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“¿Cómo piensa que la pandemia podría cambiar permanentemente la vida en Estados Unidos? (Quora)

Michael Laitman, en Quora: “¿Cómo piensa que la pandemia podría cambiar permanentemente la vida en Estados Unidos?

Considerando que nuestros valores, deseos, comportamiento, ansiedades y respuestas son altamente influidas por la sociedad que nos rodea, no hay duda de que el coronavirus y el cambio que trae al mundo impacta significativamente nuestra vida. 

Al principio del brote, la mayoría pensaron que era un fenómeno temporal, que nuestra vida volvería a lo “normal” muy pronto. Hoy, sin embargo, ya vemos que va a estar con nosotros por mucho más tiempo y que están por surgir cambios permanentes. 

¿Cuáles serán esos cambios permanentes? 

La pandemia nos hizo reevaluar lo que es y no es esencial en nuestra vida. Hoy, incluso si tenemos el “privilegio” en nuestras áreas de aún poder ir a restaurantes, bares, gimnasios y abordar aviones, muchos lo piensan dos veces antes de hacerlo. 

Para empezar, el periodo de confinamiento por el que pasamos calmó nuestros hábitos de consumo. 

Además, la incertidumbre económica de si habrá otro confinamiento hace que se reconside en qué se gasta el dinero. 

Es como si el coronavirus nos hiciera bajarnos de la rueda de hámster materialista en la que estábamos corriendo antes del brote y comenzamos a caminar por nuestra vida a un ritmo mucho más lento. 

Acabamos de descubrir interdependencia y confianza mutuas, para mantener nuestra salud, pues dependemos el uno del otro para sostener ciertas condiciones destinadas a disminuir nuestras probabilidades de contagiarnos del virus. 

Mientras más tiempo el coronavirus afecta nuestra vida, más nos damos cuenta de que un cambio permanente está muy cerca: cambiar de usarnos uno a otro y a la ecología por ganancia personal y éxito individual, hacia una vida más equilibrada, estar más cerca de nuestra casa, de nuestra familia y replantear nuestra influencia mutua en la sociedad. 

Si nos relacionamos con el coronavirus como con una lección de la naturaleza -una lección para volvernos más considerados y responsables con los otro, nos desharemos de nuestros impulsos de consumo excesivo, impulsos que nos distanciaban entre nosotros y de la naturaleza- y en su lugar enfocamos nuestras fuentes de placer, no en lo que la sociedad materialista promueve, sino en desarrollar conexiones positivas mutuas, le daríamos un buen uso a este periodo y experimentaríamos sus cambios permanentes de forma positiva. 

Sin embargo, si de forma obstinada intentamos aferrarnos a nuestros estilos de vida pre-coronavirus, experimentaremos más y más sufrimiento. Es decir, fracasaríamos en aprender de los indicios que la naturaleza nos da, de lo que necesitamos cambiar y la naturaleza tendrá que darnos una lección más dura para despertarnos, para que nos relacionemos de forma positiva con nuestra nueva y más estrecha interdependencia. 

“¿Qué debo hacer para sentir menos estrés? (Quora)

Michael Laitman, en Quora: “¿Qué debo hacer para sentir menos estrés?” 

La naturaleza humana es el deseo de disfruta, pero estamos en descanso cuando disfrutamos. 

El problema de hoy, que también es por lo que la tensión es cada vez mayor, es que nuestro deseo de disfrutar crece de una generación a otra, por eso necesitamos más y diferente tipo de placer para encontrar satisfacción. 

De la misma manera, dado que todo lo que deseamos es disfrutar más y más, estamos en una situación donde necesitamos compartir con otros y se vuelve cada vez más difícil disfrutar algo. 

Como tal, tenemos cada vez más estrés. 

Más aún, el estrés cada vez mayor coincide con más ataques al corazón, depresión y abuso de drogas. En otras palabras, más estrés es igual a mayor probabilidad de enfermedad. 

Puede parecer que el estrés influye directamente en la enfermedad, pero en realidad, el estrés es la principal causa de enfermedad. La enfermedad del cuerpo, en especial en órganos internos como corazón y pulmones, puede ser rastreada hasta asociarla el estrés. 

El estrés nos sigue toda nuestra vida, desde el momento que abandonamos los brazos de nuestra madre hasta el momento en que morimos. 

Los niños pequeños, experimentan estrés en el jardín de niños porque están en un lugar en el que no quieren estar. Antes de los días del sistema de escuela, los niños eran educados por su madre y abuela y más tarde seguir los pasos de las ocupaciones de su padre, manteniéndose dentro del círculo de la familia. 

Hoy, necesitamos cumplir con los estándares de la sociedad. Es decir, tenemos ejemplos de competencia fiera con el fin de buscar el máximo de riqueza y éxito y estamos bajo constante presión por mantener el paso de los estándares sociales. 

Las situaciones donde ambos padres trabajan todo el día y abandonan a sus hijos, es un lugar común. Esos niños son dejados en jardines de niños y escuelas, de mañana a tarde, todos los días, un entorno que en sí mismo, es muy estresante para ellos. 

Por naturaleza, los niños necesitan ser formados dentro de su familia o en un círculo más amplio que los niños sienten como su propia familia. En el momento en que los niños son extraídos del ambiente familiar y llevados al jardín de niños y escuelas, experimentan estrés debido a la sensación de inseguridad en su nuevo entorno. 

Para encontrar calma, seguridad y confianza, los niños intentan ser como sus compañeros, buscando “ocultarse” entre ellos. 

Tras la etapa inicial de encajar, cuando se sienten aceptados por sus compañeros, el deseo de disfrutar continúa presionándolos y haciendo que quieran sobresalir. 

Se balancean de un lado a otro, entre su estado cómodo donde encajan y su ambición de expresar su orgullo y poder. Mientras más grande el ego, más están dispuestos a salir de su zona de confort y buscar el riesgo. 

Esos dos polos de permanecer en su zona de confort contra el deseo de ser una figura prominente en la sociedad, quedan con nosotros toda nuestra vida y nos tienen bajo constante estrés. 

Además, las redes sociales y la influencia de los medios que continuamente nos bombardean con imágenes de éxito competitivo, materialista e individualista, es decir, en los que tener más éxito es percibido como ser más fuerte, más rápido o mejor que otros de muchas maneras, añaden inmenso estrés que sentimos, dado que se vuelve cada vez más difícil sobresalir en una sociedad así. Por eso, las tasas de depresión, ansiedad, soledad, abuso de drogas y suicidios crecen junto con las, cada vez mayores, tasas de estrés. 

Por lo tanto, entender la naturaleza del estrés y que es un aspecto integral de la sociedad en la que crecimos, podemos concluir que con el fin de sentirnos menos estresados a largo plazo, existe la necesidad de una solución no sólo en el nivel de “¿Qué debo hacer para sentirme menos estresado?” 

Una solución duradera y que abarque todos los aspectos para reducir el estrés requiere mejorar nuestra sensación de conexión en la sociedad, de manera que sintamos la sociedad como una gran familia. 

Esencialmente, el paradigma competitivo, egoísta, materialista e individualista en el que estamos, el cual valora al “individuo más fuerte, más grande, más rápido y más rico”, necesita invertirse, de manera que valoremos más la contribución a la sociedad que el éxito individual. 

Estaríamos en camino de crear una vida más equilibrada para todos, reducir el estrés, y los problemas relacionados con éste.

 

“¿Por qué el coronavirus no afecta a animales y aves? (Quora)

Michael Laitman, en Quora: “¿Por qué el coronavirus no afecta a animales y aves?” 

Los humanos somos las víctimas principales del coronavirus por nuestras conexiones negativas. 

Los animales no tienen odio en sus conexiones. Por ejemplo, incluso un león cazando a un antílope, lo hace por una necesidad instintiva de comida, no por desdeo de expresar poder y dominio por encima del antílope. 

Como tal, los virus y gérmenes que los animales se transmiten de forma fisiológica tienen un impacto infeccioso menor que en los humanos, donde nuestros pensamientos y emociones negativas nos hacen más susceptibles a la enfermedad. 

Mientras que los animales viven en equilibrio con la naturaleza, los humanos tienen  deseos excesivos que nos sacan del equilibrio con la naturaleza. 

La explotación, manipulación, abuso y odio que están en las conexiones humanas hacen que el efecto de los virus sean mucho más potente. 

Por eso, no importa cuánto nos lavemos las manos, usemos cubrebocas y mantengamos nuestra distancia, a menos que hagamos un cambio fundamental de actitud -de relaciones negativas a positivas-, donde reemplazamos la explotación, manipulación, abuso y odio con apoyo, estímulo, amor y preocupación, continuaremos viendo más y más infecciones de coronavirus y muerte. 

Además, notemos cómo llamamos a nuestro distanciamiento, “distanciamiento social” y no simplemente “distanciamiento físico”, pues necesitamos no sólo distanciarnos unos cuantos metros uno de otro, por a nuestras conexiones negativas, necesitamos distanciarnos social y emocionalmente por algún tiempo para asegurar nuestra salud. 

Más aún, incluso si diseñamos formas de sanar del coronavirus, si no lo acompañamos de una mejora en nuestra actitud, podemos esperar que el virus ataque una vez más, de maneras más compleja e intrincada, pues nuestra actitud negativa mutua seguirá haciéndonos vulnerables al daño. 

Por lo tanto, junto con el distanciamiento social que nuestros departamentos de salud nos aconsejan y junto con los esfuerzos por generar una vacuna contra el virus, el remedio definitivo para esta pandemia, así como para muchos otros problemas en nuestra vida, llegará cuando cambiemos nuestra actitud, de negativas a positivas. 

Foto por Joshua J. Cotten en Unsplash.

“¿La pandemia de COVID-19 causó algún incremento en el antisemitismo, gente culpando a los judíos/Israel/Mossad de liberar el virus?” (Quora)

Michael Laitman, en Quora: “¿La pandemia de COVID-19 causó algún incremento en el antisemitismo, gente culpando a los judíos/Israel/Mossad de liberar el virus?”  

Las páginas en línea Israellycool e Ynetnews documentaron múltiples publicaciones en redes sociales, culpando a los judíos por el coronavirus. Ynetnews publicó sus hallazgos 18 días después de la publicación de Israellycool, mostraba una cantidad mucho más grande de publicaciones antisemitas añadidas en ese corto tiempo. 

Algunos puntos de vista que se propagan en publicaciones incluyen que el coronavirus fue diseñado por judíos como arma biológica para adquirir poder, como conspiración para reducir la población mundial y que los judíos e Israel desarrollaron el coronaviorus por riqueza y poder. Que eso será confirmado si Israel inventa la vacuna contra el virus. Además, el arresto de un hombre de 23 años en New Jersey fue reportado después que declaró, en sitios en línea populares entre supremacistas blancos, su intención de elegir como blanco a los judíos, a quienes culpó por propagar el coronavirus. 

En toda la historia, los judíos han sido vistos como la raíz de todos los males, han sido chivos expiatorios de diferentes infortunios que han caído sobre sociedades y culturas que los rodeaban, esa tendencia, que no presagia nada bueno, continua hasta nuestra era. Desde culpar a los judíos por el asesinato de Jesus, hasta causar intencionalmente la pandemia de la peste negra y varias crisis económicas y muchos otros fenómenos, los judíos continuamente han estado bajo acusaciones. 

Imagen: Quema de judíos durante la epidemia de la peste negra, 1349. Wikimedia.

En los últimos años, mientras los tiempos se vuelven más difíciles, los crímenes y amenazas antisemitas también se han  incrementado en todo el mundo. Poco antes de que el coronavirus arrasara con el mundo, un alza abrupta en sucesos de antisemitismo en Estados Unidos comenzó a provocar cuestionamientos de si un segundo holocausto podía tener lugar en EUA. 

Mientras la naturaleza hace más estrecha la conexión de la humanidad y más odio surge entre la gente, el tiempo es el preciso  para aprender, de forma positiva, a tener una, cada vez mayor, conexión: a unirnos por encima de la creciente división, como está escrito: “el amor cubre todos los crímenes”. 

Los judíos, consciente o inconscientemente, tienen el método para unirse por encima de la división y pasar esa unidad hacia el mundo, es decir, ser “luz para las naciones”. 

Pero, si fracasamos en progresar hacia la unidad por encima de nuestras diferencias, continuaremos trayendo una tendencia negativa y destructiva hacia el mundo y más y más personas, de forma instintiva, sentirán que somos la raíz de los problemas del mundo, como lo vemos también con el coronavirus. 

Mientras más pronto seamos conscientes de que nuestra unidad tendrá efecto de onda expansiva, monumentalmente positiva en el mundo, más pronto podemos acabar con el antisemitismo de raíz. Al unirnos, cumplimos nuestra misión en el mundo, estableceremos un nuevo equilibrio de fuerzas entre la humanidad y la naturaleza. 

Los últimos meses, la necesidad de unidad se ha vuelto importante de muchas formas: desde la necesidad de responsabilidad y consideración mutua para mantener una buena salud de cara a la pandemia del coronavirus, hasta la necesidad de unidad de cara a la creciente división social, xenofobia y racismo, en breve, hay una necesidad creciente  de adaptarse a las condiciones interdependientes del nuevo mundo. 

Si tomamos conciencia de nuestro papel e inciamos nuestra propia unidad, no sólo veremos disminuir el antisemitismo, sino al contrario, podemos esperar amor y respeto por un pueblo judío que da ejemplo positivo unificador hacia el mundo. No habrá razón  para odiar a los judíos, pues todos sabrán cómo unirse y la

«¿Por qué hay tal caos en Estados Unidos?» (Quora)

Michael Laitman, en Quora: «¿Por qué hay tanto caos en Estados Unidos?«

¿Se acabó el tiempo de Estados Unidos? ¿tiene que ir por el misma camino que las naciones e imperios que alguna vez fueron poderosos y que llegaron a su desaparición?

Si bien, claramente va de caída, hay alguna manera de usar su caótico estado como oportunidad para lograr una gran transformación positiva.

Para empezar, EUA, como superpotencia, tiene inmensa influencia en el mundo.

Además, es el hogar de millones de personas únicas, que han logrado grandes avances y superado todo para alcanzar prosperidad.

Si los estadounidenses pudieran modificar la dirección de sus características especiales para vencer las probabilidades, superar las divisiones sociales y unir a toda la sociedad, la grandeza de EUA se restablecería en un nivel totalmente nuevo, adecuado a nuestros tiempos interdependientes.

En otras palabras, dado que el mundo actual se define por una mayor interdependencia e interconexión, cualquier sociedad que una con éxito a sus miembros, por encima de las diferencias hará coincidir su sociedad con la interdependencia actual.

La conexión positiva de los miembros de la sociedad aumentará el equilibrio con la naturaleza global del mundo de hoy y así disfrutarán de vidas más seguras y felices.

Además, debido a la interconexión del mundo, esa sociedad también recibiría una reacción positiva de otras sociedades, naciones y culturas, pues su ejemplo de unidad inspiraría a todo el mundo a seguir su ejemplo.

Mientras más nos adentramos en tiempos cada vez más interdependientes, más sentiremos que nuestros impulsos divisivos no nos llevan a ningún lado.

Por eso, un país unido, por encima de la división, encendería una nueva energía positiva en el mundo.

Mientras más se extiendan los valores de consideración y responsabilidad mutuas en la sociedad de EUA, más sentiría el pueblo sus efectos positivos (un lugar social seguro, solidario y feliz) y con la lupa global sobre ellos, la influencia positiva en su sociedad, sería un ejemplo inspirador para el mundo.

Si las autoridades federales, estatales y locales priorizaran juntas la consideración y responsabilidad mutuas en la sociedad, como medio para unirse por encima de sus divisiones y diferencias, establecer un sistema de pago para participar en programas educativos para enriquecer la conexión y campañas que promueven unidad nacional, por encima de la división, El país estaría en camino de resolver su crisis actual.

Un EUA sabio es aquel que se da cuenta de que sus valores materialistas competitivos están desactualizados y no sincronizados con la interdependencia actual. Así, al hacer un cambio de énfasis para unir su sociedad increíblemente diversa, revitalizaría su estado de superpotencia en el mundo de manera que se adapte a las nuevas condiciones globales interdependientes de hoy.

Foto de arriba de Elena Mozhvilo en Unsplash.

“¿Qué sucederá si el coronavirus regresa en una segunda ola?” (Quora)

Michael Laitman, en Quora: “¿Qué sucederá si el coronavirus regresa en una segunda ola?” 

Si pensamos que la pandemia estaba bajo control, llegó el tiempo de repensarlo. 

La segunda ola de coronavirus ya se discute en todos lados, aun cuando la primera nunca se detuvo realmente. 

La reapertura de la economía ayudó a reforzar el influjo de brotes de COVID-19 en el mundo y una vez más enfrentamos un futuro incierto con respecto a la pandemia. 

Estoy seguro, de que nuestro mundo fue sometido a un cambio irreversible y que haríamos bien en tomar conciencia de que la naturaleza hace más estrecha nuestra dependencia mutua. 

Aunque quisiéramos que hubiera pasado, el coronavirus está aquí para quedarse por largo tiempo. Necesitamos resignarnos a que estará con nosotros por mucho tiempo y debemos revisar nuestro enfoque socio-económico en correspondencia. 

El Banco Mundial declaró que la pandemia será responsable de la más grande recesión desde la segunda guerra mundial. Aún podemos esperar el cierre de más negocios, un aumento dramático en el desempleo y mientras más y más personas se adentran en las profundidades de sus cuentas de ahorro, más y más personas tendrán préstamos, rentas e hipotecas impagables. 

Los cambios inmensos a los que somos llevados exigen algunos cambios. 

¿Cuáles deben ser esos cambios? 

Para empezar, las necesidades esenciales de la gente deben ser cubiertas. 

Las autoridades deben asegurarse de que su población reciba bienes y servicios esenciales y ajustar su presupuesto de acuerdo. 

También debemos acostumbrarnos a que los bienes de lujo pierdan sus atractivo. No habrá necesidad de invertir para salvar ni revivir los negocios con productos de lujo, pues tendrán cada vez menor demanda. Además, la creciente conciencia del daño ecológico que provocan muchos de esos negocios contribuirá a ilustrar aún más su no-necesidad. 

Nuestra vida está en camino a ser más calmada y más enfocada en lo esencial de lo que solía ser y para eso, nuestra economía previa fracasó en prepararnos. 

Cualquier superávit, cualquier impulso de progresar y hacer avances en la sociedad, debe ser reenfocado. Hay un espacio infinito para desarrollar conexiones positivas en la sociedad y haríamos bien en enfocarnos en mejorar las conexiones humanas. 

Al hacerlo, estaremos en camino de una nueva realidad, diferente de la actual, una donde experimentemos nuestra interdependencia cada vez más estrecha, no como una carga cada vez mayor, sino como oportunidad de ejercitar relaciones positivas y compartir una armonía recién descubierta, felicidad y confianza en toda la sociedad. 

De la misma forma, después de cubrir las necesidades esenciales de la población, las autoridades harían bien en implementar un sistema de educación que enriquezca la conexión, con base en un salario, que satisfaga las necesidades de todos los que estudien acerca de las condiciones de interdependencia de hoy, así como el apoyo en esfuerzos para desarrollar una atmósfera social más positiva. 

En última instancia, el coronavirus nos lleva a una forma mucho más natural de vida. Al resaltar nuestra interdependencia, nos fuerza a considerar cómo relacionarnos con los otros y ya podemos concluir que si intentamos incrementar nuestro cuidado mutuo, viviremos de manera más sana, más segura y más feliz. 

Las condiciones de distanciamiento social nos dan espacio para introspección, para ver que la conexión genuina está en nuestra actitud cariñosa de uno hacia otro. 

Mientras más endeble es nuestra base pre-coronavirus, más profundo nos adentramos en el tiempo del coronavirus, la incertidumbre y la ansiedad acerca del futuro pueden llenarse rápidamente con una confianza renovada en una sociedad que tiene sus necesidades aseguradas y que a diario genera conexiones cada vez más positivas. 

Podemos pensar en el coronavirus como una andadera en la que la humanidad empieza a caminar y cuando la deje, habremos perdido mucho de la grasa competitiva-materialista que nos pesaba demasiado antes de la pandemia. 

Ahora más que nunca, necesitamos enfocarnos en nuestra nueva etapa de crecimiento, lo que nos alimentaba en la etapa previa ya no funciona y para cumplir con las nuevas condiciones, necesitamos desarrollar conexiones positivas mutuas. 

“¿Por qué los adolescentes se deprimen tan frecuentemente?” (Quora)

Michael Laitman, en Quora: “¿Por qué los adolescentes se deprimen tan frecuentemente?” 

Los adolescentes están en una edad donde comienzan a buscar el significado de la vida. Sienten que empieza su vida y consideran qué direcciones deben tomar. 

En las condiciones de hoy, esta línea de pensamiento los llevan a darse cuenta de que las ofertas no tiene significado, están vacías. 

Muchas profesiones que la sociedad respetaba hace sólo unas décadas, perdieron el interés público. El romanticismo de ser científico o artista fue opacado por la mentalidad de “hacer dinero”. Cuando, hacer dinero, se vuelve más importante que las aspiraciones valientes y visionarias de lograr metas por las que vale la pena esforzarse, la vida pierde su significado. 

Los adolescentes de hoy no tienen ningún ideal por el que valga la pena esforzarse, es decir, estar de acuerdo en sufrir todo tipo de cargas sobre sus hombros, capacitarse y estudiando para lograr algo, que tanto ellos como la sociedad consideren bueno. 

Los años de adolescencia son aquellos en que típicamente queremos esforzarnos para llegar a metas valiosas y desarrollamos nuestra auto-estima y orgullo al identificarnos con una línea en la vida que apoye nuestra dirección. 

Pero hoy, las metas por las que alguna vez nos esforzamos ya no tienen importancia. 

Cuando era adolescente, tenía múltiples opciones desplegadas ante mí y estaba dividido entre varias opciones acerca de en qué convertirme. 

Hoy, los adolescentes aún tienen necesidad de desarrollarse hacia una meta grande y respetable, pero se disuelve en una atmósfera general de desinterés. 

Por una parte, es una época de gran placer, con deseos corriendo desenfrenados en el interior y por otra, los años de adolescencia se han convertido en una época en que se desarrollan las sensaciones de vacío y disgusto en el mundo. 

Por eso, los adolescentes se sienten perdidos, ningún sueño los inspira. La indiferencia y el cinismo que surge cuando despierta la falta de significado, el vacío y la depresión  entre ellos, puede provocar tendencias destructivas. Es decir, se sienten como si quisieran devolverle el golpe al mundo y a la sociedad que no les ofrece nada, que simplemente les obliga a seguir. 

Por una parte, somos testigos del incremento de fenómenos terribles como tiroteos masivos y suicidios de jóvenes, por otra parte, más y más uso de drogas e inmersión en juegos de video y redes sociales, como un escape. 

La generación de hoy es una generación perdida. Las generaciones anteriores no les ofrecen nada y ellos no tienen nada qué ofrecer. 

¿Cómo surgió una situación de tanta apatía?, ¿existe alguna luz al final de ese túnel tan oscuro?

Esta situación surgió debido a que la humanidad llegó a una nueva etapa de evolución, en la que nuestras aspiraciones competitivas-individualistas se reveladas como vacías, para abrir una nueva dimensión de existencia: donde el énfasis cambia hacia la conexión positiva entre la sociedad o unidad social. 

Mientras estamos en esta fase de transición, experimentamos una oscuridad muy grande, similar a los dolores más grandes del parto, justo antes de que el bebé nazca. 

Sin embargo, si tenemos una perspectiva más amplia del desarrollo humano y nuestro periodo actual en el ciclo, veremos que somos presionados para pasar por un gran cambio de conciencia: de un paradigma competitivo, individualista y egoísta, a uno en el que tendremos que aprende cada vez más a vivir y respirar juntos, como una sociedad humana única interdependiente en todo el mundo. 

Si tomamos conciencia del nuevo y estrecho estado por el que nos conducen y comenzamos a adaptarnos -nosotros y nuestras metas-, adolescentes y adultos por igual, sentiremos que se abren, una vez más, todas esas sensaciones de motivación e inspiradoras que alguna vez tuvimos, y en un nivel completamente diferente. 

La creciente depresión entre adolescentes es, en realidad, señal de que la generación más joven está cada vez más preparada para pasar el cambio destinado a conectarse positivamente. 

Por lo tanto, los adultos tienen una responsabilidad de buscar una conexión positiva en la sociedad, para crear un entorno de apoyo para que las generaciones más jóvenes pueden adaptarse. 

Permitir conexiones positivas es cambiar nuestra atención y apreciación hacia la conexión positiva en nuestra sociedad. Es decir, respetar los actos de entrega y contribución a la sociedad, consideración y cuidado por otros, por encima del deseo de hacer dinero y ganar poder, crearemos una atmósfera donde más y más personas, incluyendo adolescentes, querrán contribuir de forma positiva a la sociedad. 

Los adolescentes tendrán combustible para buscar nuevas y aventuradas alturas. 

Tener la conexión positiva como el valor principal y comunicarlo, influyendo y educando en esa conexión a toda la sociedad es una lucha, pero una que bien vale el esfuerzo. 

¿Por qué? 

Es porque, al conectarnos positivamente, estamos en equilibrio con nuestra siguiente etapa de evolución y ese equilibrio nos llena de nuevas sensaciones, de felicidad, motivación, estímulo, apoyo y cuidado, llena los vacíos que enfrenta nuestro paradigma actual. 

Foto por  Tammy Gann en Unsplash.

“¿Cuál es el propósito de las protestas en Estados Unidos?” (Quora) Publicado el 17 de junio de 2020 a las 1:09 pm

Michael Laitman, en Quora: “¿Cuál es el propósito de las protestas en Estados Unidos?” 

Las protestas que provocó el asesinato de George Floyd en Estados Unidos nos muestran  cómo somos en realidad. Nos presentan nuestra conexión negativa. 

Si fracasamos en mejorar nuestra conexión, terminaremos soportando golpes mucho peores que ataques a pequeños negocios de parte de manifestantes y saqueadores. 

¿Qué necesitaremos para mejorar nuestra conexión? 

Primero, requiere  reconocer que pensamos de forma negativa de los demás, es decir, nuestra naturaleza humana egoísta dicta nuestra visión de nosotros en un pedestal sobre los otros y le da prioridad al beneficio propio por encima de beneficiar a otros. 

Por lo tanto, de acuerdo con la naturaleza humana,que disfruta de ver a otros en un estado peor que a nosotros mismos, no tenemos ningún deseo real de una solución a las laceraciones sociales que se revelan. 

Nuestra naturaleza egoísta es como un motor interno que nunca deja de funcionar, nos obliga a que comparemos, a nuestras posesiones y éxito, con otros. 

Busca justificar que aparentemente estamos en mejor posición que otros y si encuentra que otros están en un nivel más elevado de alguna manera, no tiene descanso, necesita encontrar algo para acortar esa distancia. 

Por una parte, el modus operandi del ego provoca mejoría personal en nosotros, por ejemplo, aprendemos de la experiencia de otro y nos desarrollemos de acuerdo. 

Pero por otra parte, el ego, a menudo provoca destrucción, cuando se vuele envidia venenosa que rebaja a otros  e intenta eliminarlos para sentirnos tranquilos. 

Esta última cualidad destructiva del ego descompone cada vez más nuestro tejido social y continuará haciéndolo hasta que nos elevemos por encima de él en un esfuerzo común de conectarnos positiva y mutuamente. 

Por eso, existe un propósito más profundo para las protestas que en este momento se presentan en EUA, en la manera en que la naturaleza se despliega ante nosotros: aviva las llamas de las actitudes negativas que constantemente habitan entre nosotros. 

Necesitaremos reconocer que nos relacionamos negativamente, como piedra de toque hacia conexiones positivas, por encima de nuestros pensamientos y actitudes negativas. 

Las protestas nos guían para  tomar conciencia de nuestra naturaleza perversa. 

Cuando tomamos conciencia de que somos egoístas, de que vivimos para  justificar que somos mejores que otros, podremos empezar a auto-transformarnos- conectarnos positivamente por encima del ego en conflicto y establecer cualidades de amor, cuidado, apoyo y aliento como los valores predominantes sobre la negatividad que de forma instintiva sale a la superficie para rebajar a otros. 

Si bien, lograr una conexión positiva con lazos de amor y consideración mutua podría parecer una fantasía utópica, en realidad es realizable si le damos prioridad e importancia en la sociedad y ajustamos nuestras influencia educativa y cultural para mejorar las conexiones sociales. 

Foto por Max Bender en Unsplash.

“¿Qué piensa de los disturbios en Minneapolis y de la respuesta del gobierno?” (Quora)

Michael Laitman, en Quora: “¿Qué piensa de los disturbios de Minneapolis y de la respuesta del gobierno?” (Quora)

Los disturbios en Minneapolis y otras ciudades de Estados Unidos, la semana pasada, dan un claro ejemplo de lo elusivo que es el amor en el país justo ahora y de que los impulsos de división son abrumadores en la atmósfera social. 

¿Qué es desarrollar amor en la sociedad humana? 

Es alimentar y articular los rasgos de nuestra rica diversidad en un esfuerzo común por reforzar lo que nos une como sociedad. 

En lugar de actuar como si no existieran (o no debieran existir) diferencias entre nosotros, haríamos bien en usarlas para darle más vigor a lo que nos conecta. 

El problema de reconocer nuestras diferencias es que podemos caer en la trampa de pensar que somos mejores, de una manera u otra, es decir, podemos erróneamente ser dirigidos por nuestros impulsos de división y sentir una falsa sensación de orgullo y autoestima debido a ciertos rasgos y características innatas. 

Por lo tanto, necesitamos estar conscientes de nuestros impulsos de división, el ego oculto dentro de todos y cada uno de nosotros, como una forma opuesta de amor, que tiene el poder de envolver todas nuestras divisiones. 

Está escrito acerca de esto, “El amor cubre todas las transgresiones” (Proverbios 10:12). En otras palabras, las transgresiones -nuestros impulsos divisivos- son necesarios para florecer, como el suelo es necesario para que la planta crezca. De la misma manera, mientras más odio y división se siente por debajo del amor, más fértil y voluminoso es el suelo para que el amor florezca. 

Por el momento, sin embargo, no tenemos ninguna forma de ver lo que está por encima del suelo. Aún estamos inmersos en la oscuridad de nuestro odio y división, como un gusano cavando su camino a través de un mundo oscuro, dentro de un rábano, sin saber que existe un mundo brillante, totalmente diferente, en el exterior. 

Sin embargo, precisamente por nuestra inmersión en la división social y su expresión destructiva en los disturbios, EUA tiene lo necesario para dar un gran paso, elevarse por encima de las divisiones y construir amor y relaciones de afecto en la sociedad. 

El sueño americano está empapado con muchos ejemplos de individuos que van contra los pronósticos y logran éxito en las condiciones que el país les da. En la crisis actual, la única diferencia en lograr el sueño americano es que, el éxito no es individual, sino de la sociedad en general. Como resultado de sobreponer el amor al odio, la sociedad, con su enorme influencia en el mundo, sería primera en dar un ejemplo positivo que el mundo desee seguir. 

Sin embargo, para cultivar amor por encima de las diferencias, primero necesitamos reconocer las diferencias que nos dio la naturaleza. Es decir, color de piel u otras características que no son dignas ni de orgullo ni de vergüenza, pues no requirieron de nuestra participación. 

Podemos estar orgullosos de participar en nuestro desarrollo y construir una atmósfera de amor, entendimiento, consideración, estímulo y apoyo que llene a la sociedad, por encima de nuestras diferencias innatas. Así, esa atmósfera pacífica y armoniosa verdaderamente será nuestra creación, digna de orgullo. 

Si bien parece imposible que un mensaje de amor sea escuchado en estos tiempos tan divididos y destructivos, en un punto u otro, la sociedad lo escuchará y comprenderá. 

Si el amor fracasa en cubrir el odio y la división que hacen ebullición en la sociedad de EUA, podemos esperar más disturbios, asesinatos, destrucción y sufrimiento, hasta que estemos completamente indefensos y desesperados. 

En ese punto, tal vez estaremos dispuestos a llevar el amor por encima de la división, pero hasta entonces, el mensaje de amor por encima de la división será como un mensaje en una botella flotando en mares turbulentos, esperando que alguien lo encuentre y lo ponga en uso. 

Foto  por Mike Von on Unsplash.

«¿Es el amor a la verdad la espiritualidad suprema?» (Quora)

Michael Laitman, en Quora: «¿Es el amor a la verdad la espiritualidad suprema?«

¿Qué es espiritualidad? Espiritualidad es una cualidad altruista opuesta a nuestra naturaleza humana egoísta.

El ego humano, el deseo de disfrutar, está detrás de cada pensamiento y deseo que tenemos y detrás de cada cosa que hacemos.

Por eso, percibimos lo que queremos ver de acuerdo al ego, es decir, si podemos disfrutar algo o si viene a amenazar nuestro placer.

Por eso, si queremos descubrir la espiritualidad, es decir, descubrir qué nos rodea algo imperceptible para nuestra percepción egoísta, debemos recrearnos y, en el proceso de recrearnos, nuestro entorno tiene una importancia primordial.

En otras palabras, puesto que el altruismo es imperceptible y opuesto al ego, requerimos, ayuda de nuestro entorno para inspirarnos, estimularnos y motivarnos a alcanzar una cualidad opuesta a nuestro ego.

Cuando hacemos el cambio de egoísmo a altruismo, de corporalidad a espiritualidad, sentiremos un mundo nuevo que siempre nos rodeó, pero que no pudimos percibir.

En la sabiduría de la Cabalá, ese nuevo mundo se llama «mundo espiritual» o «mundo superior».

Nuestra cosmovisión actual es percepción que se formula sobre nuestro ego para consolarnos y protegernos de muchas maneras.

La «verdad» se convierte en lo que coincide con nuestras opiniones basadas en el ego.

Buscamos apoyo para nuestras opiniones y repelemos lo que las contrarresta. Como tal, en última instancia, no queremos cambiarnos a nosotros mismos.

¿Cómo logramos el deseo de cambiar y descubrir la espiritualidad?

Si no lo hacemos por nuestra propia voluntad, con medios positivos, es decir, rodeándonos de un entorno que respalde el cambio del egoísmo al altruismo, el sufrimiento entrará en nuestra vida cada vez más, para mostrarnos que la dirección puramente egoísta en la que nos vamos es problemática y que algo necesita cambiar.

Sin embargo, el sufrimiento en sí mismo, no nos hace cambiar, donde buscaremos diferentes ambientes e influencias que los actuales, para desarrollarnos espiritualmente.