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¿Qué camino tomar?

El deseo egoísta persigue constantemente el placer y no conoce fronteras, conduciéndose hacia la muerte. No hay manera de que sobreviva. Aún dentro de un justo completo, los grados, inanimado, vegetativo y animado, luchan y se acercan a la muerte.

Así es nuestra vida entera: Desde el mismo momento de nuestro nacimiento, comenzamos a movernos hacia la muerte. El deseo egoísta es incapaz de existir de otro modo, ya que se nutre de la muerte más que de la vida.

Sin embargo, podemos adquirir el deseo de otorgar. Está completamente separado de nuestro deseo egoísta de recibir y representa al alma que existe aparte de nuestro cuerpo, independientemente si el cuerpo está muerto, vivo o vuelto a nacer. Todos estos estados ocurren sólo en el nivel de este mundo, mientras que el alma vive en el espiritual, el Mundo Superior.

En otras palabras, ahora estamos en una transición hacia una absoluta nueva forma de existencia, que no está  asociada con la modalidad previa de vida. No podremos continuar basándonos en la educación, cultura o valores hasta ahora conocidos a menos que sean directamente necesarios para nuestras necesidades corporales esenciales. Los  llamados valores “humanos” dejarán de existir porque ya no encontraremos satisfacción en ellos. Y en el nivel animado en el que existimos como todos los animales lo hacen, no consumiremos más de lo necesario para la vida.

Por lo tanto, toda la vida de la humanidad cambiará radicalmente, y nadie nos forzará a ello. Más bien, todas estos llenados – ya sea moda, cine, medios de comunicación- no nos darán la sensación de vida. Será reducido al punto de lo que sea necesario para la existencia del cuerpo, y para todo lo demás buscaremos sólo en el nivel verdaderamente humano. Es un cambio cualitativo que nunca antes tuvo lugar.

(De la cuarta parte de la lección diaria de Cabalá el 30 de agosto 2010 sobre la Introducción al Libro, Panim Meirot uMasbirot)

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Pregunta: La mecánica del desarrollo del deseo en nuestro mundo es muy sencilla y hemos acumulado miles de años de experiencia. ¿Qué nuevo conocimiento ofrece la ciencia de la Cabalá con respecto al uso del deseo?

Respuesta: La Cabalá ofrece la intención ¡y no se necesita nada más! El Creador creó el deseo de recibir placer y Él lo hace evolucionar. Este deseo es egoísta obligándonos constantemente a perseguir todo aquello que le satisfaga. Esta conducta es característica de los niveles inanimado, vegetativo y animado. Pero en nuestro tiempo, después de milenios de crecimiento, al fin hemos evolucionado al nivel “humano”, (Adam), que es un estado muy distinto de existencia. El humano es independiente de la forma de existencia del inanimado, vegetativo y animado.

Para un ser humano, lo más importante es la intención, o la razón del por qué posee estos niveles inanimado, vegetativo y animado. ¿Por qué vive? Se pregunta sobre el propósito de la vida y cuando una persona se plantea esta pregunta, llega a la Cabalá. Esta es una inclinación totalmente novedosa en donde la persona no depende ya de la evolución anterior del deseo. Ya he evolucionado, ¿y ahora qué? Ahora frente a él se encuentra algo completamente nuevo, misterioso y desconocido.

La crisis humana de hoy en día es la crisis por la que pasa la formula de nuestro desarrollo anterior, ¡el cual ya no funciona más! Ha llegado a su fin el período anterior de evolución en donde las únicas fuerzas operativas eran la Luz y el deseo, el placer y el hambre. Ahora veo que existe el llenado y siento que lo necesito, pero no entiendo en qué forma los dos están conectados. 

Anteriormente su funcionamiento era muy sencillo: entre más grande mi deseo, mayor su llenado. Pero ahora a pesar de que mi deseo es enorme, tomó y disfruto lo que deseo un instante y después desaparece. Como resultado ya ni siquiera deseo perseguir el placer. Sin embargo, aún tengo que llenarme con algo y no tengo nada con que hacerlo. ¿Se dan cuenta del desastre que representa?

La humanidad no sabe qué hacer con esta situación que la conduce a las guerras, al crimen, a la brutalidad, al terrorismo porque en el momento que el hombre experimenta el vacío y el anhelo está dispuesto a hacer lo que sea para encontrar al menos un pequeño llenado, aunque no sea más que por un instante.

Estamos pasando por esta época de transición. El deseo egoísta ha completado su evolución en los planos inanimado, vegetativo y animado de la existencia. Ahora tiene que crecer como un “humano”, lo cual significa “semejante al Creador”. Esta es una fórmula absolutamente nueva que trabaja con el otorgamiento, lo inverso de todo lo que era antes.

No comprendemos esta acción y no sabemos en dónde adquirir la fuerza para lograrlo. No tenemos la mente, el deseo y el entorno. Sólo tenemos la ciencia de la Cabalá e incluso ella está disponible sólo para quienes ya la han descubierto. Es por eso que hacemos tan grandes esfuerzos de diseminación porque queremos acelerar la evolución y ofrecer un remedio antes de que se presente el siguiente golpe.

De otra forma, nadie sabrá qué hacer con su vida: ni los políticos, ni los sociólogos, los psicólogos o cualquier otro científico. La humanidad renunciará y estará de acuerdo con cualquier clase de existencia, esperando ocultar lo que realmente sucede y al menos continuar viviendo de alguna forma. 

(De la cuarta parte de la lección diaria de Cabalá el 30 de agoto 2010 sobre la Introducción al Libro, Panim Meirot uMasbirot.)

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Una tormenta de arena de nuestro egoísmo

Pregunta: Ud. está diciendo que el hecho de que yo use a mi vecino egoístamente en este momento,  causa una tormenta de arena en la India?

Respuesta: ¡Sí! Necesitamos entender que todos los problemas ocurren debido a la falta de conexión entre nosotros. Y esto no quiere decir que por alejarme de ustedes yo cause inmediatamente algún huracán de arena. Sin embargo, por estar en oposición a ustedes aporto disparidad en el balance de las fuerzas de la naturaleza.

Todas las fuerzas de la naturaleza existen en unidad, interconexión, balanceadas y en armonía universal. Esto es así, excepto para los seres humanos quienes con su creciente egoísmo y falta de voluntad para considerar a los demás, nos convierten en un elemento activo negativo que altera el equilibrio de todas las fuerzas (naturaleza inanimada, vegetal y  animada). La solución al problema es volvernos una parte integral de la naturaleza, como todas sus otras partes.

Revelamos que el mundo está en unidad y  en completa interconexión; existe como un sistema cerrado donde todo el mundo está conectado entre sí. Esto significa que estamos obligados a unirnos como ” un solo hombre con un solo corazón”.

Puedes objetar u oponerte a esto y decir que no somos capaces de ello. Sin embargo, está la ciencia de la Cabalá y utilizándola, despertamos  la fuerza de unificación. La Humanidad inevitablemente alcanzará está conclusión y ahora mismo estamos próximos a ella. Si ya hemos entrado en este periodo, de ahora en adelante todo sucederá muy rápidamente.

(De la cuarta parte de la Lección de Cabalá Diaria del 10 de agosto 2010, sobre, Una Lección sobre Eventos Actuales.)

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Pregunta: La Cabalá dice que la razón de todos los problemas del mundo radica en el deseo egoísta del hombre pero, ¿cuál es la conexión entre el calor extremo en Moscú, o la crisis ecológica y mi yo egoísta?

Respuesta: Estamos todos dentro de un sistema cerrado, o esfera, llamado “el Creador” donde todas las partes están conectadas a través del otorgamiento mutuo. Ésa es la ley de la existencia de todo el sistema, así como la de cada una de sus partes. Podemos ver esto en diversos ejemplos: el cuerpo humano, el ecosistema, etc. Existo dentro de este sistema de la misma manera que un embrión existe dentro del útero de una madre y, me siento bien en la medida en que estoy conectado y soy equivalente al sistema, es decir, al otorgar. Y viceversa: En la medida en que soy opuesto al sistema y tengo cualidades diferentes, me siento mal.

La proximidad y la separación no se definen por la distancia, sino por la equivalencia de forma. Si tengo un deseo egoísta pequeño entonces, aun siendo diferente al sistema, voy a sentir que los problemas son pequeños pero, si aumenta mi deseo, entonces también lo hace mi sensación de incomodidad.

Puesto que el deseo egoísta del hombre se desarrolla constantemente, su oposición al sistema de la Naturaleza, el Creador, también aumenta y, por lo tanto, es inevitable que el hombre se sienta peor. Esto continuará hasta que empiece a entender cuál es la razón de sus sufrimientos y  problemas.

Voy a recibir golpes del destino por todos los lados hasta que entienda que estoy ante algo sistemático y no accidental. ¡Los problemas con la ecología no son accidentales!  No puedo seguir ignorándolo. Problemas similares van a tener lugar en todo el mundo y en todas sus formas. Sacudirán a las personas y les harán parar y reflexionar sobre lo siguiente: “Al parecer, debe haber una razón para esto…”

Según crece el deseo, uno va sintiendo más sufrimiento y, por consiguiente, va creando estrategias mentales para evitar dicho sufrimiento. La persona se vuelve más inteligente y astuta. Aprende a enlazar las causas y sus consecuencias e, inevitablemente, comienza a preguntarse: “¿Por qué sucede esto? ¿De dónde vienen  todos nuestros problemas?” Por lo general, la gente pregunta, “¿Qué hice para merecer todo esto?”. Ésa es ya una pregunta inconsciente sobre el origen de lo que está pasando (la naturaleza, el Creador). 

La gente se dará cuenta de que lo que está operando aquí es la ley general del universo. Llámelo “Naturaleza” en lugar del Creador, de cualquier forma, dicha ley  exige de nosotros que mantengamos un constante y consciente equilibrio con la naturaleza, lo que significa que debemos tener la misma cualidad de otorgamiento del universo entero ya que, todas las partes del universo existen en una conexión universal y una unidad integral.

Es por esto que, no hay otra opción sobre el asunto: La humanidad es un tumor canceroso ubicado en el interior de la naturaleza y, es obligado curarse. Finalmente, bajo la presión de todos los problemas, lo conseguiremos. Estamos ya muy cerca.

(De la cuarta parte de la lección diaria de Cabalá del 10 de agosto 2010, sobres temas de actualidad.)

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Placer espiritual

Pregunta: ¿Qué es el placer espiritual? ¿Es simplemente disfrutar intensamente o algo completamente diferente?

Respuesta: La única diferencia entre el placer corporal y el espiritual radica en qué deseos experimento: egoístas o altruistas. Mis deseos de recepción egoístas  son limitados. Gradualmente revelan su  propio vacío y así  soy forzado a buscar placer mayor. Como resultado, nunca estoy satisfecho. 

He tratado de llenarme con placer pero he fallado ya que el placer es un “más” y yo soy un “menos”. Cuando intento recibir placer, gano una satisfacción temporal que se asemeja a un “corto circuito”: rápidamente se disuelve y me deja vacío otra vez, pero ahora el sentimiento de vacío es doblemente grande. Se ha duplicado porque el placer que con tanto ahínco busqué se ha ido, formando la sensación de vacío adicional a la que ya sentía antes. Entonces lo que sigue, es sentir la duplicación de la pérdida. Como resultado, en nuestro mundo, evolucionamos de generación en generación, aumentando nuestro vacío egoísta. 

Sin embargo en nuestros días un nuevo problema aparece: el ego que una vez creció, dándome la sensación de vacío, detuvo su crecimiento. Lógicamente esto debió haberme hecho sentir contenido, pero siento que no tengo nada de donde obtener placer ahora. Este nuevo problema es peor que el anterior ya que no hay esperanza de llenado. Además de eso, siento que el egoísmo es integral, representando la suma de los siete mil millones de deseos egoístas individuales. Descubro que dependo de todos y todos dependen de mí. Por esta razón, no sé qué hacer con ello, lo que me conduce a la desesperación extrema.

 Durante este periodo, una persona encuentra consuelo en las drogas, postergando la crisis real  por un tiempo. Sin embargo esta “solución” caduca, termina, pues hace que la persona tome consciencia que este camino es falso ya que para desconectarse de la vida ha de estar de acuerdo con la muerte. ¡Pero la naturaleza no lo permite! Nos enfrentamos a la pregunta, “¿Y ahora que sigue?”, la respuesta es, transitando desde el “placer de recepción” al  “placer de otorgamiento”.

(De la cuarta parte de la lección de Cabalá diaria del 6 de agosto 2010 sobre, La enseñanza de la Cabalá y su esencia.)

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Pregunta: ¿Qué es la libertad y la libertad de qué? ¿Cómo lograrlo si, tanto el mundo  corporal como el espiritual se rigen por férreas leyes?

Respuesta: La única libertad que existe es la libertad de nuestro egoísmo. Quiero que la Luz Superior descienda, tome el control de mí y sustituya mi egoísmo. Percibo el poder del egoísmo o del altruismo sobre mí cuando es necesario: Es uno o el otro.

Sólo hay dos tipos de naturaleza: la naturaleza del inferior (recepción) y la naturaleza del superior (otorgamiento). Ambos han sido programados y funcionan de acuerdo a leyes invariables. La única acción libre que podemos tomar es ascender de una naturaleza (egoísta) a la otra (altruista). En otras palabras, podemos liberarnos del poder de las leyes del egoísmo (recepción) y pasar a la “jurisdicción” del otorgamiento.

 No seremos capaces de evaluar nuestra propia naturaleza inicial hasta adquirir la segunda naturaleza, la altruista. Actualmente estamos encerrados en una sola dimensión, y mientras permanezcamos en ella, no podremos comprender.

¡Mira con qué frecuencia nos equivocamos! Durante miles de años, nos hemos desarrollado dentro de nuestra naturaleza egoísta y todavía no lo sabemos. Esto es así porque estamos encerrados en su interior, por lo tanto, para entenderlo, necesitamos tener algo opuesto con lo que compararlo.

Si poseyéramos una naturaleza opuesta (la del otorgamiento), podríamos compararla con nuestro egoísmo y comprender lo que significa la recepción y el otorgamiento. Sin embargo, en nuestro mundo no existe nada más que el deseo de recibir. Hagamos lo que hagamos, lo realizamos únicamente para nuestro propio bien y beneficio. Por eso no podemos entender nuestras propias acciones ni cómo opera el mundo.

Vemos que la humanidad sigue cometiendo errores y no sabe qué dirección tomar.  Ahora que hemos llegado a la cumbre del egoísmo, queda evidente nuestra completa incapacidad para entender este mundo. Este hecho nos lleva a comprender que ninguno de nosotros tiene otra elección que no sea la de trascender nuestra naturaleza egoísta.

Por otra parte, con el fin de vivir con sencillez dentro de los límites de nuestro egoísmo, debemos dar un paso fuera de él y estudiarlo desde arriba. Es imposible aprender acerca de un objeto si nos encontramos dentro de sus límites. Tenemos que estar por encima de él para poder estudiarlo. Sólo si salimos de nosotros, elevándonos, podemos aprender lo que somos y cuál es la forma correcta de vivir, al menos, en este mundo. La  actual crisis global nos está empujando a ello.

(De la primera parte de la lección diaria de Cabalá  correspondiente al 25 junio 2010 Shamati 99) 

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Una pregunta que recibí: Existen sistemas de Internet donde uno descarga la información que necesita. ¿Tal vez es así como deberíamos atraer la atención sobre el método de corrección?

Mi respuesta: Digamos que una persona visita nuestro sitio y descarga información. ¿Y qué? ¡Queremos que visite el sitio en aras de la comunicación! Evidentemente, podemos mostrar información sobre la necesidad de comunicarse entre sí. Pero, ¿qué pasará después? Supongamos que hemos facilitado a nuestro usuario información adicional acerca de lo que enseñamos en las clases. ¿Y ahora qué?

¿Cuál es la mejor manera de proporcionar a las personas información acerca de la Cabalá? Tenemos que involucrarlos en el sistema y darles el ejemplo de la necesidad y la posibilidad de comunicarnos. La gente debe ver que nuestra forma de resolver los problemas mundanos se basa en hacer las conexiones correctas entre nosotros. Tenemos que mostrar a nuestros usuarios que activamos la confianza, seguridad y amor en nuestras vidas; tienen que ver de qué forma avanzamos y encontrar nuevas propiedades dentro de nosotros mismos que permitan a nuestra percepción, además, dar lugar a una nueva dimensión, hasta el nivel de detección del Creador.

¿Dónde se encuentran estas propiedades? Solamente dentro de la correcta comunicación entre nosotros.

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En el principio Dios creó la Comunidad

thumbs_Laitman_736[1]La historia de la creación de Adán muestra su creación y posterior división y multiplicación. Los biólogos sostienen que la existencia sostenible de la biosfera es posible sólo si los ciclos biogeoquímicos son sistemas cerrados. De lo contrario, los seres vivos consumirán, rápidamente, todos los recursos y se intoxicarán con los subproductos de sus actividades vitales.

Sin embargo, para que los ciclos puedan ser sistemas cerrados, debe haber una comunidad de microorganismos, de diferentes especies, que compartan funciones biogeoquímicas entre ellos. Algunos microorganismos utilizan los recursos del entorno y lo nutren a su vez con productos de su actividad vital, mientras que otros utilizan estos productos y después los devuelven en forma de productos de desecho; de esta forma,  el recurso original vuelve de nuevo al medio ambiente. Ningún microorganismo puede cerrar el ciclo por sí mismo; gracias a ello se obtiene  una máquina  en perpetuo movimiento.

Esto es aún más evidente en la etapa química  de la pre-vida. No hay ni una sola molécula orgánica que  pueda auto-replicarse, permanentemente, y mantener la homeostasis en el medio ambiente. Sólo los organismos complejos, es decir, aquellos que constan de un gran número de moléculas diferentes que han establecido “la cooperación de beneficio mutuo” o simbiosis, son capaces de lograrlo.

Por lo tanto, es evidente que las primeras especies vivientes no constaron de un único organismo, sino de una comunidad polimorfa caracterizada por el intercambio activo de material genético. Diversidad, simbiosis, distribución de tareas e intercambio de información – en lugar de las cualidades que evolucionan de una sola molécula orgánica – son las cualidades de la vida primitiva en la Tierra. Hoy en día, es cada vez más evidente que la vida en la Tierra, desde su inicio, se mantuvo  gracias a una comunidad de especies microbianas, y no a una única especie.

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Un último recurso

thumbs_Laitman_107[1]La corrección comienza con la realización del mal; como está dicho: “He creado la mala inclinación y la Torá como un medio para su corrección.” Si el mal que el Creador creó a propósito no fuera revelado, ¿quién querría corregirse a sí mismo? La sensación del mal y del sufrimiento nos empuja a cambiar. Al principio, queremos cambiar todo en el exterior, queremos cambiar el mundo entero. Más tarde, asumimos que tenemos que cambiar nosotros mismos. Toda persona, nación, sociedad, y  nuestra civilización en su conjunto, tiene que pasar por este cambio.

La corrección no puede comenzar si no existe una necesidad de hacerlo. En otras palabras, necesito sentir que seré un miserable si no me corrijo. Es por esto que, tenemos que desarrollar y cultivar nuestro egoísmo, experimentar con él diversos golpes y problemas, tales como el vacío, la pérdida de esperanza, satisfacción, etc., y ver que somos completamente incapaces de cambiarlo. Buscamos diversas maneras de cambiar el mundo hasta que descubrimos que el mal  que existe en nosotros es el culpable de todo. Entonces, al parecer, por accidente,  descubrimos la Cabalá.

Sin embargo, alguien tenía que prepararlo para nosotros en forma de libros y sitios web, por culpa de nuestra naturaleza, confinada en el deseo de recibir y llenarse a sí misma, incapaz de contactar con el Mundo Superior y sentir, directamente, al Creador. Para poder conseguirlo, primero necesitamos métodos externos, es decir: un maestro y  libros.

Por lo general, este conocimiento se transmite de una persona a otra, a través de gente que ya ha adquirido la conexión con el mundo espiritual. Dicha conexión con el mundo espiritual tiene que estar ya presente en nuestro mundo. De lo contrario, siendo como somos, unos completos egoístas, nunca podríamos pensar en el mundo espiritual. Buscaríamos una manera de liberarnos del sufrimiento, sólo en el nivel de este mundo.

Por esta razón, es necesario hacer circular la sabiduría de la Cabalá. La gente que se siente vacía en este mundo, la sentirá como un método de plenitud absoluta. Después, las siguientes dos condiciones del principio de corrección se llevarán a cabo: 1) la gente se siente mal, y  2)  se les revelará que existe un método que pondrá las cosas bien. Poco a poco, la gente empezará a corregirse y  a  darse cuenta de cuál es el propósito de su creación.

Nuestra generación está todavía revelando la primera condición. La gente está buscando diferentes métodos y técnicas con el fin de poder llenarse. A veces, incluso recurren a las drogas y el alcohol pero, poco a poco, esto va pasando. Muy pronto, incluso el deseo de drogas,  violencia y fanatismo desaparecerá. La gente va a sentir y entender que no es capaz de llenar su vacío interior de esta manera.

El deseo de placer va cambiando. Se eleva al siguiente nivel y es imposible continuar como antes. La gente ya no puede encontrar consuelo en las drogas. Comienzan a buscar una solución más profunda. Pero, tenemos que desarrollarnos hasta que lleguemos a un estado en el que la gente no encuentre ninguna otra solución más que la sabiduría de la Cabalá.

Podemos acortar su búsqueda a través de la difusión de este método, para que todos comprendan con mayor rapidez que tenemos que revelar la Fuerza Superior que nos rige. Sólo esto puede ayudarnos.

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El nuevo sistema de educación

thumbs_Laitman_162[1]Recibí una pregunta: ¿Cómo puede ser que el fracaso de nuestro sistema de educación se deba a una falta de unidad entre las personas? No puedo verlo así.
Mi respuesta: Lo que las personas llaman “educación” da conocimiento, pero no promueve el desarrollo de un ser humano. Las escuelas no educan a los niños para ser humanos, sino solamente les proveen una cierta cantidad de conocimiento en física, química, y etc.
La sociedad se refiere al sistema de educación como un desarrollo, pero de hecho, no cumple su trabajo. Queda claro por los resultados así como por los temas de estudio. ¿Cuántas lecciones y discusiones en clase están dirigidas a desarrollar un ser humano? ¿A alguien le importa esto? Los programas de las escuelas están repletos de física, química, lectura y escritura, y más tarde nos preguntamos por qué tenemos tales dificultades con nuestros niños.
Las escuelas producen robots entrenados para trabajar en varias empresas. La tarea de la escuela es preparar al trabajador (ingeniero y otras cosas) para una posición dentro de los “conductos” de la industria. La dirección educativa no está interesada en el tipo de persona en que uno se convierte o cómo vivirá. Esto es porque el sistema de educación no tiene nada que ver con el sistema de madurar a una persona.
El sistema de educación nunca ha estado enfocado en educar a un ser humano. Se formó durante la Revolución Industrial con el objetivo de convertir campesinos en trabajadores industriales. La escuela como la vemos hoy fue inventada entonces con el propósito de enseñarle a personas que trabajaban la tierra y criaban ganado a leer y escribir para que pudieran trabajar con máquinas, entender leyes básicas de física y química, y seguir instrucciones. Tales fueron los cimientos de la escuela moderna y así continúa hasta hoy.
Hoy debemos movernos hacia el “verdadero” sistema de educación, y esto es algo totalmente nuevo. No está definido por cuántas clases de matemáticas o física ha tomado una persona, sino por cuán humana se vuelve una persona. Un humano es uno que está conectado todos los demás. Sólo esta conexión le permite a una persona ser llamado ser humano, no la cantidad de conocimiento obtenido.
Si una persona continúa teniendo éxito sólo en ganar conocimiento, sólo le ayudará en el diseño de más armas mortales porque una persona sólo estará añadiéndole el conocimiento recibido en la escuela a un ego no corregido. Una persona aprende cómo usar a otros con esta información recientemente adquirida; esto define su éxito en la vida. Una educación determina sólo qué profesión uno escoge y cuánto paga. ¿Eso es educación?
Si las personas ven que hay un nuevo sistema que ofrece verdadera educación a sus hijos, responderán inmediatamente porque el problema de la educación es obvio para todos. Hoy día las personas ni siquiera quieren tener hijos porque no tienen nada que darles. Preferirían no traerlos a este mundo de sufrimiento y dolor.

Por lo tanto, debemos mostrarles a las personas que todos los problemas en la sociedad y sus vidas personales son causados solamente por la falta de conexión entre nosotros. Podemos llegar a esa conexión sólo a través del camino de la Luz.

(Extracto de la cuarta parte de la lección diaria de Cabalá del 28 de junio 2010, Introducción al Libro Panim Meirot uMasbirot).

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