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Medium: “Día Mundial de la Salud Mental: ¿Cómo construir relaciones significativas y exitosas?”

Medium publicó mi nuevo artículo “Día Mundial de la Salud Mental: ¿Cómo construir relaciones significativas y exitosas?

Este Día Mundial de la Salud Mental, vale la pena enfatizar las relaciones humanas positivas, como medio para la buena salud mental. La enfermedad mental deriva del desequilibrio entre el cuerpo y la mente, causado por la desarmonía en la sociedad, que a la vez es provocada por el desequilibrio con la naturaleza. Al reparar nuestras conexiones sociales, nos dirigimos hacia el balance con la naturaleza y eso, afecta positivamente no sólo nuestra salud mental, sino también nuestro bienestar y salud general.

Las buenas relaciones humanas son el tesoro que hace que la vida valga la pena y sea gratificante. Esta es una verdad incuestionable, considerando que somos animales sociales. Pero cerca de la  mitad de todos los americanos sienten que no tienen relaciones significativas, que se encuentran, ya sea solos, excluidos o aislados. ¿Por qué es tan difícil alcanzar relaciones sólidas y satisfactorias? Es absolutamente factible. Sólo necesitamos aprender cómo hacerlo.   

Toda nuestra vida está basada en las relaciones

Si lo pensamos, toda nuestra vida está basada en las relaciones -en casa, en el trabajo, con los amigos, conocidos, en cualquier nivel, en cualquier campo. Todos queremos éxito en la vida, levantarnos por la mañana felices y satisfechos, pero vivimos en un mundo con desigualdad y conflictos, básicamente en todas las áreas en las que están involucrados los humanos.

Desde muy temprana edad aprendemos que no podemos decir lo que queremos, comportarnos como nos place, porque puede provocar una reacción negativa e incómoda en los demás; así que adoptamos ciertas reglas y códigos de conducta determinados por la sociedad para encajar en ella. Puede ayudarnos a avanzar en nuestra vida personal en cierta medida o a progresar en nuestras carreras, pero este marco no basta para construir relaciones significativas -un factor clave ligado a la felicidad y a la estabilidad emocional, según estudios científicos.  Por el contrario, vivimos bajo constante presión, lo cual tiene implicaciones masivas para nuestro bienestar.

El aislamiento social y la soledad son insanos

Las investigaciones revelan que el aislamiento social y la soledad están directamente asociados con problemas de salud y aumento del riesgo de muerte prematura hasta en un 29%, comparado con aquellos que tienen un ambiente de amistad y apoyo.  La falta de conocimiento sobre cómo relacionarnos unos con otros es un problema que vemos hoy en la era moderna. Antes, la gente estaba encasillada en clases y jerarquías. Arraigadas en esos límites, las relaciones eran simples y claras. Hoy han desaparecido esas diferencias entre las personas. En una realidad global, estamos rompiendo los límites en las religiones, creencias, profesiones y estratos socioeconómicos.

Esta nueva visión abierta, por un lado nos da la sensación de igualdad, pero por otro lado, es solamente una igualdad superficial y la gente está confundida. El mundo se ha convertido en un lugar global, con todos dependiendo unos de otros, pero cuanto más interdependientes, un odio mayor se revela.

Seguimos explotando a los demás en beneficio personal e intentamos imponer nuestros propios puntos de vista y decisiones egoístas. Este enfoque egocéntrico contradice el principio de una sociedad igualitaria donde cada persona es igualmente importante, aunque cada uno sea diferente.

¿Cuál es la base para las relaciones positivas?

La actitud de igualdad y de mutua aceptación es la base para todas las relaciones positivas. Debe establecerse un sistema de educación social para abrir nuestros ojos al profundo nivel de interdependencia que existe en todas las áreas de nuestras vidas, ampliando la necesidad indispensable de conexiones sociales positivas. Podemos empezar con pasos concretos para adquirir relaciones fuertes y sólidas.

Primero, es importante darse cuenta de que en este mundo estrechamente interdependiente, cada pieza es indispensable para completar la imagen completa de la realidad, como en un rompecabezas. Al afectarnos unos a otros, afectamos a todo el sistema, para bien o para mal. Cada persona es parte del sistema y eso influye directamente a cada persona. ¿Queremos beneficiarnos del hecho de tener buenas relaciones y un ambiente cálido? Ciertamente cada persona desea esa realidad para sí misma. Es entonces por nuestro propio interés el transformar nuestras acciones e intenciones, de egoísmo dañino, a cuidado y entendimientos mutuos.

La forma de alcanzar este objetivo, aunque no se trate de ciencia aeroespacial, todavía no es evidente para nosotros, porque no se nos ha enseñado cómo hacerlo. Sólo necesitamos usar las herramientas correctas de comunicación. El mejor instrumento para adquirir la sabiduría que nos permite desarrollar y fomentar relaciones significativas es a través de discusiones en  talleres de conexión, llamados también “mesas redondas” o “círculos de discusión”.

Al sentarnos en círculos como iguales, la comunicación con los demás -desde un enfoque positivo y de igualdad de tiempo para cada orador-, sin debatir o anular los puntos de vista de los demás, sólo compartiendo nuestros pensamientos y escuchando de forma genuina a los demás, sin interrumpir, gradualmente nos acerca unos a otros, encontrando un campo común y fértil para cosechar las buenas relaciones. Este método abre una fuente de soluciones a problemas que quizá consideremos sin solución.

El sentido de respeto mutuo y consideración crea una atmósfera de unidad, por encima de divisiones profundas, tan necesaria en el mundo de hoy, interconectado, pero tan desequilibrado.  Está en nuestra mano cambiar esta realidad, construir relaciones satisfactorias basadas en la unidad y el entendimiento mutuo; y al hacerlo así, disfrutamos de buena salud, como resultado de nuestras conexiones positivas.

Medium: ¿Por qué no nos importan miles de indonesios muertos?

Mi nuevo artículo publicado en Medium: ”¿Por qué no nos importan miles de indonesios muertos?

 

“De pronto vi dos cuerpos inertes, semienterrados en el lodo entre los escombros”, lloraba Edi Stivan mientras contaba ese terrible momento vivido al lado de su hogar en la ciudad de Palu. “Vi a mi padre aún abrazando a mi hermana; no paraba de llorar. Logré salvar a otras personas, pero no a mi familia”.

Varios días después del terrible temblor de 7.5 en la escala de Richter, ocurrido en la isla Sulawesi en Indonesia comienza a aclararse el impacto de la tragedia. El sismo produjo inmensas olas tsunami que devastaron amplias zonas de la isla. Más de 1300 personas fueron ya declaradas víctimas fatales y el número podría llegar a varios miles más.

Parecería que cuanto más sube el número de muertes, más aumenta la indiferencia en la conciencia mundial. Solo para dar un ejemplo, el temblor sucedido en Indonesia en el año 2004 y las olas tsunami que le precedieron, cobraron la vida de 230 mil víctimas.

El mundo entero se alistó para prestar ayuda entonces, pero de la actual tragedia prácticamente ni se habla en los medios. Sin embargo, el huracán “Florence” que hace un par de semanas abatió las costas de Carolina del Sur en Estados Unidos, dejando “apenas” seis víctimas, logró una cobertura periodística a nivel internacional.

A los lados de los caminos destruidos en Indonesia se ven carteles: “necesitamos comida”, y “necesitamos ayuda”. Equipos de salvamento internacionales no logran hacer su trabajo sin el equipamiento necesario y hay cientos de miles de habitantes heridos que necesitan tratamiento. Cientos de miles perdieron sus casas y en zonas vastas hay cientos de personas que se encuentran aún atrapadas bajo los escombros de los edificios caídos.

Las voces se han callado y las fuerzas de salvamento probablemente ya no llegarán a ellos.

El mundo, que solo hace un mes seguía con gran nerviosismo el rescate de un grupo de jóvenes de una cueva al norte de Tailandia, prefiere ocuparse del discurso de Trump y los premios Nobel.

Es un error creer que la influencia de Indonesia, que se encuentra por allí en el sureste de Asia, sea mínima.

Vivimos en un mundo global e integral y los diferentes desastres que nos abaten en las últimas décadas nos demuestran gradualmente la interdependencia que caracteriza el sistema global.

Países que se unen, supuestamente, en organizaciones internacionales, y su fin explícito es el bienestar del público general, de hecho, no promueven más que su propio bienestar particular.

La organización de comercio mundial, NATO, la organización de los países industriales (G8), las naciones del OCDE, la ONU, la UE e incluso el Internet, son solo algunos ejemplos de las redes de conexiones que hemos formado, pero todos actúan en una conexión recíproca sólo en apariencia.

Como resultado de no sentir el hecho de que todos estamos embarcados en una sola barca, o si lo prefieren, todos nos estamos cocinando en una misma cacerola, no sentimos la tormenta que se avecina y puede hundirnos a todos juntos. La devastadora competencia entre nosotros, el egoísmo que caracteriza a la especie humana, evitan que sintamos que somos uno.

El ego, ese deseo de construirse sobre las ruinas de los demás, es la causa principal de nuestra incapacidad de cooperar y de nuestros fracasos en todos los aspectos de la vida.

Es el responsable de avivar el fuego del odio y de producir separación entre las naciones, dentro de las naciones e incluso en todos los sectores y partidos.

Pero la naturaleza se va desplegando en toda su potencia y medida, y el número de tragedias destructivas va aumentando cada año.

Su garra está activa también en Israel, tal como lo hemos sentido en los últimos meses con los temblores que se produjeron en nuestra zona, recordándonos que el peligro acecha y es real.

La naturaleza no conoce fronteras internacionales, no distingue entre ricos y pobres, no pasa por encima de nadie, solo nos muestra lo vulnerables que somos y que en definitiva no somos más que seres humanos.

La naturaleza, que actúa como una unidad integral y armónica, nos exige a los humanos obrar de forma similar a ella y nos demanda estar en un equilibrio mutuo.

Debemos comprender que todos somos uno, que no hay diferencia entre indonesio y americano, entre europeo y africano, entre un país desarrollado y otro del llamado del tercer mundo, entre erudito e ignorante.  

Todos somos una sola familia.

Todos vivimos en el planeta Tierra, como en una pequeña casa, en un sistema en el que todos estamos interconectados y somos interdependientes.

En relación a la perfección del sistema, todos somos iguales. No hay preferidos y todos somos tan importantes como los demás.

Podemos seguir ignorando la verdad hasta que nos obliguen a reconocer nuestra interdependencia y forzosamente llegar a considerarnos unos a los otros.

Es posible lograrlo de otra forma. Comprender y aceptar ya hoy la conducta del sistema verdadero que nos conecta y llevarlo a la práctica. Cuando sintamos y comprendamos la perfección del sistema, sabremos reconocer el valor y la importancia de cada individuo sobre la Tierra. Sabremos cómo formar una vida segura, buena y positiva para todos. Y seremos felices, todos juntos.

KabNET: ¿Desde cuándo la lactancia materna se ha convertido en moneda de cambio?

Mi nuevo artículo en: “Cuando la lactancia materna se convirtió en una moneda de cambio

Es y siempre ha sido la mejor comida para bebés. No hay controversia acerca del beneficio de la leche materna, pero su politización nos deja en qué pensar. The New York Times afirmó que, de manera infructuosa, el gobierno de EUA amenazó con aplicar medidas punitivas como recortes de ayuda militar y cuotas comerciales a las naciones que respaldaran una iniciativa para promover la lactancia materna, en favor de la industria de fórmulas infantiles que genera 70 mil millones de dólares. Esta acusación fue negada vehementemente por la administración actual. Más allá de los titulares sensacionalistas, el factor clave es que se ha vuelto a poner sobre la mesa un tema tan importante como lo es la salud de madres e hijos.

La leche materna es rica en nutrientes y tiene anticuerpos para combatir virus y bacterias, protege al bebé de infecciones y alergias, aumenta el sistema inmunológico, reduce la mortalidad infantil y ayuda a una pronta recuperación de las enfermedades comunes de la infancia. Un estudio de Harvard en 2016, estimó que cada año en EUA se podrían prevenir 3,340 muertes prematuras de madres y bebés, sólo con la lactancia adecuada. También disminuye en la madre el riesgo de cáncer de mama y ovarios y osteoporosis.

Además de los beneficios físicos y de lo que muestran los experimentos de laboratorio, la lactancia materna es una de las mejores formas de conectarse con el bebé. Y además, aparte de nutrición, da comodidad y es relajante. Amamantar libera oxitocina, que es la hormona responsable del comportamiento amoroso que nos hace sentir bien respecto a una persona.

“ Existe una conexión interna natural entre madre e hijo que permite que el desarrollo que inició en el útero sea positivo biológica e internamente. Esto pertenece a una capa interna de la naturaleza que nuestros estudios e instrumentos de investigación aún no pueden identificar.”

Si la lactancia se prolonga durante los dos primeros años de vida, permite el desarrollo adecuado del niño y las mamás tienen mayor sensibilidad materna más allá de los años de infancia, según un estudio de la asociación de psicología de EUA.

Más allá de estos hallazgos, también existe una conexión interna natural entre madre e hijo que permite que el desarrollo que inició en el útero sea positivo biológica e internamente. Esto pertenece a una capa interna de la naturaleza que nuestros estudios e instrumentos de investigación aún no pueden identificar.

Tomando en consideración el papel vital que juegan las madres en el desarrollo de cada persona, desde la más temprana edad, es lógico pensar que las madres que se queden en casa deban recibir todo el apoyo posible para criar a la siguiente generación.

Sin embargo, en la práctica, este no es el caso.

“Las mujeres que deciden cumplir su rol tradicional como madres y se quedan en casa, no reciben ni reconocimiento ni valor ni apoyo económico de la sociedad, como si criar una nueva generación no fuera la empresa más importante.”

En el mundo de hoy, la mayor parte de la carga recae sobre la madre, de la cual se espera que dé más importancia a su carrera que a su familia. Termina haciendo malabares con todas las tareas encomendadas y se siente cada vez más agotada e insatisfecha. El llamado avance de los derechos de la mujer para elegir, en la práctica es un oxímoron. Las mujeres que deciden cumplir su rol tradicional como madres y se quedan en casa, no reciben ni reconocimiento ni valor ni apoyo económico de la sociedad, como si criar una nueva generación no fuera la empresa más importante.

Así como la ciencia no ha podido crear un útero artificial que dé vida al embrión, el papel de la madre de nutrir y educar al niño es irremplazable. No podemos pretender ser más sabios que la naturaleza. Si realmente se quisiera fortalecer y fomentar la autonomía de la mujer, la sociedad debería crear las condiciones para una maternidad agradable.

“Las madres no deberían seguir siendo tratadas como ciudadanos de segunda clase. En cambio, deberían ser reconocidas como “dirigentes de la sociedad”: la fuerza dominante en la creación, las únicas que pueden dar a luz y nutrir a una nueva generación.”

En la mayoría de las sociedades, la mujer lucha por tener una vida equilibrada, considera el trabajo como una necesidad económica y no como liberación y progreso personal. La mujer queda atrapada en un enredo cada vez más estrecho de compromisos en el trabajo y en el hogar, con muy poca restitución en ningún nivel.

Actualmente, algunos gobiernos están pensando en dar un ingreso básico incondicional, suficiente para satisfacer las necesidades primarias de la persona. De ser implementado este programa, debería beneficiar en primer lugar a la mujer, particularmente a las madres que decidan abandonar el lugar de trabajo para criar a sus hijos.

Las madres no deberían seguir siendo tratadas como ciudadanos de segunda clase. En cambio, deberían ser reconocidas como “dirigentes de la sociedad”: la fuerza dominante en la creación, las únicas que pueden dar a luz y nutrir a una nueva generación. Hay que tener en cuenta que el mundo es nuestro techo, la humanidad es nuestro hogar y las mujeres son el pilar de esta estructura. La naturaleza nos muestra el mecanismo perfecto del cuerpo humano. Y la maternidad, en particular, tiene un papel crucial en el nacimiento de una nueva humanidad.

Breaking Israel News: “El más grande rol al que Natalie Portman y otros judíos en la industria del entretenimiento deberían aspirar”.

El portal más grande de Breaking Israel News publicó mi reciente artículo “El más grande rol al que Natalie Portman y otros judíos en la industria del entretenimiento deberían aspira

“Déjenme hablar por mí misma”, escribió la actriz Natalie Portman, al estar en el mero centro de la tormenta de los medios después que anunció que no llegará a Israel a recibir el premio “Génesis” por la suma de dos millones de dólares, el “Premio Nobel judío” que se entrega a “personas profesionales de todo el mundo, de reputación internacional, que han adquirido muchos logros, consideradas una figura ejemplar en su comunidad y puede inspirar a la generación más joven del pueblo judío de todo el mundo”. ¿Por qué se negó? “Debido a su incomodidad con los últimos eventos en Israel”, según ella. “Al igual que otros israelíes y judíos en el mundo, yo puedo criticar el liderazgo israelí sin querer boicotear a toda la nación”.

Con todo respeto a la esmerada actriz y sus opiniones, no es de ella ni sus opiniones que quiero hablar. Ni una palabra sobre Portman. Para mí es más importante superar los enojos y las acusaciones mutuas, por encima del debate estéril sobre la libertad de expresión que hace tiempo que perdió su carácter. Hablemos sobre la sociedad israelí.

Nosotros somos adictos a las noticias y nos alimentamos de cada chirrido, convertimos cada declaración marginal en una tormenta pública; disfrutamos con la atmósfera separatista y la pestilente disputa egoísta que nos domina, en vez del aire diáfano que podemos crear en virtud de la conexión entre nosotros.

En el pasado distante, los actores eran personas degradadas a los ojos del público, esclavos cuyo trabajo era entretener a los más importantes. En la antigua Roma, por ejemplo, los artistas del juego no recibían los mismos derechos políticos y civiles que los demás ciudadanos romanos, porque tenían un estatus social más bajo. Por su capacidad de vestirse en otras figuras, decían que son personas sin alma, personalidades sin identidad.

Desde el principio de la década de 1920, cuando el cine de Hollywood irrumpió en la conciencia pública y Hollywood se convirtió en una línea de producción de estrellas que arroja miles de millones en su bolsillo, los actores se hicieron famosos, una herramienta para la próspera industria del cine, su opinión se convirtió en sagrada.

Cada pensamiento, que también está bien filmado y servido por mano de un maestro, se sitúa en la cima del mundo. ¿Por qué consideran su opinión? Porque es una industria de dinero y de honor bien aceitada. Un verdadero espectáculo, y ¿cómo montan los actores la ola de publicidad y mantienen su imagen? Se suben a otra ola de medios que es controvertida, generalmente política. Votan a favor o en contra de un liderazgo u otro, y generan atención en los medios, produciendo muy buenas relaciones públicas.

Debido a que todo está previsto de antemano, no encuentro sentido profundizar en la tormenta de Portman, o escuchar la polémica y sus puntos de vista opuestos. Pero lo que sí esperaría de los actores y entretenedores, representantes del pueblo judío en el campo internacional de la imagen, es actuar el  personaje judío enraizado -demostrar unidad, ser un ejemplo de actitud reflexiva y amorosa hacia los demás, ser un símbolo del alma de nuestro verdadero judaísmo: “Ama a tu prójimo como a ti mismo” . Y no solo de los representantes del mundo espero esta inspiración, sino también de nosotros, quienes vivimos en Israel.

Por ejemplo ,la historia de la patria representada en el acto de las antorchas en el monte Herzl, una exhibición espectacular que incluyó la escena en el Monte Sinaí , donde nos convertimos en un pueblo y recibimos la Torá, a través de la larga caminata en el desierto y la vida en la tierra de Israel, y finalmente el éxito deslumbrante y creativo en todos los aspectos de la vida: seguridad, agricultura, economía y especialmente la alta tecnología- todos estos son dignos de alabanza y lágrimas y por la gloria del Estado de Israel. Pero junto al pasado me centraría en el futuro.

Mostrándonos a nosotros y al mundo que nuestro logro como judíos que celebran el derecho de existencia en el Estado de Israel en la Tierra de Israel es signo de un nuevo comienzo. Una verdadera oportunidad para los judíos de mostrar a la humanidad cómo es posible conectarse alrededor de la idea de unidad y descubrimiento de la fuerza suprema, el adhesivo que une entre los seres humanos por encima de los conflictos y diferencias.

Los festejos del pasado, los problemas y el dolor que pasamos son para el consuelo y no para la corrección. Aquí está mi lugar  para hacer una llamativa de adoptar el camino que nos enseña la sabiduría de la Cabalá, el método para la unificación por sobre las diferencias naturales entre nosotros. Al hacerlo, cumpliremos nuestra misión como nación israelí. La unidad de Israel es la capacidad de ver la imágen completa y unida, la capacidad de agradecer al bien como el mundo, “luz de las naciones”, seremos apreciados y respetados por todas las naciones del mundo. Juguemos a ello o al menos empecemos a tratarlo.
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Noticias de Breaking Israel: “Por qué los cabalistas celebran el 70 aniversario de Israel”

El portal más grande de Breaking Israel News publicó mi nuevo artículo “Por qué los cabalistas celebran el 70 aniversario de Israel

“De las tinieblas salió luz, y del ocultamiento salió y se reveló lo profundo. Lo uno salió de lo otro. Del bien salió el mal y de la misericordia salió la rigurosidad. Todo está incluido lo uno en lo otro: la inclinación al bien y la inclinación al mal, la derecha y la izquierda, Israel y el resto de las naciones, el blanco y el negro. Todo depende el uno del otro”.

-El Zóhar, Kedoshim, 7-8.

A la celebración de los 70 años de independencia de Israel, los cabalistas añaden un motivo adicional para celebrar: tras 2.000 años de exilio espiritual, en el Estado de Israel comienza a tomar forma un gran resurgimiento espiritual.

Oscuridad y luz, descensos y ascensos, exilio y gloria, todo ello es característico tanto del antiguo como del moderno pueblo de Israel. Hemos disfrutado de esplendorosos estados de unidad y amor fraternal en la época del Primer y Segundo Templo. Hemos padecido estados de amarga derrota en los que el odio infundado quebrantó nuestra unidad permitiendo que el Imperio Romano se aprovechara de nuestra desunión causando la destrucción del Templo.

En el exilio, aunque estábamos separados y dispersos por el mundo entero, hallamos la forma de prosperar y traer desarrollo a los países en los que nos establecimos, dejando nuestra huella en la educación, la economía, la ciencia, la tecnología, el derecho así como en la sociedad. Pero aun con todo ello, en el subconsciente de la humanidad existe una expectativa para que el pueblo de Israel traiga un tipo de prosperidad y crecimiento completamente diferente a la vertiente materialista que hemos proporcionado hasta ahora, y por eso hemos vivido atormentados con el persistente fenómeno del antisemitismo: desde la difamación y los libelos de sangre hasta los devastadores pogromos y el Holocausto.

Tras el horror absoluto que millones de nuestros antepasados ​​sufrieron con el Holocausto, el mundo se apiadó de nosotros apoyando la creación de nuestro nuevo hogar nacional: el Estado de Israel. Sin embargo, ni un solo día después de disfrutar nuestra independencia, ya estábamos inmersos de nuevo en una guerra para conservar lo que nos habían concedido.

Han pasado 70 años. Las guerras y la inestabilidad con cada nación colindante nos han impulsado a desarrollar un ejército bien equipado y la que ha sido calificada como la fuerza aérea más potente del mundo. La lucha por construir infraestructuras y desarrollar las exportaciones en una tierra que proporciona pocos recursos naturales ha catalizado nuestra transformación en una de las naciones tecnológicamente más avanzadas.

Ahora lo único que resta por hacer es reavivar el cada vez más escaso amor nacional, reactivar como nación nuestra esencia –inactiva durante 2.000 años­­­– y que despertemos a la unidad para alumbrar la luz que la humanidad instintivamente espera de nosotros.

Por lo tanto, estoy muy feliz de que en los 70 años de independencia de Israel se nos haya dado una oportunidad de oro para portar con orgullo la sabiduría de la verdad y difundirla. Después de 2.000 años de altibajos, luz y oscuridad, gloria y exilio, se ha alzado el velo que cubría la sabiduría de Israel –la sabiduría de la Cabalá– y ya hemos madurado como para comenzar a utilizarla y llevar a cabo nuestro verdadero papel en el mundo: implementar “amar a tu prójimo como a ti mismo” y “cada persona ayudará a su amigo” para convertirnos en “luz para las naciones”.

Al igual que sucede con la maduración de una fruta, nuestra cubierta externa se ha endurecido, pero la dulce parte de dentro permanece escondida en el interior. Ha llegado el momento de aprender a pelar esa piel y que la parte dulce e interna de Israel quede expuesta al mundo.

Cada año, pasar desde Yom HaZikaron –día en que rendimos homenaje a los soldados caídos y víctimas del terrorismo en Israel– al Día de la Independencia celebrando el establecimiento del Estado de Israel, es un símbolo de que solamente podemos experimentar una elevación después de una caída previa. El pueblo de Israel experimenta la oscuridad y la luz la una al lado de la otra. Y de esos estados combinados obtenemos lucidez. Nuestro recuerdo y nuestra independencia son como uno: por la mañana lloramos y por la noche nos regocijamos. “Y hubo tarde y hubo mañana: un día” (Génesis 1:5).

Primero en las noticias de Breaking Israel: “La verdadera fuerza y el don de Israel para el mundo es unidad”

Día Internacional de la Mujer 2018 – BlogActiv

BlogActiv: Dia Internacional de la Mujer 2018: Igualdad de género desde la perspectiva de la sabiduría de la Cabalá

Para empezar, la idea de comparar a hombres y mujeres es tan errónea como comparar manzanas y naranjas. La naturaleza diseñó a hombres y mujeres como criaturas diferentes, tanto biológica como psicológicamente. Del mismo modo que nuestros cuerpos trabajan de maneras muy diferentes, también pensamos, sentimos y percibimos el mundo de manera diferente.

Por lo tanto, el intento de equiparar a hombres y mujeres para que sean lo mismo es completamente antinatural. Al tratar de juzgar a hombres y mujeres con los mismos parámetros y equipararlos tanto como sea posible, es como si estuviéramos intentando “reparar” la naturaleza. Y la naturaleza no necesita ser reparada.

En lugar de tratar de recortar las diferencias entre hombres y mujeres, tenemos que aprender a aceptarlas. Deberíamos aspirar a la armonía, no a la igualdad. Es decir, tenemos que ampliar nuestra visión sobre la igualdad de género con un enfoque más holístico, y ver cómo son precisamente nuestras diferencias las que nos hacen capaces de complementarnos para crear armonía.

Toda la naturaleza funciona de tal modo que cualidades específicas y opuestas se entrelazan para generar la vida: positivo y negativo, contracción y expansión, calor y frío, flujo y reflujo, masculino y femenino. De hecho, creo que esto es algo que las mujeres entienden mucho mejor que los hombres, ya que generalmente son más sensibles a la naturaleza que ellos.

A nivel práctico, no estoy diciendo que hombres y mujeres no puedan desempeñar los mismos roles en la sociedad. Ejemplos como Margaret Thatcher o Angela Merkel demuestran que una mujer competente puede encontrarse en una posición tradicionalmente ocupada por un hombre. Sin embargo, situar a una mujer en una determinada posición solo para que haga que las cosas se vean más “iguales” es una insensatez y no le reportará ningún bien a la sociedad.

Por ejemplo, cuando se le pide a un comité directivo que se componga de una misma cantidad de hombres y mujeres en pro de la “igualdad”, es una percepción infantil de la igualdad que busca la corrección política en lugar de unos resultados óptimos. Un comité directivo podría tener una mayoría de hombres o una mayoría de mujeres, dependiendo de lo que el comité necesite lograr y de lo que cada persona pueda aportar, pero no para componer un retrato de la igualdad.

La sociedad occidental necesita más educación sobre cómo los distintos sistemas de la naturaleza logran la armonía cuando las diferencias se unen. Entonces, veremos que a lo que debemos aspirar en la sociedad es a la complementación mutua: resaltar las cualidades específicas de hombres y mujeres, y combinarlas para obtener lo mejor de ambos mundos.

Los invito a seguir nuestro curso gratuito de Cabalá para que puedan aprender ustedes mismos a descubrir sus cualidades únicas en beneficio de todos >> http://www.kabbalah.info/es/

Fórum en Davos: optimismo sin precedente

Optimismo sin precedente reina en el fórum económico en Davos. Líderes de negocios y políticos internacionales predicen crecimiento económico global y no predicen ningún peligro serio en 2018. El tema de este año es “Crear un futuro compartido en un mundo fracturado”.

Podemos entender el optimismo de los participantes. Hubo celebración en las calles: el año pasado cerca del 82% de la riqueza creada fue para el 1% de los  más ricos del planeta. Mientras ellos toman más del mundo y la economía sigue creciendo en su beneficio, el estándar de vida real de la mayoría, gradualmente va en declive.

En esencia, las élites discuten cómo desconectar y dividir al mundo. Así ven su futuro común. Sus heraldos prometen que serán dejadas  suficientes migajas para el resto, pero en realidad, vemos que no está sucediendo. Al contrario, el mundo fragmentado les conviene: ellos se unen y se vuelven más fuertes y ricos.

¿Qué se puede hacer? El egoísmo es incapaz de compartir lo que ha caído en sus manos. Como resultado, la reunión de egoístas sólo agrava la situación.

No hay de qué culparlos; no pueden actuar de otra manera. Es la naturaleza humana en acción. Si no queremos que nos lleve por un camino espinoso, debemos corregir el egoísmo en nosotros mismos y en todos. De otra manera, nos destruirá.
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Noticias de Breaking Israel: “La amenaza de las armas de inteligencia artificial y por qué deberíamos ser optimistas”

El portal más grande de Breaking Israel News publicó mi nuevo artículo: “La amenaza de las armas de inteligencia artificial y por qué deberíamos ser optimistas”


La visión distópica de un ataque masivo con armas de inteligencia artificial que aniquilan a la humanidad, puede ayudarnos a afinar el análisis de lo que necesita el mundo verdaderamente -la unidad- y nos muestra lo que puede ocurrir si no igualamos el progreso tecnológico con el progreso en la unificación social. El pueblo judío juega un papel esencial en este desafío.

La infinidad de formas en las que la humanidad ha imaginado un futuro distópico ha dado para muchos libros y películas. Sin embargo, el reciente cortometraje, Slaugherbots, es especial debido a que su visión es sustentada por Stuart Russell, profesor de la Universidad de Berkeley, en el que expresa su preocupación por las miles de investigaciones sobre inteligencia artificial: con algunos ajustes en nuestra tecnología actual, los enjambres de mortíferos pequeños drones inteligentes pueden hacerse realidad.

Por desgracia, creo que las armas inteligentes van a desarrollarse de la forma que vemos en este cortometraje, o incluso peor.

Sin embargo, veo un lado positivo en este desarrollo, y no porque me guste vislumbrar un futuro escenario de robots asesinos, sino más bien porque un potencial tan destructivo al alcance de nuestras manos, nos ayudará a refinar nuestra comprensión de lo que la humanidad realmente necesita: equiparar el progreso de la conciencia humana con el progreso tecnológico.

¿Qué tecnología es más sofisticada que la inteligencia artificial? ¿Qué energía es más potente que la energía nuclear?

Si hiciéramos progresar nuestra conciencia humana al menos en la misma medida que hacemos progresar nuestras tecnologías, no tendríamos que temer la creación de “Terminators” inteligentes capaces de aniquilarnos. Al contrario, avanzaríamos en la investigación y descubriríamos una tecnología más sofisticada que la inteligencia artificial, y una energía más poderosa que la energía nuclear:

* Esa energía es la fuente energética principal de la naturaleza, una fuerza que conecta y une todas las partes de la realidad;

* Y esa tecnología es un método que permite extraer y usar la principal fuente de energía en la naturaleza a través de nuestro potencial inherente para la conexión humana.

A diferencia de otras fuentes de energía que hemos descubierto a lo largo de la historia, esta solo puede ser descubierta y utilizada si se hace con “buenas intenciones”. En otras palabras, solo se vuelve accesible si intentamos aplicar su propiedad conectiva a nuestras actitudes y relaciones. Y el modo de aplicar esa propiedad conectiva, a través de muy diversos estados, es un antiguo método que se convirtió en el fundamento del pueblo judío.

Cómo los judíos superaron la amenaza “tecnológica” de la destrucción

No es por casualidad que tanta gente de origen judío esté hoy en día a la cabeza en el desarrollo de la alta tecnología, a pesar de que solo constituyen alrededor del 0,2% de la población mundial. Dentro de la población judía están latentes los genes informativos que se remontan a sus ancestros en tiempos de Abraham, cuando extrajeron la principal energía de la naturaleza: se conectaron por encima de sus egos en conflicto salvándose así de una posible destrucción.

El excesivo énfasis en el progreso tecnológico por encima de la unificación social es también lo que sucedió en tiempos de Abraham, cuando los babilonios quisieron construir una torre que llegara al cielo.

“[Los constructores de la torre solían] subir los ladrillos [para construir la torre] desde el este, y luego descendían por el oeste. Si un hombre caía y moría, no le daban ninguna importancia. Pero si caía un ladrillo, solían sentarse y lamentarse: ‘¡Ay de nosotros! ¿Cuándo llegará otro en su lugar?’ Abraham, hijo de Terah, pasó y vio cómo construían la ciudad. Él los maldijo y declaró: ‘Que el Señor se trague su lengua’”.

– Rabí Eliezer, Pirkey de Rabbi Eliezer (Capítulos de Rabí Eliezer)

Es más, al igual que nos ocurre hoy en día con el desarrollo de las armas inteligentes, los babilonios también se enfrentaron a una auténtica amenaza de destrucción masiva.

“[Los babilonios] querían hablar entre ellos pero no conocían la lengua del otro. ¿Qué hicieron? Cada uno tomó su espada y lucharon entre sí hasta la muerte. De hecho, allí fue masacrado medio mundo, y desde ahí se dispersaron por todo el mundo”.

– Rabí Eliezer, Pirkey de Rabí Eliezer (Capítulos de Rabí Eliezer)

Abraham vio que, a medida que los babilonios se iban obsesionando con “la Torre”, se alejaban de lo que era realmente importante en la vida: unas buenas conexiones humanas. Además, Abraham descubrió la causa de esta obsesión: el desproporcionado ego humano. También descubrió el propósito de este proceso: incitar la introspección y la decisión de que si no revisaban sus valores y priorizaban la unidad por encima de todo lo demás, entonces, la amenaza de destrucción llegaría a convertirse en una triste realidad.

Fue entonces cuando Abraham desarrolló un método para unirse por encima del creciente ego, un método que posteriormente sería conocido como la sabiduría de la Cabalá. Formó grupos que ponían en práctica el método, y estos empezaron a ser conocidos como “los judíos” (la palabra hebrea para “judío” [Yehudí] proviene de la palabra para “unido” [Yihudi] [Yaarot Devash, Parte 2, Drush 2] ]). En otras palabras, el pueblo judío eran babilonios, gente de todos los ámbitos de la vida y a la cabeza de su tiempo: gente que tenía la sensación interna de que algo no iba bien en el desarrollo de su sociedad. Y yendo en contra de la situación imperante en aquel entonces, trabajaron en su unidad. Gracias a ello, descubrieron la fuente de energía más potente y poderosa de la naturaleza, una fuerza de conexión ilimitada que une todas las partes de la realidad, una fuerza que los unió por encima de sus egos en conflicto y los salvó de la destrucción.

Los judíos ya hicieron esto antes, así que se espera vuelvan a hacerlo. Hasta que no lo hagan… habrá antisemitismo.

El interés en nuestros días por el progreso tecnológico puede compararse con la creencia babilonia de que construir una torre hasta los cielos les brindaría un contacto divino. No obstante, si el ego humano continúa sin ser tratado en este proceso, entonces, esta construcción está destinada a causar destrucción.

Ya lo experimentamos en la época de Abraham. Hemos visto un atroz ejemplo de ello en nuestros tiempos con la bomba atómica. Y ahora, gracias a las advertencias de los investigadores en inteligencia artificial, podemos prever la amenaza que suponen las armas inteligentes.

El ingenio de algunos de los babilonios que Abraham logró reconducir hacia esa unificación social que acabaría salvándolos, aún se encuentra en el pueblo judío de hoy. El pueblo judío, cuanto más invierta su ingenio y su capacidad conectiva en el progreso tecnológico en vez invertirlos en el desarrollo de la conexión humana, más problemas y amenazas acumulará.

Al final, una sensación inconsciente se irá instalando entre la gente de todo el mundo: la sensación de que los judíos son la causa de sus problemas y, en consecuencia, los delitos y amenazas antisemitas seguirán en aumento.

El pueblo judío tiene acceso al método para la conexión humana que puede abrir la fuente de energía conectiva de la naturaleza y ser utilizada para lograr la unidad por encima de las divisiones sociales. Existe, por lo tanto, una expectativa tácita sobre los judíos para que den prioridad a la conexión humana por encima de todo lo demás. Por eso, a pesar de las grandes innovaciones tecnológicas, científicas, médicas y culturales que el pueblo judío aporta al mundo, es como si el mundo ignorase esos logros y, en cambio, estuviera esperando que los judíos traigan al mundo aquello que nos hizo judíos en primer lugar: la unidad.

Abraham invitó a los babilonios a conectarse por encima de sus egos para salvarlos de la destrucción y garantizar el uso positivo de las construcciones que harían en el futuro, y eso mismo sucede también hoy: el método de la Cabalá está a nuestra disposición para que podamos conectar por encima de nuestro desbordante egoísmo; nos ofrece salvarnos de las potenciales amenazas de destrucción que se están volviendo una realidad muy cercana.

Por lo tanto, espero que tengamos en cuenta las advertencias de los investigadores de la inteligencia artificial, comencemos a dar importancia a la unificación social como la primera y más importante responsabilidad para nosotros mismos y para el mundo, y utilicemos el método al alcance de nuestra mano para asegurarnos de que cualquier futuro desarrollo tecnológico emerja solamente para fortalecer nuestros lazos sociales. Invito cordialmente a toda persona que tenga curiosidad acerca de este método a que lo explore con más profundidad en un curso de introducción.
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El fenómeno del Bitcoin

Llegará el día en que, en virtud de una nueva calidad de interconexión entre nosotros, emergerá una nueva “moneda”.

A continuación se presenta un gráfico de siete años que muestra la tasa de cambio BitcoinUSD, con un aumento sin precedentes en 2017 (Buy Bitcoin Worldwide).

Impresionante, ¿no?

Obviamente, no soy un analista de mercado ni un experto en criptomonedas. Sin embargo, Bitcoin no es solo un fenómeno financiero. Se basa en el intento de crear un tipo de valor universal completamente nuevo.

Parece que no hay nada que respalde la “moneda virtual”, excepto los algoritmos criptográficos. Sin embargo, no es cosa de risa. Después de todo, la criptografía está diseñada para proporcionar seguridad y confianza, que es valioso en sí. Es como si los creadores de la nueva moneda declararan: la naturaleza humana con su “equipaje” no tiene acceso a nuestro territorio.

El sistema financiero moderno no puede jactarse de tener esta característica; allí, el dinero es producido en bancos y es un factor de influencia política y económica de países y organizaciones específicos. En otras palabras, el dinero “viejo” sirve intereses muy específicos.

Por otro lado, ante nuestros ojos, está naciendo una nueva moneda extragubernamental y extrahistórica, que pretende convertirse en equivalente universal y absoluto e incluso sacar al oro de su posición inamovible.

Está naciendo porque la necesidad está madura. Después de todo, la globalización, que mucha gente critica, realmente es un fenómeno natural. Refleja el estado actual de la humanidad, que, tecnológicamente, ya se ha unido en un todo, pero, psicológicamente, aún no acepta este hecho.

Por eso aún no comprendemos cómo usar la criptomoneda, cómo integrarla en el sistema y cómo más tarde tendrá influencia en nosotros, los que la crearon. Sin embargo, eso no cambia su esencia: el mundo global exige un equivalente monetario global que no dependa de “circunstancias” ni de intereses locales y subjetivos.

Por otro lado, si tratamos esta novedad como en los viejos tiempos, con los medios tradicionales, perderá su “encanto”, su valor objetivo como lo ve el público. Sí, al principio del camino, Bitcoin se convirtió en un medio conveniente para los tratos en el mercado negro y encontró su camino hasta aquí, pero la “mafia financiera” completamente legal, le pondrá fin y encontrará una manera de asegurar su agarre en la nueva moneda.

¿Podrán los jugadores ilegales preservar la libertad de la criptomoneda? De una forma u otra, su futuro depende de eso. Hay posibilidades de que ocurra ya que gobiernos y bancos, también están conectados a la “mafia financiera”.

Sin embargo, si nos elevamos por encima del alboroto actual que rodea a Bitcoin, veremos cómo el egoísmo, a escala global, está construyendo gradualmente sistemas globales respectivos para sí mismo y de manera que no les añada ideales artificiales ni ideologías.

No hay ni “bueno” ni “malo” aquí, sólo negocios en forma pura. ¿qué diferencia hay si la confianza recíproca de las partes es proporcionada por cálculos computacionales virtuales? Por el contrario, eso lo hace aún mejor; habrá menos errores en los cálculos.

Resulta que estamos hablando de tendencias globales y, en su mayor parte, no tiene sentido resistirse a ellas.

Además, en el futuro desarrollaremos parámetros universales adicionales, pero de naturaleza social. Llegará el día en que, en virtud de una nueva calidad de interconexión entre nosotros, emergerá una nueva “moneda”: calificación social, expresada por un equivalente claro que cualquiera pueda entender.

Las personas también podrán acumularlo, pero no venderlo ni comprarlo. Es más probable que tenga una naturaleza comparativa a la vez que tenga un valor completamente real.

Después de todo, la sociedad, especialmente si es global, no puede basarse solo en el puro egoísmo. Por supuesto, es racional a su manera, pero cuando se lo deja a su suerte, conduce a un callejón sin salida. El aspecto social en el hombre y la sociedad debe tomar la ventaja sobre el autoenfoque para que el todo, no se deshaga en pedazos.

Estos son los paradigmas de un nuevo tiempo, cuya esencia no es una moneda única, sino nuevas relaciones entre las personas en un mundo unido y moderno.
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