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El dolor en el camino a la felicidad

Desde mi página de Facebook Michael Laitman 11/may/20

Estamos equivocados al llamar a la COVID-19 pandemia; es una crisis global que desencadenó la pandemia. La crisis era una bomba a punto de explotar, mucho antes del brote, el coronavirus simplemente inclinó al mundo al acantilado del que colgaba desde hace muchos años. Así que, estamos equivocados si esperamos que los días pre-corona regresen. No lo harán, tampoco nuestra vida.

A medida que salimos del encierro, descubriremos que la vida cambió y nosotros también. Los valores pasados parecerán absurdos e inmaduros. No entenderemos por qué perseguimos esos objetivos, ¿por qué fue importante usar esa marca y no otra? ¿por qué idolatramos a la gente por su aspecto o le atribuimos sabiduría a los que sabían regatear? ¿nos dieron algo valioso?

Muy pronto, nos daremos cuenta de que lo que realmente nos hace felices, son buenos amigos y una familia cálida. Si lo tienes, eres el hombre más rico del mundo. Pronto, lo sentiremos todos.

La belleza de la riqueza familiar y de los amigos, es que mientras más tienes, más enriqueces a otros. Porque los amigos y la familia son personas que se conectan y comparten, se cuidan y ayudan unas a otras. En esta riqueza, o bien; todo el mundo es rico o todo el mundo es pobre.
Podemos decidir por qué camino queremos ir. El dolor en el camino hacia la felicidad que la COVID-19 abrió para nosotros, puede ser pequeño o grande; la elección es nuestra.

 

 

 

 

 

 

 

 


[Foto de Tyler Nix en Unsplash]

Enderezando la Economía

Medium publicó mi nuevo artículo «Enderezando la economía«

Nunca lo supimos, pero nuestra economía ha estado al revés durante más de un siglo. En lugar de satisfacer nuestras necesidades, habíamos atendido las “necesidades” de la economía. Nos preocupaba el crecimiento, la producción, el consumo y el déficit o superávit comercial. En algún momento del camino, olvidamos que la economía estaba destinada a abastecer nuestras necesidades, para asegurar que tuviéramos comida, ropa, atención médica, vivienda y educación. Si es posible, también debería procurar un pasatiempo agradable, pero hasta que apareció la COVID-19, lo habíamos olvidado por completo. Ahora se nos da oportunidad de enderezar la economía y reorganizar nuestra vida de manera que se adapte a nuestras necesidades.

Con la tecnología de hoy, no hay necesidad de que todos trabajen y desde luego, no la cantidad de horas que hemos trabajado hasta el inicio del bloqueo. El empleado de cuello blanco promedio, trabajaba muchas más horas que las que trabajaban los esclavos hace dos siglos. Pudiera haber tenido sentido si los empleados hubieran tenido más libertad o seguridad que los esclavos, pero cuando la crisis del coronavirus cerró la economía, decenas de millones de personas quedaron sin ningún tipo de seguridad ni en la vivienda ni alimentaria.

En otras palabras, los esclavos de ayer son los profesionales de hoy, ingenieros de software, trabajadores independientes, empleados en finanzas, derecho, seguros, turismo y la mayoría de las profesiones de cuello blanco. En la búsqueda de libertad, reemplazamos la seguridad relativa del esclavo por títulos de trabajo. Pero cuando necesitábamos apoyo, descubrimos que nuestros títulos no tenían sentido. No nos hicieran felices; ni siquiera nos dieron ninguna seguridad.

El golpe de la COVID-19 cayó en la economía, es la oportunidad de la humanidad de liberarse de las cadenas del capitalismo. Ahora es nuestra oportunidad de reevaluar el concepto de trabajo ¿debe nuestro trabajo definir quiénes somos? ¿por qué, por ejemplo, nuestra contribución a la sociedad no debería determinar nuestro estatus social? ¿por qué un abogado debe tener un estatus más alto que un maestro? ¿quién contribuye más a la sociedad, el abogado o el profesor? En lugar de apreciar a la gente por su contribución a la sociedad, las apreciamos por su contribución a ella misma ¿no es hora de cambiar nuestros valores?

Gracias a la tecnología, se necesitan muy pocas horas de trabajo para satisfacer las necesidades de la humanidad. Dentro de unos años, no habrá trabajos de la forma en que existen hoy. Simplemente, no habrá demanda para ellos. En lugar de cheques de pago, los gobiernos darán un ingreso básico o algún otro tipo de sustento seguro a toda su población. Eso será necesario para evitar el colapso social total.

Cuando el sustento esté asegurado, podremos establecer una sociedad realmente libre, donde todos trabajen para reforzar su entorno, en lugar de su cuenta corriente.

El ingreso seguro libera a la gente para asegurar su felicidad. Así, se centrará mucho más en fomentar relaciones satisfactorias. La capacitación profesional dará paso a la capacitación social; aprenderemos el arte olvidado de hacer amigos, compartir y cuidar. El fin del reino de la economía es el inicio del reino de la humanidad, de la bondad humana. El coronavirus no es sólo otro virus; llegó para sanar a la humanidad, para enderezar nuestra economía y poner al hombre en la cima, en el lugar donde estuvo el dinero.

Por encima de nuestro pequeño yo

Medium publicó mi nuevo artículo «Por encima de nuestro pequeño yo«

Detectar nuevas fases en el desarrollo de la humanidad es fácil: si surge un nuevo nivel de interconexión e interdependencia, es señal de que pasamos a una nueva fase. El COVID-19 es un caso clásico de que nace una nueva etapa.

Hasta el momento, incluso en los peores momentos que la humanidad sufrió; las dos guerras mundiales y la Peste Negra, no toda la humanidad estuvo involucrada. El coronavirus provocó la primera pandemia que realmente merece ser llamada así. Es una señal clara de que la realidad evolucionó y entró en una nueva fase. Mientras más rápido lo aceptemos y dejemos de esperar que la vida regrese al modo pre-coronavirus, mejor será para todos.

Este súper germen no es sólo otro virus. Su impacto en el mundo nos obliga a elevarnos a nuevos niveles de conexión. Hasta hace poco, muy pocas personas pensaban tanto en la salud de los demás. Ahora pensamos en la salud de todos, aunque claramente tenemos un motivo egoísta, pero existe un nivel de conexión que nunca antes tuvimos. Incluso, a medida que descienda el contagio en la sociedad, seguiremos pensando en la salud de los demás, pues no queremos que se enfermen y pongan en peligro nuestra propia salud. Así nos conectó el virus, inadvertidamente, y nos obligó a considerar a los demás.

Una vez que se manifiesta ese nivel, la interconexión e interdependencia no disminuirán. A partir de ahora, tendremos que calcular todos nuestros movimientos como sociedad y no como individuos. Es evidente que es un cambio muy difícil para nuestro ego, pero la evolución no entiende de egos. La evolución avanza en su camino, que siempre ha sido complejo y progresivo, mayor interconexión e interdependencia y por consiguiente, mayor consideración hacia el otro. El hecho de que el ego se sienta incómodo, es irrelevante. Este virus o el siguiente o el que seguirá después, nos impulsará a aprender y pensar en los demás, no menos de lo que ahora pensamos en nosotros mismos. En la medida en que nos neguemos a hacerlo así, será nuestro dolor.

El objetivo de la naturaleza no es torturarnos. Su objetivo es llevarnos a un gozo mayor y mucho más profundo de lo que podemos imaginar hoy. Su objetivo es abrirnos los ojos a una realidad plena y total, para hacernos omniscientes. Sin embargo, la naturaleza sólo puede hacerlo si nos elevamos por encima nosotros mismos y del enfoque hacia mi. Nos tiene que elevar, y desde esa cima poder ver el mundo entero, no solo nuestro pequeño cuerpo. Para hacerlo, debemos elevar nuestra mirada por encima de nuestra mezquindad.

Así como una madre dolorosamente presiona a su bebé, para que salga fuera de su útero por el estrecho canal del parto, la humanidad está siendo expulsada de su antigua visión del mundo hacia una nueva realidad, un mundo nuevo. El bebé, no tiene más remedio que nacer, así naceremos en el nuevo mundo, de angustia en angustia, así es como nuestra conciencia aceptara la realidad de nuestra interconexión. Y una vez que la aceptemos, descubriremos que el mundo en el que habíamos vivido era oscuro, obtuso y limitado.

En nuestra simpatía por los demás, aprenderemos qué es el verdadero amor, la responsabilidad mutua y que cada uno es único, que el mundo no está completo si no estamos todos para poner nuestra parte. Viviremos en una realidad de expresión personal total y de absoluta devoción hacia la humanidad, todo al mismo tiempo. Nos sentiremos satisfechos y seguros y transmitiremos ese sentimiento a todos los que nos rodean y a toda la realidad. La vida dejará de ser una pesadilla y comenzará a ser el mundo que soñamos, como sentíamos que debería ser.

Lograr estos objetivos depende completamente de nuestra contribución mutua. Sólo si todos colaboramos, emergerá el nuevo mundo. Y hasta que no empujemos juntos, tendremos que soportar los golpes del coronavirus.

Una nueva vida 670 – La mente social

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Dr. Michael Laitman en conversación con Oren Levi y Tal Mandelbaum ben Moshe

Resumen

La forma de pensar de un hombre es muy personal e individualista, por lo que la persona actúa bajo su propio interés y a expensas de los otros.  

Esto queda muy claro cuando observamos bebés. Un bebé no piensa en nada más que en sí mismo y hasta los tres años no puede sentir a los demás y si crece en una familia muy indulgente, continúa relacionándose con el mundo de esta forma, aún cuando crece.

La persona nace sin ninguna inclinación especial, todo lo contrario. Es un completo egoísta que aprende a calcular, pero hay neuronas espejo en su cuerpo, justo como las que tienen los animales.

Todos somos parte de un sistema y estamos estrechamente conectados por infinitas líneas de comunicación interna: pensamientos, deseos e impresiones. Todo es una red general, como una bolsa de crutones en un plato de sopa. Tenemos la habilidad innata de sentir al otro, pero es egoísta, para que nos cuidemos de lo que nos pueda dañar. Solo a través del método de educación integral, basado en la sabiduría de la Cabalá, podemos aprender a usar la conexión de forma no egoísta.

La meta de nuestro desarrollo es construir las conexiones mutuas correctas hasta que nos sintamos como “un hombre con un corazón” y estemos en perfecta reciprocidad, en complementación mutua. Y entonces ninguno necesitará cuidarse a sí mismo porque todos los demás le cuidarán y él cuidará de ellos.

Cuando una persona se libera de la auto-preocupación, se siente como bebé en los brazos de su madre y es libre para cuidar a los demás. En el camino hacia esta totalidad, se somete a un estado llamado el reconocimiento del mal, en el cual reconoce que es imposible continuar con las malas relaciones entre las personas.

En la cima de nuestra evolución, en el estado corregido, seremos capaces de sentir a todos los demás simultáneamente. Nuestras neuronas se conectarán y serán un cerebro. Esto pasará sólo si usamos el método de la sabiduría de la Cabalá que nos enseña a conectar y amar correctamente a los demás.

Entonces seremos como un banco de peces o una parvada de pájaros moviéndose como un solo cuerpo y sentiremos la fuerza superior en nuestro cerebro común que nos llevará a una conexión cada vez más grande.
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De Kabtv “Una vida nueva 670 – La mente social”  11/ene/16

La humanidad no se hace más sensible al pasar del tiempo

thumbs_laitman_219_03En las noticias (scitation.aip.or): «Los matemáticos de la Universidad de Cornell han desarrollado un modelo que muestra qué tipo de pensamiento; intuitivo o racional, tipificó la humanidad en las  diferentes fases de su evolución.

De acuerdo con el estudio, hubo momentos en la historia humana en que gobernaro personas que tenían un estilo de pensamiento lento y racional y, hubo momentos en que los gobernantes se caracterizaron por el pensamiento rápido e intuitivo. De acuerdo con este modelo matemático parece que, la gente no se está haciendo más racional con el tiempo sino que, el pensamiento racional en realidad se desarrolla cíclicamente y se puede comparar con las cuatro fases de la actividad económica (recesión, depresión, aumentó y prosperidad). El dominio de la racionalidad depende de la cantidad de los recursos accesibles a la humanidad «.

Mi comentario: Todo se desarrolla de acuerdo con las cuatro fases de la luz directa, de acuerdo con las cuatro letras del nombre del Creador, «HaVaYaH,» el esquema general e individual de toda la creación, de todo el mundo y cada parte en él. La Luz Superior tiene que pasar por el deseo (fase cero), las cuatro fases de su expansión: (fase uno) con el fin de prepararlo y ponerlo a disposición de sentirse a sí mismo y, querer ser como la luz en sí (fase 2) y luego, para cumplir su deseo (fases 3 y 4). Las fases 1-4 desarrollan bajo la influencia de la Luz Superior.
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Cuatro pasos hacia la luz
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HaVaYaH: las fases de crecimiento de la mente y el corazón

En el umbral del descubrimiento de la meta de la evolución

Dr. Michael LaitmanPregunta: Poco a poco, la gente empieza a entender que hay una crisis en el mundo. La sienten en sus vidas y tratan de encontrar una respuesta a las preguntas: ¿Qué se va a hacer al respecto? ¿Cómo se puede responder? ¿Cuánto va a durar? ¿Hay algún tipo de regla o legalidad, según la cual la crisis siga desarrollándose aún más? De manera realista, ¿cómo se puede corregir y qué solución se puede dar a estos problemas?

Respuesta: La idea es que nos encontramos dentro de la naturaleza, en una red particular de fuerzas, que se desenvuelve hasta el grado de desarrollo del ego, es decir al grado de desarrollo del deseo de todos los niveles de la naturaleza.

Al principio, eran deseos pequeños de partículas elementales. Luego, las partículas se consolidaron hasta que crearon una estructura gigantesca, la Tierra, en la que desarrollaron condiciones para la vida biológica para los niveles vegetal, animal y humano. Este fue el resultado de la evolución del deseo dentro de la materia, el deseo de recibir, de disfrutar, de placer y de utilizar la materia que está en algún tipo de contacto con nosotros. Con base en esto hubo una conexión entre partículas elementales, moléculas, átomos y todo tipo de partes biológicas, de la agrupación de animales, gradualmente surgió una sociedad de bestias, de los humanos, surgió una sociedad humana. Es decir, todo se desarrolló como resultado de la evolución del ego.

Nuestros deseos también se desarrollaron: de los deseos animales del cuerpo (comida, sexo, familia), emergieron deseos sociales (riqueza, respeto, control), porque nuestro ego se hizo social. Después de eso, se desarrolló el deseo por información. La historia nos revela que hemos pasado por estas etapas en un eje de desarrollo evolutivo y siempre entendimos cómo actuar. Nuestro desarrollo egoísta, instintivamente nos empujó a algo: la explotación de los recursos más visibles y ocultos y la consciencia del anhelo por comida, sexo, familia, riqueza, honor y conocimiento.

Pero después de decenas de miles de años de desarrollo, de pronto llegamos a una situación inesperada, en la que las leyes lineales, e incluso, exponenciales del desarrollo egoísta dejaron de funcionar. La humanidad se había desarrollado de forma lineal y de pronto, en los últimos 100 a 150 años, fue exponencial y ha llegado a una especie de saturación, una cima. Ahora estamos en esta cumbre.

En este nivel, están sucediendo fenómenos muy interesantes ya que, de pronto, el ego se ha detenido. En el pasado, mientras más esfuerzo invertimos, más nos desarrollamos intelectualmente y más éxito conseguimos. Cuanto más fuerte éramos, más confianza sentíamos. Pero ahora, ninguna de estas relaciones lineales funcionan. Si en siglos pasados, una persona con un gran ego se beneficiaba al usarlo, ya no es así, pues nuestro desarrollo egoísta normal se ha agotado. Ahora nos estamos moviendo hacia un paradigma completamente diferente, otra dependencia. La pregunta es ¿hacia qué tipo de paradigma nos estamos moviendo? Todavía no lo sabemos.

Ahora, los científicos están empezando a observar e imaginar que la evolución no depende del ego individual, en su lugar, la evolución depende de conexión y coordinación mutua entre nosotros. Esto se deriva de la comunicación, que se desarrolló rápidamente, es integral y abarca a la sociedad humana, toda la civilización, pero la estamos usando linealmente, pensando en lo que se puede obtener de ella.

Esto significa que nos encontramos en una etapa de transición del ego lineal a una conexión integral mutua y que, incluso, podría ser hacia el altruismo. Y poco a poco percibimos hacia dónde vamos. Estas percepciones comenzaron a ser descubiertas a mediados del siglo XX, desde el tiempo del Club de Roma, que publicó todo tipo de trabajos de economistas, filósofos y otros científicos. Pero el problema es que, a pesar de que se ha trabajado y los científicos están más o menos consciente de ello, nadie les escucha. Y aunque vemos la futilidad del reto del ego que continúa, tanto en individuos como en grandes organizaciones, la inercia sigue existiendo y no hay forma de escapar.

Y a pesar de esto, puesto que continuamos funcionando en una sociedad, donde en lugar de leyes lineales, están empezando a actuar leyes integrales esféricas, vemos cómo nuestra sociedad está empezando a sufrir una fuerte presión y se encuentra en una forma muy desagradable. De esto se deriva la estratificación de la sociedad, en la que en su parte superior, unos pocos miles de personas en el mundo, concentran la riqueza y el control, mientras que las masas se están hundiendo. Una inmensa brecha se ha creado entre el estrato superior, compuesto por unos pocos miles de personas y el estrato bajo, que incluye el resto de los miles de millones de personas.

Por un lado, sin duda, esto dará lugar a una gran explosión. Por otra parte, toda la riqueza que se ha acumulado no valdrá nada. La jerarquía del desarrollo de los deseos (comida, sexo, familia, riqueza, honor, conocimiento) incluye un nivel en el que es posible utilizar la riqueza para las necesidades del siguiente nivel de desarrollo. Y cuando la humanidad comience a superar este nivel y lo concluya, ya no habrá necesidad de riqueza, porque cuando el siguiente nivel comience a aparecer, dará lugar a lograr el significado de la existencia.

Los científicos que estudian la creación, han empezado a estudiar holografía, múltiples universos y han llegado a la conclusión de que el planeta Tierra y todo el universo son finitos. Empezamos a percibir que siempre estuvimos jugando un juego con dinero, ejércitos y guerras. Y, esencialmente, un gran proceso está teniendo lugar, en el que somos elementos. Por otra parte, no determinamos su desarrollo, curso o flujo y, sobre todo, tampoco su objetivo. Estamos en una etapa en la que tenemos que descubrir la verdadera meta de la evolución de nuestro desarrollo. Esto nos llevará a la desilusión y a una nueva visión del mundo. Tenemos que observarnos a nosotros mismos y todo lo que está sucediendo e investigar a la naturaleza en su futuro desarrollo.

Esto significa que detrás de los deseos físicos (comida, sexo, familia) y de los deseos sociales (riqueza, honor, conocimiento), se está desarrollando un nuevo deseo, el de alcanzar el verdadero significado de nuestra existencia. Este es el deseo que nos debe dominar y hacia el cual nos estamos moviendo. Así que hoy, la humanidad está descubriendo, poco a poco, la crisis y espero que nosotros mismos diseñemos el enfoque correcto, para no desviarnos del camino y entender que, sólo por este camino, la vida continúa.
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De Kabtv «La última generación» 12/ago/15

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Punto de inflexión de la historia

Dr. Michael LaitmanPregunta: ¿Por qué la sociedad humana se desarrolla en la forma en la que lo hace a lo largo de la historia? ¿No podríamos haber evadido todas las grandes tragedias de nuestra historia? Y ahora también estamos en un estado que ¡nadie puede entender!

Respuesta: Todo estaba muy claro… hasta nuestro tiempo. De ahora en adelante todo lo que también está claro, a excepción de los eventos que, los seres humanos,  todos nosotros, en realidad determinaremos en el futuro, por nuestro libre albedrío, que es la razón de que no está predeterminado. Hasta ahora no teníamos otra opción y todo a lo largo de la historia ocurrió de acuerdo a leyes estrictas y rígidas de desarrollo en los niveles del inanimado, vegetativo, animado y hablante.

De la Kabbalah aprendemos que nuestro mundo fue creado como resultado de la creación del deseo de recibir placer. Este único ser creado fue quebrado en muchas partes como resultado de su evolución, y después de la ruptura, las piezas cayeron en el nivel de nuestro mundo y crearon sus cuatro niveles: el inanimado, vegetativo, animado y hablante.

Estas cuatro formas de deseo tienen que unirse desde nuestro mundo inferior (egoísta) y ascender a su fuente, su raíz, donde se creó (nació) un único deseo.

Esta es la razón por la que toda nuestra historia es un movimiento hacia la unidad que se logra por las guerras, por las acciones mutuas, el arte, el comercio, por todas nuestras acciones en la que nos conectamos y empezamos a entendernos mejor al obtener los atributos entre los unos y los otros y así  empezar a incorporarnos el uno al otro.

Esta unidad (que por el momento es egoísta) tuvo lugar en la última etapa del desarrollo de nuestra civilización, el capitalismo, es decir, bajo la mediación del capital, el desarrollo de la industria y el comercio, que fue la base para el establecimiento de la economía mundial, las relaciones políticas y sociales que nos llevaron a una sociedad global egoísta. El desarrollo del egoísmo de la gente llevó al desarrollo de la industrialización, lo que ha llevado a toda la humanidad a unirse de manera egoísta.

A continuación tenemos que descubrir todo el mal del egoísmo y decidir si fluir con la corriente que nos conduce  o corregirlo por medio de nuestra unidad.

Esta es la solución y nuestra libre decisión. Hasta ahora  nuestra historia estaba predeterminada, pero ahora en adelante debemos tomar una decisión, no sabemos qué va a pasar. Para ser más exactos, se sabe qué va a pasar en cada uno de los casos, pero le corresponde a la sociedad determinar ¡en cuál de estos casos estaremos!
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¿Las estrellas afectan nuestro destino?

dr.laitmanPregunta: Los signos del zodiaco y el destino, el tema es apasionante e intrigante y poco comprendido. ¿ Las estrellas afectan nuestro destino? ¿Es posible predecir y saber que hacer con este conocimiento?

Después de todo, lo más difícil en la vida es su imprevisibilidad. Vivimos sin saber qué es lo que va a pasar con nosotros en el futuro, que sorpresas hay en la tienda para nosotros.

Una persona no puede controlar su vida. Y es por eso que la gente esta tan interesada en la astrología, ya que supuestamente pueden predecir el carácter de una persona y toda su fortuna por las estrellas.   La Astrología era conocida en el antiguo Egipto, la Grecia antigua, en el Oriente, la India, China, y entre los indios americanos. Y hoy en día, muchas personas creen que hay una conexión entre las estrellas en el cielo y el estado humano. ¿ Existe realmente esta conexión?

Respuesta: Todo el  universo se desarrolla gradualmente, paso a paso, y el Universo ser humano esta en la última etapa de su desarrollo, lo más desarrollado de ellos. Pero sólo porque la gente está desarrollada más que los animales y tiene una mente y los sentimientos con los que puede revelar la naturaleza en mayor grado que se sienten muy vulnerables.

Se dice que un ternero de dos días ya se puede llamar un pequeño toro. Habiendo nacido apenas, él ya tiene la misma mente y los sentimientos como un toro adulto. El sabe que plantas puede y no pueden ser comidas, y no caer de una altura, en lugar de un pequeño niño que debe ser cuidado y educado hasta que él se vuelve más sabio.

Si un niño no es educado, él crecerá como un animal. Pero si le damos toda la experiencia humana, acumulada durante muchos años, se convertirá en un ser humano en el nivel al que se le dio la oportunidad de desarrollo. Un ser humano se desarrolla a sí mismo, y mientras se desarrolla, él revela el mundo.

Por lo tanto, el ser humano es una criatura muy sensible porque tiene que sentir la naturaleza de una manera sutil. El es fuerte porque es capaz de construir por sí mismo los sistemas que lo protegen contra las adversidades de la naturaleza. El ser humano ha descubierto el fuego y la electricidad, inventado para calentar su casa y para iluminar con la luz la obscuridad de la noche. Ha aprendido a comunicarse a larga distancia y inventó el Internet.

Los seres humanos han perfeccionado su naturaleza, añadiendo a ella todas las comodidades que le faltaban. Y al mismo tiempo, él mismo no ha cambiado mucho, y es obvio que hay límites muy claros de las capacidades humanas.

Nosotros podemos mejorar nuestro estilo de vida en todos los sentidos, pero no podemos responder a las preguntas más importantes, “¿ Cuál es mi destino? ¿Qué me espera en el futuro? ¿ Cuándo voy a morir? ¿ Lo que me pasó antes de mi nacimiento y lo que sucederá después de mi muerte? ¿Qué sucede más allá de los límites de esta vida?”

“¿Por qué en mi vida conocí a las personas que me rodean? ¿Por qué nací con este carácter, y en este género, en esta ciudad en particular y en este determinado período de tiempo? ”

Todo esto sigue siendo un misterio para nosotros.  Hay un poco de poder que nos controla y no podemos influir en el. Somos capaces sólo de hacernos más cómodo el lugar donde nos llevaron por el destino. Construimos casas para nosotros mismos en lugar de vivir en cuevas, y nos preparamos y  almacenamos  alimentos para su uso futuro.

Nosotros estamos desarrollando lo que se refiere a la vida material del cuerpo. Es decir, utilizamos la mente y los sentidos humanos, para elevarnos por encima de los animales, para el beneficio de este nivel animal, y de nuestros cuerpos. Con el fin de satisfacer a nuestros cuerpos, hemos desarrollado todas las ciencias de la física, la química, la biología y zoología.

Nosotros no podemos salir fuera de nuestro cuerpo con nuestra mente humana y sentimientos. Resulta que estamos usando todo lo que nos fue dado por encima del nivel animal, con un gran intelecto y capacidad para estudiar la naturaleza y revelar sus leyes, solo por el bien de nuestro estado animal.

Nosotros queríamos pasar rápidamente y creamos un coche, hemos querido hablar a larga distancia e inventamos la radio y el Internet. Pero todas estas invenciones están hechas para la comodidad del cuerpo y su salud, ya sea para uno mismo o para la familia y los niños.

No hay un invento realizado por nuestra mente altamente desarrollada que esté destinada para el beneficio de elevarse del grado del nivel animal. Las universidades, las bolsas de valores, y los museos fueron diseñados para proporcionar la máxima comodidad para nuestros cuerpos. Es triste ver  la primitiva forma en que usamos los sentidos teniendo una mente aguda y la capacidad de evolucionar y desarrollarnos de generación en generación.

Volamos hacia el espacio y hemos hecho grandes avances en la medicina. Hace cien años, la esperanza media de vida era no más de 40 a 50 años, y hoy estamos acercándonos a los 100 años. En otros 50 años, podremos vivir por 200 años. Tenemos la oportunidad de hacer  nuestra vida en este mundo mucho más intensa, duradera, sana, prolongando la existencia del cuerpo. ¿Pero qué podemos hacer con nuestra existencia y con un tiempo tan largo?

os antes del nacimiento, y cómo será la forma  después de nuestra muerte, así como lo que nos sucede en el intervalo medio desde el nacimiento hasta la muerte, y que pruebas tendremos que pasar  a través de esta vida. Podemos mejorar las condiciones para la existencia del cuerpo y para nuestra Podemos mejorar las condiciones para la existencia del cuerpo y para nuestras familias y niños. Podemos  responder a cualquier pregunta, excepto lo principal referente a nuestro destino. El concepto de destino incluye la forma en la que existimos familias y niños.
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De KabTV’s “Una nueva vida ” 1/1/15

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Los niños del universo, parte 7

Dr. Michael LaitmanEl gran desarrollo de la humanidad no le presta atención al universo, sin embargo este es el lugar donde podemos encontrar nuestras raíces. En los enormes espacios abiertos del universo, podríamos encontrar la fuerza, grandes cantidades de otros tipos de materia, la antimateria, y así sucesivamente.

Es claro que los humanos exploran el universo, pero no le dan a su investigación el suficiente peso porque están seguros de que nuestro futuro depende de quién es más fuerte, más rico, o más poderoso. Nuestro avance no está dirigido hacia la comprensión de la naturaleza en su plena revelación, ni fomenta el reconocimiento de nuestras deficiencias.

Yo asumo que el universo es el completo otorgamiento y que la fuerza de otorgamiento creó y organizó todo lo que existe. Por último, al combinarse ciertas fuerzas, el otorgamiento generó los niveles, el inanimado, vegetativo, animado y hablante de la naturaleza.

El universo sigue desarrollando la materia hacia un nivel especial cualitativamente nuevo, en el que la materia de repente se cuestiona sobre su fuerza que le dio su origen: «¿De dónde venimos? ¿Quiénes somos?»

Sabemos que en el pensamiento que hay detrás de cualquier acción está en el resultado para el que estaba destinada la acción. Reaccionamos al resultado; sin embargo, nunca le prestamos la suficiente atención, ni asignamos la energía suficiente para aclarar qué es exactamente lo que está influyendo en nosotros.

Por otra parte, reconocemos que somos el resultado de la actividad de esta fuerza. Mientras exploramos la naturaleza humana, vemos claramente que no poseemos ninguna libre elección ni gozamos de libertad en cuanto a las acciones. Estamos supeditados a nuestros genes, instintos, cálculos sobre los beneficios y las pérdidas usando fórmulas primitivas.

Aquí está el problema: ¿Cómo podemos explorar el universo, su progreso y los procesos que experimentamos, si le dedicamos toda nuestra energía a otras cosas?

Uno de mis estudiantes trabaja en el Gran Colisionador de Hadrones en Suiza. Él me contó que en un primer momento, hubo interminables debates sobre si era bueno o no comenzar un enorme y costoso proyecto de este tipo. Sin embargo, el costo del Colisionador es equivalente al costo de mantener las tropas estadounidenses en Afganistán durante una semana.

Así que es obvio que no aplicamos el suficiente esfuerzo a explorar la naturaleza. Estoy realmente apesadumbrado por este estado de cosas. Si lo suficientemente bien conociéramos la naturaleza y difundiéramos el conocimiento a las masas mejor de lo que lo hacemos hoy, podríamos reconocer nuestras deficiencias. Queremos descubrir la falta de nuevas propiedades: las de otorgamiento.

Entonces, además del deseo de recibir que ya tenemos, también obtendríamos la fuerza de otorgamiento que nos permitiría explorar la naturaleza desde un nuevo ángulo.

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Del programa «Una nueva vida» del 3/02/14

Dr. Michael LaitmanEl proceso revolucionario en el que estamos participando comenzó con el Big Bang y continuó a través de la conexión cada vez más fuerte: de las partículas fundamentales a los átomos, de los átomos a las moléculas, de las moléculas a estructuras más y más complejas, hasta la aparición del cuerpo humano, incluyendo el sistema cognitivo, el sistema nervioso, y sistemas adicionales. A algunos de ellos no los conocemos y a algunos no los entendemos.

En general, este proceso se desarrolló en dos direcciones: extensión y conexión.

Todo aspira a la conexión, y sólo los seres humanos, sus sociedades y su naturaleza, reciben una forma opuesta. En una sociedad, nos conectamos cada vez más. Sin embargo, por otro lado, nos oponemos al otro porque el ego nos separa. Como resultado de esto, no construimos una sociedad cohesionada basada en el apoyo mutuo, de acuerdo al principio de cada cuerpo vivo, incluyendo el nuestra. En lugar de esto, construimos algo muy extraño, y nuestra sociedad se vuelve como un cáncer que, en última instancia, se devora a sí mismo y muere.

En esencia, no sabemos qué hacer. Los estudios científicos de las fuerzas y mecanismos que nos mueven han descubierto que no tenemos ninguna posibilidad de evitar una tercera guerra mundial y el caos. Los científicos lo saben y escriben que no hay una solución real a esta forma de desarrollo, y lo que queda es sólo someternos a la merced del proceso que nos lleva hacia un futuro desconocido.

Estamos destruyendo el planeta, agotando los recursos naturales, y haciendo lo que nos place con la naturaleza y la ecología. Todo esto no se debe a que ésta vino hacia nosotros, sino a que no sabemos cómo construir sistemas que consten de opuestos que se conecten en una sola estructura. Esta unión de opuestos es, precisamente, la ley fundamental de los sistemas complejos.

Aquí llegamos a la sabiduría de la Cabalá. Este problema surgió hace tan sólo 3.500 años en la antigua Babilonia. Por un lado, sus habitantes eran muy cercanos unos de otros y dependían de unos de los otros. Por otro lado, no podían pararse permanecer unos junto a los otros. Ellos se odiaban y sentían repulsión mutua. Y no había nada que pudieran hacerse al respecto, la propia estructura de la sociedad era tal que estaban devorándose a sí mismo.

Fue entonces que un hombre sabio con el nombre de Abraham descubrió que aquí se ocultaba la transición hacia un nuevo nivel de desarrollo. En esencia, no había nada único con respecto a ese estado. Al igual que la transición del nivel del inanimado al vegetativo, o del vegetativo al nivel animado, así también es la transición del nivel animado al nivel hablante. Esta transición necesita que nosotros alcancemos el poder de la conexión entre los opuestos, de manera que puedan ser conectados y formen un sistema completamente armonioso. A pesar de las polaridades, a pesar del odio y el rechazo entre nosotros, podemos utilizar una fuerza única, una red única con el fin de alcanzar el equilibrio entre unos y otros y construir una vida.

Nosotros no entendemos realmente la importancia de este paso. No entendemos cuál es la fuente de vida y cómo podemos conectar dos opuestos. Sin embargo, son precisamente las polaridades absolutas entre el más (+) y el menos (-) las que forman el átomo, un sistema estable en el que se oponen y no obstante, se conectan simultáneamente.

Para continuar, de acuerdo a este principio, se construyen combinaciones que son cada vez más complejas y que posee la capacidad de evolucionar. Más y menos se combinan entre ellos con el fin de atraer lo que es útil para el desarrollo y el equilibrio entre ellos, y para emitir lo que es perjudicial para el equilibrio. Así, por medio de absorción y emisión, se crea la vida. Hay un desarrollo cada vez más complejo, hasta que exista la necesidad de construir un nuevo sistema que los cabalistas llaman el sistema espiritual. En otras palabras, es más elevado que los sistemas que nos son familiares.

Abraham descubrió que existe una ley universal de la naturaleza que abarca todos los sistemas, que los mantiene y los desarrolla. Es posible llamarlo la fuerza de la Luz, la fuerza del Creador, la fuerza superior. Sin embargo, esta tiene una meta: mantener todas las partes de la realidad en armonía y conexión mutua.

Es posible atraer y utilizar esta fuerza, incluso ahora, cuando queremos elevarnos al nuevo nivel y convertirnos en un solo sistema. A través de este, despertamos la fuerza universal, y esta construye el tan esperado equilibrio entre nosotros.

En Cabalá, la ley que Abraham descubrió es llamada la ley de equivalencia de forma. Si soy atraído personalmente por la fuerza de la equivalencia de forma, entonces, en ese grado, yo elevo su influencia en mí y esta construye la conexión entre otras personas hacia las cuales soy atraído y yo. Esta construye entre nosotros un sistema armónico y equilibrado entre todas las partes.

Abraham descubrió la capa más profunda de esa ley integral general de la naturaleza que ya era conocida y llamó a todos los babilonios a unirse a él.

Maimónides, el filósofo del siglo 12, dijo que Abraham escribió multitud de libros e hizo un gran trabajo de difusión para que la gente entendiera lo que él había descubierto y que él estaba hablando específicamente acerca de una ley de la naturaleza a la que uno no debe oponerse. Esa es la forma en que evolucionamos, sin posibilidad de escapar de su flujo, de la tendencia natural hacia el equilibrio, la conexión y la armonía.

En el nivel del inanimado, vegetativo, y animado, nosotros alcanzamos de forma espontánea el equilibrio, sin libertad de elección. Sin embargo, en el nivel hablante, esto ya no tendrá éxito porque tenemos que participar conscientemente en la construcción del equilibrio y de un sistema humano universal. Nos corresponde a nosotros entender, reconocer, desear invertir esfuerzo, y optar por tratar de organizarlo correctamente para poder avanzar.

Entonces, gracias a estos esfuerzos, nosotros despertamos a la única fuerza universal de la naturaleza, que es el Creador, la Luz. No importa cómo lo llamen. En respuesta a nuestros esfuerzos, ésta nos influye y lleva a cabo la acción correcta de conexión en nosotros. Esto es lo que Abraham le enseñó a la gente.

La historia posterior ya la conocemos. Algunas de las personas lo escucharon y realizaron el método por un tiempo, pero más tarde, y a pesar de todo esto, se retiraron del proceso. Es imposible construir un sistema armónico y equilibrado si todo el resto de la humanidad está rota. Es por eso que hemos llegado a la situación actual, donde la crisis babilónica de la separación ha vuelto sobre nosotros.

¿Por qué específicamente la actualidad? Esto se debe a que la humanidad, como fue el caso, entonces, está descubriendo que está conectada en un sistema universal. Estamos cerrados dentro de un sistema, una sociedad, una familia, sobre la faz de la Tierra, y todos nosotros estamos unidos unos a otros.

Hoy en día, no necesitamos pelear. Es suficiente con cortar las conexiones con alguna nación y ella no resistirá este aislamiento. Las armas modernas son los mismos mazos bárbaros primitivos, en forma sofisticada. Nadie los necesita en un sistema global mundial que es como una aldea global. Hoy en día, las conexiones comerciales, industriales, financieras y logísticas lo determinan todo. Si ustedes cortan estas arterias para una nación, es como si desconectaran algún órgano del cuerpo. Es claro que no sobrevivirá por su cuenta.

Eso también es lo que sucedió en la antigua Babilonia en Mesopotamia, la cuna de la humanidad, cuando se convirtió en una sociedad. Lo mismo está sucediendo hoy en día.

Los cabalistas, los estudiantes de Abraham en todas las generaciones, hablaron sobre esto e incluso hicieron un cálculo en una línea de tiempo de acuerdo a la ley del desarrollo humano para comprender cuando volvería la humanidad a la misma situación. La ley de la unificación comenzó a aclararse a finales del siglo 19, y de acuerdo con todos, alcanzó la aclaración al final del siglo 20. Más precisamente, los cabalistas escribieron que esto comenzaría desde el año 1995.

Esta es la situación hoy. Cuando yo empecé a estudiar la sabiduría de la Cabalá en 1975-76, no creí que esto realmente sucedería. Sin embargo, en realidad, hubo una transición muy fuerte, y de repente se hablaba de un sistema unificado, de una humanidad unificada, de una aldea global, y de la absoluta dependencia de los demás, y así sucesivamente.

Junto con esto, se reveló la maldad de la naturaleza humana que muestra cuán opuestos somos unos de otros y que no estamos listos para conectarnos de una manera correcta. Después de todo, a pesar de las oposiciones entre nosotros sobre el nivel del inanimado, vegetativo y animado, la fuerza universal se conecta con nosotros de tal manera que las polaridades se transforman en un dipolo que nos conecta y nos mantiene en equilibrio y armonía.

Sin embargo, en el nivel hablante, en las conexiones humanas entre nosotros, depende de nosotros el despertar en nosotros la influencia de la fuerza universal y participar en el equilibrio entre el más y el menos, entre los dos extremos. Esto requiere de un trabajo específico de nuestra parte.

En primer lugar, depende de nosotros el comprender y reconocer la situación en la que nos encontramos y continuamos, y seguir invirtiendo esfuerzos compartidos con el fin de construir el entorno adecuado. En Cabalá, estos esfuerzos son llamados elevar MAN, es decir hacer una petición por la conexión. A través de esta, despertamos en nosotros la influencia de la fuerza universal que nos conectará a toda la sociedad humana en armonía en un solo sistema.

Este es lo correcto para el momento histórico actual. Hoy en día, la sabiduría de la Cabalá, la ciencia que descubrió que Abraham, ha sido abierta ante todos. Esto se debe a que todos nosotros debemos utilizar el sistema que se ha creado y comenzar a utilizar correctamente las condiciones que han sido creadas para la construcción de la sociedad futura. De lo contrario, la humanidad es susceptible de ser destruida.

Por lo tanto, los cabalistas, las personas que están involucradas con este problema y su solución, llaman nuestra atención hacia la verdad sobre nuestra situación y nuestro futuro. Nos dicen que, en cualquier caso, estamos llegando a un equilibrio colectivo. Sin embargo, si no despertamos la única fuerza de la naturaleza que nos lleva a nuestra unificación y a la conexión correcta entre nosotros, entonces, no obstante se revelará como la fuerza única que nos conecta y nos reúne, pero sin nuestra inclinación y deseo. En ese caso, tendremos que obedecer a esta ley en contra de nuestra voluntad, y esto nos llevará a situaciones muy desagradables a través de desastres, plagas y guerras.

Esta es una buena fuerza, porque conecta todo el sistema en uno. Sin embargo, si nos oponemos a esto, entonces despertamos sobre nosotros mismos la influencia de las fuerzas que actúan sobre nosotros como desastres.

Los cabalistas tratar de llevarle este conocimiento a toda la humanidad y de enseñarle cómo llegar a la correcta comprensión de la conexión, que despierta en nosotros una atracción hacia ella, y de acuerdo con nuestro anhelo, estimular el descubrimiento de la fuerza sin despertar desastres. Como una necesidad, nos acercaremos al estado singular integral correcto y avanzaremos de la mejor, más agradable y deseable manera. Tal esfuerzo es lo que se requiere de nosotros.

Los problemas más difíciles hoy en día están descubriéndose en la sociedad humana, a pesar de todo lo bueno que existe en el mundo. El progreso científico y tecnológico ha llegado a su punto más alto, pero ellos no se atreven a mostrarle esta tecnología moderna a la humanidad. De lo contrario, la gente no necesitará trabajar ni habrá necesidad alguna de invertir esfuerzo.

En esencia, ya hemos ido hacia un nuevo nivel de desarrollo, pero todavía no estamos listos para realizarla, debido a nuestra falta de adecuación. Tenemos las herramientas en nuestras manos, pero no estamos dispuestos a integrarlas correctamente al nuevo nivel, porque nuestro enfoque no es integral, es decir, nuestra estructura interna no es integral. Por el contrario, somos egoístas, y nuestra tendencia es a ser distantes entre nosotros y no conectarnos en armonía.

Como resultado de esto, miramos con miedo al estado futuro de la humanidad unida, y no sabemos qué hacer con siete mil millones de seres humanos que no trabajarán. No tenemos ningún concepto de otra forma de existencia ni de una conexión diferente entre nosotros mientras nos elevamos a otro nivel de percepción, a una vida y forma de vida diferentes.

Hay una multitud de sorpresas escondidas detrás de la nueva situación, pero todavía no estamos listos para digerirlas porque nuestra percepción no es integral.

Lo más importante en el sistema integral es renunciar a la visión individualista del yo contra el mundo. En lugar de esta, yo debo adquirir una percepción integral y ver una imagen completa, en la que todos estamos conectados y nos complementamos unos a otros. Sólo entonces puedo descubrir el estado futuro en el que debe existir la humanidad, y entonces entiendo y siento esta esperada vida en un momento propicio.

Nos corresponde a nosotros alcanzar esta percepción, y esto es lo que nos enseña la sabiduría de la Cabalá.
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De la Convención en México «Día uno» del 8/1/14, Lección 1