. Entiende que necesita ser corregido, pero no se da cuenta en qué grado es opuesto al estado corregido, porque aún no hay integración mutua.

Mientras estamos bajo el poder del faraón, del egoísmo, no sentimos que somos sus esclavos. Nuestro éxodo sucede en virtud de una fuerza externa que nos saca de ahí, mostrándonos que vale la pena. Sin embargo, esto no corrige nuestros deseos.

Vemos que esto nos sucede: cada día decidimos, finalmente, salir de nuestro egoísmo y comenzar a pensar en el grupo para que nuestra preocupación no sea por nosotros mismos a nivel personal, sino para que sea por todos. Sin embargo, no tenemos éxito.

Hacemos esfuerzos cada vez más grandes, pero siguen sucediendo pequeñas rupturas. Esto nos está sucediendo dado que somos consecuencia de muchas destrucciones y correcciones que ya han tenido lugar en nuestra raíz.

La Torá nos habla acerca de la preparación para la corrección. El camino por el que atraviesa la humanidad y que dura seis mil años, fue sólo preparación. La corrección se alcanza sólo hasta el final, en el día de Luz absoluta. Todos esos estados también son conocidos en la materia: la destrucción del Primer y Segundo Templos y las horribles guerras dentro de la nación de Israel. Todo esto es la encarnación material de los grados espirituales.

Después de la total integración, quel fue lograda con el costo de muchas guerras, fragmentos de la voluntad de disfrutar rota, se integraron completamente entre sí y cayeron incluso más bajo, justo hasta el fondo. Después de cuatro exilios y tres redenciones, necesario todo, estamos llegando al final del último exilio y al comienzo de la redención final.

Al observar este proceso, es obvio que la Torá no puede ser recibida de una sola vez. Y esto es indicado por el día 17 de Tamuz, el rompimiento de las primeras Tablas. Sólo después de que sucedió rompimiento y la integración mutua de los deseos espirituales, con los deseos materiales, es posible ascender para adquirir una forma diferente.

La primera Torá era “incorrecta”. Era necesaria sólo para que las Tablas fueran rotas y para alcanzar la corrección. La segunda Torá fue corregida, capaz de integrar los deseos de otorgar con los deseos de recibir, que es lo que sucede con ayuda de las segundas Tablas. Este es un proceso único, que testifica lo opuesto de nuestras cualidades a las cualidades de la fuerza superior.

Debemos tener una actitud equilibrada hacia esos días, viéndolos no sólo como días de duelo y ruptura, sino como algo inevitable por lo que tenemos que pasar. El mundo entero tendrá que pasar por esta destrucción de una forma u otra. Sin embargo, sí sabemos por qué estamos haciéndolo y con qué propósito, podremos pasarlo todo, por el camino de Ajishena (apresuramiento), como humanos.
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De la 1a parte de la lección diaria de Cabalá 11/jul/17, clase con el tema “El periodo en angostura”

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“Para que sean un pueblo santo”

Torá, Deuteronomio 26:18-26:19 :Y el Señor te ha distinguido hoy para que seas Su pueblo preciado, tal como te lo prometiera, para que observes todos Sus preceptos, y para darte supremacía sobre todas las naciones que creara -para alabanza, renombre y esplendor,  a fin de que tú seas un pueblo consagrado al Señor, tu Dios, tal como Él dijera”.

“Darte supremacía sobre todas las naciones”, significa elevar dentro de ti  la cualidad llamada Yehudí (de la palabra “Yihud”- adhesión, conexión con el Creador) por encima de todos tus otros deseos llamados las naciones.

Vemos esto en la historia. El pueblo de Israel nunca, ni siquiera en sus mejores años, cuando tuvo fortaleza, se ocupó de ninguna conquista.

Sólo en tiempos antiguos, el rey David tuvo que proteger a Israel de sus enemigos. Fue cuando la llamada “Kibush David” fue hecha -la conquista de los territorios desde el Nilo hasta el Eúfrates- para mantener bajo su control a las tribus que habitaban ahí, porque de otra manera, esas tribus constantemente asolaban a Israel.

Por lo tanto, cuando la Torá habla de gente elegida, alabada y grande, se refiere al trabajo de anularte a ti mismo. Así, elevas dentro de ti la parte de Israel que está dirigida al Creador por encima de tus partes egoístas. Esto sólo es el estado interno de la persona.

Además, se trata de servir al mundo para ser, como está escrito en la Torá, Luz o en otras palabras, ejemplo para todas las naciones del mundo.

Lo mismo se aplica al Templo. Está escrito, “Mi casa será llamada casa de oración para todos los pueblos” (Isaías 56:7). Después de todo, desde tiempos antiguos, no sólo los judíos iban ahí, sino absolutamente todos. Una persona podía ir ahí desde cualquier lugar, desde cualquier lado, con el fin de orar, pedir algo o participar en las clases. Así es como muchos estudiosos no-judíos aparecieron entre nosotros.
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De Kabtv “Secretos del Libro Eterno” 9/nov/16

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¿Por qué los grandes reyes de Israel vinieron de no judíos?

Pregunta de Facebook: ¿Por qué no fue judío el origen de los grandes reyes y maestros del pueblo de Israel, como el rey David y el rabino Akiva?

Respuesta: Una persona que anhela al Creador se llama “Yashar-El” (Yisrael, directo al Creador). Una persona que quiere unirse a otros se llama “Yehudi” (judío) de la palabra “Yechud” (unificación). Esto es lo que determina si eres judío o no. Hoy cada individuo en el mundo, ya sea español, francés, italiano o alemán, no importa que, puede venir y decir: “Quiero ser judío”. En la sabiduría de la Cabalá, no se divide al mundo en naciones.

Para ser judío, la persona debe hacer lo que dice la Torá. Es decir, debe anhelar aplicar la ley “Y amarás a tu amigo como a ti mismo” (Levítico 19:18). Si está de acuerdo con esto, significa que se ha convertido en judío, en una persona que anhela unidad y unificación para adherirse con el Creador.

El término “Ivri” (hebreo) se deriva de la palabra, “L’Over” (pasar), pasar del principio de la existencia egoísta a la existencia altruista. Esta es la base de nuestro pueblo, un grupo que aceptó el principio: “Y amarás a tu amigo como a ti mismo”. Tan pronto como se acepta este principio, se convierte en judío y los demás, no.
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De Kabtv “Noticias con Michael Laitman” 22/may/17

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El calendario judío

Religiones, ideas, reglamentos de las fiestas, la creación del calendario, etc. todo viene del pueblo de Israel, que una vez dejó Babilonia.

El calendario judío, que ha existido por casi 6,000 años, nunca falla, porque es con base en la rotación del sol, la luna y la tierra. Por lo tanto, la fecha de cualquier fiesta se puede definir con miles de años de antelación.

Es un calendario muy complejo porque cada cuarto año hay un año bisiesto, cada siete años un Shmita (año sabático), cada 49 o 50 años un Yovel (jubileo) y más. Sus cálculos están ligados tanto al sol como a la luna.

La base del calendario cristiano es sólo la rotación del sol, del islámico, la rotación de la luna, por eso sus fechas son diferentes. El calendario judío, sin embargo, se basa en la línea media, entre la luna y el sol, por lo tanto no cambia.

Hay un calendario muy preciso, compilado desde el siglo IV antes de la era común, para los 2,000 años de exilio que siguieron. Indica grados, minutos y segundos angulares. Actualmente se puede encontrar en Internet.

La necesidad de tal calendario tuvo su base en la necesidad de los judíos de saber cuándo bendecir el mes, el Shabat y otros. Por lo tanto, determinaron sin ambigüedad qué día de la semana sería, digamos, dentro de 273 años, cuatro meses y un cierto número de días, la duración del día y de la noche, la hora del amanecer y del atardecer, etc.

Tenían comprensión precisa de la mecánica del firmamento. Es muy interesante. Cuando vi por primera vez el libro que describe este calendario, me sorprendió. Presenta una variedad de cartas astronómicas compiladas hace 24 siglos.
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De Kabtv “Secretos del Libro Eterno” 12/oct/16

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La mujer maravilla, parte 3

Pregunta: La película Mujer maravilla en la que una actriz israelí salva a la humanidad despierta pensamientos sobre la corrección del mundo, acerca de que los judíos que deben ser Luz para las naciones.  La gente entiende que esta corrección es necesaria, pero ¿cómo la aplicamos?

Respuesta: En primer lugar, la nación de Israel debe lograr su propia corrección.  Estamos conectados con toda la humanidad y por eso, al corregirnos, pasamos este despertar, esta aspiración de corrección, a los demás. Los cabalistas están obligados a enseñar a la nación de Israel la metodología de esta nueva unificación, este método de corrección, lograr amor a los demás. No debemos prestar atención a los que hablan en contra de la Cabalá, porque están obstruyendo la unión de la gente, simplemente, están cometiendo un crimen. Más tarde, el ejemplo de unidad debe ser demostrado al mundo entero.

Si la nación de Israel, que es la más egoísta, puede corregirse y demostrar a los demás cómo pasar del odio al amor, de la separación a la unidad, servirá de ejemplo y dará fuerza al mundo. El mundo seguirá a los judíos hacia la unidad.

Además, las naciones del mundo ayudarán a los judíos en esta corrección, como fue escrito por el profeta Isaías, “las naciones del mundo elevarán a la nación de Israel sobre sus hombros y la llevarán al templo en Jerusalén”.

Pregunta: La heroína de la película salva al mundo de personas malvadas y fuerzas externas; usted habla de la necesidad de que nosotros mismos nos salvarnos de nuestro propio egoísmo?

Respuesta: El egoísmo es el único mal. No tenemos otros enemigos. Toda la naturaleza del hombre es mala desde el nacimiento. No hay nada en la creación, excepto el principio maligno. Y esto es exactamente lo que necesitamos corregir. Si Israel se corrige, todo el mundo será corregido.

Egoísmo es mi deseo de fundar mi éxito en el fracaso de otros. Es un deseo totalmente natural para el hombre, porque es inherente a nuestra naturaleza. Pero debemos elevarnos por encima de esta naturaleza para otorgar a otros, preocuparnos por su bienestar, en lugar del nuestro. La persona que está dispuesta a hacer esta corrección dentro de sí, es llamada super-heroe.

Supera su egoísmo, su naturaleza inherente y por eso, es llamado super-humano. Al hacerlo, corrige al mundo entero, un mundo que está en tan mala forma, sólo como resultado del egoísmo humano, porque proyectamos nuestras relaciones negativas sobre toda la naturaleza.
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De Kabtv “Una Nueva Vida #865,” 8/jun/17

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La mujer maravilla, parte 2

La película Mujer maravilla en la que el personaje principal, que salva a la humanidad, es una actriz israelí, causó una gran ola de entusiasmo y orgullo en Israel.

Pero me da tristeza ver que nuestra gente, como niño pequeño, aún espera un buen mago que venga y arregle nuestra vida, en vez de arreglarla nosotros mismos.

¿Es posible que con indiferencia, pereza y confrontación, desgarrando a la sociedad israelí, aún esperemos a un mago? Nosotros mismos debemos cambiar ¿hay alguien que puede venir de fuera y cambie nuestra naturaleza malvada?

Pregunta: La película nos anima a amarnos, pero ¿alguien sabe cómo hacerlo?

Respuesta: Hay un método que enseña exactamente cómo ir del odio al amor; Se le llama ‘la sabiduría de la Cabalá’. Por eso, la Cabalá se revela ahora. Los cabalistas de todas las generaciones hablaron de este tiempo y debemos tomar esta técnica y estudiarla para que todos podamos llegar al nivel de ‘superhombre’.

Pregunta: ¿Por qué es tan difícil amar?

Respuesta: No es fácil porque nuestra naturaleza es egoísmo puro y nos hace maltratar a los demás. El egoísmo no se relaciona con el hecho de que quiero comer, beber y dormir más, estar al sol en la playa y nadar en el mar.

El egoísmo humano es el deseo de estar mejor a expensas de los demás, nuestra actitud malvada hacia la naturaleza inanimada, vegetal y animal y, lo peor, hacia otros.

El egoísmo es cuando disfruto, no de mis propios logros, sino de menospreciar a los demás; es decir, no sólo cuido mi propio bien, también deseo el mal a otros. Incluso si no quiero dañarlos directamente, mido mi éxito sólo en relación con otros.

Cuando veo a la gente de Israel, veo un pueblo que tuvo la oportunidad de construir un nuevo estado y una nueva sociedad, pero que aún sigue siendo un ‘grupo de refugiados’. El país está dividido en muchas facciones y comunidades que se odian y se oponen entre sí.

Si esta situación sigue, el tiempo que se nos concede pronto se agotará y tendremos que abandonar esta tierra. De hecho, si los que viven aquí tuvieran oportunidad de abandonar Israel, muchos lo harían.

Es posible que la película sobre la mujer maravilla israelí despierte una esperanza oculta con respecto a Israel en las naciones del mundo. Entienden que los judíos son un pueblo especial. Los mayores antisemitas del mundo, como Hitler o Henry Ford, escribieron mucho sobre la misión del pueblo de Israel y acusaron a los judíos de no cumplir con la misión que se les asignó.

Por lo tanto, el mundo hace acusaciones serias a Israel, aunque no entiende su verdadera causa. Pero la sabiduría de la Cabalá lo explica con toda sinceridad: Israel está obligado a ser Luz para las naciones del mundo, es decir, a mostrar a todos cómo unirse y llegar a amar al prójimo como a sí mismos. Ese amor que el pueblo de Israel debe lograr para cada uno y así, dar ejemplo al mundo entero, para convertirse en Luz para las naciones del mundo.

Pero no cumplimos esta misión y por lo tanto, las naciones del mundo se levantan contra nosotros, deseando destruirnos. Esto está escrito en Introducción al libro del Zohar. Vale la pena leer lo que está escrito allí y entender que no tenemos otra salida, ni el pueblo de Israel ni el mundo -la única solución es que Israel cumpla su misión.

El pueblo de Israel debe ser el superhéroe que salva a la humanidad -el Mesías- Mashíaj, es decir, el poder que sacará (Moshej) a la humanidad de su naturaleza maligna y egoísta hacia el bien y el altruismo, del odio al amor.
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De Kabtv “Una nueva vida” 8/jun/17

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La mujer maravilla, parte 1

Pregunta: Las películas sobre superman siempre tienen gran éxito. Ahora Israel tiene una razón para estar orgulloso, en la película Mujer maravilla, de la que habla todo el mundo: una actriz israelí tiene el papel principal. Todo su papel en la película se dedica a salvar a la humanidad.

Los espectadores israelíes comentan: “El corazón se llena de orgullo cada vez que vemos a una mujer israelí hacer un acto heroico para salvar a la gente”.

Herb Keinon, columnista de The Jerusalem Post  escribió sobre “Lo maravillado de los israelíes al ver a la mujer maravilla.…

‘El pecho colectivo de la audiencia parecía hincharse al ver a una mujer israelí – que en la vida real, proclama con mucho orgullo, ser israelí…

“No hay tonos medios en esta historia, sólo blanco y negro… Son los buenos contra los malos. Y Gadot, y con ella, todos los israelíes en el cine, estaban clara e inequívocamente, del lado de los buenos”

Esto simboliza cómo el pequeño, con relación al gran mundo, pueblo de Israel, debe traer Luz a toda la humanidad ¿hay un significado más profundo en en hecho de que ahora es la mujer israelí la que salva al mundo, al menos en la película?

Respuesta: El problema es que es sólo en la película. Pues nosotros, el pueblo de Israel, realmente debemos ser Luz para las naciones del mundo y salvar a la humanidad del agujero profundo en el que está ahora, del egoísmo que nos está matando. Desafortunadamente, estamos dando mal ejemplo a la humanidad, el de cómo usar nuestro egoísmo hábilmente para tener más éxito, ganar y superar a todos.

No es casualidad que la humanidad nos odie, porque en lugar de ser Luz para las naciones del mundo, nos convertimos en oscuridad para ellas. Por lo tanto, cuando nos regocijamos por el estreno de esa película, debemos entender que realmente debemos ser esos superhéroes, que muestren a todos, cómo lograr una buena vida.

Una buena vida vendrá cuando nos elevemos por encima de nuestro deseo egoísta -el que nos mantiene en la esclavitud desde el nacimiento, al deseo de otorgar, de amar en lugar de odiar, de unidad en lugar de separación. Debemos dar al mundo entero ejemplo de cómo hacerlo. Y el mundo entero aprenderá de nosotros, aceptará este método y corregirá las relaciones entre la gente, entre los países y entre las naciones.

Ningún truco puede corregir el mundo, el mundo entero debe cambiar y la gente debe cambiar ¿cómo es posible salvar al hombre si no cambia? Entonces, ¿dónde está la salvación, en recibir un palacio en lugar de una casa pequeña?

La corrección sólo es posible con el cambio interno del hombre, de su relación con los demás. Así convertiremos el infierno en un cielo donde habrá amor en lugar de odio y, otorgamiento en lugar de recepción. De esta manera, realmente lograremos un mundo amable. La sabiduría de la Cabalá nos obliga a cumplir esta misión.

No tiene sentido esperar a que algún superhéroe venga y nos salve; no sucederá, esto incluye al Mesías. Después de todo, el Mesías, Mashíaj, es una fuerza que nos saca (Moshej) de nuestro egoísmo, hacia otorgamiento, amor y conexión. Gracias a esto, revelamos nuestros nuevos órganos sensoriales y comenzamos a ver un mundo más amplio.

El pueblo de Israel debe conducir a la humanidad, exactamente a esto, dándole el método de corrección. Mientras no lo hagamos, todos nos odiarán. Esa hermosa película no nos ayudará. Creo que despierta sentimientos muy desagradables en las otras naciones.

Por un lado, subconscientemente esperan que traigamos la salvación a la humanidad y no lo estamos haciendo. Además, les mostramos una película de superhéroes, como si con burla, les manifestráramos que Israel puede traer corrección al mundo, pero por alguna razón no lo hace. Así que, no creo que esta película tenga un impacto positivo
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De Kabtv “Una nueva vida” 8/jun/17

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2,000 años antes de la creación del mundo

Mientras más nos alejamos de la Torá, en nuestra historia, más cerca está de nosotros.

¿Cómo se convirtió la Torá en libro?

“Y cuando Él deseó y pensó en crear el mundo y fue revelado en un deseo ante Él, Él vería la Torá y crearía el mundo” (El libro del Zohar, “Toledot“)

Sólo piensa en esto, el mundo ni siquiera existía, pero la Torá ya. No vio un libro cuando creó el mundo. No era el libro que se le dio al pueblo de Israel en el monte Sinaí.

La Torá es un programa de desarrollo integral, una guía completa para la creación. Es la matriz de la que todos somos parte. Es imposible superarla o huir de ella. Pero, en un determinado momento de crecimiento predeterminado por ella, lo sabremos. No sólo recibiremos información, sino que estaremos conscientes de dónde estamos y de lo que nos sucede.

Ocurre lo mismo con el niño pequeño que, después del primer año ‘inconsciente’, comienza a comprender que vive en un mundo vasto y que este mundo requiere su participación. En la evolución del hombre, llega el momento en que la matriz lo despierta de su olvido infantil. Se despide de su cuna y de la guardería, abre la puerta y sale de su casa.

En ese momento, todo cambia: el mundo adquiere volumen, sonido, colores y significado. Sucede que la vida es un camino con un objetivo eterno y podemos avanzar conscientemente, con nuestro libre albedrío, juntos. Así no sólo la matriz nos afecta, nosotros también influimos en la matriz.

Y, nos familiarizamos con el plan general y con la fuerza que nos maneja. Hace dos mil años, la humanidad alcanzó este nivel. Personas que se llamaban a sí mismas, cabalistas, descubrieron el único sistema de la realidad y comenzaron a estudiar sus leyes, a conectarse con ella y a describirla.

Así, lograron la Torá, escribieron libros que reflejaban sus atributos y leyes y lo más importante, la dirección que nos muestra. Vieron la imagen general y entendieron su proceso, así como nosotros entendemos las fases generales del desarrollo del bebé.

“Antes de que el mundo fuera creado, la Torá había precedido al mundo por dos mil años” (El libro del Zohar, “Truma“).

En el punto culminante de la consecución del plan, toda una nación vivía consciente de sus leyes, en una realidad mucho más amplia que la nuestra. Pero un día todo desapareció. Cayó de su altura y la esperanza para el mundo se derrumbó. Y la Torá se convirtió en un simple libro, que nos dice cómo debemos vivir en la Tierra, un libro sagrado especial. Pero ya hemos olvidado la estructura de la creación, el método para ascender por encima de nosotros mismos, la herramienta para alcanzar la unidad en el mundo.

La puerta fue cerrada y volvimos a la guardería donde hemos vivido hasta hoy.

La ruptura de las frecuencias altas

Hay 54 Parashot (secciones) en la Torá, 613 mandamientos, 79,976 palabras, 304,805 letras. Se lee en sinagogas todo el año, según el Parasha semanal. Incluye la historia de la nación judía, de sus líderes, desde los antepasados hasta Moisés, la Torre de Babel, la tierra que el Creador mostró a Abraham, la vida en el desierto, la esclavitud en Egipto, el monte Sinaí que se agitó en llamas y humo …

Si leemos la Torá así, si la entendemos así, falta la parte principal y es un bulto vacío. Leerla así, es separarla de su raíz, proyectarla en una impresión en nuestra conciencia ordinaria y fijarla bajo el título de Sagradas Escrituras.

Así se transmite en la percepción egoísta del mundo y deja de ser el plan de nuestro desarrollo. No emociona; no es atractiva; no nos desarrolla; no revela nuevos mundos ni nos da el poder de revelarlos, en realidad nos calma y nos arrulla. Para algunos, puede ser una tradición; para otros, es una colección de leyes absolutas de nuestra existencia corpórea. En el pasado unió a la nación, pero ahora la divide, nos separa y nos pone en dos lados de la cerca.

No, no es la Torá, no es la fuerza que cambia al hombre, que nos saca del ego primitivo -que limita nuestra vida corpórea. En el pasado nos elevó y ahora se ha convertido en un medio de presionar a la gente, obligarla, exigirle y limitarla. La gente la aprende de memoria, verifica los hallazgos históricos y socava su base ideológica. Las religiones nacen de ella, místicos y cínicos se congregan bajo ella, los filósofos la citan y los científicos la estudian tratando de descifrar su código.

Es la más vendida, en todos los tiempos y naciones, desde hace mucho. Aquellos a quienes la Torá llama ‘amos’ la esquivan porque no quieren cruzar el umbral y dejar su ‘hogar’ por algo más grande.

“Gente pequeña y limitada pasa indiferente, llenándonos de drogas y sobre todo, manteniendo la droga de la vida fuera de nuestra vista… para sofocar la voz del Creador que nos llama desde lo más profundo del alma y llena todos los mundos” (Rav Kook).

Cuando llega la gran fiesta de la entrega de la Torá, la rechazamos una vez más y, de nuevo, nos quedamos con el libro. Aún siendo especial, aún siendo sagrado, es un libro y no el gran tejido de la creación en el que, nos guste o no, estamos unidos, es sólo un libro, no el mundo enorme y no el majestuoso sistema que nos rodea y que fue creado para nosotros.

La rechazamos, ¿por qué? Porque vive en otorgamiento y eso nos enseña.

Veneno en la punta de la hoja

“El principio más importante para lograr la Torá, es la unidad, como un hombre con un corazón” (Maor Va’Shemesh).

En el monte Sinaí se nos dio un enfoque común al sistema general y se nos permitió entrar conscientemente en contacto con él, estudiarlo, explorarlo e incorporarnos en él, en mente y sentimientos. El código de acceso es el amor a los demás, la interfase del software es la relación con otros, con base en el otorgamiento. La Torá pretende revelar el conglomerado de las fuerzas que operan en nosotros, nos afectan y nos permiten estar mutua y efectivamente conectados. Si usamos así la Torá, dejamos la guardería, crecemos y maduramos.

La transformación no es en nuestra fantasía ni en el siguiente mundo, es aquí y ahora, es ascender por encima del ego y por esta razón, es muy fácil para el hombre comprobar si recibe la Torá como sedante o como excusa. El criterio es simple: usamos la Torá, como tratamos a los otros, como medicina o como veneno.

A juzgar por la situación actual, nos encontramos suspendidos, divididos, aplastados, peleando y aceptando todo como inevitable. No es la fuerza positiva de la Torá lo que nos acompaña en el camino hacia la meta, sino la negatividad de nuestra propia esencia, a la que estamos acostumbrados, pero que es muy destructiva,

Mientras tanto, el mundo crece en pañales y alcanza situaciones en las que no podrá manejarse sin un maestro sabio. Sólo en teoría, el hombre puede evaluar con sobriedad la situación y lograr una conclusión correcta. En la práctica, nuestros deseos son más fuertes que nosotros e incluso, al borde del abismo, continuaremos con nuestros actos infantiles. Es nuestra naturaleza.

Los sabios usan la clara y amarga metáfora de ver al ángel de la muerte con una gota de veneno en la punta de la hoja de su espada y el hombre, ‘obediente’ abre su boca y la traga. Es porque no podemos hacer las cosas de otra manera. Incluso nuestra sabia nación ha caído en la trampa del ego y parece que una vez más está dispuesta a ir a la ‘aniquilación’, esto a juzgar por los conflictos en Israel y entre judíos en el extranjero. Para ellos, Israel se está convirtiendo en una responsabilidad pesada y  estarían felices de dejarla de una vez por todas.

Este resultado es inevitable, a menos que aceptemos la Torá, a menos que seamos responsables de los otros, a pesar de la montaña de dudas y odio que se cierne sobre nosotros. Aquí está nuestra libre albedrío, puesto que la Torá, a diferencia del ángel de la muerte, sólo funciona si la queremos, si la necesitamos, no sólo de palabra, sino de hecho, si la consideramos remedio contra nuestra división, la sabiduría de otorgamiento y de la correcta cooperación mutua con el sistema general.

Apresúrate a amar

Todos somos diferentes y vemos el mundo diferente. Esto es normal. La Torá no requiere que nadie abandone sus principios y creencias. No necesita compromisos socialistas artificiales. Nos eleva al nivel en el que sólo quedan los corazones y la conexión entre ellos. Así, todo se funde.

“Apresúrate a amar, porque el tiempo ha llegado” (Rabí Elazar Azikri)

Nadie tiene razón ni culpa. Todos nos encontramos ante nuestra montaña de odio, en algún momento, estaremos ante la necesidad de tomar una decisión común. Su esencia es el nacimiento del hombre, el nacimiento de una nueva sociedad, una nueva actitud mutua hacia la vida. Cuando lo anhelemos, el sistema nos ayudará, nos guiará y responderá nuestras preguntas. Pero si no lo hacemos, nos hará enfrentarnos a lo que se nos presenta en la punta de la hoja de la espada.

Por lo tanto, si la incógnita es, si recibiremos o no la Torá, la recibiremos. La siguiente pregunta es, si apresuramos el amor.
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