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La corrección viene desde adentro

Baal HaSulam, Shamati, artículo 69, “Primero será el de corrección del mundo”: Dijo que primero será la corrección del mundo, y luego vendrá la redención completa… que primero se corregirá la parte interior de los mundos y luego la parte exterior… y la raíz de Israel pertenece a la parte interior de los mundos.

“Israel” son aquellos que se sienten atraídos hacia Yashar-El (línea recta hacia el Creador), quienes tienen el “punto en el corazón”. En el pasado en la antigua Babilonia, un grupo de personas descubrieron este deseo y se separaron de los demás, y se denominaron de acuerdo a su dirección hacia la meta. Más tarde este grupo se convirtió en una nación que atravesó edades del desarrollo.

Ahora la historia se repite, una y otra vez hay un grupo que se organiza de acuerdo al mismo principio y también se llama “Israel”, de acuerdo a la dirección de su desarrollo. Este pertenece a la parte interior, porque éste representa los deseos de Galgalta ve Eynaim, las vasijas de otorgamiento.

Este es el significado de “porque ustedes eran el menos numeroso de entre todos los pueblos”. Sin embargo, al corregir el interior, el exterior también se corrige, aunque en pequeñas partes. Y el exterior será corregido cada vez, hasta que todo el exterior sea corregido.

Por lo tanto, es suficiente con que se corrija el “uno por ciento” para corregir al mundo entero, poco a poco, parte por parte.

Esto significa que tenemos que encontrar gente que siente la importancia de la meta de la creación, del desarrollo interior. Ellos deben conectarse para que puedan sentir y entender que nuestra evolución está dirigida. Al conectarse y corregirse a sí mismos, ellos también pasarán la corrección a la parte exterior, así influirán en el mundo entero.

Es por eso que estamos realizando una convención en Estados Unidos, no para la difusión externa, sino para las personas que anhelan descubrir la fuerza superior. Debemos proporcionarles a ellos las condiciones necesarias para que se unan, de tal manera que sean capaces de cumplir con la corrección y entonces ésta fluirá de ellos hacia el mundo.

Ellos tienen que sentir que son responsables de esto, puesto que la parte exterior no puede funcionar de forma independiente. La gente corriente, desde los líderes hasta la gente común, no pueden corregirse por sí mismos. Sólo aquellos que tienen el punto en el corazón pueden hacerlo. Nosotros nos dirigimos a ellos al explicarles de qué depende la corrección y qué deben hacer para ayudarle al mundo.

(77466 – De la lección en New Jersey del 10 de Mayo del 2012, Shamati # 69)

El centro del grupo es el lugar de la corrección

Baal HaSulam, “Introducción al Estudio de las Diez Sefirot“, ítem 141: “Ahora pueden entender el significado de las palabras, “abandónenme a Mí y observen mi ley”. Ellos interpretaron, “Desearía que Me hubieran abandonado y hubieran observado Mi Torá, la Luz en ésta los reforma”.

Existe un enlace entre el Creador y tú, la Luz, la cual es tu deseo corrupto de recibir. Si lo corriges, sentirás el mismo resultado llamado Luz o el Creador es decir “ven y ve” (Boré en hebreo) en la materia misma. El Creador se revela en tu deseo corregido de acuerdo a la corrección de éste.

En general el método por medio del cual corriges tu deseo con el fin de sentir, entender, y revelar al Creador, es llamado “Torá“. Con su ayuda evocas una fuerza especial, la fuerza de otorgamiento, que es externa a ti y con la cual corriges tu deseo. Según el grado en el que la pides, esta fuerza cambia el deseo investido en este y sientes la Luz, el Creador, tu estado sublime.

Esta es la única manera en que puedes avanzar. Si no pides la corrección y acudes al “Creador” que tú has inventado, tu trabajo será estéril, ya que no se corresponde con la realidad.

Pregunta: ¿Qué quiere decir “observar mi ley”?

Respuesta: Significa que todas tus acciones deben estar dirigidas sólo a la corrección de la vasija corrupta de acuerdo al principio: “He creado la inclinación al mal, He creado la Torá como una especia para esta”.

Si tú trabajas de manera correcta en la corrección del deseo, este comienza a tomar la forma del Creador. Entonces comienzas a entenderlo, a reconocerlo, y a adherirte a Él. Tienes un “material” que ha tomado una nueva forma, una forma de otorgamiento y amor. Entonces, a través de la materia del deseo llegas a la adhesión con la forma del Creador.

Pregunta: Si estamos hablando de tener que encontrar el punto del centro del grupo, ¿qué tiene esto que ver con “observar mi ley”?

Respuesta: Es ahí, en el centro del grupo, que corriges tu inclinación malvada. Es ahí y sólo ahí que descubres al Creador, tus estados espirituales avanzados. No hay otro lugar en el que la “materia” malvada del deseo pueda ser revelada excepto en el centro del grupo que debe ser revelado como una montaña de odio, como el “Monte Sinaí“.

Entonces al comprometernos con la garantía mutua, con la alianza, y con la ayuda mutua, comenzamos a descubrir la Luz que Reforma. Esto es también llamado la “recepción de la Torá”: Nosotros la recibimos si sentimos que no podemos corregir nuestra conexión, pero no tratamos de huir del problema. Entonces recibimos la Torá y corregimos la separación, y entonces el Creador se revela.

(78397 – De la 4º parte de la lección diaria de Cabalá del 20 de Mayo del 2012, “Introducción al Estudio de las Diez Sefirot”)

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Pregunta: ¿Cómo debería yo trabajar con el mal que está revelándose?

Respuesta: El método de la Cabalá está destinado a la corrección de nuestra inclinación al mal, es decir el deseo corrupto que está enteramente direccionado a su propio beneficio, en vez de estarlo hacia el otorgamiento a otra persona. Esta corrección nos ayuda a comenzar a ser similares a la Luz, al Creador. De acuerdo a la similitud de forma, la Luz comienza a vestirse en una vasija y entonces nosotros sentimos la realidad superior.

Pregunta: ¿Qué sucede en la relación entre los amigos cuando yo siento la envidia o el odio?

Respuesta: A pesar de que los vicios se revelen, tú tienes que seguir adelante y tratar de unirte con tus amigos por encima de esta corrupción. Existe la naturaleza pero nosotros debemos estar por encima de ella. Así es cómo nos corregimos a nosotros mismos. Nosotros no estamos destruyendo el egoísmo sino que estamos trabajando por encima de él.

Yo no puedo permaneces ante mi amigo y no deseo interactuar con él. Sin embargo, yo estoy tratando de conectarme con él por encima de este rechazo.

Después de todo, este rechazo es el resultado de mi deseo corrupto, egoísta. Con el propósito de ser corregido, yo me elevo por encima de este y trato a mi amigo en el sentido opuesto, con amor.

Ambas formas coexisten dentro de mí. Yo reconozco mi rechazo y al mismo tiempo decido expresar una actitud diferente, ver a mi amigo como una gran persona.

Este es nuestro trabajo.

(78394 – De la 3º parte de la lección diaria de Cabalá del 20 de mayo del 2012, El Estudio de las Diez Sefirot)

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Podemos sentir algo nuevo cada minuto, no sólo una vez al año. El punto es que muchas veces recibimos cosas nuevas, pero no las sentimos. No podemos percibirlas ya que no tenemos vasijas para estas.

Los milagros ocurren en nosotros todos los días, y nosotros nos encontramos ante el “Monte Sinaí“. Existen innovaciones sin fin ya que el mundo del Ein Sof está delante de nosotros.

Todo depende sólo de nuestra habilidad de percibir las cosas, en nuestras vasijas. Por consiguiente, una innovación bendecida es cuando la persona puede sentir. Todo se mide en relación a la persona que alcanza, entonces debemos trabajar en nuestra sensibilidad, en nuestras vasijas.

Las Reshimot (genes informativos) son evocadas dentro de nosotros constantemente. Atravesamos muchos estados, pero a la vez, nos desarrollamos de forma pasiva, en el nivel bestial, incapaces de sentir la esencia de estos cambios, incapaces de alcanzar la intensidad del nivel, la conexión con el Creador.

La diferencia en los niveles puede compararse con el hecho de comprar algo nuevo, llevarlo a casa, y ponerlo en la sala, ya sea un florero o un perro, o alguien que vino a visitarme. Esto es lo que sentimos cuando somos llevados al palacio del Rey; todo depende de la forma que tengamos cuando entremos en este.

¿Soy un objeto, una planta o una cosa viviente? ¿He preparado mi carencia para poder entrar conscientemente al palacio y entender dónde estoy, gracias a la equivalencia de forma, como un ser humano que se asemeja al Creador, el anfitrión?

Todo depende de la preparación de nuestras vasijas. Nosotros atravesamos muchos estados inconscientemente en la forma de un objeto inanimado, de una planta, o de algo viviente, entonces no sentimos nada nuevo en ellos. Sólo el cambio que el ser humano atraviesa, se considera una innovación, cuando él alcanza, entiende y siente con el fin de asemejarse al Creador.

(78305 – De la preparación para la lección diaria de Cabalá del 18 de mayo del 2012)

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Hoy en día, de forma gradual, se está revelando una interconexión más profunda y rigurosa entre países, naciones, y personas. Incluso individualmente, estamos conectados a través de cadenas con varios eslabones. Sin embargo, hay un problema determinado: Aun no somos capaces de realizar correctamente esta conexión.

La crisis moderna se expande y abarca el mundo. No terminará a pesar de que muchos estén prometiendo que pronto comenzarán a mejorar las cosas.

Los problemas no terminarán hasta que nosotros no alcancemos el equilibrio. Después de todo, la causa de la crisis es el desequilibrio, en otras palabras, la falta de conexión entre nosotros.

Aquí es donde descubrimos la ley de garantía mutua. La Torá nos explica que al final la persona amará a su prójimo como a sí misma.

“El amor” es la unidad sistemática adecuada en la que cada persona trabaja para el beneficio de todos, y hay armonía absoluta entre nosotros. Al final, una vez que lleguemos a la corrección final, todos nosotros, una vez más, seremos parte de una sola alma, al igual que los órganos del cuerpo que funcionan de manera absolutamente diferente, pero que existen en armonía unificada, y es por eso que el cuerpo vive.

Cada órgano realiza su propio trabajo, su propia función, pero en el marco de un programa común que los abarca y los obliga a todos a trabajar juntos. Por el contrario, cuando existe un desequilibrio entre las partes del cuerpo, aparecen las enfermedades.

Nosotros debemos tratar nuestra corrección según el mismo principio. Hoy en día, yo existo en egoísmo absoluto, total. Quiero que todos “giren” bajo mi mando, que lleven a cabo mis deseos, y que piensen como yo. Todos comenzamos nuestro viaje en este estado.

En la primera etapa de trabajo conmigo mismo, yo debo llegar al grado de Jafetz Jessed, en el que no me interpongo en el camino de los demás. Al igual que una rueda dentada, yo giro libremente sobre mi eje, de acuerdo a los deseos de mi prójimo. Hagan lo que quieran conmigo. Yo estoy dispuesto a “girar” según la petición de ellos, como si yo no tuviera mis propios deseos, como si no fuera yo, sino una fuerza de apoyo dirigida por ti.

Estamos hablando de un grado muy alto. Después de todo, yo tengo que trabajar con mi egoísmo para que éste no se interponga en mi camino al servir a los demás.

Para ello, yo tengo que conocer los deseos de los demás y nunca interponerme en el camino de la realización de ellos, tengo que ser absolutamente neutral. Nos referimos a una corrección enorme, durante el curso de la cual yo configuro las pantallas de los grados cero, primero, y segundo, por encima de mi deseo.

Entonces, yo me elevo al siguiente grado. Dirijo mis deseos, habilidades, cualidades y todo el potencial de mi fuerza y ​​energía, todo, hacia el beneficio de mi prójimo. Ahora, mi egoísmo no sólo es neutralizado, no solo giro libremente sobre un eje, sino que estoy conectado con mi propio motor que funciona para beneficio de ellos. Este es el grado del amor. Yo te lo doy todo en aras de esto.

Este camino se extiende desde nuestro mundo hasta el mundo del Infinito (∞) a través de 125 grados. Parte de ellos los realizo en el grado de Jafetz Jessed, soy neutral, y la otra parte la realizo de manera activa poniendo mis esfuerzos en beneficiar a mi prójimo.

Durante la primera etapa, yo corrijo 248 deseos y durante la segunda, corregir 365. En general, la corrección de los 613 deseos es llamada observar los mandamientos. De esta manera, el deseo común está dividido de acuerdo con mi estructura interna.

Todo esto es lograr la garantía mutua total y absoluta, un estado en el que yo interactuaré en armonía con todos, como cualquier otra persona.

Por lo tanto, es claro el tipo de corrección a la que la humanidad tiene que llegar: Todos percibirán e incluirán dentro de ellos toda la realidad hasta el punto de identificarse plenamente con ella. Esta es la razón por la cual la Cabalá se revela ahora, porque si no sabemos cómo llevar esto a cabo, entonces nuestro camino será muy difícil y doloroso, de hecho, será realmente el “camino del sufrimiento”.

Sin embargo, si tratamos de actuar dentro del grupo, nuestro camino no será fácil, pero será bueno (la flecha roja en el gráfico). Nos reunimos, nos sentimos unos a otros, evocamos la Luz, y ella trabaja en nosotros, nos influye y nos despierta. Al sentirnos unos a otros mutuamente, permitimos que la Luz haga su trabajo.

Esta es la esencia del método. Ustedes no saben ni entienden nada, no son capaces de hacer nada, sino que desean “tragarse” todo el placer, y sólo necesitan aprender a evocar la Luz. Si ustedes aprenden, lograrán el éxito de manera fácil y hermosa, junto con todos, en alegría.

(78220 – De la Convención One en New Jersey del 12 de Mayo del 2012, Lección 3)

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Pregunta: ¿Por qué la próxima etapa del trabajo será la unidad entre los grupos? ¿Cómo está eso conectado con la unidad dentro de cada grupo y con el trabajo individual de la persona?

Respuesta: De hecho, la unidad comienza a partir de un grupo de diez personas. Un humano está construido de tal manera que puede abarcar específicamente esta cantidad de personas. Diez es un número “redondo” conveniente, ni demasiado grande, ni demasiado pequeño. Es llamado el “Minyan”, es decir que puede ser “contado” (Limnot). Nuestra percepción está estructurada de tal manera que comprende sólo este tipo de sistema, ya que este abarca nuestra estructura interna (las diez Sefirot).

Sin embargo, en la lección cuando no estamos hablando de nuestras propias impresiones, sino en general estamos leyendo artículos y discutiendo el material, puede participar en esto un grupo muy grande, que incluye al mundo entero. Por lo tanto, durante los talleres nos sentamos en grupos de diez, mientras que en la lección hay cualquier cantidad de personas capaces de tal clarificación y discusión usando el lenguaje cabalístico.

Sólo necesitamos preocuparnos de que no se vuelva una rutina, y para esto necesitamos incrementar constantemente el deseo dentro de nosotros y la importancia de la meta. Cada vez hablaremos de otro carácter, de un carácter nuevo de la revelación del Creador.

Al unirnos con el grupo, estamos creando un “Uno”, el carácter común para todos nosotros, que no pertenece a ninguno de nosotros, sino a todos nosotros juntos. Es su esencia más elevada, la “amalgamación”. No es simplemente nuestra suma, sino una cierta adición a ello. Esto se debe a que para alcanzar esta suma, cada uno ha hecho concesiones mutuas con su egoísmo. El concepto de Uno, al estar por encima de nosotros, está compuesto de todas esas cancelaciones personales del egoísmo. Así es como construimos una vasija elevada.

Si nos uniéramos simplemente como egoístas por una ganancia común con el fin de construir algo juntos o ganar, como un equipo de futbol, entonces el resultado sería una suma de esfuerzos vacía. Sin embargo, si estamos cancelando nuestro ego, entonces estamos construyendo una nueva vasija común por encima de nosotros.

Esta nos pertenece a todos; a los diez que estamos sentados en un círculo teniendo una discusión y cancelándonos y exaltando al grupo y a los amigos. La Sefira más alta, Keter, es definida por la forma en la que escucho a todos los demás, cómo coloco al grupo, al Creador, y a la meta por encima de mí mismo. Y me valoro a mí mismo como bajo y me rebajo en relación a mis amigos. Así es como Maljut es definida.

Después que cada uno ha clarificado esos dos puntos, Keter y Maljut, unimos todos esos Ketarim y Maljuiot juntos. Y si cada uno lo está haciendo con la capacidad suficiente para el primer nivel de revelación de la Luz, entonces la Luz se revela en esta brecha entre los Ketarim, unidos como uno, y las Maljuiot unidas. Entre ellas ocurre una luminiscencia interna, ya que nos hemos cancelado.

Aun cuando todavía no es la constricción o una pantalla, la Luz ya está siendo revelada y está comenzando a trabajar según el grado de nuestra oposición a nuestro egoísmo y el deseo de unirnos. Esto es así porque todos esos principios ya son espirituales. Estamos exaltando lo espiritual, el otorgamiento, y estamos ignorando lo material, la recepción; estamos tomando las acciones que somos capaces de hacer, como niños pequeños.

Y entonces las diez personas, complementándose entre sí y dispuestas a unirse, están creando una gran tensión, una distancia entre el Keter unido y la Maljut unida, construyendo de esta manera nuestra propia vasija espiritual común. Y cuando la hemos construido entre nosotros diez, entendemos que el resto de los amigos en todo el mundo, están aplicando los mismos esfuerzos justo ahora. Todos nuestros esfuerzos conjuntos están coordinados sin importar el tamaño de cada grupo.

Si después de nuestros esfuerzos de unirnos en un círculo queremos incluir al resto de los grupos dentro de nosotros, entonces estamos uniendo a todos. Y entonces se está formando una vasija verdaderamente enorme y poderosa, capaz de revelar el primer nivel de la Luz, de acuerdo a la similitud de cualidades. Mientras más distancia haya entre el Keter común y la Maljut común, más grande es la vasija, y posiblemente ya será suficiente para la primera revelación de la Luz.

La Luz se revela de una forma discreta, en porciones: Nefesh, Ruaj, Neshama, y en adelante. Y si la revelamos, entonces se revelará en cada grupo y en cada persona de acuerdo a sus esfuerzos personales, más en algunos y menos en otros, según el grado de los esfuerzos que se hayan invertido.

Es por eso que necesitamos anhelar el conectar con nosotros a todos los grupos y amigos separados, e incluso al mundo entero ya que este tiene una vasija enorme. Es ahí donde está el verdadero deseo de disfrutar, y si se nos une incluso de forma pasiva, entonces nos añadirá una gran cantidad de material. Y si nosotros con nuestro anhelo por lo espiritual trabajamos en este material, entonces recibiremos una enorme capacidad adicional.

(78232 – De la 1º parte de la lección diaria de Cabalá del 17 de Mayo del 2012, “Charla acerca de las pasadas convenciones”)

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Al estar en este lado del Majsom (barrera), no vemos las razones para nuestras acciones y pensamos que somos independientes. Sin embargo, el resultado en realidad está predeterminado y convoca las acciones que llevarán a este.

Pregunta: Pero se dice que incluso si la recompensa está garantizada, aun así tenemos que hacer nuestro trabajo. Entonces dónde está nuestra interdependencia, ¿nuestro libre albedrío?

Respuesta: Espero que lleguemos a eso y veamos que todo el mundo del Ein Sof (Infinito) se extiende ante nosotros. No importa lo que hagas, el Creador te da todo lo que es bueno, como un invitado sentado frente al anfitrión, tú estás preparado para recibir de Él sólo a través de la “restricción” y de un Masaj (pantalla).

Pregunta: Y cada vez la persona tiene que decidir: “¿Voy a hacer ahora lo que se debe hacer?”

Respuesta: Por supuesto. Entonces descubres el otorgamiento de parte del Creador.

Él quiere enseñarte a recibir con el fin de otorgar. Por parte del Creador no hay limitaciones, pero Él lo hace con el fin de llevarte a Su nivel donde adquirirás el entendimiento y el reconocimiento y no sólo el llenado que es sólo el medio. Si recibes más o menos, esto es sólo el medio, mientras que la meta es alcanzar la adhesión.

La adhesión no es el llenado, sino el placer de ser similar al Creador. Este está por encima del juego de “Luces y vasijas” y es el llenado del “punto en el corazón”, este es el placer supremo.

Por una parte, decimos que la meta de nuestro desarrollo es la adhesión. Por otra parte, decimos que la meta de la creación es el placer y el deleite. Resulta entonces que adhesión es igual a placer.

En realidad, siempre se trata de niveles de placer, ya que el deseo, la vasija, no siente otra cosa que eso. El placer está detrás de cada detalle de mi percepción. Por ejemplo, distingo los colores según el grado en que estos me traen placer.

En cada situación medimos los placeres y usualmente nos conectamos de acuerdo a las formas de estos porque tenemos una forma similar. Hacia arriba y hacia abajo, fortaleza y debilidad, calor y frío, revisamos todo de acuerdo a este principio, y todo surge de la impresión del deseo a partir del llenado o de la carencia de llenado.

Nuestro deseo está dividido en muchos discernimientos y matices que son determinados por nuestros cinco sentidos, de acuerdo a rangos y niveles paralelos. De una manera u otra, no hay nada excepto el deseo. Todo está medido por mi sensación, hasta las cosas más neutrales. Yo no siento ni identifico nada que no toque mis sensaciones. Cada discernimiento que hago recibe una “señal emocional” la cual mido. Detrás de todas las palabras y los nombres hay emociones, el estado en que está mi deseo. En esto está basado mi lenguaje.

Pregunta: Conozco los placeres que me llenan. Sé lo que anhelo ¿Pero qué significa “asemejarse al Creador”? ¿Qué clase de llenado es ese? ¿La sensación de pertenecer a algo grande?

Respuesta: Si tomas la internalidad de tu corazón, algo muy profundo y personal, y tratas de conectar esta chispa oculta al centro del grupo, llenarás tu “punto en el corazón“.

Pregunta: ¿Y esto significa ser similar al Creador?

Respuesta: Si. Porque el centro del grupo es la descripción del Creador. Esta es la imagen trazada en tus vasijas. No sabes lo que es la Luz en sí. Para ti la Luz es un fenómeno que descubres en la vasija. Cuando nuestras vasijas están conectadas, cuando cada uno se anula a sí mismo y quiere alcanzar la conexión de todos los puntos en uno, esta es la descripción del Creador. Esto significa que estamos adheridos a Él.

Por lo tanto, si estoy adherido al grupo, estoy adherido al Creador. Ahí, en el interior entre los amigos están todos los discernimientos de Su retrato.

(78128 – De la 4º parte de la lección diaria de Cabalá del 17 de Mayo del 2012, Introducción al Estudio de las Diez Sefirot)

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La humanidad ha estado desarrollándose por muchos años, ¿pero en qué dirección? Si observamos la naturaleza, vemos que la naturaleza tiende al equilibrio. Calor y frío, presión y vacío, en equilibrio, uno con otro.

Todos los fenómenos naturales tienden al equilibrio de fuerzas y la inclusión mutua, ya que este es el estado más constante y estable que es libre de presión. Eventualmente, todo legará al equilibrio. Mediante eso, podemos entender lo que nos dicen los cabalistas acerca de nuestra situación y el hecho de que debemos llegar a un estado de equilibrio con el Creador, con la naturaleza general, ya que el Creador y la naturaleza son lo mismo.

¿Qué significa llegar a in estado de equilibrio con Él? El Creador es el atributo de otorgamiento y amor, y debemos llegar a lo mismo nos guste o no. El Creador constantemente otorga sobre nosotros, y desde el interior, opera la “maquinaria” de nuestro ego creciente de manera que constantemente sentimos que estamos bajo una creciente presión, en un estado que cada vez es menos equilibrado con el Creador.

Esto nos obliga a hacer algo. Hasta ahora y a través de nuestra historia, es decir nuestro desarrollo, hemos estado tratando de equilibrar la presión con la ayuda de las diferentes tecnologías, estructuras sociales, hábitos, y medios para protegernos del calor y el frío, de la presión y otros cambios de ese tipo.

La Naturaleza es constante, mientras que nosotros constantemente estamos desarrollándonos desde el interior mediante una cadena de Reshimot (reminiscencias) que cambian constantemente. Nuestra resistencia hacia la naturaleza crece constantemente.

Todos los cambios tienen lugar en nosotros. Incluso si vemos un mudo externo que cambia, como los periodos geológicos e históricos, generaciones, o lo que sea, todo tiene lugar dentro de nosotros.

Irradiamos esta realidad hacia afuera, aun cuando en realidad no hay nada en el exterior. Una persona es una “caja” cerrada, y la imagen del mundo es trazada dentro de ella. Sin embargo, siente esta imagen como si estuviera en el exterior.

Similarmente, nuestros ojos ponen esta imagen al revés. El ojo capta al mundo entero de forma opuesta, después el cerebro la convierte una vez más. Si nos colocáramos anteojos especiales que hicieran lo mismo, después de un momento, el cerebro se acostumbraría a esto y convertiría la imagen a la dirección correcta. Esto ilustra el hecho de que todos los cambios tienen lugar dentro de mí, no en el exterior.

Por lo tanto decimos que, como está escrito, “No hay nadie más aparte de Él”, la única fuerza constante que me opera y me influye. Él ha preparado todas las Reshimot (genes de información) dentro de mí, y todo lo que descubro en mi vida, en mi mundo, en mi realidad, es el resultado de las Reshimot. Son responsables por todo lo que puedo ver, escuchar, degustar y sentir.

Debo constantemente tratar de recordar eso, si algo necesita ser cambiado, eso soy yo. El método cabalístico no está destinado a la corrección del mundo, pero, con su ayuda, una persona se corrige a sí mismo y a su percepción. Entonces, a pesar del sentido común, si una persona quiere ingresar a la imagen espiritual, debe reenfocar su visión.

Los estereogramas están basados en el mismo principio. Para verlos, una persona debe reenfocar su visión ¿Cómo podemos cambiar el foco con el fin de discernir el nuevo estrato de la realidad? Es muy simple. Debemos aceptar al mundo como una realidad que es manejada por una fuerza y que todos los cambios están teniendo lugar a través de mis Reshimot.

Constantemente trato de percibir y entender la situación, de recordar que siempre estoy afrontando la única fuerza dentro de mí y que las Reshimot que constantemente están cambiando dentro de mí son opuestas a esa fuerza. Entonces, debo llegar al equilibrio del que hablamos en cada momento de mi vida.

La principal ley de la naturaleza es que, a pesar de todo lo que es evocado dentro de mí, me construyo de tal manera que soy tan similar al Creador  como sea posible, y no difiero de Él en mis atributos. Esto es lo principal.

Mediante alcanzar el nivel actual, me elevo al siguiente nivel. Así, me equilibro con el Creador en cada parámetro, en todos los 125 grados, al volverme totalmente igual y similar a Él, y lograr el equilibrio total.

En su totalidad, es un esquema simple. El mundo es constante, pero los cambios dentro de mí, lo colorean una vez más en cada momento, debo estar en equilibrio con la fuerza que me entrega y estabiliza la imagen actual.
(77665 De la Convención One en Nueva Jersey 12 de mato del 2012, Lección 3)

Observándonos a nosotros mismos, los extraños, desde la línea media

¿Por qué el Creador creó todo de forma tan extraña? Él construyó un palacio, invitó a todos sus amados invitados, y entonces puso guardias y policías alrededor del palacio quienes están examinando y revisando a los invitados, sin dejarlos pasar y causándoles dolor y sufrimiento ¿No sabía desde antes el Creador quién le sería leal, quién lo amaría a Él y quién no? ¿Por qué el Creador nos rechaza a todos? ¿Es así para que sólo aquellos que pueden superar todos los obstáculos pasen, con el fin de probar su lealtad y disposición?

El punto es que es en esta lucha que nuestro deseo es formado; una vasija para recibir en el palacio del Rey es construida y estabilizada. De otra manera, ¿cómo seríamos nosotros capaces de construir esta vasija? Después de todo, no nos fue dada ya hecho desde Arriba ¿Si se nos permitiera pasar sin una razón, estaría eso justificado? Es como si anhelara al Creador con todo mi corazón, y aquí algún guardia me arrojara montaña abajo.

El punto es que soy totalmente opuesto a los atributos requeridos para llegar a la cima de la montaña. No soy la persona que debería ser para llegar a ser un invitado al palacio del Rey. Es sólo gracias a los guardias que constantemente cambio al volverme más y más adaptado.

Esas fuerzas, por supuesto, son representadas por mi ego como perversas, crueles guardias que no me dejan pasar. El Creador es el más cruel de todos porque Él es el que colocó todos esos guardias y policías. Él creó mi inclinación al mal y todos los problemas y sufrimiento que se relacionan con ello. Es como si hubiera dado a luz a un niño pobre, enfermo y en lugar de sentir pena por él, Él incluso lo golpea, como si el niño fuera culpable de algo.

Aparentemente, todas nuestras quejas están justificadas, pero el punto es que la única manera de construir la vasija correcta es con la ayuda de los atributos correctos que recibimos, los cuales no tenemos en un principio. Entonces el enfoque correcto es dividirme en dos. Desde una perspectiva ves lo que hay en tu deseo egoísta. Desde una segunda perspectiva, ves lo que hay en tu deseo de otorgar, en tu anhelo de asemejarte al Creador, lo cual significa de acuerdo al ascenso montaña arriba, en cuya cima está el palacio del Rey.

Seguir esas dos perspectivas es llamado “la línea media”. ¡Con respecto a tu deseo de recibir este es el camino más terrible en el cual no hay justicia sino en realidad sólo lo opuesto! No serás capaz de justificar el deseo de otorgar o respaldarlo tanto. Eso es porque debemos esforzarnos en ambos lados, tanto desde el lado del ego y del lado del anhelo por el otorgamiento.

Lo importante es que estás observando esos dos puntos de forma independiente desde una zona neutral. Es como si te hubieras elevado hasta Keter y desde ahí estuvieras viendo esta maquinaria, como el Creador. No pertenece a ti, pero es tuya sólo si te ayuda a asemejarte a Él. Gracias a eso, puedes llegar a ser como Él, llegar a la adhesión con Él, y mirar todo lo demás como un medio para alcanzar eso.

Así puedes justificar, entender, y pasar por todos esos desafíos “por encima de la razón”: ambas, como el egoísta y como el que otorga. Eso es porque este otorgamiento también está basado totalmente en recibir.

Quieres adherirte al Creador en lugar de estar conectado a tu deseo de recibir. El deseo de recibir es simplemente una herramienta para que alcances al Creador. Con la ayuda de la Torá, (la Luz que Reforma), tienes que convertir esta inclinación al mal en la buena inclinación con la cual te adherirás al Creador.

Para adherirte al Creador, necesitas la buena inclinación, pero con el fin de que esta buena inclinación sea capaz de ayudarte a adherirte a ello, debes abordarla desde el lado de la inclinación al mal mediante el uso de la Torá. Toda la creación fue creada con el fin de llegar a la adhesión con el Creador. Desde este punto de adhesión, el cual queremos alcanzar, tenemos que observar todo el proceso por el que estamos pasando. Después te separarás de la perspectiva egoísta y no te verás a ti mismo a través del deseo de recibir, a través de tu ego. Constantemente estarás por encima de este y lo observarás desde un costado, como un medio para lograr la meta.

Por esto es tan importante constantemente elevar la grandeza de la meta, el Creador, el grupo, y los amigos. Porque esto te ayudará a relacionarte con todo lo demás como herramientas.
(78011 De la tercera parte de la Lección diaria de Cabalá 15/5/12, El estudio de las Diez Sefirot)

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¡El descenso sólo está en el ascenso!

Pregunta: ¿Cómo podemos tratar mejor al grupo y colaborar más eficientemente para minimizar nuestros descensos?

Respuesta: Es imposible evitar los descensos. Tenemos que sentirlos plenamente, pero con la condición de que nos elevemos constantemente por encima de ellos. Esto significa que ¡tengo que sentir el descenso en el ascenso! Esto significa que no siento el “menos” (-) propiamente dicho, sino el “menos” (-) en la medida en que tengo que elevarme por encima de él hacia el “más” (+).

Es similar a la técnica en la que no medimos el resistor mismo, sino sólo su resistencia a la corriente eléctrica. Así es cómo lo medimos. Medimos el fenómeno en sí mismo y no la esencia del objeto en el que se produce, porque el fenómeno en sí es inalcanzable.

Por lo tanto, siempre anhelamos elevarnos y en relación a eso medimos nuestros descensos. Constantemente nos elevamos por encima de ellos. Pregunté acerca de eso en el taller durante la Convención en América del Norte: “¿de dónde viene la buena inclinación?” No existe por sí misma, ya que el Creador no creo dos inclinaciones diferentes. Cuando corregimos la inclinación al mal, se convierte en inclinación al bien. Las dos inclinaciones en la persona, indican que ha logrado convertir parte de su inclinación al mal en la inclinación al bien.
(77937)
De la 1º parte de la Lección Diaria de Cabalá del 5/15/12, Escritos de Rabash

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